"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.
domingo, 30 de mayo de 2010
Demografía, estadística social y desarrollo humano
jueves, 1 de octubre de 2009
Felicidad, estadísticas e IDH. "¿Existe el PIB de la felicidad?"
DAVID FERNÁNDEZ EL PAÍS 27/09/2009
Nada parece imposible para Nicolas Sarkozy. La penúltima cruzada del presidente francés es lograr que los indicadores económicos reflejen algo tan difícil de medir como el bienestar de los ciudadanos. Sarkozy pretende derribar "la religión del número" que todo lo basa en el Producto Interior Bruto (PIB) y no tiene en cuenta las desigualdades sociales o el medio ambiente. Los expertos le reconocen parte de razón, y creen que su propuesta es buena porque abre un debate. Sin embargo, defienden las ventajas del PIB como sistema homologado, califican de utópica la intención de cuantificar la felicidad y advierten de que detrás de esta propuesta podrían esconderse motivos ideológicos y comerciales.
En febrero de 2008, el presidente francés encargó la creación de una comisión para identificar los límites del PIB. La comisión, dirigida por el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, hizo públicos la pasada semana sus resultados en un informe de casi 300 páginas. Este comité ha confirmado las sospechas de Sarkozy: el PIB se utiliza de forma errónea, en particular cuando aparece como medida de bienestar. "Desde hace mucho tiempo hay un problema con la manera en que utilizamos los indicadores económicos", ha dicho el mandatario francés. "Durante años las estadísticas han mostrado un crecimiento económico cada vez más fuerte, pero este crecimiento, al poner en peligro el futuro del planeta, destruye más de lo que crea".
El informe advierte de que las estadísticas no sirven para capturar fenómenos con un impacto cada vez mayor en el bienestar de los ciudadanos. Por ejemplo, los atascos de tráfico pueden incrementar el PIB como resultado de un mayor consumo de gasolina, pero no contribuyen a mejorar ni la calida de vida ni la del aire.
"Estoy de acuerdo con la filosofía general del estudio. Del PIB se ha hecho una especie de tótem que se utiliza para cualquier cosa", dice Ángel Laborda, jefe del gabinete y estadística de la Fundación de las Cajas de Ahorros. "Parece que el único objetivo de los Gobiernos es tener más PIB. Es un indicador que se asocia al desarrollo, pero hay que tener mucho cuidado con esa deducción", añade. En su opinión, una medida más fiable es el PIB por habitante. "Luxembrugo, por ejemplo, no está entre los países más ricos por PIB, pero duplica a España en PIB por habitante", añade.
En términos académicos, el PIB se define como el valor de mercado de todos los bienes y servicios producidos por un país. "Se trata de un sistema de medición que sirve para hacer comparaciones entre países", argumenta Carmen Alcaide. La ex presidenta del Instituto Nacional de Estadística (INE) advierte de que medir el bienestar es mucho más complejo. "No hay que criticar por criticar al sistema estadístico. Hace años ya se intentó, con el concepto de contabilidad social, algo similar a lo que propone Sarkozy, pero no fraguó porque fue imposible ponerse de acuerdo sobre los indicadores. De implantarse las tesis del Gobierno francés, habría un pulso político muy difícil de solucionar porque cada país querría dar mayor peso a unas variables para salir mejor en la foto", indica.
La petición del presidente francés no supone una revolución. Desde hace años, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) publica el Informe sobre Desarrollo Humano (IDH) en función de una serie de variables (esperanza de vida, tasa de alfabetización, PIB per cápita...). "El concepto de desarrollo es más amplio, pero este índice es una alternativa sólida al uso del PIB per cápita como medida del bienestar humano", señala el PNUD.
El último informe de desarrollo humano data de 2008 (el de 2009 se publicará en octubre), y en él se comprueba que aunque los países más ricos encabezan el ranking, las naciones con mayor PIB no necesariamente lideran la clasificación. Por ejemplo, EE UU, el país más rico del mundo, aparece en el puesto número 12 (justo por delante de España). La lista la encabezan Islandia, Noruega, Australia, Canadá e Irlanda. Francia figura en el décimo puesto. Economías con gran potencial, como China e India, ocupan los puestos 81 y 128.
"El informe que ha presentado Francia tiene parte de razón porque los bienes y servicios producidos en un país no miden su bienestar. Sin embargo, el PIB es el mejor de los peores indicadores económicos que tenemos", apunta Pablo Vázquez, director ejecutivo de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea). "Todas las cosas que importan de verdad no se suelen comprar con dinero. En este sentido, la contabilidad nacional es un sistema limitado. Lo que ocurre es que en economía hay pruebas suficientes para decir que un incremento de la economía está correlacionado con la educación, la sanidad o la esperanza de vida", añade.
El economista Stiglitz, además de consejero áulico de Sarkozy, es también asesor internacional del PSOE. Por eso el debate que plantea la comisión encabezada por Stiglitz tiene también un trasfondo ideológico, a juicio del director de Fedea. "Hasta ahora todo se había dejado en manos del mercado, que era el que concedía un valor a las cosas. La recesión ha puesto en entredicho este planteamiento. Por lo tanto, si se cuestiona al mercado como sistema de medición, se está cuestionando también el PIB".
Quizás esta lectura del estudio explique la velada crítica que hace el semanario The Economist, para muchos la Biblia del pensamiento liberal: "Ampliar las estadísticas económicas es una gran idea. Algunos países, como el diminuto Bután, ya lo están haciendo. Pero también hay riesgos [...] La simple posibilidad de ver a políticos pagados de sí mismos diciendo a la gente cómo son de felices es puramente orwelliana. Otro peligro de la proliferación de indicadores es que supondría todo un regalo para determinados grupos de interés, al dejarles elegir números que amplifiquen su miseria y así poder reivindicar una mayor porción de la tarta de la economía nacional".
El informe del consejo de expertos contratados por el Gobierno francés advierte de la urgencia de reformar los sistemas estadísticos, ya que de lo contrario seguirá aumentando el recelo de la ciudadanía. "En Francia y en el Reino Unido sólo un tercio de las personas confía en las cifras oficiales, y estos países no son una excepción". Durante la presentación del estudio, Sarkozy fue más lejos: "Los ciudadanos creen que se les miente, que las cifras son falsas y, peor aún, que están manipuladas. No hay nada más destructor para la democracia".
Esta acusación no es compartida por los expertos. "Yo he sido presidenta del INE y puedo asegurar que las estadísticas no se manipulan", argumenta Carmen Alcaide. "Lo que hay que hacer es una intensa labor de pedagogía para hacer ver a la gente qué son los indicadores económicos, para qué sirven y cómo se elaboran. Las estadísticas no son una verdad absoluta, sino una aproximación a la realidad", agrega.
Pablo Vázquez comparte esa opinión, y señala que siempre hay una distorsión entre lo que la gente piensa y lo que reflejan las estadísticas. "El problema es que resulta muy difícil encontrar al ciudadano medio. De todas formas, hay que reconocer que los indicadores económicos son mucho más fiables que antes. Hace unas décadas, por ejemplo, casi la única forma de medir el PIB era el consumo eléctrico. Hoy en día se cuenta con herramientas de gran calidad para medirlo", indica.
Aparte del hueco que se abre entre la percepción ciudadana de la realidad y el mundo que dibujan las estadísticas, el estudio abanderado por Sarkozy pide también reformar los sistemas de medición económica porque la crisis ha puesto en entredicho estos parámetros. "Algunos miembros de la comisión creen que una de las razones por las cuales la crisis ha pillado por sorpresa a tanta gente es que el sistema de medición falló". Para estos expertos, si Gobiernos y organizaciones internacionales se hubieran dado cuenta de las limitaciones de los sistemas de medición, que tienen al PIB como ratio estrella, se habría enfriado la euforia acerca de la evolución económica de los años previos a la crisis y se podrían haber aplicado políticas para evitar la recesión, o al menos amortiguarla.
"Las señales de alarma sonaron con antelación. En España mucha gente empezó a hablar de burbuja inmobiliaria antes de 2007. El problema es que la psicología humana, durante la expansión de la economía, lleva a marginar a aquellos que advierten de posibles desfases, tachándoles de aguafiestas", disiente Ángel Laborda. "La gente en general, y los gobernantes en particular, se niegan a pensar, al menos en público, que pueden ir a peor", añade.
La lucha por restar poder al PIB como sinónimo de prosperidad económica, y por tanto de felicidad, no es nueva.
Sarkozy quizás tenga entre sus referentes políticos a Robert Kennedy, o quizás no. Pero seguro que suscribiría las palabras que el senador estadounidense pronunció en 1968: "El PIB no tiene en cuenta la salud de nuestros niños, la calidad de su educación o el gozo que experimentan cuando juegan. No incluye la belleza de nuestra poesía ni la fuerza de nuestros matrimonios, la inteligencia del debate público o la integridad de nuestros funcionarios. No mide nuestro coraje, ni nuestra sabiduría, ni la devoción a nuestro país. Lo mide todo, en suma, salvo lo que hace que la vida merezca la pena. Puede decirnos todo sobre los Estados Unidos, salvo por qué estamos orgullosos de ser estadounidenses".
Cuatro décadas después de este discurso, el PIB sigue siendo la medida de muchas cosas. Entre otras, es el baremo elegido para seleccionar los países que se han reunido esta semana en Pittsburgh para decidir el futuro económico del planeta. Dos de las sillas en el G-20 han sido para Francia y España. ¿Les hubieran pertenecido si las estadísticas económicas reflejasen la felicidad de sus habitantes?
lunes, 24 de noviembre de 2008
Índice de Desarrollo Humano (IDH)
Para la Geografía siempre ha sido un reto clasificar a los países según su desarrollo. Muchos han sido los índices que se han elaborado, y muchos los criterios usados. Hasta la década de 1980 todos las pautas se elaboraban de tal forma que los países del norte de Europa y Estados Unidos quedasen en los primeros puestos. Era obvio que estos países eran los más desarrollados y por lo tanto era lógico pensar que aquello en lo que ellos tenían ventaja era el mejor criterio para establecer una clasificación. Se usaron, entonces, índices como la producción de acero, el consumo y producción de energía, el nivel de consumo, el porcentaje de teléfonos o televisores o prensa, etc. Pero todos estos criterios se mostraron ineficaces a medida que las grandes industrias se instalaban en los países del Tercer Mundo, en busca de menores sueldos de los trabajadores, la tecnología permitía producir más con menos consumo, y se abarataban los precios de los productos de consumo.
Caídos los anteriores se buscaron criterios más objetivos, en los que no necesariamente Europa y Estados Unidos tendrían que salir beneficiados, aunque a la postre sí lo serían. El más popular, y que aún se utiliza, es la renta per cápita, que se obtiene tras dividir el Producto Interior Bruto (PIB) entre los habitantes de un país. Otros índices menos populares, pero que también se han usado han sido la Renta familiar disponible per cápita o la Paridad del poder adquisitivo. Estos índices tienen un problema, y es que hacen tabla rasa de las desigualdades internas del país. Además favorecen a los países ricos pero pequeños o con poca población, cuyo peso en la economía mundial, a la postre, no es significativo.
Desde la década de 1990 se ha desarrollado el Índice de desarrollo humano (IDH, HDI en inglés), elaborado para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Lo básico del índice se ha hecho de acuerdo con el trabajo de investigación del economista pakistaní Mahbub ul Haq y las ideas desarrolladas por Amartya Sen. Es un índice que aún se está ajustando por lo que los criterios que se usan para elaborarlo pueden cambiar con el tiempo. No obstante, parece destinado a ser el índice de referencia para una clasificación del desarrollo de los países. Según la PNUD «el IDH mide el logro medio de un país en cuanto a tres dimensiones básicas del desarrollo humano: una vida larga y saludable, los conocimientos y un nivel decente de vida». Se observa cómo estos criterios son un tanto abstractos.
Una de las dificultades de este índice es determinar qué es el desarrollo humano. En general se puede definir como «el proceso por el que una sociedad mejora las condiciones de vida de sus ciudadanos a través de un incremento de los bienes con los que puede cubrir sus necesidades básicas y complementarias, y de la creación de un entorno en el que se respeten los derechos humanos de todos ellos». El PNUD lo ha definido de las siguiente manera:
- «El desarrollo humano abarca mucho más que la variable económica: significa un estado en el que las personas puedan vivir en forma productiva y creadora de acuerdo con sus necesidades e intereses. Para el PNUD, los pueblos son la verdadera riqueza de las naciones y por ende, el desarrollo consiste en la ampliación de las opciones que ellos tienen para vivir de acuerdo con sus valores. Por eso el desarrollo significa mucho más que el crecimiento o disminución del ingreso nacional per cápita, el cual constituye solamente un medio —muy importante pero un medio al fin— para ampliar las opciones de la población.
Un elemento fundamental para la ampliación de esas opciones es el desarrollo de la capacidad humana, comprendida como el arco de las múltiple actividades y condiciones que una persona puede llevar a cabo o en las que puede vivir. Las capacidades esenciales son una vida extensa y sana, la educación y el conocimiento, el acceso a los recursos para una vida digna y la potestad de participar en la vida comunitaria.
Esta manera de percibir el desarrollo contrasta con la preocupación inmediata por la acumulación de riqueza y se engloba en el concepto superior de los derechos humanos».
De esta manera se considera que el índice debe estar compuesto por tres parámetros básicos:
- * vida larga y saludable (según la esperanza de vida al nacimiento)
* educación (tasa de alfabetización de adultos y la tasa bruta combinada de matriculación en educación primaria, secundaria y terciaria)
* nivel de vida digno (medido por la renta per cápita en dólares estadounidenses)
El índice puede mejorarse, ya que hay criterios, como la esperanza de vida al nacimiento, que depende de la estructura por edades. Cada cierto tiempo se añaden más y mejores criterios. Los últimos implementados son:
- * Tasa de mortalidad infantil por causas reducibles
* Tasa de sobre-edad
* Calidad educativa
* Tasa de empleo
* Tasa de desempleo
El índice da un resultado entre 0 y 1 y se consideran los siguientes intervalos:
- * País de desarrollo humano elevado (IDH ≥ 0,8): 63 países.
* País de desarrollo humano medio (0,5 ≤ IDH <>
* País de desarrollo humano bajo (IDH <>
Según este índice los 30 primero países de la lista en el 2006 son:
- 1.- Noruega
2.- Islandia
3.- Australia
4.- Irlanda
5.- Suecia
6.- Canadá
7.- Japón
8.- Estados Unidos
9.- Suiza
10.- Países Bajos
11.- Finlandia
12.- Luxemburgo
13.- Bélgica
14.- Austria
15.- Dinamarca
16.- Francia
17.- Italia
18.- Reino Unido
19.- España
20.- Nueva Zelanda
21.- Alemania
22.- Hong Kong
23.- Israel
24.- Grecia
25.- Singapur
26.- Corea del Sur
27.- Eslovenia
28.- Portugal
29.- Chipre
30.- República Checa
Los 10 últimos países en el 2006 son:
- 168. Mozambique
169. Burundi
170. Etiopía
171. Chad
172. República Centroafricana
173. Guinea-Bissau
174. Burkina Faso
175. Malí
176. Sierra Leona
177. Níger
De algunos países no se tienen datos suficientes como para elaborar el índice.
A la luz de este índice se han elaborado otros paralelos como:
- * Índice de Pobreza Humana (IPH, 1997, después derivado en el IPH-1 e IPH-2)
* Índice de pobreza humana para países en desarrollo (IPH-1, elaborado a partir de 1998)
* Índice de pobreza humana para países de la OCDE seleccionados (IPH-2, elaborado a partir de 1998)
* Índice de desarrollo humano relativo al género (IDG, elaborado a partir de 1996)
* Índice de libertad humana (ILH, 1991 - 1993)

Países clasificaos por el IDH 2006
- Verde: Alto (1 - 0,800)
Amarillo: Medio (0,799 - 0,500)
Rojo: Bajo (0,499 - 0,300)
Gris: no disponible
Índice de Desarrollo Humano. ONU.
EN WIKIPEDIA:
El Índice de Desarrollo Humano (IDH) es una medición por país, elaborada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Se basa en un indicador social estadístico compuesto por tres parámetros:
- Vida larga y saludable (medida según la esperanza de vida al nacer).
- Educación (medida por la tasa de alfabetización de adultos y la tasa bruta combinada de matriculación en educación primaria, secundaria y superior, así como los años de duracíón de la educación obligatoria).
- Nivel de vida digno (medido por el PIB per cápita PPA en dólares).
Contenido |
Definición de desarrollo humano
Proceso por el que una sociedad mejora las condiciones de vida de sus ciudadanos a través de un incremento de los bienes con los que puede cubrir sus necesidades básicas y complementarias, y de la creación de un entorno en el que se respeten los derechos humanos de todos ellos.
Es la cantidad de opciones que tiene un ser humano en su propio medio, para ser o hacer lo que él desea ser o hacer. A mayor cantidad de opciones mayor desarrollo humano, a menor cantidad de opciones, menor desarrollo humano. El Desarrollo Humano podría definirse también como una forma de medir la calidad de vida del ente humano en el medio en que se desenvuelve, y una variable fundamental para la calificación de un pais o región.
Clasificación del IDH que hace el PNUD
En el informe publicado en 2007 el Indice de Desarrollo Humano fluctuaba entre Islandia con un índice de 0,968 en la primera posición al 0,336 de Sierra Leona en el puesto 177.
El PNUD clasifica los países en tres grandes grupos:
- País con desarrollo humano alto (IDH ≥ 0,8): 70 países.
- País con desarrollo humano medio (0,5 ≤ IDH <>
- País con desarrollo humano bajo (IDH <>
Historia del IDH
El IDH surge, quizás, como una iniciativa para clasificar los países a partir de otras variables que no fueran las usadas tradicionalmente en economía (PIB, balanza comercial, consumo energético, desempleo, etc.), en educación (tasa de alfabetización, número de matriculados según nivel educacional, etc.), en salud (tasa de natalidad, esperanza de vida, etc.) o en otras áreas (gasto militar). El IDH busca medir dichas variables a través de un índice compuesto, por medio de indicadores que se relacionan en los tres aspectos mencionados en forma sinóptica.
Es calculado desde 1990 por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) de acuerdo con el trabajo de investigación del economista pakistaní Mahbub ul Haq realizado en 1990. En gran parte, se basa en las ideas desarrolladas por Amartya Sen.
Metodología
Para calcular el IDH es necesario crear antes un índice para cada una de las variables consideradas (esperanza de vida, educación y PIB), para ello se escogen valores mínimos y máximos (valores límite) para cada uno de estos indicadores.
Cada uno de los componentes se expresa con un valor entre 0 y 1, para lo cual se utiliza la siguiente fórmula general total.

El IDH se calcula promediando sus tres componentes principales. Los valores límite de estos (máximo y mínimo) que se utilizan para el cálculo del IDH son de 85 y 25 años para la esperanza de vida al nacer, del 100% y 0% para los dos componentes de educación y de 40.000 y 100 $US para el PBI PPA per cápita.
El siguiente es un ejemplo de su cálculo tomando como referencia los valores de España en el informe 2007 (esperanza de vida al nacer de 80,5 años; tasa de alfabetización adulta del 99%;[1] tasa bruta de matriculación del 98%; PBI PPA per cápita de 27.169 $US):
Cálculo del índice de esperanza de vida

Cálculo del índice de educación


Cálculo del índice del PIB

Cálculo del IDH


Leyendas:
- IEV = Índice de esperanza de vida
- IE = Índice de educación
-
- IA = Índice de alfabetización adulta
- IM = Índice bruto de matriculación
- IPBI = Índice del PBI
Informe 2007 [editar]
La mayoría de los datos usados para el informe de 2007 provienen del año 2005 o anteriores. Sin embargo, no todos los estados miembros de Naciones Unidas eligen estar o pueden aportar la información necesaria. Los números entre paréntesis indican el cambio en posición que tuvo el país entre el informe 2007 y el informe previo.
Primeros 30 países de la lista
En la siguiente lista se encuentran los primeros 30 países convencionalmente considerados países de alto desarrollo humano con un índice que varía entre 0,968 (Islandia) y 0,894 (Brunei).
|
Últimos 10 países de la lista
|
|
Primeros/últimos tres países por zonas
África
| Asia | Europa |
| América del Norte y Central | Oceanía
| América del Sur |
Países no incluidos
Los siguientes miembros de las Naciones Unidas no fueron incluidos en el Índice de Desarrollo Humano 2007, por no disponer de los datos necesarios en el momento de publicación.
Primeros/últimos países de listas pasadas
Países que ocupaban el primer puesto en anteriores informes.
Primeros lugares
Últimos lugares
|
|
Otros indicadores [editar]
Además del IDH se calculan los siguientes índices:
- Índice de pobreza humana para países en desarrollo (IPH-1, elaborado a partir de 1998)
- Índice de pobreza humana para países de la OCDE seleccionados (IPH-2, elaborado a partir de 1998)
- Índice de desarrollo humano relativo al género (IDG, elaborado a partir de 1996)
- Índice de potenciación de género (IPG, elaborado a partir de 1996)
Anteriormente fueron elaborados:
- Índice de libertad humana (ILH, 1991 - 1993)
- Índice de desarrollo de la mujer (IDM, 1995, cambiado por el IPG)
- Índice de potenciación de la mujer (IPM, 1995, cambiado por el IDG)
- Índice de Pobreza de Capacidad (IPC, 1996)
- Índice de Pobreza Humana (IPH, 1997, después derivado en el IPH-1 e IPH-2)
Notas [editar]
- ↑ El valor límite para calcular la alfabetización de adultos implica que la tasa máxima es 100%. En la práctica, para el cálculo del IDH el límite de las tasas de alfabetización superiores a 99% se fija en 99%.
Véase también
- Anexo:Países por Índice de Desarrollo Humano
- Lista de países por igualdad de ingreso
- Lista de países por Índice Prescott-Allen
- Organización de las Naciones Unidas
Enlaces externos
- Informe sobre Desarrollo Humano 2007 (ONU)
- Web oficial de la PNUD sobre el Desarrollo Humano en Argentina
- Web oficial de la PNUD sobre el Desarrollo Humano en Chile
- Web oficial de la PNUD sobre el Desarrollo Humano en Colombia
- Web oficial de la PNUD sobre el Desarrollo Humano en México
- Web oficial de la PNUD sobre el Desarrollo Humano en Perú
- Web oficial de la PNUD sobre el Desarrollo Humano en Venezuela
- World Rank: Índice de desarrollo humano

