"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

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martes, 24 de noviembre de 2009

En el peor escenario, la temperatura podría subir seis grados este siglo



Aún hay vida en Copenhague 

Los expertos sostienen que se mantendrá la lucha contra el CO2 aunque no haya un pacto completo en Dinamarca - La UE, China y EE UU quieren alejarse del petróleo
RAFAEL MÉNDEZ - EL PAÍS  - 22/11/2009

La cumbre del clima de Copenhague está condenada y ya es seguro que de allí no saldrá el tratado vinculante contra el cambio climático para sustituir al Protocolo de Kioto. Sólo habrá un acuerdo político. Esto no era lo que los 192 países de la ONU acordaron en Bali en 2007, así que es legítimo considerar que la cumbre es un fracaso, pues no ha cumplido lo previsto. Y sin embargo, la lucha contra el cambio climático parece que seguirá más allá. Sobre todo por las ventajas que tiene para la UE, EE UU y China alejarse de los combustibles fósiles y ahorrar energía, con lo que mejorarán su independencia energética, según los expertos consultados. ¿Un fiasco rotundo, pues? No tan rápido.


"Estamos mucho mejor que hace dos años", asegura Teresa Ribera

En el peor escenario, la temperatura podría subir seis grados este siglo

Pedro Linares, profesor de Organización Industrial de la Universidad Pontificia Comillas y miembro del Instituto de Investigación Tecnológica, afirma que el avance hacia una economía baja en carbono no se parará del todo si en Copenhague no hay un tratado: "China, EE UU y la UE van a reducir sus emisiones porque les interesa por el objetivo ambiental, pero también por otros motivos, como la seguridad de suministro o la contaminación de las ciudades en China. Si reduces los gases de efecto invernadero mejoras también en esos aspectos".

La UE considera que cada vez que un europeo sube el termostato de la calefacción los euros se escapan hacia Rusia o Argelia a través de los gasoductos. Y que cada kilovatio producido con energía eólica o cada aislamiento térmico reduce ese escape con la dependencia energética que conlleva y le impulsa en la carrera de las renovables.

La secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, pone un ejemplo: "La industria del automóvil de EE UU cayó porque ofrecía algo que no era viable, unos coches que consumían demasiado". La industria europea y asiática, menos contaminante, resistió mejor a la subida del petróleo precisamente por tener exigencias legales de eficiencia mucho mayores. Aunque en EE UU el debate aún gira sobre el coste de llenar el depósito, la Administración también ha tomado nota.

La subida del precio del petróleo antes de la crisis fue un aviso de lo que está por venir. El economista jefe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, explicó hace dos semanas que "la era del petróleo barato se ha acabado". "Tardará un par de años hasta que la demanda se recupere, pero volverá a los 100 dólares", agregaba. Aunque el alto precio del petróleo es una muy mala noticia para los ministros de economía, es buena para los coches eléctricos, la energía eólica, el ahorro y la eficiencia.

Birol sostiene que, incluso si se consiguen reducir las emisiones, los yacimientos actuales no bastan: "Tenemos que descubrir reservas equivalentes a cuatro arabias saudíes antes de 2020 para mantener el consumo, pero la inversión en nuevas perforaciones ha caído un 19% en un año". Gas hay más, pero Rusia e Irán acumulan un 40% de las reservas, según la AIE. Más motivos para combatir el CO2.

Ribera reclama un poco de perspectiva: "En la angustia del momento todo se ve negro. Pero hace sólo un par de años estábamos mucho más lejos del acuerdo que ahora". Hace sólo dos años, George W. Bush estaba en la Casa Blanca y se negaba a firmar cualquier acuerdo internacional. Hoy, el Senado de EE UU tramita una ley que recorta las emisiones entre un 17% y un 20% en 2020 respecto a 2005, lo que supone en ese periodo de tiempo un recorte mayor que el europeo (aunque sería menor si se toma el periodo 1990-2020, el preferido en Europa). El presidente de EE UU, Barack Obama, ha pedido un año más de tiempo para firmar un tratado internacional.

Hace dos años, China y el resto de economías emergentes (India, Brasil, México...) se negaban a limitar sus emisiones. Hoy, China aún no ha anunciado su compromiso de emisiones, pero tiene un plan de eficiencia energética que, según Birol, "reducirá más las emisiones que el paquete de la UE contra el cambio climático". El secretario de la Convención contra el Cambio Climático de la ONU, Yvo de Boer, ha afirmado que "China está en la vanguardia de la lucha contra el cambio climático" y aspira a inundar el mundo con sus aerogeneradores y sus paneles solares. A lo que se opone, y eso sí que es grave para la negociación, es a que la ONU audite sus emisiones, porque con ellas se puede conocer toda su política económica.

Brasil anunció el jueves pasado que emitirá en 2020 un 36% menos de lo que emitiría de seguir la tendencia actual, algo que conseguirá principalmente frenando la deforestación en la Amazonia, lo que tendrá efectos positivos en la biodiversidad. El mismo día, Rusia proclamó un recorte de emisiones de entre un 20% y un 25% en 2020 respecto a 1990. En realidad, no le será difícil alcanzarlo, porque ahora emite un 40% menos debido al cierre de las ineficientes fábricas soviéticas, pero aún así es más del rango del 10% al 15%, su objetivo hasta ahora.

Todos estos números están en muchos casos condicionados a que haya un acuerdo internacional y financiación de los países ricos. Quizá sean sólo buenas intenciones. Pero si se suman los esfuerzos anunciados (o en tramitación como el de EE UU), la temperatura subiría unos 2,8 grados centígrados a final de siglo, según el cálculo del Sustainability Institute, un organismo en el que colabora el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts.

Eso sigue lejos de los dos grados de aumento de la temperatura del planeta que el G-8 se puso como objetivo, pero no son los seis que pronostica la AIE de seguir la tendencia actual. Aun así, según la Agencia de Meteorología del Reino Unido, una subida de cuatro grados causaría migraciones forzosas de millones de personas, inundaciones en las costas por la subida del nivel del mar y problemas de abastecimiento por el deshielo de glaciares en Asia.

Entre la necesidad ambiental y energética, Ribera sostiene que la revolución "ya no hay quien lo pare". "El Deutsche Bank ha comenzado a medir el riesgo de invertir en un país en función de su apuesta por el cambio de modelo energético. Puede que en Copenhague no tengamos todos los detalles del acuerdo, pero la tendencia y la dirección están claras. Y los inversores y los sistemas financieros necesitan esas directrices".

El domingo pasado, Obama y el presidente chino, Hu Jintao, admitieron que no habría un acuerdo vinculante en diciembre. Pero dos días después, ante la depresión que generaron sus palabras, el presidente estadounidense dijo que sí quería un acuerdo político y que su país estaba comprometido. El Gobierno danés cree probable que Obama acuda a la cumbre. Como lo harán Gordon Brown, Merkel, Sarkozy y la mayoría de jefes de Gobierno de la UE. Zapatero lo tiene en su agenda. Es poco previsible que vayan allí para firmar un papel vacío.

Elliot Diringer, vicepresidente de Estrategias Internacionales del Centro Pew para el Cambio Climático, un influyente grupo de expertos, dice que EE UU "no asumirá un objetivo concreto de reducción de emisiones, pero sí puede aceptar una declaración de intenciones con un rango de recorte". Si va más allá, añade, el Senado se lo podría tomar como una injerencia de la ONU intolerable.

Obama no quiere repetir lo que le ocurrió a Clinton, que firmó Kioto y luego el Senado se negó a ratificarlo. Obama irá al revés. Primero la ley y luego el acuerdo internacional. Diringer, que ya pronosticó en septiembre que de Copenhague sólo se debía esperar un acuerdo político, señala otras prioridades: "Sería más importante aclarar ahora la arquitectura del acuerdo y si va a haber un sistema transparente".

El negociador de la UE en las conversaciones del clima de Barcelona, el sueco Anders Tureson, explicó que Copenhague buscaba "sentar los cimientos de una nueva revolución industrial". Birol defiende que para conseguir el objetivo de los dos grados de aumento en sólo 10 años un 40% de los coches que se vendan en el mundo deben ser híbridos, eléctricos o híbridos enchufables. En el sector energético, la transformación necesaria es igual de gigantesca.

Por supuesto que sin un acuerdo internacional con sanciones -las que hacen que España esté gastando millones en el Este de Europa para poder emitir más dentro de Kioto- y ambicioso muchos países no cumplirían lo anunciado, pero los expertos creen que aún se puede llegar al pacto en 2010. O quizá es que el secreto de la satisfacción es rebajar las expectativas lo suficiente.

martes, 9 de diciembre de 2008

El hombre de la multitud de Edgar Allan Poe

Argullol nos presenta al Hombre en la multitud de Edgar Allan Poe

Fuente: aquí

Es curioso que aunque en el relato de Edgar Allan Poe van pasando todas las horas del día, yo siempre tengo una imagen del hombre de la multitud como alguien que vive en un claroscuro, en una penumbra. Su hora favorita es el atardecer, cuando está declinando el sol, o en las primeras luces de la aurora, aunque evidentemente él necesita la multitud a todas horas. Lo que me parece absolutamente turbador de ese personaje es que no puede vivir sin la presencia de los otros convertidos ya en masa, sea en Oxford Street, sea en el Covent Garden, sea en los mercados, bajos fondos, calles comerciales. Es alguien que tiene tal terror a la soledad que necesita estar ensartado continuamente en medio de la masa. Ahí creo que estriba la enorme capacidad de anticipación de Edgar Allan Poe al presentarnos a un hombre que no sólo tiene miedo a la soledad, sino que tiene miedo, pienso, a la individualidad, a la subjetividad, tiene miedo fundamentalmente a la intimidad. Es alguien que, como un dibujo muy propio del hombre contemporáneo y moderno, tiene terror a enfrentarse a su a su propio yo, y en ese sentido busca desesperadamente la compañía, el ruido, la voz de los otros, pero no entendido en cuanto a conjunto de individuos, sino entendidos como una masa informe que es como una suerte de monstruo que se va deslizando por las calles de la ciudad.
En la narración de Poe por primera vez la masa se convierte en el héroe, aunque sea un héroe que actúa como contrapunto de ese hombre sumido en un torbellino y en una inquietud permanentes, y que en cierto modo anuncia lo que serán los futuros personajes kafkianos que ya muestran monstruosamente la consecuencia de la sumisión de la conciencia individual al poder de lo masivo. Resulta impresionante cómo desde una ciudad ordenada, pequeña, apacible, tan civilizada como Boston yen una región como Massachussets, Edgar Allan Poe sin haberlo vivido directamente fuera capaz de captar de una manera tan fehaciente lo que es el pulso de la metrópolis que se está configurando en el siglo XIX, y que llega a su máxima distorsión a principios del siglo XXI. El hombre de la multitud nos guste o no, a mí personalmente me gusta poco, es uno de los grandes protagonistas de nuestro escenario.


EL RELATO

Fuente: http://www.bifurcaciones.cl/006/reserva.htm

El hombre de la multitud

Edgar Allan Poe *

Ilustrado por Gustave Doré **


Portada Poe


















Introducción al artículo

Edgar Allan Poe (Boston, 1809-Baltimore, 1849) es uno de los nombres más destacados en la literatura estadounidense. Considerado como maestro del relato breve, cultivó además la poesía y el ensayo. Fue precursor del cuento de terror psicológico, del relato policial y de la literatura de ciencia-ficción, y renovador de la novela gótica, ejerciendo además gran influencia en la literatura simbolista francesa. Entre sus obras más conocidas están los poemas El cuervo y Annabel Lee, los cuentos El escarabajo de oro, Los crímenes de la calle Morgue y El corazón delator, y la novela La historia de Arthur Gordom Pym.

El hombre de la multitud, publicado originalmente en 1840, constituye un valioso testimonio acerca del espíritu que animaba la vida en las metrópolis del siglo XIX. A lo largo de sus páginas, Poe describe con vívida intensidad los pulsos y contradicciones que marcaron el nacimiento de la moderna ciudad industrial –de la cual es heredera nuestra propia ciudad contemporánea-, retrato que completan de manera magistral las ilustraciones de Londres realizadas por Gustave Doré y que hoy acompañan el texto.

Vale la pena recordar que, si intentaramos hacer una arqueología de la figura del flaneur, encontraríamos en esta 'pintura en movimiento' que nos hereda Poe su piedra de tope, ya que fue precisamente este cuento el que motivó parte del trabajo poético de Baudelaire, que luego utilizaría Walter Benjamin para darle forma a ese vagabundo urbano de deriva consciente, figura urbana/moderna por excelencia.

Con la publicación de este cuento queremos ampliar nuestra 'Colección Reserva', para incluir también aquellos textos y registros visuales, sin provenir necesariamente de la disciplina urbanística, constituyen un aporte indudable al conocimiento de las ciudades y la vida urbana en distintas épocas y lugares. Esperamos de esta manera contribuir al fortalecimiento del estudio de las representaciones, los imaginarios urbanos y los productos culturales, validándolo como una dimensión esencial de cualquier reflexión que se preocupe por desentrañar la compleja relación entre ciudad y cultura.
En nuestra sección "Biografías", Alejandra Villarroel comenta la vida y obra de Edgar Allan Poe desde una clave urbana.

Con razón se ha dicho de cierto libro alemán que es “lässt sich nicht lesen” (que no se deja leer). De igual modo existen algunos secretos que no se dejan descubrir. Hay hombres que mueren por la noche en sus camas, estrechando las manos de sus espectrales confesores y mirándoles con ojos lastimeros. Que mueren con la desesperación en el alma y opresiones en la garganta que no permiten ser descritas. De vez en cuando, la conciencia humana soporta cargas de un horror tan pesado que sólo pueden arrojarse en la misma tumba. De este modo, la mayoría de las veces queda sin descubrir el fondo de los crímenes.

Bifurcaciones_Poe_DoréNo hace mucho tiempo, al declinar el día de una tarde otoñal, me encontraba yo sentado junto a la gran cristalera en rotonda del café D..., en Londres. Había pasado varios meses enfermo pero ahora me hallaba convaleciente, y al recuperar las fuerzas me sentía en uno de esos felices estados de ánimo que constituyen, precisamente, el reverso del tedio; estados de ánimo de una gran agudeza, cuando la película de la visión mental desaparece y el intelecto electrificado sobrepasa con mucho su condición normal, del mismo modo que la razón viva y la voz pura de Leibniz supera la retórica débil y confusa de las Geórgicas. Simplemente respirar era una delicia y obtenía un placer positivo incluso de las fuentes que originariamente lo son de dolor. Me sentía tranquilo y con un profundo interés por todo. Con un cigarro en la boca y un periódico sobre mis rodillas, había estado distrayéndome gran parte de la tarde, ora recorriendo los anuncios, ora observando la mezclada concurrencia del establecimiento, sin dejar, de vez en cuando, de atisbar la calle a través de los ventanales empañados por el humo. Esta última era una de las vías principales de la ciudad y durante todo el día rebosaba de animación.

Conforme iba haciéndose de noche, el gentío aumentaba. Cuando se encendieron las luces, dos densas y continuas corrientes de transeúntes comenzaron a entrar y salir del establecimiento. Nunca me había encontrado en una situación como aquélla, y por tanto, aquel mar tumultuoso de cabezas humanas me llenaba de una emoción deliciosamente nueva. Dejé de prestar atención a lo que sucedía en el interior del hotel para absorberme de lleno en la contemplación del exterior. Al principio mis observaciones adoptaron un cariz abstracto y general. Miraba a los transeúntes en masa y pensaba en ellos como formando una unidad amalgamada por sus características comunes. Pronto, sin embargo, descendí a los detalles y observé con minucioso interés las innumerables variedades de tipos, vestidos, aires, portes, aspectos y fisonomías.

Bifurcaciones_Poe_DoréLa gran mayoría de los que pasaban tenían el aire satisfecho de gente ocupada y su única preocupación parecía ser la de abrirse paso entre la muchedumbre. Llevaban las cejas fruncidas y volvían sus ojos rápidamente en todas direcciones. Cuando eran empujados por otros transeúntes no daban el menor signo de impaciencia, sino que se componían un poco la ropa y continuaban su camino. Otros, todavía una gran mayoría, se movían intranquilos, mostraban el rostro enrojecido y hablaban gesticulando consigo mismos, como si precisamente se encontraran aislados por la misma densidad de la concurrencia que les rodeaba. Cuando se veían obstaculizados en su avance, esta gente dejaba pronto de murmurar para sí, pero doblaban sus gestos y esperaban con una sonrisa ausente e inexpresiva en los labios el paso de las personas que impedían el suyo. Si les empujaban, se disculpaban con una inclinación ante los mismos que les habían empujado y parecían abrumados por la confusión. En estos dos grupos que he señalado no había nada especialmente característico. Sus prendas de vestir pertenecían a esa clase que se ha dado en llamar decente. Sin lugar a dudas, se trataba de familias distinguidas: comerciantes, abogados, hombres de negocios, rentistas, los eupátridas y la clase media de la población, gente empleada y gente ocupada en sus mismos negocios. Todos ellos no llamaban demasiado la atención.

Bifurcaciones_Poe_DoréLa tribu de los empleados era inconfundible, y yo en este punto distinguía dos grupos muy marcados. Por un lado, los jóvenes empleados de casas florecientes, jóvenes de chaquetas ajustadas, botines brillantes, cabello engomado y labios desdeñosos. Dejando aparte un cierto empaque que yo me atrevía a llamar de mesa de despacho, a falta de otra palabra, las maneras de esta clase de personas me parecían un exacto facsímil de las que se habían considerado como la perfección del buen tono cerca de doce o dieciocho meses antes. Usaban la gracia de desecho de la aristocracia, y ésta, pienso, puede ser la mejor definición de los mismos.

Los altos empleados de firmas sólidas resultaban inconfundibles. Se les conocía por sus chaquetas y pantalones blancos o marrones, diseñados para sentarse cómodamente, con corbatas negras y chalecos del mismo color, zapatos anchos y de sólida apariencia. Todos eran algo calvos y sus erguidas orejas, a causa de sostener los palilleros, habían adquirido el hábito de separarse en sus extremidades superiores. Me di cuenta de que al quitarse o ponerse el sombrero siempre utilizaban las dos manos, y que usaban relojes de cortas cadenas de oro de un modelo sólido y anticuado. Tenían la afectación de la respetabilidad, si es que realmente puede existir una afectación tan honorable.

Bifurcaciones_Poe_DoréHabía muchos individuos de aspecto osado a quienes pronto reconocí como pertenecientes a la raza de los rateros elegantes que infestan todas las grandes ciudades. Vigilé con atención a esta calaña y me resultó difícil imaginar cómo podrían ser confundidos por caballeros por los mismos caballeros. Los puños de sus camisas, demasiado salientes, y sus aires de excesiva franqueza, habrían bastado para delatarlos.

Los tahúres, de los que identifiqué no pocos, eran todavía más fáciles de reconocer. Usaban gran variedad de trajes, desde el tramposo camorrista con chaleco de terciopelo, corbata de fantasía, cadena dorada y botones de filigrana, hasta el clérigo expulsado, tan parcamente vestido que nadie podía estar más alejado de sospechar de él. Todos, no obstante, se distinguían por cierto color moreno de su curtido cutis, por un apagamiento de los ojos y por la palidez de sus labios apretados. Además, había también otros dos rasgos, por los cuales yo siempre los distinguía: una tonalidad baja y cautelosa en la conversación y un pulgar excesivamente estirado, hasta formar ángulo recto con los demás dedos.

Muy a menudo, en compañía de aquellos pícaros, he observado otra clase de hombres algo diferentes en sus costumbres, pero, en definitiva, pájaros del mismo plumaje. Se les podría definir como caballeros que viven del cuerno. Parecen dividirse en dos batallones para devorar al público: el de los dandys y el de los falsos militares. En el primer grupo los rasgos característicos son: cabellos largos y sonrisas; en el segundo, levitas y ceños fruncidos.

Bifurcaciones_Poe_DoréDescendiendo en la escala de lo que se llama nobleza, encontré temas de meditación más oscuros y profundos. Vi traficantes judíos con ojos de halcón que brillaban en unas caras cuya única expresión era de abyecta humildad. Porfiados mendigos profesionales que apartaban a los pobres de mejor aspecto y a quienes sólo la desesperación les había lanzado en medio de la noche a implorar caridad. Inválidos débiles y depauperados a quienes la muerte había señalado con su mano y que se retorcían y se tambaleaban entre la muchedumbre, mirando suplicantes a todas partes como en busca de alguna posibilidad de consuelo, de alguna esperanza perdida. Modestas jóvenes que volvían de una larga y prolongada labor, hacia un hogar sin alegría y que retrocedían, más temerosas que indignadas, ante las miradas de los rufianes, cuyo contacto directo no podían evitar a pesar suyo. Prostitutas de todo género y edad: inequívocas bellezas en toda la flor de su feminidad que hacían recordar la estatua de Luciano, estatua cuya superficie era como el mármol de Paros y cuyo interior estaba lleno de inmundicias; la repulsiva, completamente hundida en el fango; la arrugada y pintarrajeada bruja que intenta una última apariencia de juventud; la que es todavía una niña de formas sin modelar, pero que ya está entregada a las terribles coqueterías de su tráfico y ardiendo con feroz ambición por verse colocada al nivel de las mayores en el vicio... Borrachos innumerables e indescriptibles, unos harapientos y llenos de remiendos, haciendo eses, desarticulados, con caras tumefactas y ojos empañados; vestidos otros con trajes, aunque ya ajados y sucios, de aire fanfarrón y caras rubicundas, llevando los que en su día debieron ser buenos y que entonces estaban escrupulosamente bien cepillados; hombres que caminan con paso que resulta de una firmeza y elasticidad fuera de lo común, pero cuyos rostros están espantosamente pálidos y cuyos ojos brillan feroces y enrojecidos mientras procuran asirse con manos temblorosas a cualquier objeto que encuentren a su alcance... Junto a todos éstos, pasteleros, recaderos, cargadores de carbón, barrenderos, organilleros, domadores de monos, vendedores de canciones, artistas andrajosos y obreros cansados de todas clases; y todo este turbión moviéndose en medio de un recinto ensordecedor y de una desordenada vivacidad, que irritaba el oído con sus discordancias y producía una sensación dolorosa en los ojos.

A medida que la noche se hacía más profunda, más profundo se hacía en mí el interés por la escena, pues cambiaba el carácter de la multitud, desapareciendo los aspectos más nobles al retirarse gradualmente la gente más ordenada, y se iban poniendo de relieve los aspectos más duros y groseros a medida que la última hora sacaba de sus guaridas a toda clase de seres abyectos y degradados. Pero la luz de los faroles de gas, débiles en un principio por tener que luchar con la luz del día, cobraban finalmente mayor vigor y arrojaban sobre todo una luz dominante. La oscuridad resultaba tan espléndida como ese ébano comparable con el estilo de Tertuliano. Los raros aspectos de la luz me encadenaban a examinar los rostros de los individuos, y aunque la rapidez con que pasaban ante el ventanal me impidiera echar más de una ojeada sobre cada rostro, me parecía que, dado mi peculiar estado mental, podía leer con frecuencia, en el breve intervalo de una mirada, la historia de largos años.

Bifurcaciones_Poe_Doré

Estaba escudriñando a la multitud con la frente pegada al cristal cuando de pronto apareció ante mi vista el rostro de un anciano de unos sesenta y cinco o setenta años de edad, que inmediatamente atrajo y absorbió toda mi atención a causa de la peculiar idiosincrasia de su expresión.

Jamás había visto otra que se pareciese ni remotamente a ella. Recuerdo bien que mi primer pensamiento al verla fue que si Retsch la hubiera visto, la habría tomado como modelo preferente para sus interpretaciones pictóricas del demonio. Cuando intentaba, durante el breve minuto de mi primera ojeada, realizar un rápido análisis del significado de aquella expresión, noté surgir, confusas y paradójicas en mi mente, ideas de un vasto poder mental, de cautela, de rnezquindad, de avaricia, de instintos sanguinarios, de maldad, de terror, de alegría y de desesperación intensa y profunda. Me sentí singularmente sobrecogido, espantado y fascinado “¡Qué historia más extraña –me dije a mí mismo- debe estar escrita dentro de su pecho!”

Bifurcaciones_Poe_DoréEntonces me acometió el fuerte deseo de mantener al viejo aquel al alcance de mi vista para saber más cosas de él. Me puse el gabán precipitadamente, cogí el sombrero y el bastón, salí a la calle, abriéndome paso entre la multitud, en la dirección por donde le había visto desaparecer, pues éste ya se había perdido de mi vista. No sin dificultad, al fin volví a verle; me acerqué y le seguí de cerca, aunque con precauciones, para no atraer su atención.

Tuve entonces una buena oportunidad para examinar su persona. Era de baja estatura, muy delgado y de apariencia débil. En conjunto, sus ropas estaban sucias y andrajosas, pero cuando algunas veces pasaba debajo de la luz de algún farol, pude darme cuenta de que su ropa blanca, aunque manchada, era de buen género, y si mi vista no me engañó, a través de un desgarrón del capote que le envolvía entreví el refulgir de un brillante puñal. Estas observaciones avivaron mi curiosidad y decidí seguir al desconocido donde fuera.

Había cerrado ya la noche y sobre la ciudad caía una densa niebla, que no tardó en convertirse en una lluvia constante y copiosa. Este cambio de tiempo produjo un raro efecto sobre la multitud, que se agitó toda ella inmediatamente con una nueva conmoción y quedó un poco oculta por una nube de paraguas. La oleada, los empellones y el zumbido aumentaron diez veces más. Por mi parte no me fijé mucho en la lluvia, ya que conservaba el ardor de una fiebre que corría por mis venas y que hallaba alivio con la humedad, aun cuando resultara un tanto peligroso. Me anudé un pañuelo alrededor del cuello y continué la marcha. Durante media hora, el viejo continuó abriéndose camino con dificultad por la gran calle, mientras yo le seguía pisándole materialmente los talones por miedo a perderle de vista.

Bifurcaciones_Poe_DoréNi una sola vez volvió la cabeza para mirar hacia atrás. Luego se metió por una bocacalle, que aunque muy concurrida, no lo estaba tanto como la principal que había abandonado. Entonces se produjo un cambio visible en su proceder. Caminaba mucho más despacio y con menos decisión que antes; vacilando continuamente, cruzó y volvió a cruzar la calle sin motivo aparente y la multitud se hizo tan espesa que a cada uno de sus movimientos me veía obligado a seguirle más de cerca. La calle era larga y estrecha y su andar se prolongó casi una hora, durante la cual los transeúntes habían disminuido gradualmente hasta reducirse al número de los que circulan al mediodía en Broadway cerca del parque, ya que tal es la diferencia existente entre la población londinense y la de la ciudad americana más poblada.

Una segunda desviación nos llevó a una plaza brillantemente iluminada y rebosante de vida. Allí el desconocido volvió a adquirir su anterior actitud. Hundió el mentón sobre su pecho, mientras sus ojos giraban con fiereza bajo sus cejas fruncidas, en todas direcciones, atisbando a todos los que le rodeaban. Apresuró su paso con firmeza, pero me sorprendió, sin embargo, que cuando hubo dado la vuelta a la plaza retrocediese sobre sus pasos. Fue mayor mi asombro al ver que repetía el mismo paseo varias veces, estando en uno de ellos a punto de descubrirme cuando se volvió con un súbito movimiento.

Bifurcaciones_Poe_DoréEn tal ejercicio invirtió otra hora, al final de la cual nos encontramos menos obstaculizados por los transeúntes que al principio. Llovía con intensidad, el aire se hacía más frío y la gente se retiraba a sus casas. Con gesto de impaciencia, el vagabundo se metió por una calle relativamente desértica. Bajó por ésta que tenía casi media milla de largo, andando con una energía que yo no podía ni siquiera imaginar en un hombre de tanta edad, y que incluso me puso en un aprieto para seguirle. Después de unos cuantos minutos, nos encontramos en un mercado grande y concurrido que parecía ser cosa conocida del viejo. Éste volvió a adoptar su aire primitivo mientras andaba de arriba abajo, entre compradores y vendedores, sin objeto aparente. Durante la hora y media, o cosa así, que pasamos en aquel lugar me fue precisa mucha reserva para no perderle de vista sin atraer su atención.

Bifurcaciones_Poe_DoréAfortunadamente, llevaba yo chanclos de goma y podía andar sin producir el menor ruido. Entraba en una tienda tras otra sin preguntar el precio y sin decir una palabra, contemplando todos los objetos con una mirada extraña y ausente. Estaba yo muy asombrado de su forma de proceder y tenía la firme decisión de no separarme de él hasta haber satisfecho en alguna medida la curiosidad que me inspiraba. Un reloj de sonoras campanadas dio las once y todo el mundo abandonó el mercado. Al bajar el cierre, un tendero dio un codazo al viejo y en el mismo momento vi que se estremecía. Se precipitó a la calle, miró ansiosamente a su alrededor durante un instante y luego corrió con gran velocidad por las numerosas y tortuosas callejuelas, hasta que llegamos una vez más a la gran calle de donde habíamos partido, la del café... Sin embargo, no ofrecía el mismo aspecto de antes. Todavía estaba brillantemente iluminada con gas, pero la lluvia caía pesadamente y se veían muy pocas personas. El desconocido se puso pálido; dio pensativo unos pasos por la antes populosa avenida, y luego, exhalando un fuerte suspiro, torció en dirección al río, para adentrarse en una serie de calles apartadas y salir al fin frente a uno de los teatros principales. Estaban cerrando y el público salía apretadamente por las puertas. Vi al viejo abrir la boca como para respirar mientras se precipitaba entre el gentío; me parecía que la intensa angustia que se reflejaba en su cara habíase calmado en cierto modo. Volvió a hundir la cabeza sobre su pecho y apareció tal y como lo había visto la primera vez. Observé que entonces tomaba la misma dirección seguida por el público... No podía comprender lo extraño de sus actos.

Bifurcaciones_Poe_DoréA medida que avanzaba, la gente se iba esparciendo. Otra vez hizo visible su malestar e indecisión. Por algún tiempo siguió muy de cerca a un grupo de unos diez o doce alborotadores, pero éstos se fueron separando uno a uno, hasta quedar reducidos a tres en una estrecha y oscura calleja muy poco frecuentada. El extraño se detuvo y por un momento pareció quedar absorto en sus pensamientos. Entonces, con una rapidez muy marcada, prosiguió rápidamente un camino que nos condujo a las afueras de la ciudad, por lugares muy distintos de los que habíamos atravesado hasta entonces. Era el barrio más sucio de Londres, donde todo parece llevar la marca de la pobreza más deplorable y del crimen más desesperado. A la luz mortecina de un farol veíanse casas de madera, altas, viejas, carcomidas, como tambaleantes, que parecían inclinarse para su inmediata caída, en direcciones tan diversas y caprichosas que apenas se veían pasos entre ellas. Los adoquines estaban colocados al azar, más bien desplazados de su lugar, mientras que en el suelo crecía una profusa maleza. La porquería se acumulaba en las alcantarillas cegadas. Todo el ambiente estaba lleno de desolación. Sin embargo, mientras avanzábamos se reavivaron los ruidos de vida humana, creciendo gradualmente y, por último, nutridos grupos de la especie más baja de la población londinense se movían de arriba, abajo. De nuevo los ánimos del viejo comenzaron a encenderse como una lámpara que está próxima a extinguirse. Una vez más se lanzó hacia delante con un paso elástico. De pronto se volvió en una esquina, un ramalazo de luz cayó sobre nosotros y nos encontramos ante uno de los enormes templos de la intemperancia, uno de los palacios del demonio de la ginebra.

Bifurcaciones_Poe_DoréEra casi de día, pero aún se apretujaba un cierto número de miserables beodos, que entraban y salían por la ostentosa puerta. El viejo se adentró con un apagado grito de alegría, recobró su primitiva apariencia y se puso a pasear de arriba abajo, sin objeto aparente. No hacía, sin embargo, mucho tiempo que se dedicaba a ello, cuando un fuerte empujón hacia las puertas reveló que el dueño iba a cerrarlas a causa de la hora. Lo que observé entonces en el rostro del ser singular a quien yo había seguido tan pertinazmente fue algo más intenso que la desesperación. Con todo, no vaciló en su carrera, pero de pronto, con una energía loca, volvió sobre sus pasos al corazón del poderoso Londres. Huyó durante largo rato y rápidamente, mientras yo le seguía cada vez más asombrado, resuelto a no abandonar aquella pesquisa por la que sentía un interés cada vez más absorbente. Salió el sol mientras íbamos andando, y cuando hubimos llegado otra vez al más atestado centro comercial de la populosa ciudad, la calle del café... presentaba ya un aspecto de bullicio y actividad semejante a lo que yo había visto la noche anterior. Y allí, en medio de la confusión que aumentaba por momentos, persistí en mí propósito de perseguir al extraño. Éste, como de costumbre, iba de una parte a otra y durante todo aquel día no salió del torbellino de aquella calle.

Cuando las sombras de la segunda noche iban llegando, me sentí mortalmente cansado, y parándome frente al vagabundo, le miré fijamente a la cara. No pareció darse cuenta de mi presencia y reanudó su paseo, en tanto que yo permanecí absorto en aquella contemplación. “Este viejo –pensé por fin- es el tipo y el genio del crimen profundo. No quiere permanecer nunca solo. Es el hombre entre la multitud. Sería inútil seguirle, pues no lograría averiguar nada sobre él ni sobre sus hechos. El peor corazón del mundo es un libro más repelente aún que el Hortulus Animae, y tal vez una de las más grandes mercedes de Dios sea que es ‘lüsst sich nicht lessen', que no se deja leer”.


** Paul Gustave Doré (1832-1883), francés, es uno de los ilustradores más connotado de todos los tiempos. Entre sus trabajos más conocidos se encuentran sus ilustraciones de "El Quijote de la Mancha" (Cervantes), "La divina comedia" (Dante), "El cuervo" (Poe), "La Biblia" (vv. aa.) y "Paraíso perdido" (Milton).

Las ilustraciones que acompañan el trabajo de Poe en esta edición son parte de la serie "London: A Pilgrimage", encargada a Doré por la Grant & Co. Su primera edición fue publicada en 1872, convirtiéndose en un inmediato éxito comercial.

La ciudad industrial: "Berlín, sinfonía de una gran ciudad" (1927) y "Metrópolis" (1925)

Walter Ruttmann en su documental Berlín, sinfonía de una gran ciudad (Die sinfonie der Grosstadt, 1927) filmó todo un dia en la vida de la capital alemana desde la mañana hasta la noche, reflejando perfectamente cómo se habitaba el espacio de la nueva ciudad industrial y la sensación de cambio continuo que se podía percibir.

"Félix de Azúa ha explicado con suma claridad la trascendencia que para el ser humano ha tenido esta facultad interpretativa.

Para Azúa, desde las ciudades-estado de la antigüedad hasta las ciudades ideales del Renacimiento, el ámbito de lo urbano ha podido ser representado mediante el dibujo, la pintura o el grabado.

A partir de la era moderna, la literatura parece que empieza a tomar el relevo de los métodos gráficos para la representación espacial.

Y aún con el estallido de la ciudad tras la revolución industrial, momento en el que da los primeros síntomas de su desbordamiento inaprensible, la narración “todavía era capaz de mantener la unidad anímica de la metrópoli.”

Ahí estaban el Londres de Dickens, el París de Balzac y Zola, el Madrid de Galdós o el San Petersburgo de Dostoievski. Es decir, aún en estos casos de expansión incontenible se tenía una conciencia intelectual, o simplemente intuitiva, de finitud, lo cual significaba la posibilidad misma de esa recomposición anímica, de la reintegración de los fragmentos en una idea concreta y distintiva de la ciudad.

Más difícil todavía, cuando la metrópolis empieza “el primer proceso de metástasis y su representación dejaba de ser abarcable por la palabra” aparece la fotografía y el cine, que con las técnicas del montaje, asumen mediante la superposición de imágenes la misión que antes se había encomendado a los textos, como ya vio Walter Benjamin, Dziga Vertov o Walter Rutmann en “Berlín, sinfonía de una ciudad”


Pero el verdadero marasmo surge cuando, una vez cumplida la hipótesis anunciada por Henri Lefèvbre de una sociedad conceptualmente urbanizada en su totalidad, la ciudad se dispersa en una post-metrópoli inabarcable, un ectoplasma cada vez más indiferenciado y ubicuo que, al desbordar la finitud, hace que sea materialmente irrepresentable, intelectualmente inconcebible y, en muchos casos, políticamente ingobernable. (Entren en Google y naveguen por la imagen aérea de Tokio, Mumbai, Shangai, Yakarta, Karachi, Beijing, Lagos, El Cairo, Sao Paulo, México, Nueva York…por citar sólo algunas de las ciudades que superan los 20 millones de habitantes y sin considerar las conurbaciones del sudeste asiático, como las del delta del río Perla, por ejemplo). Aquí en España, todavía en los ochenta podíamos saber dónde estaban los límites de la mayoría de nuestras ciudades. Pero ¿podemos decir hoy dónde empieza y dónde termina esta ciudad-región que es la Sevilla, Bilbao, Barcelona, Madrid o la Málaga metropolitanas? ¿Qué sentido tiene hoy el concepto de ciudadanía cuando su referencia territorial no puede ser abarcada ni física ni intelectualmente? ¿Qué papel puede jugar el ciudadano-actor cuando el escenario se le desvanece en el infinito? Si las políticas urbanísticas y económicas están íntimamente interrelacionadas, ¿cómo podemos hacer una adecuada planificación económica sobre referencias locales difusas, desflecadas, fantasmagóricas, incomprensibles? Y éste era el momento en que nos aparece en escena el óbito que nos faltaba.


En: La ciudad que late en la No-ciudad
Salvador Moreno Peralta, Málaga OMAU , 16 de Mayo de 2008.
http://www.omau-malaga.com/portal/fileadmin/imagenes/docum/SalvadorMorenoP.pdf












Stunning scenes from Fritz Lang's silent masterpiece, Metropolis (1925). The film was produced Germany in the Babelsberg Studios and released in 1927 during the height of the Weimar Republic. It was the most expensive silent film of the time, costing approximately 7 million Reichsmark (equivalent to around $200 million USD in 2005) to make.
The screenplay was written in 1924 by Lang and his wife, Thea von Harbou, and novelized by von Harbou in 1926. It is set in a futuristic urban dystopia and examines a common science fiction theme of the day: the social crisis between workers and owners in capitalism.















sábado, 10 de mayo de 2008

La explotación laboral de la infancia

Fuente:

http://es.wrs.yahoo.com/_ylt=A1f4bVZqXyVITAUAj2JYMBh.;_ylu=X3oDMTExMzE5c2gxBHNlYwNzcgRwb3MDMgRjb2xvA3VrbAR2dGlkAwRsA1dTMQ--/SIG=11n9b1uk2/EXP=1210495210/**http%3A//www.cut-bai.org/infancia.pdf
Boletín 5: La explotación laboral de la infancia, Observatorio de Corporaciones Transnacionales, IDEAS/Eco-Justo Ó IDEAS 12/2004


En el mundo existen alrededor de 246 millones de niñas y niños que son explotados,
concentrados en Asia (60%), África (29%) y América Latina (8%), pero esta lavra
también -y aunque parezca sorprendente- se da en países industrializados (1%)1.
Estos millones de niños y niñas fabrican juguetes, tejen ropas, cosen balones y
zapatillas de deporte, cosechan café, cacao y producen otros bienes de consumo. En
muchos casos estos productos que fabrican se exportan a los países europeos (al
Estado español).

El trabajo infantil sustenta la producción de bienes para su venta en los mercados
potentes a un coste económico bajo, pero con costes sociales muy elevados. Mientras
en el Estado español los recursos que se emplean en la adquisición de productos en
las Navidades se elevan cada año, con consumidores comprando cada vez más
cantidad a bajo precio, y a menudo dejando fuera los criterios de calidad social y
medioambiental.

Según un informe de la Confederación Española de Organizaciones de Amas de
Casa, Consumidores y Usuarios (CEACCU), el promedio de los gastos extras por
persona en estás fiestas será de 832 , el 4% más que el año pasado.

¿Qué es la Explotación Infantil?

1) Según el informe de la OIT “A future without child labour”, actualmente de los 211
millones de niños entre 5 y 14 años de edad que trabajan en el mundo, 186
millones son víctimas de la “explotación infantil”, incluidas sus “peores formas”.
En lo que respecta a los menores con edades comprendidas entre 15 y 17 años, de
los 141 millones de adolescentes que trabajan, 59 millones son explotados!
8,4 millones de menores son víctimas de las peores formas de explotación del trabajo
infantil, cosa que hay que abolir inmediatamente en base al Convenio 182 de la OIT .

"Explotación de los menores" es, según una tipología elaborada por UNICEF,
aquel trabajo que implica:

-ocupación a tiempo completo a una edad precoz,
-elevado número de actividades laborales,
-indebida presión física, social o psicológica,
-vida por las calles y en malas condiciones,
-paga inadecuada,
-excesivas responsabilidades;
-o bien que: impide al menor recibir una educación, compromete la dignidad del
niño, perjudica su desarrollo físico, social y psicológico.

2) Las “peores formas de explotación del trabajo de menores” según lo que afirma
el Convenio n. 182 de la OIT, adoptado en Ginebra el 17 de junio de 1999.
Ratificado ya por 150 países.

Corresponde: a todas las formas de esclavitud y prácticas análogas, como la

-servidumbre por deudas,
-el trabajo forzado,
-el reclutamiento de menores en las fuerzas armadas y su utilización en los
conflictos;
-la trata de menores con fines de prostitución y de producción de material
pornográfico;
-la utilización de los menores en actividades ilícitas;
-cualquier trabajo que por su naturaleza o por las circunstancias en que se
desarrolla, signifique un riesgo para la salud, la seguridad o la moral del niño.

3) Tanto UNICEF como las estructuras del Comercio Justo y Solidario aceptan
una categoría de niños trabajadores: aquellos que ayudan en el ámbito de la
familia campesina o artesana que trabaja por su cuenta, siempre y cuando sea:
por pocas horas y
que se trate de actividades leves y no peligrosas para el crecimiento; y, sobre todo,
siempre que para el menor sea posible ir a la escuela.
Un trabajo auto-organizado o en familia,
que no interfiera con la educación escolar,
con el tiempo de ocio, ya sea este de diversión o reposo,
que favorezca el desarrollo físico, mental y social del niño


Un trabajo positivo que en una situación de injusta distribución internacional e interna
de la riqueza, en efecto permita que con la paga recibida el niñ@ pueda costear sus
estudios. Con esto lo que queremos decir es que entre los dos polos extremos, el
trabajo positivo y el negativo, se coloca un extenso abanico de actividades, no
necesariamente todas ellas de impacto negativo para el niño.
Tanto UNICEF como las estructuras de Comercio Justo y Solidario, no son contrarias
al trabajo de los niñ@s por pocas horas, ni a la ayuda de los mismos a sus familias en
los campos o en el comercio. Pero, lamentablemente, en base a los datos de la OIT,
esta siuación se puede aplicar meramente al 30% de los 352 millones de niñas,
niños y adolescentes que trabajan en el mundo. El 70% se ve sometido a
situaciones de explotación laboral de la infancia.

El marco legal

Los derechos de las niñas y niños a una infancia sin explotación se recogen en varios
convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El Convenio 182 de la OIT sobre la prohibición de las Peores Formas del Trabajo
Infantil, especifica como peores formas:

la esclavitud infantil,
prostitución y pornografía infantil,
el uso de menores para el narcotráfico y otros crímenes,
el uso de menores en conflictos armados,
o cualquier trabajo que dañe la salud física, síquica o moral de los menores.
A día de hoy ha sido ratificado por 150 países.

El Convenio de la ONU sobre los Derechos de la Infancia (1989) engloba,
considerándolos interdependientes e indivisibles, todos los derechos civiles, políticos,
económicos, sociales y culturales de los niños, fundamentales para su supervivencia,
su desarrollo, su tutela y participación en la vida social. En virtud del estrecho vínculo
entre estos elementos, prácticamente todos los artículos del Convenio afrontan temas
- como la educación, la salud, la alimentación, el reposo y el ocio, la previsión social y
las responsabilidades de los padres - relacionados con el trabajo infantil y sus efectos.

El artículo 32, en particular, obliga a los Gobiernos a defender al niño contra la
explotación económica y contra cualquier trabajo que comp. orte riesgos o sea
susceptible de interferir con su educación o de dañar su salud y su desarrollo físico,
mental, espiritual, moral o social.

El convenio, ratificado por 191 Estados con la excepción de EEUU y Somalia, es el
instrumento jurídico internacional que cuenta con el mayor número de ratificaciones:
representa, sin embargo, uno de los ejemplos más llamativos de la falta de aplicación
del derecho internacional!

El Convenio 138 de la OIT sobre la Edad Mínima de Admisión al Trabajo (1973)
define la edad mínimia de admisión al trabajo a la edad posterior a la de educación
onligatoria establecida en cada país, pero nunca menor 14 años.
Boletín 5: La explotación laboral de la infancia

“(...) La edad mínima de admisión al trabajo no puede ser inferior a la edad prevista
para el cumplimiento de la escuela obligatoria y en cualquier caso no debe ser inferior
a los años. En derogación, los Países con una economía y estructuras escolares
insuficientemente desarrolladas, pueden fijar la edad mínima de entrada en el mundo
del trabajo en 14 años, previa consulta con las organizaciones de los trabajadores y de
los empresarios.

La edad mínima para la admisión a cualquier tipo de empleo o trabajo, que por su
naturaleza o por las circunstancias en que es desarrollado pueda dañar la salud, la
incolumidad o la moral de los jóvenes no debe ser inferior a 18 años. En derogación,
las autoridades nacionales pueden bajar a 16 años la edad de desempeño del trabajo
peligroso, a condición de que la salud, la incolumidad y la moral de los jóvenes estén
plenamente protegidos. (...)

Las leyes y los reglamentos nacionales pueden permitir la utilización de personas de
edades comprendidas entre 13 y 15 años, en trabajos livianos, a condición de que no
sean peligrosos para la salud y el crecimiento, no perjudiquen la asistencia a la
escuela o la participación en cursos de orientación profesional y no perjudiquen la
capacidad de aprendizaje. (...)”3

Al día de hoy, el Convenio ha sido ratificado por 135 Estados.
Para saber más de las ratificaciones a los convenios haga clic aquí.

La Situación por Continentes





Las Causas de la explotación laboral de la infancia

Pobreza

Violencia intrafamiliar
Patrones culturales
Permisividad social
Falta de Oportunidades
Falta de Cobertura, calidad y cumplimiento de la obligatoriedad de la educación
Lagunas y contradicciones normativas.

¿Felices Fiestas? - La explotación laboral y los productos de consumo

La explotación laboral de la infancia y las condiciones laborales precarias pueden ser
la base de varios de los productos más típicos de nuestras navidades. La producción
de varios elementos claves del consumo navideño puede estar basada en la
explotación de la infancia, como es el caso de los productos de decoración, algunos
regalos y varios dulces navideños.

Este boletín explora datos sobre la explotación laboral de la infancia en los siguientes
sectores:

Decoración navideña: productos de decoración del hogar

Regalos: balones de fútbol
Comidas navideñas: turrón de chocolate y bombones (el sector del cacao),
el sector del café
La decoración navideña: Por ejemplo productos del hogar, luces y bolas
de navidad

En la producción de artículos para el hogar y de decoración provenientes de países del
este de Asia se ha detectado el uso de trabajo infantil. Muchos de estos productos se
fabrican en pequeños talleres o en casas privadas y el control de las condiciones
laborales es virtualmente imposible. Incluso dado el caso que existiera una voluntad
política de las corporaciones que comercializan estos productos el monitoreo y la
implementación de condiciones laborales legales y aceptables sería muy difícil o casi
imposible.

La explotación laboral de la infancia en el sector de productos de decoración del
hogar

La explotación laboral de la infancia en el trabajo que se desarrolla en el ámbito
doméstico –es decir no en la producción en fábricas o talleres registrados, sino en
pequeños talleres montados en casas privadas- es muy común. Comparados con los
índices nacionales de trabajo infantil, el porcentaje de menores involucrados en la
manufactura en el ámbito domestico es mucho más alto que el promedio nacional en
los países del este de Asia.

Este tipo de relaciones de producción significan un importante desequilibrio entre
eficiencia de producción, medidos en términos económicos para la corporación, e
igualdad entre trabajador/a y corporación. Según un estudio del Centro de
Investigación Innocenti de UNICEF del año 2002, tales estructuras favorecen a las
corporaciones por las siguientes razones4:
- se reclutan trabajadoras/es en un área mucho más amplia que la que
corresponde propiamente a los alrededores de una fábrica.
- trabajadoras/es trabajan sin contratos fijos y se hacen pedidos flexibles según
la demanda sin ningún compromiso a largo plazo
- las posibilidades de organización de trabajadoras y trabajadores y la formación
de sindicatos son mínimas
- el pago suele ser mucho menor que el sueldo de una trabajadora o trabajador
en una fábrica
- los costes para acondicionamiento del lugar: luz, alquiler, herramientas, etc.
Son gastos que en lugar de cubrir la empresa, cubre la familia
- un monitoreo de las condiciones de trabajo se hace imposible y la existencia de
trabajo infantil está por lo tanto oculta a la atención internacional.

El estudio del Centro de Investigación Innocenti de UNICEF documenta que el trabajo
infantil está presente en muchas industrias de manufactura que trabajan en el ámbito
doméstico (home based manufacturing). El estudio cubre cinco países asiáticos5 y está
basado en datos del año 2001. Las investigaciones cubren por lo menos tres sectores
de manufactura en los que se trabaja en el ámbito domestico en cada país.

En resumen se ha documentado la siguiente situación:

En Filipinas se estudió la manufactura doméstica de productos de decoración del
hogar y de decoración navideña, de accesorios de moda y de petardos o fuegos
artificiales. En Filipinas un tercio de todas las niñas y niños en hogares involucrados en
la manufactura están trabajando en esta actividad, un porcentaje elevado comparado
con los otros países asiáticos incluidos en este estudio. Más de la mitad de las niñas y
niños de las edades entre 11-14 en estos hogares trabajan.

En la India los sectores que se han investigado entre otros son la manufactura de
incienso, de bordado con hilos de metal sobre seda (Zardosi) para fundas de cojines y
otros objetos del hogar. En India, la cuarta parte de todas las niñas y niños en hogares
involucrados en la manufactura están trabajando en esta actividad. De los menores
entre 11-14 años son casi la mitad los que trabajan.

En Pakistán se estudió entre otros sectores la manufactura doméstica de incienso y
alfombras. En Pakistán un 56% de las niñas y niños en hogares involucrados en la
manufactura están trabajando en esta actividad. Hasta cuatro de cada cinco niñas y
niños en edades comprendidas entre 11-14 en estas familias trabajan.

En Indonesia se estudiaron la manufactura doméstica de productos de mimbre,
alfarería y tela estampada (con la técnica de Batik). En Indonesia el porcentaje es
bastante menor, y las familias consideran que en el caso de que la niña o niño dejara
de trabajar esto no tendría consecuencias catastróficas, (una situación temida en India
o Filipinas, donde las familias dependen más del trabajo infantil.) La mayoría de las
niñas y niños que trabajan combinan su trabajo con la educación.

En Tailandia se estudió la manufactura doméstica de productos de papelería, cuero y
la producción de semillas híbridas. En Tailandia sólo un porcentaje mínimo de
menores trabaja a jornada completa en la actividad de manufactura doméstica,
mientras son 10% de los menores en estos hogares los que ayudan a tiempo parcial.

Lamentablemente, en la actualidad no disponemos de información específica sobre las
empresas y corporaciones en el sector de productos de decoración del hogar que se
comercializan en el Estado español.

En tu compra pregunta por las condiciones de producción y exige información
de la empresa sobre la cadena comercial y la situación laboral de las personas
que fabricaron los productos que adquieres.

Regalos: por ejemplo los complementos deportivos

La cadena de producción de los balones de fútbol es larga y da la vuelta al globo. En
una cadena de producción que se basa en la subcontrata con varios intermediarios, la
producción actual se hace sólo en parte en fabricas y talleres registrados. Una gran
parte de la labor se realiza en pequeños talleres familiares o en las mismas casas.
Esta estructura de la que abusan algunas corporaciones del sector hace muy difícil la
solución de lo que parece ser uno de los problemas claves del sector: el uso de trabajo
infantil.

La explotación laboral de la infancia en la industria de los balones
Uno de los problemas principales en la industria de balones y de otros productos
deportivos parece ser el uso de trabajo infantil. La raíz de este fenómeno está en la
estructura de extensa subcontratación. Este sistema de producción tiene las siguientes

consecuencias:

- sueldos mínimos para trabajadoras/es, y precios muy bajos pagados por las
multinacionales
- trabajadoras y trabajadores dispersos y justamente por eso raramente
organizados
- casi nunca están informados sobre sus derechos en cuanto a sueldos,
seguridad social, etc.,
- las condiciones de trabajo difícilmente se pueden controlar, y los costes de luz
y acondicionamiento del lugar de trabajo los tiene que soportar la trabajadora o
trabajador
- el trabajo infantil es muy frecuente, ya que se implica a toda la familia para
ganar un sueldo mínimo

En resumen, la industria deportiva tal y como está organizada hoy lleva casi
automáticamente a la explotación sea de niñas, niños o de adultos. Queda pendiente
una reforma de la estructura de la producción por parte de las corporaciones. Los
informes publicados por la Marcha Global afirman que un problema básico del sector
es la estructura de la producción. Mientras la producción se traslada a talleres
domésticos no registrados, en vez de hacerse en los centros de producción, es muy
difícil, si no imposible, asegurar los derechos de trabajadoras y trabajadores y de niñas
y niños

Según informes de la Marcha Global contra el Trabajo Infantil se han detectado casos
de explotación laboral de niñas y niños en la producción de balones en India, Pakistán
y en China. 7

En Sialkot, centro neurálgico de producción de material deportivo en Pakistán, existe
un sistema de seguimiento del Programa Internacional para la Eliminación del Trabajo
Infantil (IPEC) de la OIT, con un programa específico sobre el trabajo infantil en el
sector de los balones desde el 1995/1996. Según un estudio de la Federación de
Cámaras de Comercio e Industria de la India (FICCI), a pesar de la implementación de
estos proyectos se seguía dando el problema de niñas y niños trabajando en el año
1998.8

La “Marcha Global” llevó a cabo otra investigación sobre explotación laboral de la
infancia en el sector deportivo en Pakistán durante los años 2001 y 2002.9 Para esta
investigación se visitaron pueblos a más de 250 kilómetros de la ciudad de Sialkot, a
las que se mandan balones a coser en talleres o casas fuera del sistema de monitoreo
no supervisadas. Según el estudio, en la mayoría de las casas visitadas se
encontraron niñas y niños entre 8 y 14 años cosiendo balones, en algunos casos hasta
14 horas al día.

El último informe del Indian Committee of the Netherlands (ICN) del 2002 afirma que a
pesar del sistema de monitoreo en Punjab (India) en el 30% de las casas visitadas
durante su investigación en esta región, emplean por lo menos una niña o niño en la
producción de balones a tiempo parcial o completo.10
Consecuencias para las y los menores:
Educación

En el estudio sobre el sector en Punjab (India), se han registrado importantes mejoras
en la situación de los menores, con una tasa creciente de niñas y niños que reciben
una educación básica. Sin embargo para aproximadamente un 10% de los menores
cubiertos por el estudio, el trabajo les impide asistir a la escuela.11
Salud

Las trabajadoras y trabajadores de la industria de balones en pequeños talleres o en
sus casas en régimen de subcontratación en todos estos países sufren varios
problemas de salud a causa del trabajo. Estos son especialmente graves en niñas y
niños. Más del 42% de niñas y niños trabajadores entrevistados en un estudio de la
Federación de Cámaras de Comercio y Industria de la India (FICCI) en la India han
reportado algún problema de salud. La incidencia de problemas de salud es más alta
en el campo y en general en las niñas.
Algunas de las evidencias encontradas son12:
- dedos deformados
- dolor en las articulaciones (33% de niñas y niños entrevistados)
- dolor de espalda (27%)
- problemas de vista (8%, el problema es más grave en áreas urbanas, donde el
11,5% de los niños sufren problemas de visión)
- dolores de cabeza (16%)
Para ver el boletín completo del Observatorio sobre el sector de los balones haga clic
aquí.

Comidas navideñas: Por ejemplo el turrón de chocolate

La actual situación en el sector del cacao puede convertir el consumo de una tabla de
chocolate en un placer dudoso.

La explotación laboral de la infancia en el sector del chocolate
Los principales problemas detectados en este sector incluyen la concentración del
mercado, el bajo precio de la materia prima y el impacto medioambiental de la
producción. Como consecuencia la situación laboral es crítica.
Según varios estudios del Instituto Internacional de Agricultura Tropical (IITA), UNICEF
y la OIT, el sector descansa sobre la mano de obra barata de menores. Las
investigaciones realizadas en los últimos años demuestran que en el cultivo de cacao
niñas y niños realizan numerosas labores, relacionadas con el sobre esfuerzo físico,
tales como clarear los campos, escardar, mantener los árboles de cacao, aplicar
pesticidas (muchas veces sin protección alguna), uso de machetes, etc.
Según datos recogidos por el observatorio del IITA en 2002 sobre Costa de Marfil,
Nigeria, Camerún y Ghana13 la situación es la siguiente:
· En los cuatro países de África Occidental estudiados, numerosas niñas y niños
están ocupados en actividades peligrosas relacionadas con el cacao. De los
trabajadores menores en los cultivos de cacao aproximadamente un 59% son
niños y el 41% son niñas.
· Un número estimado de 284.000 niñas y niños trabajan en el clareo de campos
usando machetes.
· 153.000 están involucrados en la aplicación de pesticidas.
Según UNICEF, se ha confirmado la existencia de un amplio tráfico de niñas y niños
procedentes de Malí y de Burkina Faso para trabajar en las plantaciones de cacao en
Costa de Marfil.14 En un estudio de UNICEF se estima que en 1999 entre 10.000 y
15.000 niñas y niños de Malí, trabajaron en las plantaciones de cacao de Costa de
Marfil. No es conocido que porcentaje de estos proceden del tráfico de menores.15
El observatorio del IITA, en el estudio citado anteriormente, estima para este ámbito
que:
· Cerca de 120.000 niñas y niños no tienen relaciones familiares con los
cultivadores o con los trabajadores locales en Costa de Marfil (es decir están
trabajando y viviendo lejos de sus familias)
· Alrededor de 2.500 niñas y niños trabajadores fueron reclutados a través de
intermediarios para los cultivos de cacao en Costa de Marfil y Nigeria.

El trabajo forzado y la esclavitud infantil están clasificados como una de las peores
formas del trabajo infantil, según la Convención 182, artículo 3 de la Organización
Mundial del Trabajo (OIT).

Costa de Marfil es uno de los principales proveedores de cacao tanto para la industria
chocolatera española, como para las corporaciones transnacionales. Por la
importancia de este país para la industria las noticias sobre las condiciones laborales
inaceptables han causado una presión fuerte por parte de organizaciones de
consumidores y organizaciones que trabajan para los derechos laborales. Después de
fuertes campañas, las grandes corporaciones del sector del chocolate como Nestlé,
Lindt, Ferrero y otros han adquirido un compromiso público en el año 2001 con la firma
del Protocolo Harkin-Eagle para la eliminación de las peores formas del trabajo infantil
en el sector del cacao en el Oeste de África por parte de la industria chocolatera.
Sin embargo según el Fondo Internacional de Derechos Laborales, a pesar de que tan
sólo queda un año para que finalice el plazo establecido por el protocolo, “la industria
no ha logrado ningún progreso sustancial hacia la meta y la esperanza por un sistema
fiable de monitoreo y certificación disminuye.”16 El Fondo Internacionales de Derechos
Laborales afirma en el comunicado de Julio del 2004 que “Básicamente con el
Protocolo, la industria ha ganado unos tres años de tiempo para retrasar su
compromiso de implementar unos aceptables estándares voluntarios de certificación
pública para toda la industria hasta el 1 de Julio del 2005.”17 Parece que hasta hoy las
corporaciones en cuestión no han entrado en negociaciones para subir el precio de la
materia prima a un nivel que posibilite a las agricultoras y agricultores sobrevivir
pagando sueldos apropiados a trabajadoras y trabajadores adultos. La corporación
M&M/Mars por ejemplo se niega a comprar hasta el 5% de su cacao bajo las
condiciones del Comercio Justo.
Para ver el boletín completo del Observatorio sobre los transnacionales del Cacao
haga clic aquí.

Comidas navideñas: Por ejemplo el café

Gracias a los esfuerzos de marketing y a la estructura de la industria del café, la actual
crisis del café, que amenaza la base de la existencia de una multitud de productores,
es apenas visible para consumidoras y consumidores de café en este país. Las
estanterías de café en los supermercados nos ofrecen cada vez más variedad y la
crisis proporciona a las grandes corporaciones del sector unos beneficios record.
¿Qué hay detrás del café que nos estamos tomando en las comidas navideñas?

La explotación laboral de la infancia en el sector del café
“En el caso del café, la difusión y complejidad de la cadena comercial, la falta de
relaciones directas entre la mayoría de los productores y consumidores, la
inestabilidad de precios de la materia prima, y la alta demanda de trabajo durante la
cosecha, hacen difícil implantar estándares laborales efectivos. Además una gran
parte de la producción se realiza en sitios remotos por pequeños productores. Hasta
hace poco las grandes transnacionales del café, Kraft, Nestlé, Proctor & Gamble y
Sara Lee, no han reconocido públicamente su responsabilidad para con las
condiciones bajo las cuales se cultiva el café en el mundo.”18

Las violaciones de los derechos humanos denunciadas en el sector del café incluyen
la explotación laboral de la infancia. Según la O.I.T. (Organización Internacional del
Trabajo), la explotación laboral de la infancia está extendida por todo el sector agrario
en los países productores de café. Niñas y niños trabajan en la cosecha de café,
cacao, y muchas otras materias primas. Según el Tea and Coffee Trade Journal se
estima que los menores representan de un 7 a un 12% de la mano de obra en las
plantaciones dedicadas a la exportación19.

Como en el sector del cacao, menores realizan distintas tareas en la producción del
café. Participan en la plantación de los arbustos, aplicación de fertilizantes y
pesticidas, mantenimiento de la finca, almacenaje y procesamiento del café. La
mayoría de las y los menores trabajan en la cosecha en la temporada alta.
Cuando se denuncia la existencia de explotación laboral de la infancia en estos
sectores, se está hablando de la implicación de los menores en condiciones que violan
claramente el Convenio de NNUU sobre los derechos de los niños/as, así como otras
legislaciones vigentes a nivel internacional.

El trabajo que realizan:
(a) Afecta o imposibilita su educación básica.
(b) Genera condiciones laborales que constituyen riesgos de seguridad y salud para
estas niñas y niños, tales como: largas horas de trabajo, separación de la familia,
viajes a través de largas distancias hasta el lugar de trabajo, tareas peligrosas, y
exposición a sustancias peligrosas.
(c) En muchos casos presenta las llamadas “peores formas de la explotación laboral
de la infancia”, como por ejemplo el trabajo en esclavitud de niñas y niños


Datos por países productores de café:

Kenia

Según el Tea and Coffee Trade Journal, el 30% de las personas que cosechan el café
son menores de 15 años20.

Guatemala

Según UNICEF, en Guatemala, el 34% de todas las niñas y niños entre 7 y 14 años
trabajan21. De ellos, una buena parte lo hacen en el sector del café. Según un estudio
de Coverco, de los 260 niñas y niños entrevistados para el estudio, que trabajan en el
sector de café, más de la mitad tenían menos de 15 años, y el 42% eran trabajadores
permanentes. 22

Un 72 % de los entrevistados afirmaron que trabajaban más de 12 horas seguidas en
la temporada de cosecha.
Costa de Marfil

En 2001 se denunciaron casos de niños esclavos en plantaciones de café en Costa de
Marfil. Varios estudios han confirmado el tráfico de niñas y niños en este país y la
existencia de niños esclavos en las plantaciones de Cacao y Café24. EE.UU. confirma
que miles de niñas y niños de Malí trabajan en el país vecino – la Costa de Marfil - en
el sector de café y cacao. Según la revista Tea and Coffee Trade la crisis del café ha
forzado a muchas niñas y niños trabajadores del café a otras formas de explotación
infantil, como es la explotación sexual25.


Alternativas y propuestas de acción

Un consumo libre de explotación infantil
A primera vista puede parecer difícil evitar que con nuestro consumo apoyemos
sistemas de producción que hacen uso de la mano de obra infantil. Los siguientes
pasos ayudan a consumir productos libres de explotación infantil y a dar impulsos al
mercado hacia un cambio de rumbo en los sectores presentados en este boletín:
Conocer el comportamiento en el área de la explotación laboral de la infancia de las
empresas de las que compramos

Comunicar a las empresas que consumimos que no estamos de acuerdo con el uso
del trabajo infantil en la producción y exigirles información detallada sobre el tema
Escoger productos que pueden demostrar que se han hecho sin explotación laboral
de la infancia.

Una alternativa: productos con sellos de garantía
En algunos sectores existen Sellos que garanticen un trabajo libre de explotación de
la infancia, como es el sello de alfombras producidas sin trabajo infantil, Rugmark

Otra alternativa: el Comercio Justo
Productos de Comercio Justo no sólo garantizan una producción libre de explotación
laboral de la infancia. El Comercio Justo ofrece un sistema de comercio que hace
posible una vida digna a pequeñas productoras y productores y así posibilita la
educación de las niñas y niños de estas productoras.

¡Felices Fiestas! - Como disfrutar de las semanas que vienen
Una tarde lluviosa, un torrente de gente interminable que se empuja por las calles,
música hortera a todo volumen y árboles de plástico atacando desde cada rincón de
los grandes almacenes, te preguntas: ¿esto es lo que hay para las fiestas este año?

No eres la única ni el único. Hay gente que ha
encontrado alternativas divertidas, gustosas,
relajantes y subversivas para esta temporada rara:
Disfruta de unas navidades distintas, tranquilas,
pacíficas y sonrientes, sin el doble fondo de
explotación infantil, destrucción medioambiental y
despilfarro energético.
Es tan simple como eso. Las siguientes luces iluminan
las navidades para cada bolsillo y según el tiempo
libre que tengas. Punto a favor: tienes más ratos para
prestar atención a las personas y actividades que te
gustan en vez de concentrarte en los centros
comerciales.

Si dispones de dos fines de semanas y algunas tardes:

Haz una bufanda, un gorro o unos calcetines gorditos o calentadores.
Si tienes un fin de semana:
Graba entrevistas para tus amigas y amigos con sus parientes mayores.
Escribe e ilustra un libro para niñas y niños.
Regala Software libre como Linux y ayuda a instalarla.
Si tienes tiempo hasta reyes:
Regala hierbas culinarias y flores sembradas en casa.
Si tienes una tarde libre:
Prepara comida, dulces o conservas caseras.
Juega con los más pequeños de la casa.
Si tienes dos horas:
Colecciona citas que te hacen pensar en alguien.
Haz tus propias tarjetas de felicitación.
Si tienes cinco minutos:
Regala un objeto tuyo al que tienes mucho cariño.
Tiempo muchas veces es más importante que cosas: Regala bonos de canguro
para padres recientes, masajes para amigas trabajadoras o ayuda en la
reforma de la casa nueva de tus conocidos.
Bueno, ya está bien de placeres caseros. Si no puedes o no quieres resistir a la
histeria consumista:
Regala un libro en vez de juguetes. Para leer más sobre el “mejor juguete”
(véase una carta del lector al País)
Visita la tienda solidaria más cercana y escoge productos solidarios, libres de
explotación infantil.
Regala productos ecológicos como bombillas de bajo consumo, turrón
ecológico, etc.
Regala productos de Comercio Justo

IDEAS para que Enero no se te haga cuesta arriba
· Fíjate un presupuesto, distribúyelo bien e intenta no salirte del marco
establecido.
· No te dejes manipular por la publicidad, sal de la espiral consumista propia de
las fiestas navideñas, sé original y compra sólo lo que realmente necesites.
· Piensa menús alternativos a los preestablecidos, si compras los productos
típicos (Cordero, cochinillo, mariscos, salmón, dorada...) habrán subido los
precios por la temporada. ¿No te has planteado cenar una buena lasaña de
verduras, un arroz con frijoles a la brasileña, un buen caldo calentito para evitar
el frío, ternera al horno con patatas, pescado azul? Te saldrá más económico y
disfrutarás igual en familia.
· Si además realizas menús alternativos donde se evita el consumo de grasas
excesivas, te ahorrarás el o la endocrino postfestivos, el gimnasio y podrás
invertir ese dinero en recuperarte de lo gastado durante las fiestas.
· Y en lugar de los típicos chocolates de Ferrero, Nestlé, Lindt, Mars M&M’s,...
qué te parece probar unos exquisitos bombones de Comercio Justo que te
aseguran que ningún menor ha tenido que trabajar durante 10 horas bajo el
sol. Disfruta también de tu chocolate con churros del primero del Año
responsablemente.
· Infórmate antes de comprar los productos. Hazte las preguntas que se debe
hacer un Consumidor Responsable:
¿Sabes quién lo ha producido?
¿En qué lugares y bajo qué circunstancias?
¿La producción ha sido respetuosa con el medio ambiente?
¿Los derechos sindicales han sido respetados?
¿Y otros derechos humanos?
¿Estamos seguros de que no se ha empleado mano de obra
infantil?
¿ Ha habido discriminación de la mujer?
¿ Y de trabajadores por razones étnicas o culturales?
¿Trabajadores y trabajadoras han recibido un salario justo?
¿Sabemos como son repartidos los beneficios?
¿Son productos de calidad?
Teniendo en cuenta estos consejos te deseamos unas ¡Felices Fiestas!

Cifras rápidas

246 millones de niñas y niños entre 5 y 17 años en trabajo infantil. 186 millones
son menores de 15 años y 110 millones menores de 12 años.28
171 millones de niñas y niños trabajadores trabajando en situaciones peligrosas
y dañinas de ellos 111 millones son menores de 15 años.29
Aproximadamente 8.4 millones de niñas y niños están involucrados en las
peores formas del trabajo infantil listadas en la Convención No. 182 de la ILO en
su artículo 3, incluyendo trabajo forzado (5,7 millones), conflictos armados (0,3
millones), prostitución y pornografía (1,8 millones), y actividades ilícitas (0,6
millones).30

Por lo menos 1.2 millones de niñas y niños también han sido victimas de tráfico
de personas.31

Las españolas y los españoles gastan una media de 112 euros por persona en lotería
de Navidad- esto equivale a un total de más de 45 millones de euros.32
Los españoles gastarán por término medio alrededor de 832 euros por persona en
gastos extra en las Navidad. Esto equivale a un total de casi 340 millones de
euros.33


Enlaces

Páginas para saber más de la Explotación Infantil:

http://www.ideas.coop/MG/guia.htm

www.globalmarch.org

(página en inglés)

www.manitese.it

(página en italiano)

www.cnasti.pt

(páginas en portugués)

Páginas para otra navidad:

www.ConsumeHastaMorir.com

es una reflexión sobre la sociedad de consumo en la que vivimos, utilizando uno de sus propios instrumentos, la publicidad, para mostrar hasta qué punto se puede morir consumiendo.

http://www.letra.org/consumehastamorir/

Ecologistas en acción te propone una navidad más ecológica y solidaria.

http://www.ecologistasenaccion.org/article.php3?id_article=1111

Adbusters presenta Zenta Claus y la iniciativa del Día de No Consumo invita a una

Navidad sin consumo.

http://www.adbusters.org/metas/eco/bnd/bnd_xmas/




lunes, 7 de enero de 2008

Historia de la ciudades

Historia de las ciudades (Fuente: Kalipedia)


El proceso de urbanización está estrechamente relacionado con la evolución histórica de España. En la estructura y la morfología de las ciudades se puede encontrar desde la herencia del pasado romano y medieval, hasta las huellas de la explosión urbana surgida con la industrialización.

Ciudad preindustrial

Saber másPrincipales tipologías de las ciudades medievales
Esta etapa comprende un largo período que va desde la aparición de los primeros núcleos urbanos, hace más de 2.000 años, hasta los comienzos de la revolución industrial a finales del siglo XVIII.

Ciudad prerromana

Existen pocos vestigios de las ciudades prerromanas españolas. Las primeras ciudades se fundaron cerca de las costas mediterráneas por los colonizadores fenicios, griegos y cartagineses, como, por ejemplo, Cádiz o Adra. El rasgo característico de estas ciudades era la falta de orden en su organización.

Ciudad romana

La expansión del imperio llevó a los romanos a la fundación de ciudades, que mantuvieron una serie de características comunes. El trazado de las ciudades romanas se basaba en la existencia de dos grandes vías, una que iba de norte a sur, llamada cardo, y otra que iba de este a oeste, el decumanus. En el cruce de estas dos vías se localizaba el foro, que era el centro de la vida en la ciudad. Cerca de él se emplazaban los principales edificios, como el anfiteatro, las termas y las casas de las principales familias. El resto de las calles se trazaba constituyendo un plano ortogonal. La necesidad de defenderse propició la construcción de murallas que cerraban todo el perímetro de la ciudad.

Hispania era una de las provincias más romanizadas. Era un importante centro comercial y militar dentro del imperio, por lo que los romanos consolidaron una amplia red urbana con ciudades que se comunicaban mediante calzadas. En la actualidad, se pueden contemplar restos del pasado romano en muchas ciudades españolas, entre las que destacan Mérida, Tarragona, Barcelona, León, Cartagena, Pamplona, Lugo, Sevilla, Cáceres, Astorga y Zaragoza.

Ciudad medieval

En España, durante este período, confluyeron dos culturas diferentes, que tuvieron formas distintas de entender el urbanismo: la cultura cristiana y la islámica. Las huellas del pasado medieval de las ciudades españolas son mucho más visibles que las de etapas anteriores y marcan profundamente la morfología de las urbes.

Las ciudades cristianas se desarrollaron, sobre todo, en la mitad norte de la Península, en las zonas que se iban repoblando debido al avance de la Reconquista. Por ello, tenían una fuerte función defensiva y religiosa, lo que determinó la aparición de dos elementos muy importantes en la ciudad medieval. Por un lado, las murallas, que daban a las ciudades aspecto de fortaleza, y por otro, las iglesias y catedrales. La religión estaba presente en todos los ámbitos de la vida cotidiana y la construcción de iglesias era, además de una muestra de poder, el elemento que estructuraba la ciudad, ya que ocupaban generalmente los lugares más notables e importantes dentro del plano urbano.


En las ciudades medievales se superponían diversos tipos de planos sobre la base heredada de etapas anteriores. Fue común el uso de planos radiocéntricos, en damero y lineales.

Durante la Edad Media muchas ciudades crecieron gracias a la función religiosa que cumplían. Es el caso de Santiago de Compostela, lugar de peregrinación. Otras aprovecharon su función religiosa para crecer y desarrollar actividades económicas, como las del Camino de Santiago; y, por último, hubo las que crecieron directamente a partir del comercio, como Medina del Campo en la que se celebraban importantes ferias.

Las ciudades islámicas se desarrollaron, sobre todo, en la mitad sur de la Península, donde la influencia musulmana era mucho mayor. Las ciudades musulmanas tenían una doble función, religiosa y comercial. Son ciudades con un plano irregular y laberíntico, con calles muy estrechas, muchas de ellas, llamadas adarves, sin salida. En su estructura se diferencian dos partes: el espacio más importante de la ciudad islámica era la medina (madinat), un recinto amurallado en el que se localizaban los principales edificios, como la mezquita mayor o aljama, el zoco o mercado, la alcazaba -el palacio de gobierno- y las viviendas de las principales familias; fuera de este recinto se disponían una serie de barrios, generalmente también amurallados, llamados arrabales. Estaban ocupados por viviendas, mezquitas de menor importancia y baños públicos; además de los talleres de los artesanos y comerciantes agrupados por oficios.
La herencia islámica está muy presente en las ciudades que estuvieron más tiempo ocupadas por los musulmanes, como Córdoba, Sevilla, Toledo, Guadix y Granada.

Ciudad renacentista

La Edad Moderna se distingue por la transformación del espacio interno de las urbes, el crecimiento de nuevos barrios o arrabales fuera de las murallas y el desarrollo de la arquitectura como un importante elemento urbano.

Durante el Renacimiento se utilizó, sobre todo, el plano ortogonal o en damero con una trama urbana muy jerarquizada. En la plaza mayor se encontraban los principales edificios y en las calles adyacentes las viviendas y talleres de comerciantes y artesanos, que se agrupaban por gremios o profesiones distribuidos por calles: el gremio de los plateros, el de los toneleros, etc.

Las ciudades de esta época cumplían funciones muy diferentes: algunas poblaciones castellanas tenían una importante función económica debido al desarrollo de la agricultura, la ganadería, la artesanía y el comercio; en el sur destacaron varias ciudades debido, en algunos casos, al auge del comercio con América. Por su parte, Madrid y Valladolid fueron importantes centros políticos debido a la presencia de la Corte.

Ciudad barroca

Las ciudades barrocas van a intentar reflejar el poder de los monarcas europeos, por lo que comenzará a establecerse una auténtica política urbanística siguiendo unos principios básicos: la búsqueda de la monumentalidad; la utilización de la línea recta para crear grandes perspectivas urbanas y el seguimiento de cierta uniformidad urbanística. Además las ciudades se embellecen con fuentes, jardines y grandes plazas. En definitiva, se pretendía que la ciudad fuera una obra de arte más.


Ciudad industrial




Ensanche de Barcelona.



El siglo XIX y el comienzo del XX fueron épocas de inventos, que facilitaron la vida en la ciudad: el telégrafo, la bicicleta, el teléfono, el tranvía, el asce...
Durante la etapa industrial convergieron en las ciudades españolas dos realidades urbanas diferentes: por un lado hubo barrios planificados, fundamentalmente habitados por burgueses y clases medias; y por otro, barrios que crecieron desordenadamente, los suburbios marginales obreros. Cataluña, el País Vasco y Madrid fueron los principales centros de industrialización y de población.

La ciudad planificada

La ciudad se convirtió en el nuevo espacio de inversión de la burguesía. Mediante la planificación de la ciudad se buscaba solucionar algunos de los problemas urbanos, como el hacinamiento y la insalubridad, derivados, en parte, de la expansión desordenada del crecimiento urbano anterior. Se acometieron obras necesarias, como el derribo de cercas y murallas, que impedían la expansión de la ciudad, la mejora de las infraestructuras viarias y de los abastecimientos (red de alcantarillado, agua corriente y electricidad) y el desarrollo de los transportes, sobre todo el ferrocarril y el tranvía.

La planificación burguesa se reflejó, principalmente, en tres ámbitos dentro de la ciudad:

Los ensanches. Fueron un modelo de planificación burguesa de segregación social y funcional del espacio de la ciudad. Por medio de un trazado de las calles, con un plano ortogonal, se consiguió un mayor aprovechamiento del suelo, ya que permitía la construcción de grandes manzanas de viviendas en cuya parte baja se localizaban los comercios. Las industrias y los usos terciarios también tenían especificada su localización.
Los proyectos de Cerdà en Barcelona y de Castro en Madrid fueron los de mayor envergadura, pero también se llevaron a cabo planos de este tipo desde finales del siglo XIX hasta las primeras décadas del siglo XX en ciudades como Zaragoza, Bilbao o Pamplona.

La apertura de grandes vías de comunicación. Se abrieron grandes vías que permitieran una mayor fluidez; como la Vía Layetana en Barcelona, la Gran Vía en Madrid y la calle de Alfonso I en Zaragoza.

· Las ciudades-jardín. La idea de acercar «el campo» a la ciudad no suscitó en España tanto interés como en los países europeos, salvo algunos casos como el del urbanista Arturo Soria y su Ciudad Lineal de Madrid. La burguesía era reacia a abandonar la ciudad por lo que la idea derivó en los llamados «barrios-jardín» dentro de la propia ciudad, que supusieron la aparición de pequeños barrios de viviendas unifamiliares de alta calidad, en espacios de baja densidad de población que concentraron a los grupos sociales de mayor renta. Surgieron así Pedralbes o Bonanova en Barcelona, El Viso en Madrid, el barrio de Neguri en Bilbao, entre otros.

Los suburbios marginales

Al tiempo que crecía la preocupación por la planificación urbana se desarrolló un proceso de crecimiento de barrios marginales y de autoconstrucción de forma desordenada.

La llegada masiva de población para trabajar en las industrias concentró a la mayor parte de los emigrantes en suburbios marginales, que se diferenciaban de los espacios planificados por la existencia de grandes bloques de viviendas, la carencia de los servicios más básicos -como agua corriente, electricidad o alcantarillado- y la falta de jardines e infraestructuras de comunicaciones.

Además, el crecimiento urbano se extendió hacia municipios más próximos a las grandes ciudades, invadiendo zonas rurales y propició la aparición de los arrabales. En estos nuevos barrios la población con menos recursos que no podía acceder a una vivienda se dedicó a construir chabolas sobre suelo rústico, junto a las fábricas y almacenes. Muy pronto las ciudades industriales españolas se vieron salpicadas por numerosos polígonos chabolistas o con viviendas de muy baja calidad. Estos arrabales fueron asimilados poco a poco por la ciudad central, y los municipios limítrofes. Es el caso de Vallecas, Carabanchel y Fuencarral en Madrid, o Poble Nou en Barcelona.

La ciudad industrial hasta 1970

A lo largo del siglo XX se produjeron tres fenómenos que consolidaron a las ciudades como los espacios más dinámicos: un fuerte crecimiento demográfico, un crecimiento de la industrialización y un gran desarrollo urbano.

Durante los años sesenta del siglo XX se produjo un masivo éxodo rural. Algunas ciudades como Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia y algunas capitales de provincia comenzaron un rápido crecimiento que repercutió sobre la morfología y la estructura urbana.

Ante la necesidad de viviendas y la falta de espacio, se produjo una elevación de las alturas en las construcciones, se ocuparon terrenos rústicos con usos urbanos y crecieron los poblados marginales.

Esta masificación y la falta de planificación llevaron a la intervención del Estado, que puso en marcha la construcción de polígonos de viviendas de protección oficial, concretadas en los llamados poblados dirigidos, poblados mínimos y poblados de absorción, de carácter temporal, pero que en la realidad se mantuvieron en pie más de veinte años.

Otro de los fenómenos destacados de este período fue la aparición de las ciudades-dormitorio, que se localizaron en municipios próximos a las grandes ciudades, donde, debido a la menor demanda, la vivienda era más barata. Actualmente, estas ciudades-dormitorio forman parte del área metropolitana junto a la ciudad central.
OTROS ENLACES DE INTERÉS:
El paisaje urbano: