"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

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lunes, 26 de enero de 2009

Ciutat, territori, paisatge (pàgina web amb activitats: www.xtec.cat/paisatge)

El projecte Ciutat, territori, paisatge ha estat promogut pel Departament de Política
Territorial i Obres Públiques, el Departament d’Educació de la Generalitat de Catalunya i
l’Observatori del Paisatge.

El projecte s’adreça a l’alumnat i el professorat dels centres d’educació secundària de
Catalunya. La seva finalitat és

  • potenciar el coneixement del patrimoni paisatgístic català,
  • sensibilitzar l’alumnat envers la necessitat de la preservació dels valors paisatgístics
  • i la presa de consciència de la incidència de l’acció humana sobre el medi natural.

Aquesta actuació pretén impulsar una nova cultura del paisatge en què els nois i les noies, com a futurs ciutadans i ciutadanes de ple dret, se sentin corresponsables de l’estat dels paisatges catalans i del seu esdevenidor.

Es tracta d’una proposta interdisciplinària que ofereix la possibilitat de treballar els elements
naturals i humans del territori de forma integrada i a partir de l’observació de paisatges
concrets i reals, sotmesos a canvis i problemàtiques ben actuals.

Són uns materials pràctics i atractius que desenvolupen una didàctica basada en la interacció social a l’aula, ja que moltes de les activitats estan pensades perquè l’alumnat les treballi de forma cooperativa.

Els materials didàctics consten de tres elements:

  1. carpeta amb 12 làmines panoràmiques representativa de la diversitat de paisatges de Catalunya,
  2. portal web Ciutat, territori, paisatge (www.xtec.cat/paisatge) amb activitats interactives i recursos
  3. i guia didàctica del projecte, disponible des del web, que proporciona les eines i les orientacions generals i específiques per al treball amb l’alumnat i per al seu seguiment i avaluació.

viernes, 22 de febrero de 2008

PUEBLOS DEL MUNDO: Los sherpas (actividades para primero de ESO)

FUENTE: indexnet-santillana




Una de las dificultades con la que nos enfrentamos los educadores es lograrun equilibrio entre lo general y lo particular. Normalmente, nos encontramoscon temarios muy extensos, por lo que es difícil ir más allá deun nivel de contenidos básico y global.No obstante, parece claro que en las materias de Geografía e Historia el estudio de casos y temáticas concretas es una herramienta muy útil.

• Por un lado, permite profundizar en un tema, planteando distintosmatices y situaciones que enriquecen la visión de los alumnos.


• Por otra parte, es un campo para que el alumno trabaje de otra manera,abandonando los métodos meramente expositivos, a favor de la indagación.

• Finalmente, «salir» de los contenidos convencionales de la materia esuna buena forma de motivar a los alumnos y de incrementar su curiosidadcientífica por la investigación de la Tierra y de nuestro pasado.

Los contenidos de Primer Curso, permiten introducir el estudio de las formas de vida de distintos pueblos del mundo. El tema dedicado a los paisajes ofrece una buena oprtunidad para ello. Es una buena ocasión además para hablar de la diversidad cultural, de su relación con el medio e incluso para introducir por primera vez cuestiones relacionadas con la geografía del género.


También cabría desarrollar estos contenidos proponiendo trabajos por grupos o en Cataluña en lo que se conoce como un crédito de síntesis.


Los sherpas: vivir en las alturas

Habitantes de las montañas más altas del mundo




En sentido estricto, el término «sherpa» designa a toda persona
que habita en el valle de Khumbu, en Nepal, país situado en el
centro-sur de Asia, entre el Tíbet (China) y la India. Khumbu está
situado al pie del monte Everest, que los sherpas llaman Chomolangma,
«la madre de nieve del mundo».

Se cree que se trata de un pueblo de origen tibetano que hace
unos dos siglos atravesó los altos puertos de la cordillera del Himalaya
para llegar a esta región nepalí.

Los sherpas llevan siglos viviendo en las alturas, por lo que han
desarrollado una tolerancia genética a la altitud, lo que explica que
su presencia sea habitual en las subidas al Himalaya. Por eso, en
numerosas ocasiones el término «sherpa» se utiliza para designar
a cualquier guía y ayudante en esas aventuras.

Un ejemplo de adaptación a la alta montaña


La altitud, el clima frío, el suelo –helado durante el largo invierno y
frecuentemente cubierto por la nieve en primavera y otoño–, y el
aislamiento que se deriva de esas duras condiciones ambientales,
dificultan enormemente la vida de los sherpas. Pero estos han
desarrollado modos de supervivencia desde hace siglos.

Las actividades tradicionales de los sherpas son la agricultura y,
sobre todo, la ganadería.

La base de la alimentación de los sherpas es la patata, que, junto
con la cebada, se cultiva en el verano en diminutos campos, cercados
con tapias de piedra para que no entren los animales, y generalmente
dispuestos en terrazas. La cebada se emplea para preparar
una cerveza llamada chang.

Los sherpas poseen muchos yaks y zopkios –híbridos de yak y
vaca–, de los que depende gran parte de su economía. En el verano,
los yaks pacen en los pastos más altos. Los zopkios, mucho
más numerosos, pastan en altitudes menores, generalmente en
los alrededores de las aldeas, lo que contribuye a la erosión del
suelo. Los yaks se emplean como animales de carga, y tanto estos
como los zopkios proveen de leche a los sherpas.

Las aldeas se localizan a gran altitud, entre los 3.500 m y el límite
donde crecen los árboles, que se sitúa a unos 4.100 m de altitud.
Namche Bazaar, Thame, Khumjung y Pangboche son las aldeas
más importantes.

Los sherpas viven en casas de madera, generalmente de abeto,
pino o enebro, que procede de los bosques cercanos. De ellos obtienen
también la leña (de abedul) que necesitan para calentarse y
cocinar. La madera y la leña son esenciales para vivir en el valle de
Khumbu.

En los puertos fronterizos entre Nepal y el Tíbet tiene gran importancia
la actividad comercial, que permite que los sherpas que habitan
en esas aldeas disfruten de un mayor nivel de vida.

Un pueblo con un gran sentido cívico y respetuoso con la naturaleza

Los sherpas son un pueblo amistoso y hospitalario, con un fuerte
sentido de vida comunitaria que se manifiesta, por ejemplo, en el
sistema de regulación de las talas de árboles. Los shingo naua,
guardianes de los bosques, deben denunciar a aquellos que corten
árboles sin permiso de la comunidad, a quienes se imponen
multas que pagan en forma de cerveza. Esta curiosa fórmula ha
contribuido a proteger los bosques de Khumbu, que tan importantes
son para este pueblo.

Los sherpas trajeron del Tíbet su religión, el budismo lamaísta, y
actualmente existen varios monasterios; el de Thyangboche es el
más conocido. El gran lama de ese monasterio es el jefe espiritual
de la comunidad sherpa.







Grupo de sherpas.




1. Relaciona las personas y su medio físico.



• ¿Por qué se suele mencionar a los sherpas como
ejemplo de adaptación humana a las condiciones
ambientales más duras? Explica cómo se ha
adaptado este pueblo a la vida en la alta
montaña. Ten en cuenta los siguientes aspectos:
actividades económicas, vivienda, alimentación,
vestimenta, etc.

• ¿Crees que el desarrollo del turismo a partir de
los años cincuenta ha influido en el modo de vida
tradicional de los sherpas? Explica por qué.



2. Analiza su forma de vestir.


• Describe la ropa y el calzado del sherpa de la
fotograífa de arriba.


• Explica cómo influyen las condiciones
ambientales en esos aspectos.


3. Busca información.



y busca información. A continuación, elabora
una breve biografía sobre este sherpa.


El alpinismo y el desarrollo de Khumbu


Las expediciones al Himalaya, y en general
el turismo, han alterado profundamente
la economía de Khumbu, ya que los
sherpas están siempre presentes en las
expediciones extranjeras como porteadores,
guías o ayudantes.

Sin embargo, hoy en día no se puede asociar
a los sherpas únicamente con la profesión
de guía y/o porteador, ya que sus
actividades se han diversificado enormemente,
algo impensable hace 50 años.

Gracias a la ayuda y a las inversiones realizadas
por extranjeros, se han construido
escuelas y hospitales. El pionero en las labores
de ayuda para el desarrollo de los
sherpas fue sir Edmund Hillary, el primer
hombre, junto con el sherpa Tenzing Norgay,
en pisar la cumbre del Everest. Hillary
fundó la Himalayan Trust, con la que
ayudó a crear centros de asistencia, tanto
cultural (escuelas de Khumjung, Pangboche
y Thame) como médica.




Everest La ruta de la diosa madre del mundo




Los sherpas cargan con todo tipo de mercancías, imprescindibles para el
valle Un grupo de senderistas camina entre Periche y Loubuje, a 5.000
metros de altura, en la penúltima etapa antes de situarse ante el Everest


El Everest no es una cumbre especialmente bella. A la izquierda de la vertiente sur, presumen de
estampa el Lhotse y el Nuptse. Pero el pico más alto del mundo (8.850 metros) no sólo les saca cientos de metros más sino que su robusta presencia atrae inevitablemente la mirada de las miles de personas que acuden todos los años al valle del Khumbu, en el Nepal, para contemplar el techo del planeta tras diez días de caminatas hasta alcanzar los 5.600 metros de altura del Kala Phatar, meta de la ruta.


Esta peregrinación alpina tiene ya más de medio siglo desde que el neozelandés Edmund Hillary
alcanzase el 29 de mayo de 1953 junto a Tenzing Norgay la cima del Everest. Quienes más saben de la majestuosidad del pico son los sherpas, habitantes de los valles de los Himalayas. Para ellos, el mítico pico es Sagarmatha («Diosa madre del mundo»), el eje sobre el que se articula su mundo. Antes, cuando el montañismo no era nada, el Everest era frontera que debían sortear para acarrear mercancías vitales para sobrevivir. Hoy es el motor económico de la zona, donde trabajar como imprescindibles guías y porteadores de los que acuden para vivir esta formidable aventura.


Gracias a Edmund Hillary, los senderistas y montañeros que acuden a escalar el Everest, el Lhotse, el Nuptse, el Ama Dabaland, el Lobuche, el Pumori, el Khumbuse o simplemente hacer senderismo de gran altura se ahorran una semana de penosas caminatas. Su propósito de sacar este valle del subdesarrollo le llevó a encabezar una empresa titánica para construir un aeródromo en Lukla, una localidad colgada a 2.800 metros. Ésta es ahora la entrada habitual del trekking. Claro que este pequeño aeropuerto es una pista en pendiente de apenas 300 metros que convierte el aterrizaje en un pequeña caída en picado de las avionetas hacia la único franja asfaltada de toda la zona, y los despegues, en una rampa de portaaviones.


Si algo caracteriza este valle es la presencia constante y el recuerdo eterno a Hillary, que tras su éxito mundial no se olvidó del pueblo sherpa que le ayudó a llegar a la mítica cumbre. A través de una fundación y varias instituciones internacionales logró millones de dólares para construir escuelas, hospitales, puentes colgantes, promover planes forestales, programas medioambientales y así dignificar la vida de los habitantes del Khumbu y evitar su sangría demográfica.


Para realizar esta ruta no se precisan unas condiciones físicas extraordinarias, pero sí estar
acostumbrado a las caminatas, tener capacidad de sacrificio, no pedir las comodidades del mundo
occidental y tener el sentido común de descender si aparece síntomas del mal de altura.
Para evitar un sobre esfuerzo, las etapas no superan las seis horas de caminata, siempre ganando
altura, para que el cuerpo se adapte a la altitud. Además, suele haber uno o dos días de descanso
como adaptación obligada.


Sorprenden en los primeros días los bosques que tapizan las paredes verticales del cañón que conduce al Everest. El rododendro es el árbol nacional sherpa, que resta aspereza a las graníticas montañas que ganan majestuosidad según avanzan los días. La primera gran parada es en Namche Bazar, centro comercial del valle, donde se puede comprar todo lo que uno se haya olvidado para el camino, aunque a lo largo de los poblados que se van cruzando siempre hay colmados donde abastecerse de comida, agua, ropa, mochilas... A partir de ahí, el paisaje se abre al cielo, con la columna perfecta del Ama Dablang (6.856 metros) antes de llegar a Khumjung, donde hay una efigie a Edmund Hillary por su contribución al desarrollo del pueblo, y donde guardan una supuesta cabeza de yeti.


Desde ese momento restan pocas etapas, pero son las más complicadas físicamente. Para recuperar fuerza y adaptarse a la falta de oxígeno, se hace una parada de un día en Thyangboche, con su Everest. La ruta de la diosa madre del mundo monasterio budista y la primera gran visión del Everest.


Con tres días más, se alcanza la cima del Kala Pattar, rozando los 5.600 metros, donde los que
alcanzan la cima se empequeñecen en medio de un enorme circo con algunas de las más altas
montañas del mundo. Mientras la cumbre del Everest nos mira por encima del hombro.


OTROS PUEBLOS EN FUTUROS POSTS

viernes, 28 de septiembre de 2007

Las tres Híspanias litológicas




LECTURAS Y COMPLEMENTOS


1. Las tres Híspanias litológicas



«Si existe un rasgo que pueda constituir el denominador común de los paisajes hispanos es la variedad; variedad como tal vez no la presente ningún otro país europeo. Los lomos suave­mente ondulados del Macizo Galaico, cubiertos de jugosos y verdeantes pradeños, en nada se parecen a las tierras áridas y semiáridas del SE. Y las altiplanicies castellanas, en las que domi­nan las líneas horizontales, o las áreas de la Depresión Ibérica, nada tienen de similar con relación a las atrevidas cresterías pirenaicas o a las pesadas cumbres de Sierra Nevada.


La variedad y distribución de las rocas en el ámbito peninsular es causa importante de tal diversidad; de estos contrastes paisajísticos.


El profesor Eduardo Hernández-Pacheco estudió nuestras grandes regiones litológicas; la repercusión de la variedad de nuestro roquedo sobre el paisaje. Dividió la Península en lo que llamó Hispanias silícea, calcárea y arcillosa. Se trata de una división fundamental, no sólo desde el punto de vista litológico; también geográfico, ya que la naturaleza y propiedades de las rocas trascienden poderosamente en la fisonomía de los paisajes. Las estudiaremos por el orden en que las hemos enunciado, que es el de mayor a menor antigüedad en la historia geológica.

Hispania silícea

Formada por rocas en cuya composición in­terviene la sílice. Son, principalmente, cuatro: granito, neis, pizarras y cuarcitas.

La Hispania silícea se identifica con los afloramientos del viejo zócalo. Comprende, a grandes rasgos, el Occidente peninsular:

· Galicia,
· Oeste de Asturias,
· montañas leonesas,
· susperficies de erosión zamorano-salmantinas.
· Norte y Centro de Portugal,
· gran parte de Extremadura,
· Sistema Central,
· Montes de Toledo
· y sectores meridionales de la Meseta.
· Incluye, además, Sierra Morena
· y las riberas del Guadalquivir,
· más pequeñas extensiones en el Pirineo central,
· Sistema Penibético,
· Cordilleras Catalanas
· y Montañas Ibéricas.


A los diferentes tipos de rocas de la Hispania silícea corresponden paisajes morfológicos (formas de relieve) diversos:

Sobre el granito, y rocas afines, bajo clima templado húmedo, la alteración química es intensa. En estas condiciones se «pudre». El agua ataca al feldespato y a la mica y los convierte o arcilla, mientras que los granos de cuarzo (inal­terable) quedan sueltos. El granito da lugar, pues, a una mezcla de arena y arcilla. Los viejos macizos graníticos y neísicos presentan dorsos suavemente ondulados cubiertos por lozana ve­getación. Poseen colores sombríos. Un rasgo muy característico son los berrocales (amonto­namientos de bloques en disposición caótica).


Bajo clima frío, el granito se comporta de modo bien distinto. Ello ocurre en alta montaña. Se trata de sectores modelados principalmente por la gelivación o crioclastismo (acción del hielo y del deshielo). El resultado son canchales y cresterías recortadas.

Sobre las blandas pizarras, la erosión es­culpe formas suavemente onduladas, con tonali­dades de gris plomizo.

En cambio las cuarcitas, francamente duras, quedan en resalte. Si unas y otras alternan, las cuarcitas dan crestones, serra­nías, entre las vallonadas pizarrosas. Tanto Ex­tremadura como Sierra Morena proporcionan buenos ejemplos.

En el suelo generado por la alteración de las rocas silíceas arraiga lozanamente la vegetación: en el centro y mediodía se trata de matorral espeso y bosque perennifolio; jaras, encinas y chaparros. En cambio, en la franja septentrional son las landas y el bosque caducifolio (hayedo y robledal).

Sobre el mapa geológico la Hispania silícea es la primaria o paleozoica; se trata del área que corresponde a las raíces de los plegamientos más antiguos y a los terrenos primarios del viejo zócalo o núcleo peninsular. De ahí, dos conse­cuencias:


1. Su importante extensión relativa; algo menos de una mitad de la superficie peninsular.
2. El predominio de superficies de erosión y relieves seniles.



Hispania calcárea

Constituida esencialmente por potentes espe­sores de calizas blanco-grisáceas, y margas.

Se equipara a "grosso modo", con los terre­nos sedimentarios del Mesozoico o Secundario y del Paleógeno. Incluye, en conjunto, el área levantina:

.sectores marginales de la Meseta,
.y las montañas periféricas.


Adopta sobre el mapa una forma de z invertida y deformada, que arranca de la costa gerundense; pasa por

. el Prepirineo
. y la Cordillera Cantábrica, hasta As­turias;
. desciende por las sierras del Sistema Ibérico,
. y se continúa con las Montañas Subbéticas desde el litoral alicantino al Estrecho de Gibraltar.


Es preciso distinguir los relieves esculpidos sobre las calizas de los modelados a expensas de margas.

En conjunto, las calizas dan lugar a serranías con paredones y laderas abruptas y descarnadas; a formas ásperas, cumbres truncadas. Se cortan en tajos, cantiles y cornisas.

Las margas, en cambio, al ser mucho más blandas, resultan fácilmente erosionadas, aba­rrancadas. Ofrecen, por ello, paisajes similares a los de la Hispania arcillosa.

La Hispania calcárea corresponde, sobre el mapa geológico, a las manchas de los terrenos secundarios o mesozoicos.

Hispania arcillosa

Constituida por arcillas y margas. Corres­ponde a materiales más modernos, sedimentados en cuencas continentales o marinas a partir del Paleógeno.

Comprende, fundamentalmente,

· dos grandes cuencas en la Meseta (del Duero o de Castilla la Vieja: Cuenca media del Tajo y la Mancha, resaltando el Campo de Montiel)
· y las depresiones laterales (del Ebro, del Guadalquivir y del Bajo Tajo y Sado en el SO de Portugal).
· Además, la arcilla rellena también cubetas situa­das entre montañas, ceñidas por relieves montuo­sos: de Calatayud-Teruel, entre las Sierras de Albarracín y de Javalambre,
· más las llanuras levan­tinas;
· entre los Sistemas Béticos,
· las hoyas de Granada, Guadix y Baza;
· las Cuencas del Gua­diana extremeño:
· las dos cubetas que constituyen las altas y bajas vegas del Guadiana, asiento de los grandes regadíos del Plan Badajoz.

Hay que tener en cuenta, desde luego, que con las arcillas abundan en estas cuencas tam­bién margas, calizas y yesos.

En cuanto a las formas del relieve que se observan en estos terrenos hay que advertir, en primer término, que por tratarse de materiales blandos, deleznables, de escasa consistencia, resultan fácilmente arroyados. De ahí que ad­quieran escasa bizarría. Los promedios anuales de precipitación son escasos, y las lluvias vio­lentas. Se crean así típicos paisajes de cárcavas o bad-lands. Otras veces se trata de llanuras suavemente alomadas en las que emergen los restos de la vieja superficie de colmatación: son los llamados páramos (verdaderas mesas o pla­taformas), muelas, alcores, oteros.

Así, por lo general, las únicas desigualdades del relieve en la Hispania arcillosa se deben al abarrancamiento producido por las aguas flu­viales y de arroyada. Al tratarse de materiales recientes, no afectados por plegamientos moder­nos, sus estratos conservan la prmitiva disposición horizontal . Constituyen por eso dilatadas planicies de escasa altitud. Estas llanuras arci­llosas interiores, con bajas precipitaciones, se encuentran agrisadas por una mísera vegetación de aspecto estépico y salpicadas en ciertos sec­tores por charcas a veces salobres delatoras de un endorreísmo en cuya génesis se combinan elementos y factores climáticos y morfotopo-gráficos.

En el mapa geológico la Hispania arcillosa se identifica con las manchas que ocupan los terrenos terciarios y cuaternarios.

En resumen: nuestra Península ofrece una gran diversidad geológica. Todos los terrenos están representados en ella; desde los paleozoi­cos (sectores orientales), siguiendo por los se­cundarios (especialmente en la periferia oriental) y por los terciarios. Diversidad geológica a la que corresponde una gran heterogeneidad litológica. A su vez, la variedad y las modalidades en la distribución del roquedo dentro del ámbito peninsular imponen una división paisajística de acusado valor geográfico».

(P. Plans. UNED. Apoyos radiofónicos).