"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

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sábado, 9 de octubre de 2010

Habitar. Redibujar el entramado urbano

La ciudad invisible

Arquitectura y diseño Por Fredy Massad.

ABCD 03 de octubre de 2010 - número: 965





Apuntaba William Mitchell en e-Topía: «La arquitectura ya no es simplemente el juego de los volúmenes bajo la luz: ahora incluye el juego de la información digital bajo el espacio». Esa razón hace imposible analizar hoy la ciudad únicamente a través de su materialidad. La evolución de la tecnología digital (y el modo en que transforma nuestros modos de hacer, de comunicarnos y de habitar) se acelera exponencialmente, superponiéndose a la lentitud con la que comparativamente se modifica la urbe. Vivimos en entornos construidos sobre los que se halla superpuesta otra capa de ciudad que interviene de una manera decisiva para entender cuáles son sus dinámicas reales y plantear su definición. El análisis de esas nuevas formulaciones experimentales es el tema de Habitar. Redibujar el entramado urbano, la última propuesta del proyecto Mediateca Expandida de La Laboral en Gijón.


José Luis de Vicente y Fabien Girardin, respectivamente, comisario y asesor de esta cita, plantean que uno de los conceptos «posibles» para explicar la evolución del pensamiento arquitectónico y urbanístico, desde la segunda mitad del siglo XX, hasta el presente sea el de la progresiva desmaterialización de la ciudad: «La ciudad pasa a ser vista cada vez menos como un espacio construido y más como el conjunto de procesos dinámicos y flujos humanos que se suceden sobre su infraestructura».

Las diecisiete propuestas producidas por artistas, estudios de arquitectura y diseño y centros de investigación ?y los ensayos del catálogo? dejan patente cómo el paisaje urbano actual precisa de la producción e intervención de nuevas metodologías para analizar las dinámicas que tienen lugar sobre el espacio urbano. La muestra presenta en perspectiva la heterogeneidad de prácticas, herramientas, soluciones y lenguajes que se están desarrollando para analizar las nuevas condiciones de lo urbano y cómo se está redefiniendo la experiencia del espacio íntimo y público. Las propuestas de Habitar permiten comprender cómo esos patrones de uso y la información digital amplifican la conciencia colectiva del medio urbano como organismo vivo.

Molly Wright Steenson sintetiza en su ensayo el potencial de los nuevos modos: «Nuestros cuerpos son el hardware y nuestro comportamiento el software. ¿Cómo se funden nuestros cuerpos con las ciudades? ¿Y cómo pueden nuestras ciudades aprender de nosotros?». Este concepto es examinado en los proyectos de SENSEable City Lab, donde el análisis de dinámicas en tiempo real desde datos tomados de teléfonos móviles, la visualización de la ciudad desde una perspectiva aérea o el seguimiento de la basura pueden ayudar a detectar y reducir las ineficiencias existentes en el sistema urbano.

lunes, 15 de marzo de 2010

Tecnocapitalismo y ciudad del futuro


Tecnocapitalismo

JOSEP MARIA MONTANER EL PAÍS 15/03/2010
 
El buen uso de la tecnología sigue siendo la clave del futuro de la vida humana en el planeta. Sin embargo, desde hace siglos la rentabilidad capitalista ha impuesto la tecnología aplicada como medida de todo. Por ello, la alternativa radica en su utilización responsable y socializada; en recuperar y continuar las tradiciones que entienden la modernidad como promesa de liberación e igualdad, tal como han sido las construcciones de Konrad Wachsmann y João Filgueiras Lima Lelé o como plantea el pensamiento activista de Vandana Shiva y Rosi Braidotti.
Lamentablemente, lo que hoy hay detrás de muchas de las presuntas arquitecturas avanzadas es la primacía del saber científico-técnico por encima de lo social-artístico. En La ciudad del futuro que publicaba el Ciberpaís del 28 de enero sigue dominando la idea impositiva y deshumanizadora de una tecnología que se pretende autónoma e igual en cualquier lugar, cuando cada sociedad es distinta. Por mucho que se diga, estas arquitecturas verticales no son sostenibles, y estas ciudades no son inteligentes, sino urbanizaciones exclusivas. Por mucho que se argumente, lo que quieren es homogeneizar; su objetivo es implantar una nueva versión de la sociedad de la seguridad y el control; una nueva forma de tecnofascismo que cuele como vanguardia.
Estos proyectos empresariales no ponen en duda el dominio del negocio y del consumo, las exigencias de una movilidad insostenible, la urbanización de lo que queda de campo y de naturaleza, y un gasto energético suicida. Sus imágenes son las de unas sociedades elitistas, que marginan la pobreza que recorre el mundo. La tecnología se sigue pretendiendo imponer con criterios instrumentales por encima de los humanos y culturales y, aunque se presente con nuevas apariencias, aumentará la desigualdad y el riesgo. En el fondo del conocimiento instrumental de la tecnología hay siempre una voluntad de poder que, o se deja en manos de los que quieren dominar para aumentar su riqueza, o se exige que revierta en toda la sociedad para facilitar el acceso a la calidad de vida, vivienda digna y redes de infraestructuras.

La ciudad del futuro. Urbanismo innovador

ene 
2010

IBM, Cisco, HP, el MIT y universidades de medio mundo  y universidades de medio mundo planean otros modelos de urbe – La edificación de Songdo, en Corea del Sur, y de Masdar City, en Abu Dabi, ejemplos inmediatos – Todas se piensan verticales y sostenibles.

Si el cine, desde Metrópolis aBlade Runner,fue el primero en imaginar el futuro, los arquitectos, ingenieros e investigadores se han encargado de añadir pragmatismo al asunto. Nadie lo duda, la tecnología estará en el centro de las ciudades del mañana. Pero habrá que esperar 30, 50 o más años para pilotar coches voladores, habitar edificios flotantes o ver a androides deambular por la calle.Los últimos proyectos para diseñar la urbe del siglo XXII, a cargo de IBM, Cisco y el MIT, tienen más de realismo que de ciencia ficción. La mayoría apunta a dos grandes objetivos: conseguir ciudades ecoeficientes en consumo de agua, electricidad y otros recursos, y dotar de inteligencia a todo lo que nos rodea (edificios, coches, objetos…).
IBM ya prueba en una docena de lugares, desde Nueva York a Hangzhou (China), estas ideas. En Malta, la compañía diseña una red inteligente de abastecimiento de agua y electricidad. Instalarán 250.000 lectores integrados con programas de análisis en tiempo real para detectar y prevenir fugas de agua y energía. Estará listo en 2012 y convertirá al país en el primero con un sistema capaz de ahorrar y administrar recursos de forma automatizada.
“La clave está en unir la infraestructura física a la tecnológica para obtener información en tiempo real y actuar sobre ella, anticiparse”, explica Elisa Martín Garijo, directora de innovación de IBM España y una de las responsables de la iniciativa de Malta. La empresa está aplicando el mismo concepto para prevenir crímenes en Nueva York y reducir el tráfico en Estocolmo. Es el inicio de la urbe del futuro.
Fuente: Ciberpaís



lunes, 2 de febrero de 2009

Itinerari pel Poble Nou de Barcelona: 22@, la ciutat postindustrial





Foto: E. Jimeno


1. Visita les pàgines http://catpaisatge.net/educacio/flash/index.php?idm=1&nom=convidat&usr=convidat&pass=convidat&ies=convidats

http://catpaisatge.net/educacio/barcelona/documentacio_barcelona/document_16.pdf
(interesant pdf)

2. Llegeix els següents textos:

Ciutat, territori, paisatge: Documents complementaris. Barcelona 22@

Document 1

EL POBLENOU

L’espai que ocupa avui el Poblenou fou durant segles una zona d’aiguamolls, humida i poc
saludable, del municipi de Sant Martí de Provençals. Atrets per la proximitat de la ciutat i la
disponibilitat d’aigua, els empresaris tèxtils van instal·lar les seves fàbriques a la zona al mateix temps que es construïen habitatges per als treballadors. A mitjan segle XIX es va crear el barri del Poblenou prop del mar. El 1897 el municipi de Sant Martí de Provençals es va annexionar al de Barcelona.


A finals del segle XIX el Poblenou era el barri industrial més important de Catalunya. Se
l’anomenava el Manchester català. A començaments del segle XX s’hi van instal·lar indústries d’automoció, arts gràfiques i alimentació. El Poblenou es va mantenir com a barri industrial fins a mitjan segle XX, en què les indústries van anar-se’n a la perifèria perquè necessitaven més espai o perquè eren contaminants. Les antigues naus es van convertir en magatzems i agències de transport.

Després d’un període de decadència, entre 1960 i 1980, el barri es va començar a revaloritzar
gràcies a la construcció de la Vila Olímpica dels Jocs Olímpics del 1992. Actualment, està
patint un procés de transformació que l’ha de convertir en el principal centre d’indústria
tecnològica i cultural del país. Una nova funció que alguns voldrien que es fes mantenint
l’antiga fisonomia del barri.

El Poblenou ha estat sempre un barri d’obrers i de classes mitjanes; un barri amb molta vida
popular. Hi ha hagut antics moviments associacionistes, cooperatives, locals culturals, etc.
També va ser un dels nuclis de la resistència obrera de la ciutat en l’època de la
industrialització. Els habitatges de la zona no han tingut sempre les condicions desitjades. En
deixar de ser un barri industrial, es va convertir en una zona deteriorada on les fàbriques
abandonades s’ajuntaven amb els enderrocs. La zona més insalubre era la que queda a prop
del mar, on arribaven els col·lectors de les aigües residuals de Barcelona. Les obres de la Vila
Olímpica, Diagonal Mar i les actuals del 22@ han representat un sanejament de la zona però
no deixen de preocupar els antics habitants del barri, que temen que es converteixi en una
zona de luxe on ells no tinguin lloc.

Font: Ciutat, territori, paisatge http://catpaisatge.net/educacio/barcelona/documentacio_barcelona/document_40.pdf

Document 2

EL DISTRICTE TECNOLÒGIC 22@

Actualment, en el món globalitzat, el futur industrial d’una ciutat del món occidental ha
d’incloure la tecnologia, la creativitat i la cultura. És amb aquesta intenció que l’Ajuntament de Barcelona està constituint el districte tecnològic 22@, als terrenys de l’antic barri industrial del Poblenou. El projecte afecta unes 200 hectàrees, unes 115 illes de cases, i està previst que l’execució duri entre quinze i vint anys.

Per poder executar el projecte s’ha hagut de modificar el Pla General Metropolità de l’any 1976, que preveia que aquesta zona només podia ser industrial. Ara, al nou barri, hi poden coexistir totes aquestes activitats:

Indústries, sempre que no siguin activitats industrials molestes, contaminants o
perilloses.

Oficines, universitats i empreses relacionades amb les noves tecnologies, el sector
audiovisual i la recerca biomèdica, i noves indústries relacionades amb el disseny,
l’art o altres elements culturals.

Habitatges. Es mantenen els 4.600 habitatges que existeixen a la zona, se’n creen
de nous, es readapten com a habitatges antics edificis industrials (loft) i es construeixen més de 4.000 pisos socials.

Comerços, excepte grans superfícies.

Equipaments residencials: hotels, apartaments i habitatges de lloguer per allotjar
temporalment el personal que treballi a les empreses de la zona.

Equipaments sanitaris, escolars, esportius i de lleure, per als veïns del barri.

Equipaments per facilitar les activitats d’investigació, formació i difusió del coneixement pròpies d’aquest districte: potents xarxes d’energia i de
telecomunicacions, climatització i recollida neumàtica de residus centralitzada en
illes de cases...

Font: Extret de http://www.bcn.es/22@bcn/cata/presentacion/index.html

Document 3

UN PLA D’INFRAESTRUCTURES AVANÇAT I SOSTENIBLE

Una de les actuacions més importants en la transformació del districte 22@ és el pla
d’infraestructures. Les noves xarxes d’energia, aigua, climatització centralitzada,
telecomunicacions i recollida neumàtica i selectiva de residus procuren l’eficàcia en l’ús de
l’energia i la gestió responsable dels recursos naturals.

El pla preveu l’establiment d’unes xarxes generals que circulen per sota dels carrers i de les
quals surten unes galeries que condueixen els serveis a cada illa de cases. Aquest sistema de
gestió conjunta facilita l’estalvi i resulta molt més còmode per a l’usuari. Posem per cas les
telecomunicacions: la xarxa general, que és de fibra fosca i té molta potència, arriba a tots els
pisos i pot ser usada per totes les companyies. O la recollida de residus orgànics: en aquest
cas, cada usuari llença les bosses de deixalles en uns grans tubs instal·lats a cada planta, on
un sistema de trituradores, situat a sota de l’edifici, en redueix el volum i les transporta cap a
una sala on són recollides periòdicament.

El pla d’infraestructures també té en compte la mobilitat. Es pretén que a partir del 2010 la
meitat de les persones que es desplacin al barri vagin en transport públic, a peu o en bicicleta, i que les que ho facin en vehicle privat disposin d’aparcaments. Per aconseguir-ho, es millora la xarxa de transport públic, es crea una xarxa de carrils bici i s’estableix un sistema de semàfors centralitzat que faciliti el trànsit. D’aquesta manera també s’aconsegueix una millora en la contaminació acústica i mediambiental.

Font: Extret de http://www.bcn.es/22@bcn/cata/presentacion/index.html

Document 4

OPINIONS SOBRE LA TRANSFORMACIÓ DEL BARRI

“A mí que no me toquen Razzmatazz, que es la única sala que todavía programa
música interesante en esta ciudad.” Álex.

“Yo quiero que en el 22@ también haya vida. Que el barrio no se dedique
exclusivamente a oficinas y empresas, y que pueda convertirse en un nuevo barrio
residencial de la ciudad. Hay que abogar por los barrios que viven durante las 24 horas
del día.” Belén.

“Yo espero que gracias al 22@ Barcelona atraiga nuevo capital extranjero empresarial.
Que se especialice en áreas de innovación y que pueda recortar todo lo que le ha
comido Madrid en los últimos años.” Maika.

“Me gusta que se le dé otro aire a la zona industrial de Barcelona. Una ciudad debe
progresar y reinventarse continuamente a sí misma.” Candela.

“Yo lo único que quiero es que no haya tanta especulación como en el Fòrum, que se respete el legado industrial y a los vecinos que han vivido en el barrio toda su vida.” Alicia.

“Jo trobo que tot és millorar. És clar que també estaria bé conservar la part més històrica del barri i, d’aquesta manera, aconseguir un cert contrast.” Pili.

“Em sembla que ja tenim prou modernitat i disseny a Barcelona. No estaria malament pensar a mantenir certs edificis històrics: el contrast amb edificis contemporanis no està
malament. A més, no parla tothom de ‘preservar la memòria històrica’? Molts edificis de
l'Eixample s’estan restaurant mantenint la façana.” Vasari.

“Em sembla una maniobra urbanística d’alt nivell que dissona amb el sentir popular del
Poblenou. Espero que s’aturi aquesta especulació tan gran que s’està produint en
aquest barri de Barcelona.” Joan Carles.

Font: Extret del fòrum d’Internet Què et sembla i què n'esperes del districte 22@? (Respostes,
15 i 16 de setembre de 2005)

Document 5

UN BARRIO DE MONO Y CORBATA

La llegada de empresas “limpias” al Poblenou hermana a ejecutivos y obreros. Las grúas y las zanjas se han hecho habituales –el polvo y el ruido también– en las calles del Poblenou, un barrio en plena transformación. Los monos con grasa o cemento de los obreros empiezan a mezclarse con las corbatas de los ejecutivos de grandes empresas de producción
limpia o no contaminante.

“(...) se nota un cambio de aire”, comenta Aurora López, directora de Urbanismo de la sociedad municipal 22@ que conoce cada uno de los edificios y el futuro que se les viene encima. “Se palpa la actividad. Donde se ha instalado T-Systems (uno de los ejemplos más citados por los responsables del proyecto) trabajaban dos o tres personas y ahora hay casi mil. Y que se hayan rehabilitado tantos edificios indica que la gente cree en esto.” Pere, propietario de un bar: “He ampliado de cara a las expectativas creadas por el 22@. De momento funciona (...).

La zona queda desangelada por la tarde. Cuando construyan viviendas…” La propietaria de
otro bar: “Por ahora hemos perdido (...), en este solar había empresas, casi 8.000 personas.
Las empresas se han ido todas. (...). Ahora nos toca aguantar, porque dentro de tres o cuatro
años esto será guapísimo.”

Están proyectados más de 4.000 pisos de protección oficial (...). El presidente de la asociación de vecinos del Poblenou habla de una renovación a dos velocidades. “Es un invento que ya veremos si acabará bien (...). El 22@ es una idea muy debatida, que la asociación y las entidades apoyamos en su día por la promesa de viviendas protegidas, equipamientos, zona verde y el mantenimiento de la actividad industrial, que es la identidad del barrio.” Pero, matiza, la parte social no se consolidará hasta el 2010 o 2012 (...), se entregarán este año, unas 70.

“Hay una actividad frenética en la construcción de oficinas y hoteles, mientras que el ritmo es muy lento en equipamientos y pisos de protección.” Tampoco tiene tan claro que se hayan
ganado lugares de trabajo (...): “El Ayuntamiento aún no nos ha dado las cifras.”

Font: Francesc Peirón. La Vanguardia, 8 de febrer de 2006.

Document 6

RECUPERAR EL PATRIMONI INDUSTRIAL I PRESERVAR LA VIDA DEL BARRI

La major part del barri estava ocupada per grans naus industrials, algunes de les quals
ocupaven més d’una illa de cases. Moltes d’aquestes naus s’havien construït seguint les
normes del modernisme i d’altres, seguint diversos estils industrials. En aquest antic paisatge
industrial criden especialment l’atenció les altes xemeneies de les fàbriques modernistes.

Entre les fàbriques s’hi havien construït cases de treballadors. Al llarg d’alguns dels carrers més importants, com ara el carrer Pere IV i l’entorn al nucli més urbanitzat, la rambla del Poblenou, s’alcen cases de pisos d’estil modernista i alguns petits xalets on vivia la burgesia local.

La notable vida associativa del barri també es nota en el plànol urbanístic amb la presència
d’edificis com ara el Casino del Poblenou, l’entitat més representativa del barri, situat a la
Rambla, i el local associatiu de les Flors de Maig. Aquest era l’aspecte del barri abans de les
transformacions urbanístiques.

La construcció dels nous barris ha aixecat una important polèmica entre els defensors de
l’enderrocament total dels edificis antics i els que volen que es recuperi una part de l’antic teixit urbà i del patrimoni industrial. En el cas de l’edificació de la Vila Olímpica dels Jocs del 1992, l’Ajuntament de Barcelona va optar per l’enderroc. En el cas del Districte 22@, es va optar pel manteniment i la rehabilitació d’una part del barri. Després de molts enfrontaments i lluites urbanes, i cedint a les pressions de diferents col·lectius, associacions, intel·lectuals i
estudiosos, l’Ajuntament de Barcelona ha decidit conservar 114 edificis industrials antics i
crear, a l’antiga fàbrica de Can Saladrigues, un centre d’estudi de la cultura industrial.
En totes dues solucions hi ha persones que pensen que els canvis tan importants en un barri
comporten un canvi de població i es lamentena que els barris perdin els seus antics habitants i la manera de viure del passat. Tenen por que els treballadors i les classes mitjanes que
ocupaven el barri es vegin desplaçats pels nous pobladors de més alt nivell adquisitiu, ja que la reconstrucció d’un barri implica la revalorització dels pisos i uns preus de compra o de lloguer molt alts.

Alguna part d’aquest patrimoni que és testimoni del passat del barri està en molt males
condicions, però n’hi ha d’altres que es mantenen en un estat que permet la reconstrucció i
l’habilitació per a noves funcions. Això és el que es fa amb antigues fàbriques que es
converteixen en pisos taller, anomenats lofts, o amb fàbriques que canvien les produccions
però mantenen el seu aspecte anterior.

Font: Ciutat, territori, paisatge http://catpaisatge.net/educacio/barcelona/documentacio_barcelona/document_40.pdf


3. Utilitza la informació dels documents anteriors per comentar les següents imatges:




























































































































































































martes, 9 de diciembre de 2008

El hombre de la multitud de Edgar Allan Poe

Argullol nos presenta al Hombre en la multitud de Edgar Allan Poe

Fuente: aquí

Es curioso que aunque en el relato de Edgar Allan Poe van pasando todas las horas del día, yo siempre tengo una imagen del hombre de la multitud como alguien que vive en un claroscuro, en una penumbra. Su hora favorita es el atardecer, cuando está declinando el sol, o en las primeras luces de la aurora, aunque evidentemente él necesita la multitud a todas horas. Lo que me parece absolutamente turbador de ese personaje es que no puede vivir sin la presencia de los otros convertidos ya en masa, sea en Oxford Street, sea en el Covent Garden, sea en los mercados, bajos fondos, calles comerciales. Es alguien que tiene tal terror a la soledad que necesita estar ensartado continuamente en medio de la masa. Ahí creo que estriba la enorme capacidad de anticipación de Edgar Allan Poe al presentarnos a un hombre que no sólo tiene miedo a la soledad, sino que tiene miedo, pienso, a la individualidad, a la subjetividad, tiene miedo fundamentalmente a la intimidad. Es alguien que, como un dibujo muy propio del hombre contemporáneo y moderno, tiene terror a enfrentarse a su a su propio yo, y en ese sentido busca desesperadamente la compañía, el ruido, la voz de los otros, pero no entendido en cuanto a conjunto de individuos, sino entendidos como una masa informe que es como una suerte de monstruo que se va deslizando por las calles de la ciudad.
En la narración de Poe por primera vez la masa se convierte en el héroe, aunque sea un héroe que actúa como contrapunto de ese hombre sumido en un torbellino y en una inquietud permanentes, y que en cierto modo anuncia lo que serán los futuros personajes kafkianos que ya muestran monstruosamente la consecuencia de la sumisión de la conciencia individual al poder de lo masivo. Resulta impresionante cómo desde una ciudad ordenada, pequeña, apacible, tan civilizada como Boston yen una región como Massachussets, Edgar Allan Poe sin haberlo vivido directamente fuera capaz de captar de una manera tan fehaciente lo que es el pulso de la metrópolis que se está configurando en el siglo XIX, y que llega a su máxima distorsión a principios del siglo XXI. El hombre de la multitud nos guste o no, a mí personalmente me gusta poco, es uno de los grandes protagonistas de nuestro escenario.


EL RELATO

Fuente: http://www.bifurcaciones.cl/006/reserva.htm

El hombre de la multitud

Edgar Allan Poe *

Ilustrado por Gustave Doré **


Portada Poe


















Introducción al artículo

Edgar Allan Poe (Boston, 1809-Baltimore, 1849) es uno de los nombres más destacados en la literatura estadounidense. Considerado como maestro del relato breve, cultivó además la poesía y el ensayo. Fue precursor del cuento de terror psicológico, del relato policial y de la literatura de ciencia-ficción, y renovador de la novela gótica, ejerciendo además gran influencia en la literatura simbolista francesa. Entre sus obras más conocidas están los poemas El cuervo y Annabel Lee, los cuentos El escarabajo de oro, Los crímenes de la calle Morgue y El corazón delator, y la novela La historia de Arthur Gordom Pym.

El hombre de la multitud, publicado originalmente en 1840, constituye un valioso testimonio acerca del espíritu que animaba la vida en las metrópolis del siglo XIX. A lo largo de sus páginas, Poe describe con vívida intensidad los pulsos y contradicciones que marcaron el nacimiento de la moderna ciudad industrial –de la cual es heredera nuestra propia ciudad contemporánea-, retrato que completan de manera magistral las ilustraciones de Londres realizadas por Gustave Doré y que hoy acompañan el texto.

Vale la pena recordar que, si intentaramos hacer una arqueología de la figura del flaneur, encontraríamos en esta 'pintura en movimiento' que nos hereda Poe su piedra de tope, ya que fue precisamente este cuento el que motivó parte del trabajo poético de Baudelaire, que luego utilizaría Walter Benjamin para darle forma a ese vagabundo urbano de deriva consciente, figura urbana/moderna por excelencia.

Con la publicación de este cuento queremos ampliar nuestra 'Colección Reserva', para incluir también aquellos textos y registros visuales, sin provenir necesariamente de la disciplina urbanística, constituyen un aporte indudable al conocimiento de las ciudades y la vida urbana en distintas épocas y lugares. Esperamos de esta manera contribuir al fortalecimiento del estudio de las representaciones, los imaginarios urbanos y los productos culturales, validándolo como una dimensión esencial de cualquier reflexión que se preocupe por desentrañar la compleja relación entre ciudad y cultura.
En nuestra sección "Biografías", Alejandra Villarroel comenta la vida y obra de Edgar Allan Poe desde una clave urbana.

Con razón se ha dicho de cierto libro alemán que es “lässt sich nicht lesen” (que no se deja leer). De igual modo existen algunos secretos que no se dejan descubrir. Hay hombres que mueren por la noche en sus camas, estrechando las manos de sus espectrales confesores y mirándoles con ojos lastimeros. Que mueren con la desesperación en el alma y opresiones en la garganta que no permiten ser descritas. De vez en cuando, la conciencia humana soporta cargas de un horror tan pesado que sólo pueden arrojarse en la misma tumba. De este modo, la mayoría de las veces queda sin descubrir el fondo de los crímenes.

Bifurcaciones_Poe_DoréNo hace mucho tiempo, al declinar el día de una tarde otoñal, me encontraba yo sentado junto a la gran cristalera en rotonda del café D..., en Londres. Había pasado varios meses enfermo pero ahora me hallaba convaleciente, y al recuperar las fuerzas me sentía en uno de esos felices estados de ánimo que constituyen, precisamente, el reverso del tedio; estados de ánimo de una gran agudeza, cuando la película de la visión mental desaparece y el intelecto electrificado sobrepasa con mucho su condición normal, del mismo modo que la razón viva y la voz pura de Leibniz supera la retórica débil y confusa de las Geórgicas. Simplemente respirar era una delicia y obtenía un placer positivo incluso de las fuentes que originariamente lo son de dolor. Me sentía tranquilo y con un profundo interés por todo. Con un cigarro en la boca y un periódico sobre mis rodillas, había estado distrayéndome gran parte de la tarde, ora recorriendo los anuncios, ora observando la mezclada concurrencia del establecimiento, sin dejar, de vez en cuando, de atisbar la calle a través de los ventanales empañados por el humo. Esta última era una de las vías principales de la ciudad y durante todo el día rebosaba de animación.

Conforme iba haciéndose de noche, el gentío aumentaba. Cuando se encendieron las luces, dos densas y continuas corrientes de transeúntes comenzaron a entrar y salir del establecimiento. Nunca me había encontrado en una situación como aquélla, y por tanto, aquel mar tumultuoso de cabezas humanas me llenaba de una emoción deliciosamente nueva. Dejé de prestar atención a lo que sucedía en el interior del hotel para absorberme de lleno en la contemplación del exterior. Al principio mis observaciones adoptaron un cariz abstracto y general. Miraba a los transeúntes en masa y pensaba en ellos como formando una unidad amalgamada por sus características comunes. Pronto, sin embargo, descendí a los detalles y observé con minucioso interés las innumerables variedades de tipos, vestidos, aires, portes, aspectos y fisonomías.

Bifurcaciones_Poe_DoréLa gran mayoría de los que pasaban tenían el aire satisfecho de gente ocupada y su única preocupación parecía ser la de abrirse paso entre la muchedumbre. Llevaban las cejas fruncidas y volvían sus ojos rápidamente en todas direcciones. Cuando eran empujados por otros transeúntes no daban el menor signo de impaciencia, sino que se componían un poco la ropa y continuaban su camino. Otros, todavía una gran mayoría, se movían intranquilos, mostraban el rostro enrojecido y hablaban gesticulando consigo mismos, como si precisamente se encontraran aislados por la misma densidad de la concurrencia que les rodeaba. Cuando se veían obstaculizados en su avance, esta gente dejaba pronto de murmurar para sí, pero doblaban sus gestos y esperaban con una sonrisa ausente e inexpresiva en los labios el paso de las personas que impedían el suyo. Si les empujaban, se disculpaban con una inclinación ante los mismos que les habían empujado y parecían abrumados por la confusión. En estos dos grupos que he señalado no había nada especialmente característico. Sus prendas de vestir pertenecían a esa clase que se ha dado en llamar decente. Sin lugar a dudas, se trataba de familias distinguidas: comerciantes, abogados, hombres de negocios, rentistas, los eupátridas y la clase media de la población, gente empleada y gente ocupada en sus mismos negocios. Todos ellos no llamaban demasiado la atención.

Bifurcaciones_Poe_DoréLa tribu de los empleados era inconfundible, y yo en este punto distinguía dos grupos muy marcados. Por un lado, los jóvenes empleados de casas florecientes, jóvenes de chaquetas ajustadas, botines brillantes, cabello engomado y labios desdeñosos. Dejando aparte un cierto empaque que yo me atrevía a llamar de mesa de despacho, a falta de otra palabra, las maneras de esta clase de personas me parecían un exacto facsímil de las que se habían considerado como la perfección del buen tono cerca de doce o dieciocho meses antes. Usaban la gracia de desecho de la aristocracia, y ésta, pienso, puede ser la mejor definición de los mismos.

Los altos empleados de firmas sólidas resultaban inconfundibles. Se les conocía por sus chaquetas y pantalones blancos o marrones, diseñados para sentarse cómodamente, con corbatas negras y chalecos del mismo color, zapatos anchos y de sólida apariencia. Todos eran algo calvos y sus erguidas orejas, a causa de sostener los palilleros, habían adquirido el hábito de separarse en sus extremidades superiores. Me di cuenta de que al quitarse o ponerse el sombrero siempre utilizaban las dos manos, y que usaban relojes de cortas cadenas de oro de un modelo sólido y anticuado. Tenían la afectación de la respetabilidad, si es que realmente puede existir una afectación tan honorable.

Bifurcaciones_Poe_DoréHabía muchos individuos de aspecto osado a quienes pronto reconocí como pertenecientes a la raza de los rateros elegantes que infestan todas las grandes ciudades. Vigilé con atención a esta calaña y me resultó difícil imaginar cómo podrían ser confundidos por caballeros por los mismos caballeros. Los puños de sus camisas, demasiado salientes, y sus aires de excesiva franqueza, habrían bastado para delatarlos.

Los tahúres, de los que identifiqué no pocos, eran todavía más fáciles de reconocer. Usaban gran variedad de trajes, desde el tramposo camorrista con chaleco de terciopelo, corbata de fantasía, cadena dorada y botones de filigrana, hasta el clérigo expulsado, tan parcamente vestido que nadie podía estar más alejado de sospechar de él. Todos, no obstante, se distinguían por cierto color moreno de su curtido cutis, por un apagamiento de los ojos y por la palidez de sus labios apretados. Además, había también otros dos rasgos, por los cuales yo siempre los distinguía: una tonalidad baja y cautelosa en la conversación y un pulgar excesivamente estirado, hasta formar ángulo recto con los demás dedos.

Muy a menudo, en compañía de aquellos pícaros, he observado otra clase de hombres algo diferentes en sus costumbres, pero, en definitiva, pájaros del mismo plumaje. Se les podría definir como caballeros que viven del cuerno. Parecen dividirse en dos batallones para devorar al público: el de los dandys y el de los falsos militares. En el primer grupo los rasgos característicos son: cabellos largos y sonrisas; en el segundo, levitas y ceños fruncidos.

Bifurcaciones_Poe_DoréDescendiendo en la escala de lo que se llama nobleza, encontré temas de meditación más oscuros y profundos. Vi traficantes judíos con ojos de halcón que brillaban en unas caras cuya única expresión era de abyecta humildad. Porfiados mendigos profesionales que apartaban a los pobres de mejor aspecto y a quienes sólo la desesperación les había lanzado en medio de la noche a implorar caridad. Inválidos débiles y depauperados a quienes la muerte había señalado con su mano y que se retorcían y se tambaleaban entre la muchedumbre, mirando suplicantes a todas partes como en busca de alguna posibilidad de consuelo, de alguna esperanza perdida. Modestas jóvenes que volvían de una larga y prolongada labor, hacia un hogar sin alegría y que retrocedían, más temerosas que indignadas, ante las miradas de los rufianes, cuyo contacto directo no podían evitar a pesar suyo. Prostitutas de todo género y edad: inequívocas bellezas en toda la flor de su feminidad que hacían recordar la estatua de Luciano, estatua cuya superficie era como el mármol de Paros y cuyo interior estaba lleno de inmundicias; la repulsiva, completamente hundida en el fango; la arrugada y pintarrajeada bruja que intenta una última apariencia de juventud; la que es todavía una niña de formas sin modelar, pero que ya está entregada a las terribles coqueterías de su tráfico y ardiendo con feroz ambición por verse colocada al nivel de las mayores en el vicio... Borrachos innumerables e indescriptibles, unos harapientos y llenos de remiendos, haciendo eses, desarticulados, con caras tumefactas y ojos empañados; vestidos otros con trajes, aunque ya ajados y sucios, de aire fanfarrón y caras rubicundas, llevando los que en su día debieron ser buenos y que entonces estaban escrupulosamente bien cepillados; hombres que caminan con paso que resulta de una firmeza y elasticidad fuera de lo común, pero cuyos rostros están espantosamente pálidos y cuyos ojos brillan feroces y enrojecidos mientras procuran asirse con manos temblorosas a cualquier objeto que encuentren a su alcance... Junto a todos éstos, pasteleros, recaderos, cargadores de carbón, barrenderos, organilleros, domadores de monos, vendedores de canciones, artistas andrajosos y obreros cansados de todas clases; y todo este turbión moviéndose en medio de un recinto ensordecedor y de una desordenada vivacidad, que irritaba el oído con sus discordancias y producía una sensación dolorosa en los ojos.

A medida que la noche se hacía más profunda, más profundo se hacía en mí el interés por la escena, pues cambiaba el carácter de la multitud, desapareciendo los aspectos más nobles al retirarse gradualmente la gente más ordenada, y se iban poniendo de relieve los aspectos más duros y groseros a medida que la última hora sacaba de sus guaridas a toda clase de seres abyectos y degradados. Pero la luz de los faroles de gas, débiles en un principio por tener que luchar con la luz del día, cobraban finalmente mayor vigor y arrojaban sobre todo una luz dominante. La oscuridad resultaba tan espléndida como ese ébano comparable con el estilo de Tertuliano. Los raros aspectos de la luz me encadenaban a examinar los rostros de los individuos, y aunque la rapidez con que pasaban ante el ventanal me impidiera echar más de una ojeada sobre cada rostro, me parecía que, dado mi peculiar estado mental, podía leer con frecuencia, en el breve intervalo de una mirada, la historia de largos años.

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Estaba escudriñando a la multitud con la frente pegada al cristal cuando de pronto apareció ante mi vista el rostro de un anciano de unos sesenta y cinco o setenta años de edad, que inmediatamente atrajo y absorbió toda mi atención a causa de la peculiar idiosincrasia de su expresión.

Jamás había visto otra que se pareciese ni remotamente a ella. Recuerdo bien que mi primer pensamiento al verla fue que si Retsch la hubiera visto, la habría tomado como modelo preferente para sus interpretaciones pictóricas del demonio. Cuando intentaba, durante el breve minuto de mi primera ojeada, realizar un rápido análisis del significado de aquella expresión, noté surgir, confusas y paradójicas en mi mente, ideas de un vasto poder mental, de cautela, de rnezquindad, de avaricia, de instintos sanguinarios, de maldad, de terror, de alegría y de desesperación intensa y profunda. Me sentí singularmente sobrecogido, espantado y fascinado “¡Qué historia más extraña –me dije a mí mismo- debe estar escrita dentro de su pecho!”

Bifurcaciones_Poe_DoréEntonces me acometió el fuerte deseo de mantener al viejo aquel al alcance de mi vista para saber más cosas de él. Me puse el gabán precipitadamente, cogí el sombrero y el bastón, salí a la calle, abriéndome paso entre la multitud, en la dirección por donde le había visto desaparecer, pues éste ya se había perdido de mi vista. No sin dificultad, al fin volví a verle; me acerqué y le seguí de cerca, aunque con precauciones, para no atraer su atención.

Tuve entonces una buena oportunidad para examinar su persona. Era de baja estatura, muy delgado y de apariencia débil. En conjunto, sus ropas estaban sucias y andrajosas, pero cuando algunas veces pasaba debajo de la luz de algún farol, pude darme cuenta de que su ropa blanca, aunque manchada, era de buen género, y si mi vista no me engañó, a través de un desgarrón del capote que le envolvía entreví el refulgir de un brillante puñal. Estas observaciones avivaron mi curiosidad y decidí seguir al desconocido donde fuera.

Había cerrado ya la noche y sobre la ciudad caía una densa niebla, que no tardó en convertirse en una lluvia constante y copiosa. Este cambio de tiempo produjo un raro efecto sobre la multitud, que se agitó toda ella inmediatamente con una nueva conmoción y quedó un poco oculta por una nube de paraguas. La oleada, los empellones y el zumbido aumentaron diez veces más. Por mi parte no me fijé mucho en la lluvia, ya que conservaba el ardor de una fiebre que corría por mis venas y que hallaba alivio con la humedad, aun cuando resultara un tanto peligroso. Me anudé un pañuelo alrededor del cuello y continué la marcha. Durante media hora, el viejo continuó abriéndose camino con dificultad por la gran calle, mientras yo le seguía pisándole materialmente los talones por miedo a perderle de vista.

Bifurcaciones_Poe_DoréNi una sola vez volvió la cabeza para mirar hacia atrás. Luego se metió por una bocacalle, que aunque muy concurrida, no lo estaba tanto como la principal que había abandonado. Entonces se produjo un cambio visible en su proceder. Caminaba mucho más despacio y con menos decisión que antes; vacilando continuamente, cruzó y volvió a cruzar la calle sin motivo aparente y la multitud se hizo tan espesa que a cada uno de sus movimientos me veía obligado a seguirle más de cerca. La calle era larga y estrecha y su andar se prolongó casi una hora, durante la cual los transeúntes habían disminuido gradualmente hasta reducirse al número de los que circulan al mediodía en Broadway cerca del parque, ya que tal es la diferencia existente entre la población londinense y la de la ciudad americana más poblada.

Una segunda desviación nos llevó a una plaza brillantemente iluminada y rebosante de vida. Allí el desconocido volvió a adquirir su anterior actitud. Hundió el mentón sobre su pecho, mientras sus ojos giraban con fiereza bajo sus cejas fruncidas, en todas direcciones, atisbando a todos los que le rodeaban. Apresuró su paso con firmeza, pero me sorprendió, sin embargo, que cuando hubo dado la vuelta a la plaza retrocediese sobre sus pasos. Fue mayor mi asombro al ver que repetía el mismo paseo varias veces, estando en uno de ellos a punto de descubrirme cuando se volvió con un súbito movimiento.

Bifurcaciones_Poe_DoréEn tal ejercicio invirtió otra hora, al final de la cual nos encontramos menos obstaculizados por los transeúntes que al principio. Llovía con intensidad, el aire se hacía más frío y la gente se retiraba a sus casas. Con gesto de impaciencia, el vagabundo se metió por una calle relativamente desértica. Bajó por ésta que tenía casi media milla de largo, andando con una energía que yo no podía ni siquiera imaginar en un hombre de tanta edad, y que incluso me puso en un aprieto para seguirle. Después de unos cuantos minutos, nos encontramos en un mercado grande y concurrido que parecía ser cosa conocida del viejo. Éste volvió a adoptar su aire primitivo mientras andaba de arriba abajo, entre compradores y vendedores, sin objeto aparente. Durante la hora y media, o cosa así, que pasamos en aquel lugar me fue precisa mucha reserva para no perderle de vista sin atraer su atención.

Bifurcaciones_Poe_DoréAfortunadamente, llevaba yo chanclos de goma y podía andar sin producir el menor ruido. Entraba en una tienda tras otra sin preguntar el precio y sin decir una palabra, contemplando todos los objetos con una mirada extraña y ausente. Estaba yo muy asombrado de su forma de proceder y tenía la firme decisión de no separarme de él hasta haber satisfecho en alguna medida la curiosidad que me inspiraba. Un reloj de sonoras campanadas dio las once y todo el mundo abandonó el mercado. Al bajar el cierre, un tendero dio un codazo al viejo y en el mismo momento vi que se estremecía. Se precipitó a la calle, miró ansiosamente a su alrededor durante un instante y luego corrió con gran velocidad por las numerosas y tortuosas callejuelas, hasta que llegamos una vez más a la gran calle de donde habíamos partido, la del café... Sin embargo, no ofrecía el mismo aspecto de antes. Todavía estaba brillantemente iluminada con gas, pero la lluvia caía pesadamente y se veían muy pocas personas. El desconocido se puso pálido; dio pensativo unos pasos por la antes populosa avenida, y luego, exhalando un fuerte suspiro, torció en dirección al río, para adentrarse en una serie de calles apartadas y salir al fin frente a uno de los teatros principales. Estaban cerrando y el público salía apretadamente por las puertas. Vi al viejo abrir la boca como para respirar mientras se precipitaba entre el gentío; me parecía que la intensa angustia que se reflejaba en su cara habíase calmado en cierto modo. Volvió a hundir la cabeza sobre su pecho y apareció tal y como lo había visto la primera vez. Observé que entonces tomaba la misma dirección seguida por el público... No podía comprender lo extraño de sus actos.

Bifurcaciones_Poe_DoréA medida que avanzaba, la gente se iba esparciendo. Otra vez hizo visible su malestar e indecisión. Por algún tiempo siguió muy de cerca a un grupo de unos diez o doce alborotadores, pero éstos se fueron separando uno a uno, hasta quedar reducidos a tres en una estrecha y oscura calleja muy poco frecuentada. El extraño se detuvo y por un momento pareció quedar absorto en sus pensamientos. Entonces, con una rapidez muy marcada, prosiguió rápidamente un camino que nos condujo a las afueras de la ciudad, por lugares muy distintos de los que habíamos atravesado hasta entonces. Era el barrio más sucio de Londres, donde todo parece llevar la marca de la pobreza más deplorable y del crimen más desesperado. A la luz mortecina de un farol veíanse casas de madera, altas, viejas, carcomidas, como tambaleantes, que parecían inclinarse para su inmediata caída, en direcciones tan diversas y caprichosas que apenas se veían pasos entre ellas. Los adoquines estaban colocados al azar, más bien desplazados de su lugar, mientras que en el suelo crecía una profusa maleza. La porquería se acumulaba en las alcantarillas cegadas. Todo el ambiente estaba lleno de desolación. Sin embargo, mientras avanzábamos se reavivaron los ruidos de vida humana, creciendo gradualmente y, por último, nutridos grupos de la especie más baja de la población londinense se movían de arriba, abajo. De nuevo los ánimos del viejo comenzaron a encenderse como una lámpara que está próxima a extinguirse. Una vez más se lanzó hacia delante con un paso elástico. De pronto se volvió en una esquina, un ramalazo de luz cayó sobre nosotros y nos encontramos ante uno de los enormes templos de la intemperancia, uno de los palacios del demonio de la ginebra.

Bifurcaciones_Poe_DoréEra casi de día, pero aún se apretujaba un cierto número de miserables beodos, que entraban y salían por la ostentosa puerta. El viejo se adentró con un apagado grito de alegría, recobró su primitiva apariencia y se puso a pasear de arriba abajo, sin objeto aparente. No hacía, sin embargo, mucho tiempo que se dedicaba a ello, cuando un fuerte empujón hacia las puertas reveló que el dueño iba a cerrarlas a causa de la hora. Lo que observé entonces en el rostro del ser singular a quien yo había seguido tan pertinazmente fue algo más intenso que la desesperación. Con todo, no vaciló en su carrera, pero de pronto, con una energía loca, volvió sobre sus pasos al corazón del poderoso Londres. Huyó durante largo rato y rápidamente, mientras yo le seguía cada vez más asombrado, resuelto a no abandonar aquella pesquisa por la que sentía un interés cada vez más absorbente. Salió el sol mientras íbamos andando, y cuando hubimos llegado otra vez al más atestado centro comercial de la populosa ciudad, la calle del café... presentaba ya un aspecto de bullicio y actividad semejante a lo que yo había visto la noche anterior. Y allí, en medio de la confusión que aumentaba por momentos, persistí en mí propósito de perseguir al extraño. Éste, como de costumbre, iba de una parte a otra y durante todo aquel día no salió del torbellino de aquella calle.

Cuando las sombras de la segunda noche iban llegando, me sentí mortalmente cansado, y parándome frente al vagabundo, le miré fijamente a la cara. No pareció darse cuenta de mi presencia y reanudó su paseo, en tanto que yo permanecí absorto en aquella contemplación. “Este viejo –pensé por fin- es el tipo y el genio del crimen profundo. No quiere permanecer nunca solo. Es el hombre entre la multitud. Sería inútil seguirle, pues no lograría averiguar nada sobre él ni sobre sus hechos. El peor corazón del mundo es un libro más repelente aún que el Hortulus Animae, y tal vez una de las más grandes mercedes de Dios sea que es ‘lüsst sich nicht lessen', que no se deja leer”.


** Paul Gustave Doré (1832-1883), francés, es uno de los ilustradores más connotado de todos los tiempos. Entre sus trabajos más conocidos se encuentran sus ilustraciones de "El Quijote de la Mancha" (Cervantes), "La divina comedia" (Dante), "El cuervo" (Poe), "La Biblia" (vv. aa.) y "Paraíso perdido" (Milton).

Las ilustraciones que acompañan el trabajo de Poe en esta edición son parte de la serie "London: A Pilgrimage", encargada a Doré por la Grant & Co. Su primera edición fue publicada en 1872, convirtiéndose en un inmediato éxito comercial.