"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

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jueves, 19 de febrero de 2009

HIDRÓGENO: UN VECTOR ENERGÉTICO PARA EL SIGLO XXI (TeleUNED)


Contenido:

El hidrógeno se nos presenta a comienzos del siglo XXI como una de las grandes esperanzas energéticas. Para llegar a entender la importancia que sin duda alcanzará el hidrógeno en los sistemas de energía hay que comenzar diciendo que en los países industrializados actualmente el sistema energético está basado fundamentalmente en los combustibles fósiles y esto presenta serios inconvenientes, como son que el carbón, el petróleo y el gas natural son recursos finitos, que se acabarán más o menos pronto.

A esto hay que añadir el condicionante de sus efectos sobre el medioambiente, ya que en su producción y aplicación producen contaminación.


Proponen e intervienen:
Santiago Aroca Lastra (Catedrático de Ingeniería Energética y Director E. T. S. Ingenieros Industriales, UNED)
Alfonso Contreras López (Catedrático Química Aplicada a la Ingeniería, UNED)


ENLACE: http://teleuned.uned.es/conferencias/television/tv-20041209-34.wmv


Participante/s: Santiago Aroca Lastra, Catedrático de Ingeniería Energética (UNED)
Alfonso Contreras López, Catedrático Química Aplicada a la Ingeniería (UNED)

sábado, 7 de febrero de 2009

Thirst (La disputa del agua)


Documental muy recomendable sobre el debate que se está produciendo en el mundo entero sobre el reparto del agua. Existen dos movimientos contrapuestos. Uno el que considera el agua como un bien económico para comprar, y el otro movimiento civil que la considera como un bien común para repartir entre todos los habitantes del planeta. Emitido po TVE. Durcaión 72m.

Ir a: http://www.veocine.es/documental/thirst__la_disputa_del_agua__65154.html
Thirst (La disputa del agua) online

Petróleo: el fin de una era


Petroleo: El fin de una era onlineDocumentos TV. Muy recomendable. 72 m.

Ir a:

http://www.veocine.es/documental/petroleo__el_fin_de_una_era_65013.html

El petróleo está considerado como una materia prima estratégica y por eso las petroleras ocultan datos sobre la situación real de las reservas mundiales, aunque los expertos no dudan de que ha empezado la cuenta atrás de los combustibles fósiles y todo indica que el futuro pasa por el hidrógeno…

martes, 9 de diciembre de 2008

La ciudad industrial: "Berlín, sinfonía de una gran ciudad" (1927) y "Metrópolis" (1925)

Walter Ruttmann en su documental Berlín, sinfonía de una gran ciudad (Die sinfonie der Grosstadt, 1927) filmó todo un dia en la vida de la capital alemana desde la mañana hasta la noche, reflejando perfectamente cómo se habitaba el espacio de la nueva ciudad industrial y la sensación de cambio continuo que se podía percibir.

"Félix de Azúa ha explicado con suma claridad la trascendencia que para el ser humano ha tenido esta facultad interpretativa.

Para Azúa, desde las ciudades-estado de la antigüedad hasta las ciudades ideales del Renacimiento, el ámbito de lo urbano ha podido ser representado mediante el dibujo, la pintura o el grabado.

A partir de la era moderna, la literatura parece que empieza a tomar el relevo de los métodos gráficos para la representación espacial.

Y aún con el estallido de la ciudad tras la revolución industrial, momento en el que da los primeros síntomas de su desbordamiento inaprensible, la narración “todavía era capaz de mantener la unidad anímica de la metrópoli.”

Ahí estaban el Londres de Dickens, el París de Balzac y Zola, el Madrid de Galdós o el San Petersburgo de Dostoievski. Es decir, aún en estos casos de expansión incontenible se tenía una conciencia intelectual, o simplemente intuitiva, de finitud, lo cual significaba la posibilidad misma de esa recomposición anímica, de la reintegración de los fragmentos en una idea concreta y distintiva de la ciudad.

Más difícil todavía, cuando la metrópolis empieza “el primer proceso de metástasis y su representación dejaba de ser abarcable por la palabra” aparece la fotografía y el cine, que con las técnicas del montaje, asumen mediante la superposición de imágenes la misión que antes se había encomendado a los textos, como ya vio Walter Benjamin, Dziga Vertov o Walter Rutmann en “Berlín, sinfonía de una ciudad”


Pero el verdadero marasmo surge cuando, una vez cumplida la hipótesis anunciada por Henri Lefèvbre de una sociedad conceptualmente urbanizada en su totalidad, la ciudad se dispersa en una post-metrópoli inabarcable, un ectoplasma cada vez más indiferenciado y ubicuo que, al desbordar la finitud, hace que sea materialmente irrepresentable, intelectualmente inconcebible y, en muchos casos, políticamente ingobernable. (Entren en Google y naveguen por la imagen aérea de Tokio, Mumbai, Shangai, Yakarta, Karachi, Beijing, Lagos, El Cairo, Sao Paulo, México, Nueva York…por citar sólo algunas de las ciudades que superan los 20 millones de habitantes y sin considerar las conurbaciones del sudeste asiático, como las del delta del río Perla, por ejemplo). Aquí en España, todavía en los ochenta podíamos saber dónde estaban los límites de la mayoría de nuestras ciudades. Pero ¿podemos decir hoy dónde empieza y dónde termina esta ciudad-región que es la Sevilla, Bilbao, Barcelona, Madrid o la Málaga metropolitanas? ¿Qué sentido tiene hoy el concepto de ciudadanía cuando su referencia territorial no puede ser abarcada ni física ni intelectualmente? ¿Qué papel puede jugar el ciudadano-actor cuando el escenario se le desvanece en el infinito? Si las políticas urbanísticas y económicas están íntimamente interrelacionadas, ¿cómo podemos hacer una adecuada planificación económica sobre referencias locales difusas, desflecadas, fantasmagóricas, incomprensibles? Y éste era el momento en que nos aparece en escena el óbito que nos faltaba.


En: La ciudad que late en la No-ciudad
Salvador Moreno Peralta, Málaga OMAU , 16 de Mayo de 2008.
http://www.omau-malaga.com/portal/fileadmin/imagenes/docum/SalvadorMorenoP.pdf












Stunning scenes from Fritz Lang's silent masterpiece, Metropolis (1925). The film was produced Germany in the Babelsberg Studios and released in 1927 during the height of the Weimar Republic. It was the most expensive silent film of the time, costing approximately 7 million Reichsmark (equivalent to around $200 million USD in 2005) to make.
The screenplay was written in 1924 by Lang and his wife, Thea von Harbou, and novelized by von Harbou in 1926. It is set in a futuristic urban dystopia and examines a common science fiction theme of the day: the social crisis between workers and owners in capitalism.















lunes, 17 de noviembre de 2008

Nosotros alimentamos al mundo (documental)

(We feed the world)


ENLACE RECOMENDADO: http://www.karmafilms.es/nosotrosalimentamosalmundo/





Dirección y guión: Erwin Wagenhofer.
País:
Austria.
Año: 2005.
Duración: 96 min.
Género: Documental.
Producción: Helmut Grasser.
Música: Helmut Neugebauer.
Fotografía:
Erwin Wagenhofer.
Montaje: Erwin Wagenhofer.
Estreno en Austria: 30 Sept. 2005.
Estreno en España: 7 Noviembre 2008.
SINOPSIS

Documental sobre los alimentos y la globalización, sobre los pescadores y los agricultores, sobre los camioneros de larga distancia y los ejecutivos de grandes compañías, sobre la circulación de los alimentos, una película sobre la escasez dentro de la abundancia. "Nosotros alimentamos al mundo" ofrece una visión del proceso de producción de nuestra comida a la vez que responde a la pregunta de qué tiene que ver con todos nosotros el hambre en el mundo.


Fuente: http://www.labutaca.net/films/51/nosotrosquealimentamosalmundo.htm



"Nosotros Alimentamos el Mundo" traslada a la sociedad una mirada certera sobre la capacidad que tiene el capitalismo para transformarnos en canívales del planeta y de nosotros mismos. Un recorrido sorprendente sobre los modos de producción alimentaria y las formas de consumo, tras lo que emergen las consecuencias arrojando un dramático saldo.

"Desde el principio habíamos pensado hacer un documental detallado sobre los mercados de Viena. Cuando llegó el momento de escribir el guión o hacer el tratamiento para esta película, vagué por los mercados de la ciudad y pensé: ¿qué tienen de interesante los mercados? Y lo único que me interesaba a mí eran los productos. ¿De dónde provienen? La idea original era empezar en el mercado más famoso de Viena, el Naschmarkt, y echar un vistazo detrás de las cortinas. ¿De dónde viene todo eso, de dónde vienen los tomates y los demás productos? De hecho, empezamos con los tomates. Nos pusimos a investigar y así acabamos en España. Simplemente empezamos con la historia de los tomates" dice Erwin Wagenhofer, el director de la película.

fuente: www.ecologistasenaccion.org

martes, 11 de noviembre de 2008

La pesadilla de Darwin (vídeo)

Fuente: http://www.labutaca.net/films/34/lapesadilladedarwin.htm


(Darwin's nightmare)



Dirección y guión: Hubert Sauper.
Países:
Francia, Austria y Bélgica.
Año: 2004.
Duración: 107 min.
Género: Documental.
Producción: Edouard Mauriat, Antonin Svoboda, Martin Gschlacht, Barbara Albert, Hubert Toint y Hubert Sauper.
Fotografía: Hubert Sauper.
Montaje: Denise Vindevogel.
Estreno en Francia: 2 Marzo 2005.
Estreno en España: 1 Julio 2005.




SINOPSIS

En la década de los años 60, en el corazón de África, una nueva especie animal fue introduci-da en el Lago Victoria como un pequeño expe-rimento científico. La perca del Nilo, resultó ser un voraz depredador que arrasó con todas las especies autóctonas de este gigantesco lago. El nuevo pez se multiplicó rápidamente, y hoy en día sus blancos filetes siguen siendo exportados alrededor del mundo. Enormes aviones de carga de la antigua Unión Soviética llegan diariamente para recoger los últimos cargamentos de pesca y, a cambio, descargan su mercan-cía… Kalashnikovs y munición para las innumerables guerras que tienen lugar en la parte central del continente. Esta explosiva indus-tria multinacional de peces y armas ha creado una desoladora alianza globalizada a orillas del lago tropical más grande del mun-do: un ejército de pescadores locales, ejecutivos financieros inter-nacionales, niños sin casa, ministros africanos, comisarios de la Unión Europea, prostitutas tanzanesas y pilotos rusos.


CRÍTICA

Tònia Pallejà

Sin duda, uno de los documentales más im-pactantes y memorables que se hayan podido ver, uno de los más necesarios y valiosos que se hayan podido producir. Por el arrojo y la lucidez con que nos implica a todos y cada uno, no cabe sino agradecerle la bofetada...

La otra guerra de los mundos: depredadores, globalización y cinismo

"La pesadilla de Darwin" tiene el mérito de explicar algo que no in-teresa a nadie, y el valor de seguir interesada en explicárselo a to-do el mundo. Porque el foco de atención de este modélico docu-mental no es otro que África, cuna olvidada de la Humanidad, desti-no turístico de los privilegiados, pero, sobre todo, despensa y verte-dero de las potencias blancas de Occidente que la han sumergido en un pozo de pobreza, guerra, corrupción y marginalidad in secula seculorum. La imagen que devuelve el espejo inevitablemente mo-lesto del subdesarrollo no podría ser más nítida: es la falta de es-crúpulos de aquellos que continúan expoliando a los más débiles a través de un nuevo orden de colonialismo, pero también la conni-vencia de los que la aprueban y la indiferencia de quienes, final-mente, apartan la mirada hacia otro lado. Es algo que a nadie le gusta escuchar, pero que no por ello deja de ser menos cierto: el Primer Mundo vive bien gracias a que en el Tercer Mundo se vive muy mal. Y es esa responsabilidad compartida lo que, en última instancia, tanto nos cuesta digerir.

Lo que nos cuenta Hubert Sauper bajo este oportunísimo título es una fábula terrorífica, más que au-daz, salvaje, que trata precisa-mente sobre la evolución y la su-pervivencia del más fuerte a costa de los menos aventajados. En Tan-zania, esa Naturaleza que dicta idén-ticas leyes para los animales y los hombres, ha servido una significativa metáfora envuelta en la ironía más despiadada. Durante los años sesen-ta, un pez exótico fue introducido en el Lago Victoria a modo de experi-mento científico a pequeña escala. La perca del Nilo resultó ser un feroz depredador para las especies autóctonas, a las que no tardó en arrasar, reproduciéndose a gran velocidad y amenazando el equilibrio ecológico de las extensas aguas. Sin embargo, la exquisita carne de aquel animal abrió un nuevo filón para las empresas extranjeras, y, en la actualidad, alre-dedor de la perca gira una industria multimillonaria que abastece a algunos países de Europa y Japón, donde este pescado es de con-sumo común. La exportación del producto enlatado en tierras afri-canas genera un constante tráfico de aviones rusos, que aterrizan en un rudimentario aeropuerto sembrado de esqueletos de otras na-ves accidentadas como consecuencia de la precariedad de las ins-talaciones —suena a chiste, pero no lo es: el flujo de vehículos es-tá en manos de un semáforo de bolsillo con el que el único respon-sable de la cabina de control sustituye una radio inutilizada—. A diario, esta flota, mayoritariamente ucraniana, parte con una carga de toneladas de pescado, pero la voz del periodista, siempre fuera de campo, interroga una y otra vez sobre la misma cuestión: lo que le inquieta no es el viaje de vuelta, sino aquello que llevan dentro de sus bodegas en el de ida. La respuesta pertenece también al fuera de campo, disimulada o evasiva, y no hace más que confirmar las sospechas: el comercio de la perca está ligado a la introducción de armamento, que se destina a las guerras vecinas de Sudán o El Congo. Pero, además, la cadena de la perca ha hecho florecer otro negocio residual: la presencia permanente de los pilotos ha dado sentido a la prostitución como solución de emergencia ante las pe-nosas circunstancias que atraviesa el país. Son las mujeres tanza-nesas que venden su compañía al personal aéreo por precios irriso-rios, jugándose a menudo la vida entre hombres de paso a quienes nadie pedirá explicaciones si algo va mal.

No obstante, la más atroz de las pa-radojas servidas por la globalización está aún por llegar: la perca que ali-menta cada día a dos millones de per-sonas en el exterior y engrosa las ar-cas de las multinacionales, mata lite-ralmente de hambre a los habitantes de Tanzania. La gente que vive alrede-dor del lago tiene prohibido pescar pa-ra consumo privado para no perjudicar la venta, y la industrialización ha dis-parado los precios de este pescado hasta extremos tan inalcanzables pa-ra la población civil, que tienen que conformarse con comer sus desechos. Un camión transporta des-de la fábrica hasta los arrabales montañas de cabezas y raspas en estado de descomposición que otros se encargan de ahumar en extensos caballetes de madera, poniendo en peligro su salud por el ácido que se desprende. Se trata de una manufactura que discurre paralela a la de las factorias: la que cubre el mercado interior. Y su-ma y sigue, porque todavía existe un último eslabón más trágico, si cabe, que saca provecho del proceso de envasado. Con el plástico sobrante, los niños que malviven sin techo por las calles de Mwan-za y Musoma, obtienen una cola líquida que inhalan para desco-nectar de una rutina de abusos sexuales y mendicidad.

Lamentablemente, las desgracias que desangran a Tanzania no se acaban aquí. Está también el azote periódico de la hambruna, la amenaza constante de los conflictos bélicos, y las ONGs, que han convertido la ayuda humanitaria en otra fuente de lucro, porque sus clientes son el hambre, la muerte y la enfermedad, y sin clientes no existe justificación. Está la plaga del SIDA, esos críos que acu-den a la droga más pedestre, y está esa otra droga, la de la reli-gión, con Jesucristos blanquísimos en Technicolor, cuyos ministros condenan el uso del preservativo porque es pecado, mientras la-mentan la alarmante propagación del VIH. Y están, por último, las autoridades políticas y espirituales, preocupadas por la mala ima-gen que se pueda ofrecer en el exterior, porque ellos quieren, tex-tualmente, "vender el país" y así no hay manera, frente a la hipocre-sía de los supervisores de la Unión Europea, que durante sus visi-tas de rigor dan el visto bueno a todo lo que ven y a lo que no ven... o prefieren no ver.

Sauper, director y guionista del proyecto, no deja títere con cabe-za en este fresco desgarrador que se va extendiendo ante nuestros ojos, porque, simple y llanamente, aquí hay muchos títeres, pero ya no queda ninguna cabeza que se pueda erguir con orgullo, ya sea por vergüenza o desesperación. Su historia es la del pez grande que devora al pequeño, una espiral de atrocidades que, como la pescadilla, se muerden la cola, y esa perca om-nipresente como catalizador de ese otro depredador que es el hombre. Hay una escena que resume a la perfección el sentido alegórico de la película: un pez mecánico que cuelga del despacho del ufano di-rector de la fábrica canta el "Don't worry, be happy" mientras se contonea. Es éste, por supuesto, un mensaje teñido de sarcasmo que va dirigido al Primer Mundo: aquí todo está bajo control. Más desarmante resulta, sin embargo, la actitud de los ciudadanos ne-gros que, aun sumergidos en todas las adversidades posibles, no han perdido su capacidad para reír, soñar, luchar, solidarizarse... Nunca se lamentan, no maldicen, no gimotean; en cambio, agrade-cen tener todavía un trabajo y algo que llevarse a la boca al cabo del día. Se trata de la mayor lección de humildad y dignidad que un ser humano puede regalar a otro, y que contrasta con el fácil victi-mismo que aflora en las naciones desarrolladas a las primeras de cambio.

Haciendo de la escasez de medios una virtud, y siguiendo el hilo de sus propios descubrimientos, este soberbio film nos depara un discurso visual austero, oscuro, granuloso, sólo aparentemente errático, porque avanza en cículos concéntri-cos, si no viciosos, igual que el destino turbio y estancado de sus protagonistas, ampliando con cada nueva vuelta la perspectiva, pro-fundizando en los temas y poniendo de relieve nuevos lazos. Como si trazara pinceladas aisladas, este realizador de origen tirolés nos acerca a la actividad alrededor del lago, a los ejecutivos y emplea-dos de las factorías, a la intimidad del personal aéreo y a sus chi-cas de recreo. La cámara pasea por las barracas de una comuni-dad integrada por pescadores y prostitutas, confinados en una isla como si fueran una suerte de leprosos sociales, para quienes la muerte es más cara que la vida; desciende a las calles desérticas que de noche se pueblan por esa infancia abocada al vagabundeo y la autodestrucción; se introduce en las reuniones de los altos esta-mentos y en las hogueras que congregan a los desposeídos en la playa. De los despachos a las chabolas, de la pista del aeropuerto al interior de las casas, del banquete de unos a las migas que re-cogen los otros, del paisaje natural al rostro humano. En este reco-rrido sórdido y grotesco surgen testimonios descorazonadores, co-mo el del vigilante nocturno que ha conseguido el trabajo porque mataron a su antiguo compañero y se protege con un puñado de flechas de punta envenenada, el de la mujer desahuciada por el vi-rus a la que sólo le queda esperar a la muerte, o el de esa otra que se tapa el ojo que perdió y aguarda una operación que probable-mente no llegará. Pero son las escalofriantes escenas las que, en definitiva, se pegan a la boca del estómago y aniquilan cualquier atisbo de cinismo: esas manos y esos pies hundiéndose en los restos del pescado putrefacto que luego se comerán, donde los gusanos se confunden con el fango, son imposibles de olvidar. El resultado final de estos retazos, engañosamente inconexos, fatídi-camente vinculados, es un paisaje dantesco ante el que uno no sabe si sentir asco o pedir perdón. Llamar notas de humor a ciertos momentos de distensión sería obsceno: la risa se queda congelada cuando nos damos cuenta de lo que la motiva.

Aun así, es el impecable trata-miento que se le ha dado a todo este material lo que aumenta su valía. "La pesadilla de Darwin" posee el rigor de la honestidad y la modestia: el autor cede todo el protagonismo posible a los afecta-dos a través de imágenes y conversa-ciones en estado puro, silencios que respiran, elocuentes miradas y ges-tos, apenas pautados por unos rótu-los que nos sitúan, subrayan o con-trastan aquello que observamos y oí-mos. Pero, más allá de la fuerte im-presión que genera, de sus contundentes revelaciones o de la denuncia que suscita, existe algo que hace de este documental, tan incómodo como de obligado visionado, un ejemplo a seguir. Sauper ha confeccionado un producto inteligente destinado a los que considera espectadores inteligentes, porque enseña sin juzgar, transmite sin manipular, pone en relación sin necesidad de colgar etiquetas, y secuestra el interés con contenidos y no con especias —no hay música, ni montajes efectistas, ni voces en off, que ame-nicen o sobredimensionen este brutal descenso a los infiernos—. Y encontrarse hoy en día con algo así, que rehuya el panfleto y sor-tee la tentación de complacer, para que cada uno extraiga luego su propia valoración, es un milagro. De hecho, el cojín de premios que lo respaldan —incluido el de Mejor Documental en los Premios del Cine Europeo— son una nadería frente al incontestable aval que otorga la realidad desquiciante a la que nos aproxima. No hace fal-ta recurrir a las ficciones alienígenas de Spielberg con las que com-parte cartelera para asistir a la guerra de los mundos más perversa.

La conclusión no podría ser más pesimista. Pero si cambiar el curso de la Humanidad supera la utopía, abrumarnos por nuestra cuota de culpa es, como mínimo, impagable: "La pesadilla de Dar-win" no sirve, ni mucho menos, para sentir lástima por los otros, si-no para sentir vergüenza de nosotros mismos. Sin ningún género de dudas, uno de los documentales más impactantes y me-morables que se hayan podido ver, uno de los más necesa-rios y valiosos que se hayan podido producir. Por el arrojo y la lucidez con que nos implica a todos y cada uno, no cabe sino agradecerle la bofetada.






jueves, 6 de noviembre de 2008

L'Amèrica de la Ruta 66 (vídeo)


El reportatge transcorre en l'anomenat carrer principal d'Amèrica. Aquesta ruta uneix els estats dels dos candidats, Illinois i Arizona, i arriba fins a Los Angeles, a Califòrnia, passant, entre altres estats, per Missouri, Oklahoma, Texas i Nou Mèxic. Concebut com una "road movie", descobreix les dues Amèriques, la d'Obama i la de McCain, els seus partidaris i els seus detractors i fa un retrat que ens acostarà des de Catalunya a la societat nord-americana.


Enllaç: http://www.tv3.cat/videos/795989

martes, 21 de octubre de 2008

Los partos en el siglo XIX y el caso Semmelweis, médico que propuso lavarse las manos antes de atender un parto

Texto e imágnes procedentes de: http://blogs.20minutos.es/madrereciente/post/2008/10/09/semmelweis-haoroe-las-madres-recientes


Ignaz Phillipp Semmelweis, llamado "el salvador de las madres", apenas es recordado por alguien que no sea profesional de la medicina. Y es una pena.

Yo lo descubrí algo antes de plantearme ser madre reciente en un documental sobre historia de la medicina que emitían en uno de los canales de la tele por cable.

He estado leyendo sobre él. Y su historia es terrible y fascinante. Si supiera hacer guiones de cine me pondría a ello. Aunque algo ya se ha hecho.

Nació en Hungría en en 1818 y mediado el siglo comenzó sus prácticas como obstetra en el hospital general de Viena, Austria.

Os pego algunos fragmentos del resumen muy simplificado que hace la Wikipedia de su vida:

Consiguió disminuir drásticamente la tasa de mortalidad por sepsis puerperal (o fiebre puerperal) entre las mujeres que daban a luz en su hospital mediante la recomendación a los obstetras de que se lavaran las manos antes de atender los partos. La comunidad científica de su época lo denostó y acabó falleciendo a los 47 años en un asilo, a causa de la infección que el mismo se provocó cortándose con un escalpelo contaminado, para demostrar su teoría. Algunos años después Luis Pasteur publicaría la hipótesis microbiana y Joseph Lister extendería la práctica quirúrgica higiénica al resto de especialidades médicas. Actualmente es considerado una de las figuras médicas pioneras en antisepsia y prevención de la infección nosocomial.

Un buen número de expertos sostienen que padeció un alzheimer prematuro.

Parece ser que Semmelweis se percató de la necesidad de higiene al observar que las madres atendidas por los médicos tenían una tasa de mortalidad diez veces mayor que las asistidas por comadronas.

De esta manera concluyó que la diferencia radicaba en que las comadronas y parteras tomaban la precaución de lavarse cuidadosamente las manos.

Cuando Semmelweis insistió al resto de médicos en la necesidad de lavarse las manos con agua clorada antes de entrar en la sala de partos fue atacado y marginado por casi todos sus colegas, empezando por el doctor Klein, su superior en el hospital vienés.

Muchos consideraban una afrenta tener que reconocer que podían aprender de simples parteras, otros no quería asumir que efectivamente era culpa suya la muerte de tantas mujeres...

El doctor Klein no está de acuerdo con las conclusiones de Semmelweis: sus propias teorías acerca del problema van desde la brusquedad de los estudiantes a la hora de realizar los exámenes vaginales hasta el hecho de que la mayor parte de ellos sean extranjeros (procedentes de Hungría, sobre todo).

De hecho Klein llega a expulsar a 22 de sus estudiantes, quedándose tan sólo con 20, pero esto no mejora la situación entre las mujeres que acuden a la clínica para dar a luz. Se conservan algunas cartas de esta época de Semmelweis a su amigo Markusovsky: "No puedo dormir ya. El desesperante sonido de la campanilla que precede al sacerdote portador del viático, ha penetrado para siempre en la paz de mi alma. Todos los horrores, de los que diariamente soy impotente testigo, me hacen la vida imposible. No puedo permanecer en la situación actual, donde todo es oscuro, donde lo único categórico es el número de muertos".

En octubre de 1846 decide instalar un lavabo (el de la foto) a la entrada de la sala de partos y obliga a los estudiantes a lavarse las manos antes de examinar a las embarazadas. El doctor Klein se niega a aceptar esta medida y el día 20 de ese mes despide intempestivamente a su ayudante.

Pero al final la teoría de Semmelweis se impuso, aunque él no pudiera disfrutar de ese éxito, de saber que se le conoce como "el salvador de las madres", ni de las muchas calles, sellos, estatuas e incluso centros médicos que hoy llevan su nombre.

Creo que también se merece que las madres sepamos quién fue.


En la Wikipedia se informa sobre el final de su vida:

En 1854, tras la muerte de profesor Birly, es nombrado profesor de la Maternidad del clínico de la Universidad de Pest, y a partir de ese momento prácticamente desaparece la mortalidad por sepsis puerperal.

El ambiente hostil le empuja a escribir una carta a todos los profesores de obstetricia:

CARTA ABIERTA A TODOS LOS PROFESORES DE OBSTETRICIA

"Me habría gustado mucho que mi descubrimiento fuese de orden físico, porque se explique la luz como se explique no por eso deja de alumbrar, en nada depende de los físicos. Mi descubrimiento, ¡ay!, depende de los tocólogos. Y con esto ya está todo dicho... ¡Asesinos! Llamo yo a todos los que se oponen a las normas que he prescrito para evitar la fiebre puerperal. Contra ellos, me levanto como resuelto adversario, tal como debe uno alzarse contra los partidarios de un crimen! Para mí, no hay otra forma de tratarles que como asesinos. ¡Y todos los que tengan el corazón en su sitio pensarán como yo! No es necesario cerrar las salas de maternidad para que cesen los desastres que deploramos, sino que conviene echar a los tocólogos, ya que son ellos los que se comportan como auténticas epidemias..."

Este gesto empeora su situación pública y comienza un período de declive intelectual, en el que llega a pegar pasquines por las paredes de su ciudad en los que advierte a los padres de las mujeres embarazadas del riesgo que corren si acuden a los médicos.

Sufre alucinaciones, busca tesoros escondidos en las paredes de su casa y finalmente es internado en un asilo. Algunos autores han sugerido la posibilidad de que Semmelweis hubiera padecido durante estos años algún tipo de demencia precoz, o Alzheimer.

En abril de 1865, tras presentar síntomas de mejoría, es dado de alta. Aprovecha su libertad para entrar en el pabellón de anatomía donde, delante de los alumnos, abre un cadáver y utiliza después el mismo bisturí para provocarse una herida. Skoda acude a Budapest, pero tras tres semanas de fiebre y los mismos síntomas que los de las mujeres que tantas veces vio morir, él mismo fallece a los 47 años en brazos de su profesor.

El Hospicio General de Viena es actualmente un edificio rosa con verja negra; en su interior puede verse la estatua de un hombre sobre un pedestal que representa al profesor Semmelweis. Bajo la efigie se ha colocado una placa con la inscripción: "El salvador de las madres".


jueves, 15 de mayo de 2008

L'augment del preu dels aliments

Enllaç: http://www.tv3.cat/videos/441399



La nit al dia - 13/05/2008

En parlem amb Josep Cabré, responsable d'ecologia agrària i fiscalitat d'Unió de Pagesos; Casimiro Llorens, president de l'Associació Gremial d'Empresaris Majoristes de Fruites i Hortalisses de Barcelona i província; Manel Ripoll, vicepresident de FEGRAM i president del Mercat de Sant Josep de Barcelona; Gabriel Izar, membre de la junta directiva de l'OCUC, i Paco Fernández, president d'AIABECA.