"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.
lunes, 11 de agosto de 2008
Sanidad de pago en EE UU
Grandes empresas médicas y farmacéuticas financian las campañas electorales en la gran potencia. Es lo que impide que se realice una reforma sustancial que universalice un sistema público de sanidad
POR VICENÇ NAVARRO
Fuente: EL PAÍS - Opinión - 06-08-2008
El proceso de las primarias de los partidos Demócrata y Republicano de Estados Unidos que termina este agosto ha sido presentado por gran número de comentaristas que escriben en las páginas de opinión de medios de información españoles como un indicador de la vitalidad, madurez y calidad democrática de aquel país. Ni que decir tiene que tal proceso ofrece muchas enseñanzas positivas que explican que se haya convertido en un punto de referencia internacional. Varios partidos en España y en Europa han introducido prácticas de gobierno interno claramente inspiradas en las primarias de los partidos mayoritarios estadounidenses.
Ahora bien, en el análisis de aquella experiencia de Estados Unidos hay dos hechos que no reciben suficiente atención crítica. Uno es que el sistema electoral no es proporcional, sino mayoritario. Es decir, el número de escaños que se asignan a un partido no es proporcional al número de votos que recibe. El sistema electoral favorece el bipartidismo, el cual requiere unas primarias que permitan conocer la fuerza de las distintas sensibilidades existentes en cada partido. En un sistema proporcional, tales sensibilidades probablemente serían partidos políticos.
El otro hecho que merece subrayarse y que disminuye la calidad democrática de las primarias (y de cualquier proceso electoral en Estados Unidos) es la financiación primordialmente privada del proceso. Los candidatos requieren grandes cantidades de dinero para tener acceso a los medios de información, de los cuales los medios televisivos son los más importantes. Las televisiones, todas ellas privadas, venden su espacio al mejor postor, sin límites y sin estar sujetas a ningún tipo de regulación en cuanto al contenido, al espacio o al tiempo de exposición.
Así, antes de comenzar la campaña de las primarias del Partido Demócrata, los dos candidatos más importantes, Barack Obama y Hillary Clinton, tenían ya recogidos más de 100 millones de dólares que provenían en gran parte de empresas financieras (como la banca y las compañías de seguros), empresas comerciales (como cadenas de supermercados), empresas manufactureras (como la industria farmacéutica), asociaciones profesionales (como la Asociación Médica Americana) y otros intereses económicos y profesionales (conocidos todos ellos en el lenguaje popular como componentes de lo que se llama en Estados Unidos la Corporate Class). Tales fondos proceden también de aportaciones de personas que pertenecen sobre todo al 40% de renta superior del país. Esta privatización en la financiación del sistema electoral discrimina a aquellos candidatos -en su mayoría voces críticas del sistema económico y político, con sensibilidad de izquierdas o centro-izquierda, tales como Kucinich y Edwards- que no pudieron conseguir fondos de la Corporate Class, y por lo tanto tienen muchas menos posibilidades de acceder al público.
Esta privatización del sistema electoral tiene enormes repercusiones en la configuración de las políticas públicas de los candidatos, incluidas las políticas que configuran el escasamente desarrollado Estado de bienestar. Un ejemplo de ello es la sanidad. El hecho de que los candidatos más importantes en las primarias de ambos partidos recibieran fondos de las compañías de seguros sanitarios privados (525.188 dólares Hillary Clinton, 414.863 Barack Obama y 274.729 John McCain), explica que ninguno de ellos haya propuesto una financiación pública del sistema sanitario que se caracteriza por una financiación privada gestionada por tales compañías de seguros. El aseguramiento privado es la forma más común de financiación de la atención sanitaria y se realiza bien mediante las aportaciones de los empleadores y de los empleados de las empresas a las compañías de seguros (que contratan la provisión de servicios con las instituciones sanitarias mayoritariamente privadas) o bien individualmente, siendo en este último caso difícil conseguir tal aseguramiento cuando la persona tiene una enfermedad crónica. El Gobierno Federal financia el aseguramiento sanitario de los ancianos, cubriendo cerca del 50% de sus gastos sanitarios.
Tal sistema es enormemente costoso. Estados Unidos se gasta un 16% del PIB en sanidad, calculándose que alcanzará el 20% en 10 años. Como contraste, España se gasta el 5,8% del PIB en sanidad pública, ofreciendo cobertura sanitaria completa a todos sus ciudadanos, y garantizando el derecho humano de tener acceso a los servicios sanitarios en tiempo de necesidad, un derecho no existente en aquel país.
Cuarenta y siete millones de habitantes no tienen ninguna cobertura sanitaria y no son suficientemente pobres para beneficiarse del programa federal Medicaid, un programa para personas pobres que es financiado conjuntamente con los Estados, y que atiende a menos del 20% de la población que se llama "indigente médica" (es decir, que no pueden pagar sus facturas médicas), porcentaje que varía de Estado a Estado, pues son los Estados los que definen el nivel de indigencia médica. Según el doctor David Himmelstein, profesor de Health Policy de la Universidad de Harvard, más de 100.000 personas mueren al año por no poder tener acceso a los servicios sanitarios por causas económicas. Esta dificultad para pagar las pólizas de seguros, copagos y facturas médicas es un problema generalizado y alcanza dimensiones de gran dramatismo humano: el 48% de las personas con una enfermedad terminal expresó en una encuesta reciente que estaba preocupado de cómo ellas o sus familiares pagarían sus facturas médicas. La imposibilidad de pagar las facturas médicas es la primera causa de bancarrota de las familias estadounidenses.
No hay duda de que Estados Unidos tiene excelentes centros médicos y la calidad del personal sanitario es elevada. Pero la inseguridad que crea en la población tal sistema de aseguramiento y financiación privada, su gran carestía y su enorme ineficiencia (el 28% del gasto sanitario total lo absorbe la Administración del sistema) es la causa del gran descontento de la población hacia la organización y financiación del sistema sanitario. El 69% de la población está insatisfecha con la financiación de la atención sanitaria (la población estadounidense es la población de la OCDE que está más descontenta con su sistema sanitario), lo cual explica que la reforma sanitaria se haya convertido en uno de los temas más importantes en las campañas de las primarias y presidenciales (para mayor detalle de las propuestas de los candidatos, ver www.vnavarro.org, sección Estados Unidos).
En respuesta a esta insatisfacción, los candidatos están proponiendo políticas públicas que respondan a esta demanda de cambio. En realidad, el 62% de la población desea que el Gobierno Federal garantice el derecho de acceso a los servicios sanitarios a través de una financiación pública, tal como existe en la gran mayoría de países de la UE-15. Pero ninguno de los candidatos está haciendo propuestas que permitan alcanzar tal deseo. Y ello se debe a la enorme influencia que los grupos económicos, financieros y profesionales que dominan el sector tienen en la vida política, como consecuencia de la privatización del sistema electoral. Una influencia de la que la mayoría de la población es consciente y que explica la animadversión que gran parte de la población tiene hacia la clase política (un 74% de la población señala que el Congreso de Estados Unidos no representa sus intereses).
De ahí que todos los candidatos, Obama, Clinton e incluso McCain, se tuvieran que presentar durante las primarias como anti Washington (el centro de la clase política) y anti Corporate Class, siendo Barack Obama el que más se ha beneficiado de este sentimiento popular al haber estado en Washington sólo un par de años y haber expresado su oposición a la intervención en Irak cuando Washington apoyó tal medida. Ahora bien, es altamente improbable que en caso de salir presidente (hecho que favorezco), universalice el derecho de acceso a la sanidad por parte de la población, tal como en la práctica ocurre en España y en la mayoría de países de la UE-15. En realidad, una reforma sustancial de la sanidad y de otros servicios del Estado de bienestar estadounidense no tendrá lugar a no ser que haya un cambio muy profundo del sistema electoral.
martes, 11 de marzo de 2008
Visiones sobre la crisis de la educación
http://www.sagratcordiputacio.com/usuaris/profes/documents/educacionencrisis.PDF
http://educarc.blogcindario.com/2005/11/00210-el-desconcierto-educativo.html
Massimo Borghessihttp://aula2.el-mundo.es/aula/noticia.php/2006/01/16/aula1137175031.html
José Saturnino Martínezhttp://www.elpais.com/articulo/educacion/Crisis/educacion/elpepusocedu/20080114elpepiedu_6/Tes
La crisis de la educación en el mundo
Se requieren aún grandes esfuerzos para resolver la crisis de la educación, que sigue afectando sobre todo a las niñas y a las mujeres.

Porcentaje de niños que no asisten a la escuela primaria, porcentaje de analfabetos por sexo y región

Países donde la tasa de asistencia a la escuela primaria en las zonas rurales es inferior en 15% o más a la de las zonas urbanas, 1990-1995
Diez años después de que los gobiernos y la comunidad internacional se comprometieran a garantizar el acceso universal a la educación primaria en 2000 y a reducir la tasa de analfabetismo de los adultos a la mitad del nivel que alcanzaba en 1990, hay aún 130 millones de niños en el mundo que no asisten a la escuela y 872 millones de adultos que carecen de la formación básica indispensable para poder salir de la pobreza. La crisis de la educación es más patente en las dos regiones cuyos ingresos por habitante son los más bajos del mundo: Asia Meridional (385 dólares) y Africa Subsahariana (513 dólares). En dieciséis países de esta última se ha registrado una baja de la tasa de escolarización.
Hay que situar esta crisis en la perspectiva adecuada: en 1960 menos de la mitad de los niños de 6 a 11 años de edad del mundo en desarrollo estaban matriculados en la escuela primaria, frente a 79% en la actualidad. Pero ese tremendo esfuerzo fue insuficiente para seguir el ritmo del crecimiento demográfico y, además, en los años 80, la crisis de la deuda frenó los progresos en muchas regiones. En el último decenio, las tasas netas de escolarización mejoraron lentamente (de 53% a 56% en Africa Subsahariana, de 65% a 72% en Asia Meridional). Los gastos públicos en educación crecieron de 5,1% a 5,6% del PNB en Africa Subsahariana y de 3,9% a 4,3% en Asia Meridional.
El número de niñas que no asisten a la escuela es desproporcionado, ya que, según el UNICEF, éstas representan dos de cada tres menores que no reciben educación primaria en el mundo en desarrollo. En Africa Subsahariana y Asia Meridional, 50% de las niñas nunca van a la escuela. Asia Meridional es la región donde la disparidad entre los sexos es mayor (15 puntos). En Oriente Medio y en Africa del Norte las tasas de escolarización son muy superiores, pero la diferencia entre los sexos sigue siendo considerable (8 puntos).
Esas desigualdades a nivel primario tienen repercusiones en las tasas de analfabetismo: en las mismas tres regiones, más de la mitad de la población femenina mayor de 15 años es analfabeta, siendo Asia Meridional la que ostenta la tasa más elevada y la distancia más patente entre los sexos (29 puntos). Ello tiene consecuencias sumamente negativas en el desarrollo humano, pues está probado que varios años de educación primaria contribuyen a la disminución de la mortalidad infantil y a la reducción de las tasas de fertilidad.
Pero hay otras desigualdades que agravan la situación. Si bien muchos países del mundo en desarrollo son predominantemente rurales, a menudo la educación favorece sobre todo a los menores de los medios urbanos: Burkina Faso y Níger constituyen casos extremos, ya que la asistencia a la escuela primaria en el campo es inferior en 40% a la de las ciudades.
Otro motivo importante de preocupación que no se refleja en este mapa es el número de niños que concluyen efectivamente el ciclo de educación primaria. En Asia Meridional y Africa Subsahariana, entre 30% y 40% de los niños que ingresan en la enseñanza primaria abandonan los estudios antes del quinto grado sin adquirir la formación elemental indispensable para mejorar sus condiciones de vida e integrarse en la sociedad. El problema es también inquietante en aquellas regiones en las que la mayoría de los niños van a la escuela: en América Latina y el Caribe, la cuarta parte de los niños que realizan estudios primarios desertan de los establecimientos antes de llegar al quinto grado.
100 Ideas para mejorar el país

Quino Petit, Guillermo Abril y Cristóbal Ramírez
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EL PAIS SEMANAL - 09-03-2008
1. Resistir
No es posible luchar en contra de las eficaces fuerzas del poder, y, vistas así las cosas, existe tal vez sólo una actitud: enrocarse y conversar con los amigos, leer y escribir, enseñar y estudiar en uno de los países más incultos de
Enrique Vila-Matas. Escritor. 59 años. Barcelona.
2. Gran red de guarderías
Elegiría una iniciativa con valor de piedra angular, en torno a la cual se pueda construir casi todo. Una gran red de guarderías públicas. La mejor de Europa. Bien dotadas en todos los sentidos. Sin ese primer peldaño, no es fácil llegar muy alto.
Iñaki Gabilondo. Presentador del informativo ‘Noticias Cuatro’ de las nueve de la noche. 65 años. San Sebastián.
3. Reformular el turismo
Apoyo institucional a las pequeñas empresas para adaptarse a los nuevos tiempos.
María José Gutiérrez. Directora de hotel y socia de TIC Group (proyectos vinculados
a hoteles, turismo, ocio y sector Real Estate). 42 años. Sierra Nevada (Granada).
4. Inspección contractual
Más control de las administraciones y más inspecciones para evitar los contratos basura. Algunos son simples pactos verbales, sin ninguna legalidad ni alta en
5. Alquileres de renta baja
Acabar con los albergues y comedores para las personas sin hogar. Son cosa del pasado y con ellos no se ataja el problema. El Gobierno tendría que ponerse manos a la obra e impulsar los pisos en régimen de alquiler con rentas bajas.
Francisco Espada Moreno. Persona sin hogar. 63 años. Madrid.
6. Más cerca de las personas
Promover la participación ciudadana. Creo en el poder de transformación de la sociedad y su determinación para erradicar la pobreza. Me gustaría convivir con una sociedad que estuviera cada vez más cerca de las personas. María Teresa Toscazo Santana.
Voluntaria de Cruz Roja a pie de playa. 59 años. Las Palmas de Gran Canaria.
7. Educación diez
Apostar por una educación diez, por el carácter público del ciclo de cero a tres años, ya que toda la etapa de la educación infantil tiene gran trascendencia en la formación de la futura personalidad de los niños.
María Díez Viñuela. Directora de la escuela de educación infantil
8. Buscar al otro
Acercarnos más a nosotros mismos. Sin restar importancia a ninguna de las identidades nacionales, creo que la vía de la diferenciación lingüística es un paso atrás. Nos aleja, en lugar de acercarnos hacia el objetivo común. Como en alta mar.
José María Arrojo. Marino mercante. 55 años. A Coruña.
9. Agilizar la burocracia
Que
María Ángeles Durán. Socióloga y profesora de investigación del CSIC. 64 años. Madrid.
10. Jueces que sólo juzgan
Señores jueces, abandonen la política y dedíquense en exclusiva a la administración de la justicia. Dejen de servir a los intereses de un partido político. Eso es lo que estamos viendo en el CGPJ.
El Gran Wyoming. Presentador de ‘El intermedio’, en
11. Por la independencia
Que los jóvenes no seamos tan sumisos y se den más a conocer los sistemas como el que yo he utilizado para marcharme de casa. Comparto piso desde hace dos años con una señora mayor y no pago más que los gastos de luz y agua a cambio de ofrecerle cuidados y mi compañía.
Mercedes Villegas. Estudiante de
12. Aumentar las plazas en las guarderías públicas
Cada vez más parejas, jóvenes y mileuristas, tienen hijos, y creo que no hay suficientes plazas para todos en las guarderías públicas. En mi caso, como mi mujer no trabaja, ni la he solicitado, porque creo que eso quita puntos a la hora de optar a una plaza. Pero cuéntales a los mileuristas a ver cómo se las apañan con los niños y el trabajo.
César Villarejo. Albañil. 31 años. Toledo.
13. Encontrar la cultura
Primero llegó el dinero, y algunos dicen que la cultura llegó después. Me pregunto si la cultura llegó o si está en camino, o detenida en el interior de un tren de largo recorrido abandonado. La arrogancia se me hace cada vez más insoportable. Ya no puedo más de mediadores, conseguidores, mandatarios y comisionistas, hundidos para siempre en un lodazal hasta la cintura, agitando los brazos como aspas de molino, tratando de encontrar sitio entre barros encharcados, y que representan lo que ellos llaman “modernidad”. Yo diría también la “seudovanguardia” aparentemente novedosa, pero sin jugo. Inexistente.
Eduardo Arroyo. Pintor. 70 años. Madrid.
14. Control de convenios
Poner en marcha mecanismos legales reales para que se cumplan todos los convenios que se firman en este país en materia laboral. Algunos pierden su efectividad en el momento en que una de las partes decide unilateralmente no cumplirlos.
José Antonio Oliva Gómez. Trabajador de Astilleros de San Fernando (Cádiz). 39 años.
15. Pueblos solidarios
Más solidaridad entre los pueblos españoles. La sanidad, las comunicaciones y las nuevas tecnologías deberían llegar también a las comarcas menos pobladas, convertidas en parques naturales para el disfrute de todos.
Francisco Maroto. Alcalde de Campillo de Ranas (Guadalajara). 42 años.
16. Medios para la psiquiatría
Destinar más medios económicos a la creación de dispositivos de rehabilitación psiquiátrica dirigidos a pacientes con trastornos mentales graves. El reconocimiento pleno de los psicólogos como profesionales de la salud no puede demorarse más tiempo.
Doctor Enrique García Bernardo. Jefe del servicio de psiquiatría del hospital ¬Gregorio Marañón. 51 años. Madrid.
17. Nuevo Instituto Nacional
Creación de un Instituto Nacional para la investigación biológica, médica y de la salud de la población, que estudie las enfermedades.
Mireia Fonolleda. Becaria Erasmus en París. 22 años. Matadepera (Barcelona).
18. Vecinos, a pesar de todo
Entender que en este país el vecino puede tener ideas muy distintas de las nuestras, pero seguimos siendo vecinos.
Alejandro Amenábar. Director de cine. 35 años. Madrid.
19. Dar señorío
“Dar es señorío, y recibir, servidumbre”. La generosidad debería superar al egoísmo, y la humildad, a la ambición.
Almudena de Arteaga. Escritora y marquesa de Cea. 40 años. Madrid.
20. Más inversión en sanidad
Ofrecer mejores salarios a los profesionales sanitarios y renovar las infraestructuras.
Antoni Trilla. Médico especialista en medicina preventiva. 51 años. Barcelona.
21. Construir civismo
Mejor uso de lo público y educación ambiental para un civismo aún en construcción.
Antía Gándara Hermida. Trabaja en una consultora y no llega a ‘mileurista’. 24 años. Vigo.
22. Reactivar la sociedad civil
Que la sociedad civil juegue un papel activo para acabar siendo, como pedía Tocqueville, “fundamento de la democracia vital”.
Antonio Garrigues Walker. Abogado, presidente de Garrigues. 74 años. Madrid.
23. Impulso a la productividad
Mejorar la baja cualificación media de los trabajadores, que no favorece la productividad.
Ariadna Toledo Fernández. Gerente de una empresa constructora. 26 años. Gerona.
24. ‘Materia prima’ nacional
Que los clubes miren más para los jugadores de casa y les permitan demostrar su valía.
Cesc Fàbregas. Futbolista del Arsenal. 20 años. Arenys de Mar (Barcelona).
25. Derechos para autónomos
Los autónomos somos los grandes abandonados. Lo más urgente es el derecho al paro.
Carmen Gil Julve. Propietaria de una peluquería. 51 años. Zaragoza.
26. Reformar
Reformar
Francisco Casavella. Escritor. 44 años. Barcelona.
27. Cumplimiento de plazos
Ana Isabel Lima Fernández. Presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales
de Diplomados en Trabajo Social y Asistentes Sociales. 39 años. Madrid.
28. Enseñanzas arábigas
En
Ian Gibson. Escritor. 68 años. Irlandés afincado en Madrid.
29. Reforma educativa
Reformar la enseñanza; que la formación se enfoque hacia la construcción de personas y no hacia la memorización de datos.
Elena Medel. Poetisa, disfruta de una beca de creación en el CSIC. 22 años. Córdoba.
30. Pactar entre humanos
Recuperar aquel ideal democrático que afirma que no existen esencias ni verdades absolutas, sino que, entre humanos, todo es susceptible de pacto.
Txomin Badiola. Artista. 50 años. Bilbao.
31. Compromiso comercial
Alcanzar un compromiso de los centros comerciales en reducir el impacto medioambiental de la actividad comercial, fomentando los proyectos de sostenibilidad medioambiental, priorizando la previsión del impacto ambiental a la hora de diseñar y desarrollar cualquier centro comercial.
Eva Marín. Directora del centro comercial Parquesur (Leganés). 40 años. Madrid.
32. Mirar al campo
Las soluciones al sector agropecuario pasan por regular los precios excesivos que paga el consumidor y exigir a las importaciones los mismos controles de los productores españoles.
Carmen Collado Bravo. Ganadera. 48 años. Cáceres.
33. Dignificar la política
Una gran campaña de pedagogía política para desarrollar la inteligencia social. Que los políticos se comprometan a dignificar la política.
José Antonio Marina. Filósofo. 68 años. Madrid.
34. Prostitución y derechos
Que nadie sea discriminado por ejercer la prostitución. Necesitamos derechos (laborales y sociales) para adquirir la plena ciudadanía.
Carolina Hernández. Trabajadora del sexo y miembro de Hetaira. 32 años. Madrid.
35. Recuperar las calles
Recuperar las calles para la participación social, para el encuentro y para la fiesta.
Javier Baeza. Párroco de San Carlos Borromeo, la ‘iglesia roja’ de Entrevías (Madrid). 40 años.
Implicación ciudadana en la cosa pública. Romper la dinámica que mantiene abiertas agendas que interesan a unos pocos.
Eva Levy. Presidenta de
Nació en Tánger y vive en Madrid.
37. Intercambiar la cultura
Viajar, conocernos, intercambiar cultura.
Jesús Calleja. Aventurero, presenta el programa ‘Desafío extremo’ en Cuatro. 42 años.
38. Razones humanitarias
Que la justificación humanitaria sea lo que determine la cooperación internacional.
Inmaculada García. Médico valenciana, cooperante en Ecuador. 42 años.
39. Más animados
Regular la emisión que las televisiones dan a las producciones españolas de animación.
José Pozo, dibujante de Filmax y director de Donkey Xote. 40 años. Lleida.
40. Demoler las barreras
Ciudades sin barreras arquitectónicas, en las que pueda cruzar la calle sin problemas.
Eva Iglesias. Invidente y consejera
territorial de
52 años. Badajoz. Utilizará por primera vez el voto accesible, con papeletas escritas en braille.
41. No a la ley D’Hondt
Que deje de existir la ley D’Hondt, que beneficia a los partidos mayoritarios.
Miguel Jiménez. Taxista. 42 años. Valladolid.
42. Inspectores de trabajo
Más inspectores de trabajo, con más libertad para controlar los abusos.
María José Jaramillo. Conductora de ¬autobús. 34 años. Salamanca.
43. En busca de un nuevo hombre
Un nuevo hombre que se esfuerza en lograr una igualdad real entre los dos sexos. Una igualdad completa, generosa y cómplice. Algún día abundarán hombres que pidan medias jornadas para conciliar vida laboral y familiar, mientras ella dirige una multinacional o tiene un cargo político.
Manuel Buendía Bercedo. Miembro de
44. Salvamento cultural
Que el próximo presidente del Gobierno se implique activamente poniendo en marcha un plan de trabajo para salvar el cine, la música y la cultura en general.
Fabrice Benoit. Director general de Universal Music Spain. 42 años. Francés afincado en Madrid.
45. Erradicar la transfobia
Como mujer transexual, garantizaría la plena aplicación de
Carolina del Pozo. Miembro del Grupo de Identidad de Género del Col•lectiu Lambda.
37 años. Ostenta doble nacionalidad, brasileña y española, y vive enValencia.
46. Formación continua
“Obligar” a las empresas a que la formación continua sea para todo el personal (si reciben subvenciones, que las reciben, pues que se controle quiénes reciben esa formación).
Javier Gómez. Desempleado afiliado a Lan Ekintza, de Bilbao. 47 años.
47. Equiparación salarial
Equiparar los salarios de los médicos en España con los del resto de Europa. Se evitaría el éxodo de profesionales adecuadamente formados e impulsaría una sanidad pública de calidad frente a los seguros privados.
Helia Díez. Médico forense. 26 años. Madrid.
48. Educación alimentaria
Conseguir que la educación de la alimentación entre en las escuelas. La relación salud-economía-alimentación cada vez va a ser más potente y transversal. Comer bien y saber qué comemos ha de convertirse en una asignatura obligatoria.
Ferran Adrià. Cocinero. 45 años. Hospitalet de Llobregat.
49. Fomento del empleo
Crear más trabajo para la gente española y para los extranjeros que están aquí para tener una vida mejor. Nosotros no quitamos el trabajo a nadie, hacemos el trabajo que los españoles no quieren hacer.
Keltoum El Machti. Camarera y ¬trabajadora de servicio doméstico. 39 años.
Tiene doble nacionalidad, es de Marruecos y lleva más de 10 años viviendo en España.
50. Evaluación de inversiones
Evaluar todas las inversiones públicas (antes de llevarse a cabo) con criterios de rentabilidad social y económica, incluyendo en la evaluación los gastos de operación de las inversiones consideradas, así como fomentar la exportación de bienes y servicios.
Roque Gistau. Presidente de Expo Zaragoza 2008. 61 años. Huesca.
51. Control del mercado
Aumentar el control del mercado mediante un incremento de los inspectores y sus medios técnicos. Endurecimiento de las sanciones, apoyo a las asociaciones de consumidores que realmente intervienen en el mercado e intensificación de las acciones coordinadas entre el ministerio competente en materia de consumo y el resto de administraciones.
Francisco Sánchez Legrán. Presidente de FACUA-Consumidores en Acción. 59 años. Sevilla.
52. Salvar el mar
Detener la destrucción del mar y recuperar sus hábitats. Cambiar la política pesquera destructiva y crear áreas marinas protegidas, eliminar las artes de pesca destructivas, perseguir la pesca ilegal con decisión.
Juan Carlos del Olmo. Secretario general de WWF/Adena. 41 años. Madrid.
53. Más docentes
Aumentar las plazas docentes en los centros educativos en función de los alumnos inmigrantes que requiriesen atención especial.
Pilar. Funcionaria del centro penitenciario de Pamplona. 43 años.
54. Competitividad protegida
Por un lado, nuestro cine ha de ser competitivo. Pero, por otro, nuestras películas merecen ser protegidas ante un mercado hostil, sobre todo en la distribución y exhibición.
Nacho Vigalondo. Director de cine. 30 años. Cabezón de
55. Retomar la escuela
Convertirla en un lugar del que profesores y alumnos se sientan orgullosos, donde se aprenda el respeto a las personas y al conocimiento. Una escuela que, como soñaba Walter Benjamin, no sea el espacio de dominio de una generación sobre otra, sino el espacio de relación de dos generaciones.
Juan Mayorga. Dramaturgo. 42 años. Madrid.
56. Estado aconfesional
Que España sea de verdad un Estado aconfesional. Que el Estado no subvencione ni beneficie a ninguna institución religiosa de ningún tipo.
Nuria Roca. Presentadora de ‘Tienes talento’ en Cuatro. 35 años. Valencia.
57. Saber bailar
Que saber bailar sea condición para que un político vaya en las listas electorales. Quizá así se respetarían más los proyectos artísticos y se evitaría que los bailarines con talento tuvieran que irse al extranjero.
José Martínez. Bailarín. 38 años. Nació en Cartagena y vive en París.
58. Vacuna subvencionada
Vacunación masiva contra el cáncer de cuello uterino a la población diana (niñas que aún no han iniciado su actividad sexual), con la financiación por parte del Estado.
Cristina Pages García. Médico especialista en obstetricia y ginecología. 34 años. Toledo.
59. Hipotecas a la baja
Reformar
José Javier Molina Rodríguez. Administrativo. 28 años. Murcia.
60. España 100% renovable
Las tecnologías actuales ya hacen posible la revolución energética renovable, pero además la tendencia es que estas tecnologías mejoren su eficiencia rápidamente. Dejar atrás las nucleares y los combustibles fósiles no sólo es necesario. Es posible, y España debe convertirse en líder mundial.
Juan López de Uralde. Director de Greenpeace. 44 años. Donosti.
61. Música en las escuelas
Que no desaparezca la asignatura de Música ni el solfeo. Fomentar la música clásica.
Mariola Cantarero. Soprano. 30 años. Granada.
62. Igualar las bajas
Igualar las bajas por paternidad y maternidad. Ellos no tendrían que suplicar permisos, ni ellas elegir entre sentirse madres o profesionales.
Andrés Neuman. Escritor. 31 años. Nació en Argentina y tiene nacionalidad española. Vive en Granada.
63. Construir más
No discutir, construir más. Formación para que todos seamos, como mínimo, bilingües.
Meritxell Morera. Directora de Sabatica, portal de Internet. 35 años. Barcelona.
64. Uso responsable de
Educar para un uso responsable de Internet. Armonización de legislaciones para los delitos.
Enrique Rodríguez. Inspector jefe de
65. Becarios con dignidad
Regular las empresas con el fin de no tener a una persona solapando beca tras beca.
Paz Peraita Sanz. Becaria en Lima (Perú) de
66. En la piel de los demás
Ponernos en la piel de los demás. Desde algo tan cotidiano como ceder el paso hasta reconocer cuándo nos equivocamos.
Ángel Molina. ‘Dj’. 38 años. Barcelona.
67. Sueldos médicos
Invertir las bajas laborales en pagar a más médicos y eliminar las listas de espera.
olga carou barreiro. Mariscadora de Vilagarcía de Arousa (Pontevedra). 56 años.
68. Científicos sin estorbos
Remover los estorbos legales a la implicación de los científicos en la industria.
Vicente Rodríguez Carro. Empresario informático. 64 años. Granada. Premio Em¬¬prendedor XXI del Ministerio de Industria.
69. Derechos laborales
Reconocer a las trabajadoras de hogar los mismos derechos laborales y de Seguridad Social que al resto.
Pilar Gil Pascual. Ex empleada del servicio doméstico. 65 años. Bizkaia.
70. Reinventar España
Reinventar este país de un modo sensato.
Rafael Beneyto. Director de Ayuda en Acción. 59 años. Madrid.
71. Justicia a tiempo y sin demoras
Lograr que la justicia funcione a tiempo y sin demoras. Modificar la ley para que ningún partido político pueda bloquear la renovación de instituciones como el TC y el CGPJ.
Montserrat Comas. Vocal del CGPJ y presidenta del Observatorio Contra
de Género. 54 años. Barcelona.
72. Vigilar a los grandes
Por mucho que nosotros reciclemos, también hay que controlar en serio a los grandes poderes económicos y a las industrias para que dejen de contaminar el agua y el aire.
Josefa Sanz. Taquillera del metro de Madrid. 39 años.
73. Asistencia primaria
Creación de más centros de asistencia primaria y algún proyecto para informar a los pacientes de cuándo se debe acudir a urgencias.
Isabel García Martín. Médico interno ¬residente (MIR) de primer año en el hospital de Bellvitge de L’Hospitalet de Llobregat ¬(Barcelona). 26 años.
74. Contra la pobreza infantil
Implicarnos para erradicar la pobreza infantil que aún persiste en España y en el resto del mundo, y que los Gobiernos desarrollen medidas que permitan la inclusión social de todos los niños y las niñas, especialmente de los inmigrantes.
75. Tecnología nuclear
Aprovechar las ventajas de la tecnología nuclear, apostar por su potencial desarrollo y por el de otras energías no emisoras de CO2.
Eduardo González Gómez. Presidente ¬¬¬¬¬¬del Foro de
76. Educación de futuro
Los niños son el futuro de un país. Necesitamos mejorar la tasa de fracaso escolar, el posicionamiento de nuestras universidades en el mundo. Propongo introducir competencia entre los centros públicos, como incentivo para mejorar su calidad.
Fernando Clúa. Analista de inversiones. 27 años. Madrid.
77. Cuidados especiales para personas vulnerables
Desarrollar un sistema de atención para personas vulnerables: enfermos crónicos evolutivos, ancianos con pluripatología y dependencia, enfermos terminales y sus familias, y que haya sistemas integrales de atención para responder a sus necesidades, especialmente en el domicilio.
Xavier Gómez-Batiste. Presidente de
78. Oposición constructiva
Me gustaría que los políticos hicieran una oposición constructiva y cooperativa en las mejoras sociales y firmen, cuando sea necesario, defender los intereses de los españoles. Que se dejen, por favor, de insultos y mentiras sistemáticas fuera del Congreso, que dan muy mal ejemplo a los jóvenes. Que no se destruyan las leyes conquistadas.
Ouka Leele. Fotógrafa. 50 años. Madrid.
79. Formación tecnológica
Formar a alumnos y profesores en el uso de las nuevas tecnologías durante el proceso de aprendizaje. España mejoraría si cada alumno en cada pueblo o ciudad tuviese acceso a un ordenador con conexión a Internet de alta velocidad y pudiese formarse con contenidos interactivos.
Sonia Fernández. Directora general de Match.com España. 35 años. Madrid.
80. Transformar España en
Superar la fragmentación minifundista de nuestro sistema de ciencia y tecnología, fortaleciendo sus instituciones y fomentando la concentración de los organismos existentes. Sólo así lograremos la transformación de España en
Carlos Martínez. Presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). 58 años. León.
81. ‘Okupación’ despenalizada
Despenalizar la ocupación de viviendas y centros sociales para hacer prevalecer los derechos sociales sobre los intereses especulativos y el negocio inmobiliario.
Marta García. Enfermera, participante
del proyecto EPA (Espacio Polivalente Autogestionado) Patio Maravillas, centro social ¬‘okupado’ situado en Madrid. 31 años.
82. Derechos e I+D+I
Hacer que el Estado de derecho llegue a todos: abandonar el grupo de países en los que la gente que se salta las normas se sale con la suya, porque pleitear es inoperativo por lento y por caro; así conseguiremos que el ciudadano se considere amparado por las leyes, no constreñido por ellas. También deberían seguir aumentándose con decisión las inversiones para investigación y desarrollo de tecnología, pero redirigirlas cuanto más mejor a premiar a las instituciones y empresas que pongan productos o servicios exportables en el mercado; no hay tiempo para dar palos de ciego.
Pedro Duque. Astronauta. 44 años. Madrid.
83. Maternidad y trabajo
Ampliar la baja de maternidad a un año. Pero a partir de entonces, ayudar a las familias con idea de que las mujeres puedan reincorporarse cuanto antes al mercado laboral.
Cristina Pérez. Jefa de contabilidad del Grupo Inmobiliario Atlas ¬Internacional. 37 años. Alicante.
84. Música, música, música
Una educación musical más amplia. ¿Por qué no se estudia a los Beatles, a Camarón, Leonard Cohen, Violeta Parra o Maria Callas?
Luz Casal. Cantante. 49 años. A Coruña.
85. Borrar y dibujar España
Borrar España para dibujarla de nuevo. Dejémonos de informes y estadísticas, y pensemos en el capital humano del país.
María del Mar Carlos. Ha sido indigente. 44 años. Madrid.
86. Mediación escolar
Fomentar actividades como la mediación entre iguales, que ayudaría a evitar tantos conflictos y el acoso escolar.
Rosa María Merchán Inglada. Alumna mediadora en el IES Portada Alta, de Málaga. 18 años.
87. ‘Bendecir’ el alquiler
¡Alquileres! El 80% de las viviendas españolas deberían ser de alquiler. Bajo, claro.
88. Euríbor en descenso
Plantear medidas serias para que bajen las hipotecas y el Euríbor.
Almudena Cid. Atleta olímpica. 27 años. Vitoria.
89. Moda y cultura
La moda de España es también cultura de España. El Gobierno debería ser consciente de que su aparente desprecio no es ni serio ni moderno, sino un prejuicio.
Roberto Verino. Diseñador de moda. 63 años. Verín (Ourense).
90. Calidad de la enseñanza
Las diferentes ideologías deberían acordar una ley de calidad de la enseñanza.
Gema Gómez. Transportista. 35 años. Madrid.
91. Emprendedores y ayudas
Favorecer fiscalmente a los emprendedores.
Didac Lee. 34 años. Barcelona.
92. Empleo joven y público
Incentivar el sector público creando empresas que proporcionen trabajo a los jóvenes.
Julia Rodrigo. Jubilada de
93. Educar contra las drogas
Debería dotarse de mayores medios al sistema educativo, pues consumir droga tiene que ver con la formación y la educación.
Santiago C. L. Interno en la prisión de ¬Pamplona. 44 años.
94. Choque en las ciudades
Un plan de choque para humanizar el espacio público de las ciudades.
Belinda Tato. Arquitecta. 36 años. Madrid.
95. Nuevo ministerio
Liderar la lucha contra el cambio climático creando un ministerio específico.
Jesús Vázquez. Presentador del programa ‘Supervivientes’, en Telecinco. 43 años. A Coruña.
96. Racionalización de los horarios laborales
Como investigadora en ciencias sociales del trabajo, considero necesaria una apuesta por la racionalización de los horarios laborales y la revalorización del tiempo dedicado al bienestar personal y social, tanto para las mujeres como para los hombres. Equilibrar la actividad profesional, la vida personal y familiar.
Aurora Galán Carretero. Profesora de Sociología de
97. Médicos con humanidad
Médicos más humanos, más sensibles. Curarse es 50% pastillas y otro 50% una caricia. Un mal médico te puede hundir; otro sensible te da fuerzas para seguir luchando.
Elvira Soledad martín morón. Enferma de cáncer. 59 años. Madrid.
98. Estatuto artístico
Podría inventarse un estatuto social específico para los artistas del espectáculo y del audiovisual, que les permita cobrar el paro entre los periodos de empleo.
Blanca Li. Bailarina. 44 años. Granada.
99. Excelencia científica
Juan Carlos Izpisúa. Director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona.
47 años. Hellín (Albacete).
100. Más ley de igualdad
Avanzar en la aplicación de
Pilar Folguera. Cátedra Jean Monnet de Historia de
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viernes, 7 de marzo de 2008
Ciudadano cliente
El Periódico, 6/3/2008 RAMON FOLCH
Gobernar con la gente
- Urnas apiladas en Madrid para las elecciones del domingo. Foto: EFE / ÁNGEL DÍAZ
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Más que ciudadanos, hoy en dia hay clientes. El ciudadano-cliente sale de casa y empieza a revolver las ofertas del día: los autobuses, las tiendas, la escuela, los cines, las carreteras, todo. A sus ojos, la imagen del gestor público que administra bienes comunales se funde y confunde con la del vendedor que comercializa productos privados. Percibe al alcalde, al ministro de Educación o al director general de Sanidad como a cualquier gerente de cualquier empresa proveedora de servicios. De servicios gratuitos, eso sí. Es como si los hijos tomaran a sus padres por restauradores u hoteleros (algo de ello también ocurre, por cierto).
En una boca de metro, veo una pegatina firmada por no sé qué sindicato. "¡Cuélate!", dice. Y añade: "Contra los precios abusivos". Y lo remacha con una palabra en grandes caracteres, escrita de parte a parte: "¡Ladrones!". Colosal. Un sindicato conmina a delinquir calificando de robo unas tarifas fuertemente subvencionadas para un servicio que es un privilegio. Cuesta imaginar mayor despropósito, aunque se entiende en una sociedad que tiende a creer que el mundo es de balde y que nuestra excepcional sociedad del bienestar es un derecho humano básico. No es ningún derecho, es un don para afortunados que resulta de la redistribución pública de los valores añadidos generados por el esfuerzo laboral de todos. Tras el metro hay trabajo generador de riqueza, fiscalidad reequilibradora y gestión pública. Los únicos ladrones son quienes se cuelan sin pagar la pequeña parte suplementaria que alícuotamente les corresponde.
HA COSTADO mucho robustecer el concepto de bien público. No emana espontáneamente del alma humana, es un constructo cultural. Surge del pensamiento solidario que durante el siglo XIX se concreta en las ideologías progresistas, o sea, de izquierdas. "Lo que es de todos no es de nadie", sentencia el dicho. Una observación popular nacida cuando los bienes públicos eran la excepción y cuando, seguramente, no aportaban gran cosa. Hoy, en cambio, sin bienes públicos no habría bienestar social ni, apenas, gobernanza. Sí, la política es, en buena medida, la gestión ideológica del inmenso patrimonio público, que no existiría sin dos siglos previos de tenacidad y de graduales consecuciones progresistas. Deberíamos sentirnos sus agradecidos beneficiarios.
Pero tendemos a olvidarlo. Los políticos, paradójicamente, los primeros. Véanse las campañas electorales. Son operaciones publicitarias con escasa o ninguna posición ideológica. Curioso, porque sin opción ideológica no hay política. Debe ser imaginable --no digo deseable-- un sistema de Gobierno basado tan solo en la eficacia gestora, pero entonces los partidos estarían de más. Los partidos no han de decir al electorado que gobernarán bien. Por defecto, eso ya se supone. Los partidos han de decir qué modelo de sociedad quieren y cómo piensan instaurarlo, deben aclarar si se proponen construir y socializar la cosa pública --la res publica, de donde viene república--, o si, por el contrario, les basta con ir ordenando el sálvese quien pueda. Unas elecciones son una consulta ideológica, no una selección de personal.
A VECES,ni siquiera. A veces parecen un concurso mediático que gana el más ocurrente, quien arranca el último aplauso con una frase redonda. El ciudadano-cliente, entonces, elige al político-proveedor que le hace la mejor oferta de última hora o que se descuelga con el mejor eslogan. Tal vez sea eso lo que nos pasa y por eso nos pasa lo que nos está pasando.
En una sociedad de derechos personales natos, sin obligaciones colectivas asumidas, el ejercicio político se encamina a satisfacer las exigencias de los peores.
Gobernar para la gente no basta. Hay que gobernar con la gente. No es nada fácil. La gente es quien más se resiste, sobre todo cuando se ha acostumbrado a ejercer de cliente insatisfecho. "Tienes derecho a internet", larga un anuncio. "No te prives de nada", suelta otro. Son cargas de profundidad contra el ejercicio responsable de la ciudadanía, invitaciones encubiertas a vivir de por vida a costa de los padres, dijéramos. En una sociedad de derechos personales natos sin obligaciones colectivas asumidas, el político tiende a satisfacer las exigencias de los peores, no fuera que aquellos que se saltan los torniquetes del metro le acusen de ladrón.
PERDIENDO
LASelecciones no se gobierna, desde luego. Pero ganándolas sin norte, tampoco. Entonces, solo puede hacerse como si se mandara. Como si, porque las opciones, en la práctica, responderán al dictado despóticamente egoísta del cliente mimado. Por eso hay que gobernar con la gente, o sea, compartir el peso de las decisiones y las consecuencias que de ellas se derivan. La caída del Ancien Régime desplazó a quienes durante siglos gobernaron contra la gente. Tras dos siglos de gobernar para la gente --una forma de despotismo ilustrado que se ha revelado autolítica-- ya es hora de gobernar con la gente. La antigua criatura oprimida, además de libre, ya es adulta. Pero malcriada, y ahí le duele.
Opinión no es criterio, legitimidad no es acierto, pobreza no es bondad. Un Gobierno legítimo puede equivocarse con todas las opiniones a su favor. Necesitamos gobiernos de progreso que devuelvan al mezquino ciudadano-cliente la noble condición de ciudadano de pleno derecho, o sea, de plena obligación compartida. Hay que empezar a propugnarlo. Callar no es saludable: "Venim d'un silenci antic i molt llarg".
Demasiado.