"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

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jueves, 26 de marzo de 2009

Bicombustibles a partir de heces. "Oslo tendrá en septiembre 80 autobuses alimentados por las heces de sus habitantes. "


Los nuevos biocombustibles procederán de los desechos

Las plantas de segunda generación sustituyen los cultivos por paja o madera

JAVIER SAMPEDRO -EL PAÍS Madrid - 24/03/2009

Los biocombustibles primarios -maíz, palma o caña de azúcar cultivados para su uso energético- pierden fuelle ante una segunda generación inspirada en el reciclado. Alemania, el primer productor mundial de biodiésel antiguo, ha marcado la pauta con la primera refinería que saca fuel de la madera. Y el Reino Unido abrió en enero un Centro de Bioenergía Sostenible para obtenerlo de residuos agrícolas, desechos leñosos, algas marinas y microbios alterados.

El objetivo es lograr gasóleo de la parte no comestible de los vegetales

Hay dos problemas con los biocombustibles primarios, uno ambiental -requieren ganar al bosque nuevas tierras de cultivo, lo que agrava el cambio climático- y otro económico: pueden alterar los precios, y comprometer el suministro de alimentos como el azúcar, el sorgo y el maíz.


La UE propone que el 10% del transporte se mueva con biodiésel
La UE propone que el 10% del transporte se mueva con biodiésel

La Unión Europea revisó el año pasado su objetivo para 2020, que era cubrir con biocombustibles (de los llamados primarios) el 10% de la energía para el transporte. Bruselas mantiene esa cifra, pero ha decidido que se pueda cubrir también con hidrógeno, paneles solares o cualquier otra fuente renovable.

Los nuevos biocombustibles procederán de los desechos

Los nuevos biocombustibles procederán de los desechos

Contra las expectativas de hace unos años, y pese al apoyo de muchos gobiernos, incluido el español, el mercado mundial lleva tiempo acumulando excedentes de biocombustibles primarios. Hay un exceso de oferta, según el sector. Repsol, por ejemplo, acaba de congelar la construcción de una planta en Tarragona que iba a producir 150.000 toneladas anuales.

Al mismo tiempo, sin embargo, la primera refinería de segunda generación ha nacido en Friburgo: Industrias Choren empezará este año a producir 13.500 toneladas de biodiésel a partir de residuos de madera. La empresa se basa en una técnica propia llamada Carbo-V que primero convierte la madera en gas, y luego usa el gas para sintetizar el diésel.

Los residuos leñosos -paja, madera, partes no comestibles de los cultivos- son una fuente potencial muy abundante. Pero digerir la madera ha resultado un problema técnico extremadamente difícil. Mientras Industrias Choren explota su método químico exclusivo, los británicos se han acordado de una vieja pesadilla de sus costas: el gribble, la versión marina de una termita.

El gribble de cuatro puntos (Limnoria quadripunctata) es un pequeño crustáceo. Se conoce en el norte de Europa desde hace siglos por sus destrozos en la quilla de los barcos, y más en Inglaterra, donde se comió el muelle victoriano de Swanage. Simon McQueen-Mason, de la Universidad de York, ha identificado las enzimas (catalizadores biológicos) que digieren la madera en el estómago del gribble.

"Hemos hallado enzimas nunca vistas", dice el científico. "Falta ver si podemos adaptarlas para objetivos industriales". McQueen-Mason coordina el programa de investigación sobre el gribble en el Centro de Bioenergía Sostenible del Reino Unido. Con una dotación pública de 27 millones de libras (29 millones de euros), el centro es la mayor inversión británica en investigación sobre biocombustibles de cualquier tipo.

Pero sus seis programas científicos persiguen un objetivo muy definido a corto plazo: la producción industrial de bioetanol a partir de paja de cebada. Incluyen el desarrollo de un cereal optimizada para lo que nadie la ha mejorado en 10.000 años de agricultura: que tenga una paja más energética. Otros laboratorios trabajan con los microorganismos que producen el actual bioetanol primario a partir de cultivos. Quieren crear cepas adaptadas a usar paja en vez de grano.

El pionero privado de la genómica, Craig Venter, tiene planes más ambiciosos para las bacterias. Se ha dedicado en los últimos años a secuenciar en masa cualquier cosa que saliera del agua, empezando por el mar de los Sargazos. La gran mayoría de los microorganismos no crecen en los cultivos convencionales, y esta estrategia no los necesita. Venter ha descubierto así miles de nuevos microbios y millones de nuevos genes.

Entre ellos hay 3.000 genes que fabrican distintos fotorreceptores, las proteínas especializadas en captar la luz solar. Una de las ideas de Venter es crear una bacteria artificial que lleve toda una gama de esos genes para aprovechar un espectro muy amplio de la energía solar. Convirtiendo en hidrógeno un 10% de esa energía, el científico calcula que una superficie de 13.000 kilómetros cuadrados bastaría para alimentar todo el transporte de Estados Unidos.

Venter ha creado su nueva empresa, Synthetic Genomics, alrededor del concepto de vida sintética: un genoma bacteriano que podrá ser hecho desde cero, añadiendo una a una las funciones buscadas, y combinándolas a la carta. Su gran plan es usar esa vida sintética para producir biocombustible. O combustible a secas.

En Oslo no se tira nada, ni siquiera las heces

Oslo tendrá en septiembre 80 autobuses alimentados por las heces de sus habitantes. Las contribuciones serán anónimas. Las dos plantas que tratan las aguas residuales de la capital noruega recogerán el gas metano que desprende la fermentación natural de las deposiciones. Al autobús sólo llega después un metano libre del pasado y revestido de inocencia química.

La medida ahorra emisiones, porque el carbono del CO2 que se emite al quemar el metano en el autobús proviene de las heces, y por tanto de la comida, y por tanto de las plantas que fijan el CO2 atmosférico (el balance neto de carbono es cero). Pero además evita que el propio metano de los detritos se escape a la atmósfera, como ocurre en todas partes menos en Oslo. Y sale 40 céntimos más barato que el litro de diésel.

Más cerca en varios sentidos, el Ayuntamiento de Alicante acaba de instalar 26 contenedores para que los vecinos depongan su fritanga. El aceite refrito sigue sirviendo como fuente de energía mucho después de haberse convertido en un peligro alimentario, y deshacerse de él resulta un engorro en cualquier caso.

Una ventaja de la fritanga es que no hay que inventar ninguna técnica nueva. El biodiésel actual ya se obtiene refinando aceites. Por lo general, provienen de campos de cultivo -palma, coco, soja, colza y aguacate sembrados con ese propósito-, pero el método se va aplicando a pequeña escala para reciclar aceites usados. El producto sirve para sustituir al gasóleo en los motores diésel. Y a nadie se le ha ocurrido venderlo.




sábado, 3 de enero de 2009

residuos humanos



Un inodoro con bidé

Un inodoro con bidé


Tápese la nariz

Elvira Lindo El País, 21/12/2008

Hay muchos libros que son una mierda. Hay pocos que traten directamente de ella. Una periodista, Rose George, ha tenido el valor de entregar todos sus desvelos como ensayista a un tema del que sólo hablan abiertamente los niños y los matrimonios en los que ya no hay sexo. Los matrimonios que ya sólo son como un par de zapatos viejos, sin lustre pero cómodos, dedican su confianza no a hablar de las cosas que producen placer compartido, como el amor carnal, sino a explayarse sobre esa actividad solitaria a la que según la investigadora George dedicamos tres años de una vida de longitud estándar. El libro se llama The Unmentionable World of Human Waste and Why it Matters ("El innombrable mundo de los residuos humanos y por qué importa"). La autora tiene la idea de que el tabú empieza por el nombre en sí, que nunca es neutro, como en el sexo, donde se puede hablar de "practicar" y suena muy higiénico; yo lamento discrepar: se llame cómo se llame esta actividad, evacuar, defecar, hacer de vientre u obrar, la imagen que aparece en la mente de inmediato es la de una persona en la posición innoble del Caganer. Nuestra osada George trata todos los aspectos que devienen de esta apestosa actividad: desde la relación que tiene la falta de alcantarillado en la propagación de enfermedades como el cólera o el tifus (sólo cuatro de cada diez seres humanos tiene váter) hasta curiosos detalles históricos, como que el éxito fulgurante de los tacones en el siglo XVII se debió a que alejaba el pie de las señoritas de la mierda callejera. Admiro el tesón de Rose George, que ha dado la vuelta al mundo inspeccionando váteres y corrales, advirtiendo que las principales víctimas de la falta de higiene son los niños, que mueren, fundamentalmente, por diarreas. Las diferencias sociales están ahí más que en ningún otro aspecto de la vida. Seguro que algunos de los lectores de este artículo que superen cierta edad tendrán recuerdos del corral en invierno; los de mediana edad podemos tenerlos de las tazas heladas, del gancho con papeles de periódico colgados en los servicios de los bares, de aquel papel, El Elefante, tan entrañable como ineficaz. El paso que se ha dado desde ahí hasta el eufemístico anuncio del perrito es, en lo que se refiere a nuestra vida cotidiana, mayor que el que dio Armstrong cuando pisó la luna. A pesar de los avances, no estamos en la vanguardia en materia evacuatoria: los más refinados inodoros se encuentran en Japón, donde se ha ideado un váter-bidé en el que no es necesario usar papel higiénico porque el trono dispone de un chorro de agua que deja la zona como un melocotón. No sé cuán extendido estará tan precioso sillón pero del país del sol naciente surgen voces que nos dicen que limpiarse la parte trasera con un papel es una gran guarrería. Los alemanes, al parecer, están poniendo su granito de arena en higienizar el acto de la micción. Ya se sabe que mear de pie es cosa de machotes, pero dado que el vapor que produce el masculino chorrito ensucia el ambiente, mear sentado es tendencia. No está mal. Los manuales budistas aconsejan disfrutar de cada hecho físico y no considerar ningún acto como un tiempo desaprovechado. No está mal. Incluso existe algún manual de arquitectura japonesa en la que se considera del todo recomendable que el baño sea el lugar más recoleto de la casa. Ese consejo me viene siempre a la cabeza cuando en Nueva York, la reina de la suciedad de las ciudades occidentales, visito toilets cuya puerta se encuentra absurdamente situada en la propia cocina; así que el cliente se ve en la obligación de saludar a unos cocineros mexicanos que están al tajo, buenos días, buenos días, y, como es natural, les hace partícipes de los inevitables sonidos que surgen del cuartillo diminuto. Se ve que el arquitecto Sáenz de Oiza era del todo partidario de la dignificación japonesa de los retretes porque, según pude comprobar esta misma semana, dotó a los servicios de la universidad pública de Pamplona de unos ventanales que inundan de luz las letrinas. Lástima que no considerara necesario que esa misma luz, escasa y sagrada en el norte, entrara con la misma intensidad en las aulas (quitando ese significativo detalle, la universidad es bella). Repito, admiro a esa mujer que pudiendo haber escrito un ensayo sobre la sofisticación de la nueva cocina, ha dedicado su esfuerzo intelectual a describir lo más sucio. Lo innombrable. Una vez hablé de la toxicidad de los pedos de las vacas y algún lector me escribió para afearme la conducta. Y eso que vivimos en el país de Sancho Panza, el humorista más escatológico de la historia. El tiempo me ha dado la razón y ahora mismo, en una exposición sobre el calentamiento global que ofrece el Museo de Ciencias de Nueva York, se da cuenta de los gases vacunos. Y, por terminar con algo positivo, un consejo utilísimo de acupuntura que nos brinda la señora George: si a usted le da un apretón en un momento inoportuno (Dios no lo quiera), coja un palito y dibuje unos círculos en el sentido de las agujas del reloj sobre la palma de su mano izquierda. Dicen que el apretón se esfuma. Lo que no sé es si en sentido inverso será útil contra el estreñimiento. Por probar. -