"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

Mostrando entradas con la etiqueta países menos desarrollados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta países menos desarrollados. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de enero de 2009

Ser madre en países pobres es 300 veces más peligroso


C. C. - EL PAÍS, Madrid - 16/01/2009

El riesgo de morir durante el parto en Níger es de uno entre siete. En Irlanda, de uno entre 47.600. En países pobres, tener un hijo sigue suponiendo un gravísimo riesgo: es 300 veces más peligroso que en los países industrializados. El informe presentado ayer por Unicef, Estado Mundial de la Infancia 2009, pone el acento en la situación materna y neonatal: cuatro millones de recién nacidos (hasta 28 días) mueren cada año por causas fácilmente evitables.

El documento resalta avances en salud infantil. En los últimos años se ha reducido la mortalidad en menores de cinco años, pero no en recién nacidos. En el primer mes de vida se producen el 40% de los fallecimientos hasta los cinco años. La presidenta del Comité Español de Unicef, Consuelo Crespo, hizo hincapié en la relación directa entre la salud de madres e hijos: "Si todas las mujeres contasen con servicios básicos de asistencia, las muertes bajarían un 80%".

Las infecciones suponen el 36% de las muertes en recién nacidos, principalmente el tétanos, la gastroenteritis y la neumonía. El informe indica que la prevención es posible: buenos hábitos de higiene, atención sanitaria, una adecuada alimentación de la madre y la reducción de embarazos en menores de 15 años, frenarían drásticamente el problema.


El riesgo de morir por el embarazo es 300 veces mayor entre las mujeres de los países pobres

El 80% de los fallecimientos podrían evitarse con el acceso de las mujeres de las naciones en desarrollo a servicios básicos de salud

EFE - EL PAÍS, Ginebra - 15/01/2009

El 99% de las muertes de mujeres como consecuencia del embarazo y sus complicaciones se producen en el mundo en desarrollo, donde tener un hijo sigue implicando un grave riesgo. Así lo subraya el informe anual Salud materna y neonatal presentado hoy por Unicef, que constata que las mujeres de los países pobres tienen 300 veces más posibilidades de morir durante el parto o por complicaciones derivadas del embarazo que las de las naciones industrializadas. Los niños y niñas nacidos en un país en desarrollo tienen 14 veces más probabilidades de morir durante su primer mes de vida que un niño o niña nacido en el primer mundo.

UNICEF

(Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia)

A FONDO

Sede:
Nueva York (Estados Unidos)
Directivo:
Carol Bellamy (Directora)

Enlace Ver cobertura completa

"Todos los años, más de medio millón de mujeres mueren como resultado de complicaciones en el embarazo o parto, entre ellas 70.000 adolescentes de 15 a 19 años", ha declarado Ann Veneman, directora ejecutiva de Unicef, al presentar el informe en Ginebra (Suiza). "Desde 1990 [año de referencia de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU], las complicaciones derivadas del embarazo han costado la vida a alrededor de 10 millones de mujeres", ha agregado. Y desde 1990, unos cuatro millones de recién nacidos han muerto cada año durante los primeros 28 días de su vida. Aunque muchos países han logrado en los últimos años grandes progresos para mejorar la tasa de supervivencia infantil, los avances han sido menores en la reducción de la tasa de mortalidad materna, destaca el informe de Unicef.

Así, en el tercer mundo, el riesgo que corre una mujer de morir por causas relacionadas con la maternidad es de 1 entre 76, en comparación con la probabilidad de 1 entre 8.000 en los países desarrollados. La gran mayoría de los fallecimientos se producen en África y Asia, donde las elevadas tasas de fecundidad, la escasez de personal capacitado y unos sistemas de salud ineficientes representan una tragedia para muchas mujeres jóvenes.

Según el informe, los diez países donde el riesgo de mortalidad materna son Níger, Afganistán, Sierra Leona, Chad, Angola, Liberia, Somalia, la República Democrática del Congo, Guinea-Bissau y Mali. En Níger, el país que tiene el dudoso honor de ocupar el primer puesto en este ránking, una de cada siete mujeres corre el riesgo de morir en el embarazo o parto. India y Nigeria suman una tercera parte de las muertes de mujeres por causas relacionadas con la maternidad. Y por cada mujer que muere en el mundo, otras 20 sufren enfermedades o lesiones como consecuencia del embarazo o el parto, a veces con resultados graves y duraderos. También el embarazo y la maternidad prematuros representan un peligro considerable para la salud de las niñas.

Frente a estas alarmantes cifras, el informe destaca que un 80% de los fallecimientos se podrían prevenir si las mujeres tuvieran acceso a los servicios básicos de salud. "La mayor parte de las muertes maternas y neonatales se pueden evitar por medio de intervenciones de eficacia demostrada, que incluyen una nutrición adecuada, una mejora de las prácticas de higiene, atención prenatal, la presencia de trabajadores capacitados de la salud en los alumbramientos, atención obstétrica y neonatal de emergencia, y visitas posnatales para las madres y los recién nacidos", ha subrayado Veneman.

jueves, 15 de enero de 2009

Las diez crisis humanitarias del mundo más desatendidas

Las diez crisis humanitarias más desatendidas del 2008

FOTOS - François Dumont /MSF - 15-01-2009

Un niño llora en brazos de su padre en Kirolirwe, distrito de Masisi.- François Dumont /MSF

  • Las diez crisis humanitarias más desatendidas del 2008 - República Democrática del Congo
  • Las diez crisis humanitarias más desatendidas del 2008 - Etiopía
  • Las diez crisis humanitarias más desatendidas del 2008 - Irak
  • Las diez crisis humanitarias más desatendidas del 2008 - Myanmar
  • Las diez crisis humanitarias más desatendidas del 2008 - Pakistán
  • Las diez crisis humanitarias más desatendidas del 2008 - Desnutrición
  • Las diez crisis humanitarias más desatendidas del 2008 - Somalia
  • Las diez crisis humanitarias más desatendidas del 2008 - Sudán
  • República Democrática del Congo
  • Etiopía
  • Irak
  • Myanmar
  • Pakistán
  • Desnutrición
  • Somalia
  • Sudán

Los conflictos de Somalia, Pakistán, Irak o el fuerte avance de la desnutrición infantil protagonizan las catástrofes del mundo según el último informe de la organización Médicos Sin Fronteras

FERNANDO NAVARRO - EL PAÍS - 15/01/2009

La noticia es que no hay noticia. Y para el niño que se muere de hambre o para la familia que huye de la guerra y se refugia en cualquier parte lejos de su hogar es la peor de las noticias. De un año a otro, las crisis humanitarias del mundo siguen produciendo el mismo efecto sordo en los países ricos. Como hace 12 meses atrás, no hay conciencia mundial de las necesidades de los más necesitados. De un cambio de calendario a otro, las catástrofes humanas del planeta siguen presentado la misma cara amarga.


Foto

Las diez crisis humanitarias más desatendidas del 2008

DOCUMENTO (PDF - 319,37Kb) - 15-01-2009


La noticia, en Héroes de ébano, el blog de J.M. Pardellas


"Sigue habiendo las mismas crisis. Casos como Somalia y Congo arrastran desastres humanitarios desde hace 15 años y empeoran con el tiempo. Sigue sin resolverse la ecuación violencia más desplazamiento es igual a crisis humanitaria", afirma la presidenta de Médicos Sin Fronteras (MSF), Paula Farias. Un informe, presentado hoy por esta organización, analiza las diez crisis humanitarias menos atendidas del mundo en 2008, donde no sólo se introducen países en conflicto sino también emergencias médicas globales, y concluye que la responsabilidad recae otro año más en la falta de iniciativa de los Gobiernos occidentales.

"Los debates políticos se enredan y son sólo debates que no aportan al final ayuda. Existe una desproporción brutal entre el mapa del sufrimiento y el mapa de los intereses de los países ricos. Tienen capacidad de influencia pero no la ejercen", dice Farias en relación a la escasa acción humanitaria de los países más desarrollados.

En este año 2008 recién cerrado, el informe que enumera las catástrofes mundiales recoge dos tendencias: se acentúan los problemas de las crisis humanitarias más graves y cada vez hay más ataques deliberados por ejércitos y milicias contra las organizaciones y ONG sobre el terreno.

1. Somalia

"Ha vivido el peor año que se recuerda", dice Farias. El ejemplo perfecto de estado fallido es un país dividido étnicamente que se desangra por la violencia local. Los combates en Somalia desatan la alerta humanitaria. Las guerrillas islamistas han tomado recientemente la ciudad de Jowhar, el más importante de los enclaves del Gobierno interino. La Unión Africana da Somalia por perdida.

2. R.D. Congo

"Pese al despliegue de la ONU, que tiene su mayor misión internacional, se han producido al menos 150.000 desplazados en sólo cuatro meses", apunta la presidenta de MSF. La República Democrática del Congo vive una guerra abierta en el este del país. Los rebeldes tutsis del general Laurent Nkunda han hecho retroceder a las tropas gubernamentales de Joseph Kabila. La Misión de Naciones Unidas para el Congo (MONUC) se ha declarado incapaces de detener las sacudidas de los guerrilleros insurgentes.

3. Myanmar

El paso del ciclón Nargis dejó a la antigua Birmania en plena desolación. Más de 2,5 millones de damnificados y un país incapaz de iniciar su reconstrucción. "El problema añadido es que el régimen militar birmano no quiere cubrir las necesidades de la población". La Oficina de Coordinación de Asistencia Humanitaria de la ONU (OCHA) denunció el injusto trato de los militares con su población en plena catástrofe.

4. Zimbabue

"El sistema sanitario está colapsado. No hay capacidad local para tratar las enfermedades" Con el peor brote de cólera de su historia y con una de las tasas de malaria más altas de África, este país sufre el yugo asfixiante de un dictador como Robert Mugabe, en el poder desde 1979. Su despotismo tiene a los zimbabuenses intentando sobrevivir en la ruina. El ministro de Asuntos Exteriores de Francia y fundador de Médicos Sin Fronteras, Bernard Kouchner, aseguró que "Zimbabue es el fracaso más absoluto de Europa".

5. Desnutrición

En 2008, al menos 963 millones de personas son víctimas del hambre en el mundo, lo que supone 40 millones más que en 2007, según la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO). El organismo de la ONU advierte de que "la actual crisis económica y financiera puede conducir todavía a más gente hacia el hambre y la pobreza". Los niños son los peor parados. "La ayuda internacional es insuficiente. Las harinas que se distribuyen no tienen la proteína necesaria para los niños. Hay que llamar a las cosas por su nombre y la desnutrición de menores no es sólo un problema de alimentos es una enfermedad", asegura la presidenta de MSF.

6. Etiopía

La actual crisis económica mundial se ceba especialmente con países como Etiopía, donde una familia vive con un dólar por día. Los etíopes sufren la especulación del hambre. Es el ejemplo perfecto donde la crisis alimentaria hace más pobres a los pobres.

7. Pakistán

Las operaciones militares y los excesos de los talibanes golpean a los paquistaníes más que nunca. Mientras el Ejército acosa a los insurgentes en zonas tribales próximas a la peligrosa frontera afgana, cerca de 300.000 paquistaníes han tenido que abandonar sus casas. Son los nuevos nómadas.

8. Sudán

"Darfur mejora en cuestiones de asistencia médica gracias a que se encuentra la operación humanitaria más grande del mundo, pero empeora la violencia", dice Farias. En Sudán, la competencia brutal por los escasos recursos de la zona, especialmente agua dulce, ha derivado en unos complejos conflictos étnicos entre grupos rebeldes y el Gobierno que desangran a una población civil indefensa y han llegado a ser considerados genocidios por la ONU.

9. Irak

Más de cinco años de la invasión de Irak por EE UU y sus aliados, el tejido social está roto del país se ha roto. Alrededor de 90.000 personas han muerto desde entonces. La población está desamparada. Los datos hablan por sí solos: el 70% de la población carece de agua potable, el 80%, de alcantarillado y el 60% está en el paro.

10. Tuberculosis-Sida

La tuberculosis cada año mata a casi 2 millones de personas y 9 millones desarrollan la enfermedad activa. La tuberculosis va en aumento en países con altas tasas de Sida, particularmente en el sur de África, que ha triplicado las tasas en 15 años. Cerca de los 33 millones de personas afectadas de Sida contraen la tuberculosis latente. "La tuberculosis ha dejado de ser una enfermedad occidental pero en los países pobres sigue siendo mortal. Se trata como a principios del siglo XX", señala Farias.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Los peligros de la bomba demográfica

Fuente: Otro Mundo es Posible - Informe - Los peligros de la bomba demográfica Año 4.Número 32. Febrero 2008



por Celestino Olalla

Los peligros de la bomba demográfica


A finales de los años setenta, los expertos en predicciones demográficas auguraban un escenario devastador para principios del siglo XXI.

Ante la incapacidad del planeta tierra para mantener el incesante aumento de población previsto, los problemas se convertirían casi en insalvables.

Estamos en la fecha señalada, y creo que ninguno de ustedes tendrá la impresión de estar viviendo los días del Apocalipsis previo al juicio final.

Para comprender como han ido evolucionando las proyecciones sobre el número de seres humanos que tendría la tierra en cada momento, así como la capacidad de ésta para darle sustento, puede que merezca la pena realizar un breve recorrido sobre las distintas teorías al respecto.


La población humana tuvo un crecimiento moderado hasta finales del siglo XVIII, momento en el cual se pone en marcha uno de los acontecimientos técnicos que más han marcado nuestra historia después de la agricultura y la ganadería: la revolución industrial. A partir de ese momento, los índices de natalidad y mortandad experimentan un reajuste, de tal manera que el crecimiento deja de ser vegetativo para convertirse en aritmético en un primer período, y geométrico después. Si hasta 1.750 la población mundial fue incapaz de alcanzar los 800 millones de habitantes, en tan solo cien años más, su número ya sobrepasaba los 1.200 millones, y en 1.950 dejaba atrás la cifra de 2.500 millones. Es decir, en tan solo doscientos años se triplicó la población acumulada durante el resto de la historia humana, por lo que no es de extrañar que ante estos acontecimientos, los pensadores de la época comenzasen a elaborar predicciones básicas sobre su futura evolución.

La que formalmente se reconoce como primera teoría al respecto, es obra de un pastor anglicano sensibilizado con los problemas sociológicos; me refiero a
Thomas Robert Malthus. Con la publicación en 1.798 de su libro “Ensayo sobre el Principio de la Población”, nace el llamado malthusianismo, referencia obligada desde entonces a la que ó bien se suman, ó bien rechazan, todos aquellos estudiosos de las proyecciones demográficas. Malthus preveía que mientras la población aumenta de forma geométrica (2,4,8,16...), la producción de los recursos necesarios para su mantenimiento lo hace de forma aritmética(2,4,6...), llegando finalmente a una situación inviable. Para evitar el anunciado colapso proponía como medidas fundamentales, el control voluntario de la descendencia y lo que el denominó métodos positivos, tendentes a incrementar la tasa de mortalidad.

“…nos hallamos claramente en una fase de abrupto crecimiento exponencial…dentro de 120 años seremos 48.000 millones de habitantes….Sin embargo, pocos creen que la tierra pueda dar cabida a tanta gente”

Desde entonces, defensores y detractores de la posibilidad de estrés demográfico han discutido sobre la capacidad del planeta para sustentar la vida humana en función del número de habitantes.


Superficie total cultivable del planeta, producción por hectárea, recursos energéticos necesarios, recursos hídricos disponibles y un largo etcétera de variables, han sido combinadas para demostrar o negar la posibilidad de acotar en una cifra concreta la capacidad máxima asumible. Es lo que lo que actualmente denominamos desarrollo sostenible.

foto

El mismísimo Carl Sagan, en su obra póstuma “Billions and billions” (Miles de millones) publicada en 1.997, afirmaba que “…nos hallamos claramente en una fase de abrupto crecimiento exponencial…dentro de 120 años seremos 48.000 millones de habitantes….Sin embargo, pocos creen que la tierra pueda dar cabida a tanta gente”.

Como vemos, el debate sobre la amenaza de la superpoblación ha sido una constante, quizás más acentuada en la segunda mitad del siglo XX a raíz de las sucesivas publicaciones bianuales de la División de Población de Naciones Unidas. A principios de los sesenta estas proyecciones se basaban en las reglas del alza y baja del incremento poblacional en función de la situación económica de cada fase, llegando a finales de los setenta y principios de los ochenta a prever problemas graves de superpoblación en el año 2.000. La realidad sin embargo ha demostrado que son tantas y tan cambiantes las variables que influyen en las previsiones demográficas, que realizarlas a más de una década resulta muy poco fiable.

PREVISIONES ACTUALES

A pesar de las incertidumbres que conlleva realizar estudios demográficos a largo plazo, desde finales de los noventa las previsiones de Naciones Unidas para el año 2.050 cifran el número de habitantes con los que contará el mundo para entonces, en una horquilla entre 9.000 y 10.000 habitantes. Un dato que ralentiza de forma importante el porcentaje actual de incremento de la población, que aumentó vertiginosamente desde los 2.500 millones del año 1.950 hasta los 6.000 millones en el año 2.000.

Además, seleccionando entre la multitud de datos referidos al respecto, conviene observar como está previsto que se lleve a cabo este incremento.
  • Asia incrementaría su población desde los 3.634 millones del año 2.000 hasta los 5.260 en el año 2.050, perdiendo no obstante un 1% respecto al porcentaje que representa sobre la población mundial.
  • El continente americano pasaría de 1.200 a 1.310 millones, manteniendo su porcentaje relativo sobre el total. Estados Unidos apenas variaría al alza su población actual de cerca de 300 millones.
  • Oceanía seguiría manteniendo un peso testimonial, con un 0,5%.
  • Pero donde se producirían los cambios relativos más importantes e interesantes, sería en Europa y África. La primera perdería más de cien millones de habitantes hasta situarse en 620 y un peso relativo del 5,3% sobre el total, mientras que el continente africano, el menos desarrollado del mundo, alcanzaría los 1.770 millones de habitantes desde los 767 del año 2.000, pasando a representar casi el 20% de la población mundial.

Por otro lado, en un análisis geosociológico rápido, resulta interesante hacerse eco de algunos de los parámetros que figuran en los diversos estudios.foto

  • En el año 2050, más de 4.200 millones de habitantes vivirán en países con escasez de recursos hídricos.
  • China y la India poseen en la actualidad más de 1.300 y 1.100 millones de habitantes, y su número seguirá incrementándose aunque de una forma más moderada, conforme la renta por habitante se incremente. Hoy en día ya son la tercera y quinta economía mundial, respectivamente.
  • En 2050, Estados Unidos será el único país desarrollado dentro de los veinte más poblados.
  • Los 48 países menos desarrollados, casi triplicarán su población hasta llegar a superar los 1.800 millones.
  • Los países considerados desarrollados, contarán con el 12% de la población mundial (1.140 millones), mientras que el mundo en desarrollo o pobre, acumulará el 88% restante (8.360 millones), es decir, nueve de cada diez personas.
  • La población mundial envejecerá de forma global, pasando el número de personas con más de 60 años de los 620 millones actuales, hasta los 2.100.
  • El envejecimiento alcanzará a más del 35% de la población de los países desarrollados (unos 400 millones de personas), y a más del 20% en el resto de países (1.700 millones).

REPERCUSIONES GLOBALES

Creo que resulta interesante destacar que según las previsiones actuales, en el año 2.050 tres países asiáticos poco desarrollados verán incrementada su población de forma importante. Pakistán, Bangladesh e Indonesia pueden convertirse en un foco de inestabilidad como consecuencia de las condiciones de vida que tendrán sus habitantes ante el apreciable aumento de su población, lo que junto con el importantísimo papel que jugarán las economías india y china en el mercado internacional, convertirán a Asia en uno de los escenarios fundamentales de la política geoestratégica mundial.

El hecho de que el continente menos desarrollado del planeta, África, incremente su población hasta dos veces y media en unas décadas, no hará si no incrementar sus desequilibrios e impedir su paulatino acceso al desarrollo. Es cierto, no obstante, que la tercera economía mundial ha fijado sus mirada en este continente como suministrador de las materias primas necesarias para su propio desarrollo, pero el abultado crecimiento de la población africana, la baja estructuración social de sus países y la escasa agregación de valor que el mero suministro de materias primas le reporta a sus economías, impedirá el despegue económico de África. Las condiciones de vida de sus habitantes se verán penalizadas, además, por la escasez endémica de agua potable.

El envejecimiento de la población mundial representará posiblemente uno de los retos más complejos a los que tendremos que enfrentarnos. En los países desarrollados una de cada tres personas contarán con más de 60 años, lo que implicará serios inconvenientes para sus economías. En el resto de países esta proporción será de uno por cada cinco, lo que proporcionalmente representará, ó bien una carga en exceso pesada para su economía, ó bien una muy baja calidad de vida para estas personas.

CONCLUSIONES GEOSOCIOLOGICAS

Creo que son múltiples las conclusiones que se pueden desprender del análisis de los datos previos, pero yo me voy a centrar en dos.

- África.

La situación a la que deberá enfrentarse este continente con una población de más de 1.700 millones de personas, y especialmente Nigeria por su abultado incremento, hace necesario un tratamiento especial por parte de la comunidad internacional.

Sus condiciones de partida son tan desventajosas, que mantener la actual indiferencia hacia sus desequilibrios estructurales, no hará si no prolongar su eterno drama de hambre y miseria.

Mantener la mirada perdida en el horizonte mientras a nuestro lado millones de personas agonizan entre corrupción y falta de ayuda, en parte por nuestro propio desinterés, es una conducta que necesita ser revisada.

Si no comenzamos a elaborar medidas que palien esta situación…¿hasta donde permitirá nuestra moral que llegue el desastre humano en África?.

- Envejecimiento mundial.
foto

En su conjunto los países desarrollados perderán más de cien millones de habitantes, y sus ciudadanos en el año 2.050 habrán incrementado notablemente su media de edad. Como hemos visto, en ellos una de cada tres personas contarán con más de 60 años, y la tasa de natalidad continuará por debajo del
umbral de reposición (2,1 hijos por mujer).

Está claro que la economía de estos países no podrá soportar una presión en gasto social tan elevada. Puede que se haga imprescindible trabajar durante más años, retrasando la edad de jubilación.

Además, para mantener los actuales ratios de crecimiento del PIB, será necesario recomponer el equilibrio demográfico que evite la pérdida de población, y este vendrá ineludiblemente de la mano de un flujo cada vez mayor (al menos 100 millones) de inmigrantes de todos los rincones del planeta hacia los países más desarrollados. Prever desde hoy este hecho, pensando en como se quiere llevar a cabo esta integración, es una tarea prioritaria que redundará en beneficio de todos.

Es indudable que conforme mejora el nivel de vida, los hábitos se modifican en todas las sociedades.

La mejora en las condiciones económicas lleva aparejados, entre otros aspectos, una reducción del índice de natalidad y una elevación de las expectativas de vida. De ésta manera, en función de cómo evolucione la economía mundial en las próximas décadas, el escenario demográfico podrá variar en un sentido u otro, pero sea como fuere, debemos preverlos desde la base de la ética y el bienestar global.