"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

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miércoles, 12 de mayo de 2010

La natalidad entra en declive en Catalunya El análisis



FUENTE: http://www.lavanguardia.es/premium/epaper/20100512/53925639180.html 

La media de hijos por mujer preocupa más que el total de nacimientos

"La fecundidad no debería reducirse"

BARCELONA - Redacción

El descenso de natalidad registrado en Catalunya en el 2009 después de trece años seguidos de aumento preocupa menos a economistas y sociólogos que el hecho de mantener estable la tasa de fecundidad - el número medio de hijos por mujer-y de asegurar que los niños tengan después una educación de primer nivel. La calidad antes que la cantidad.

Según adelantó ayer La Vanguardia,el año pasado nacieron en Catalunya 85.916 niños, un 3,8% menos que en el 2008. Este descenso pone fin al ciclo de aumento de la natalidad iniciado en 1996 y augura un declive que se prolongará hasta más allá del 2020, según las proyecciones del Institut d´Estadística de Catalunya (Idescat)

Pero el número total de nacimientos es una cifra sobre la que los especialistas en ciencias sociales no hacen juicios de valor. Más importante que la cifra bruta de natalidad es la tasa de fecundidad, que indica cuántos hijos tiene cada mujer por término medio. Una reducción de la tasa de fecundidad indicaría que las parejas empiezan a tener menos hijos. O, lo que es lo mismo, que una proporción significativa de parejas renuncian a tener hijos que, en circunstancias más propicias, hubieran tenido.

Con los datos de natalidad del 2009 conocidos hasta ahora, que se derivan del registro de bebés nacidos en Catalunya del Departament de Salut, aún no es posible saber si en el 2009 se ha reducido la fecundidad o sólo la natalidad. Los demógrafos ya habían pronosticado que Catalunya entraría en una fase de declive demográfico cuando las generaciones nacidas durante el baby boom de los años setenta dejaran de tener hijos y las generaciones vacías de los años ochenta llegaran a la edad de reproducción. La natalidad, decían, tenía que bajar algún día porque se reduciría el número de personas en edad fértil. El momento ha llegado. "El panorama que tenemos ahora por delante, con una población que va reduciendo con la edad sus efectivos, desde un máximo a los 34 años de edad a un mínimo de más lejos", dice el demógrafo del centro Migra Studium Lluís Recolons.

El inicio del descenso se registró en abril del 2009, nueve meses después de que los efectos de la crisis empezaran a castigar a la población, lo que sugiere que sí pudo producirse un descenso de la fecundidad. También es probable, aunque por ahora sólo es una hipótesis, que este posible descenso de la fecundidad haya afectado más a la población inmigrante que a la autóctona. Pero habrá que esperar a que el Idescat presente los datos detallados de los nacimientos del 2009 para saber cómo evolucionó la tasa de fecundidad.
"Sí sería preocupante si la tasa de fecundidad se redujera en la población autóctona porque, si además deja de llegar inmigración, no habría repoblación", advierte el economista Guillem López-Casasnovas, de la Universitat Pompeu Fabra (UPF). López-Casasnovas rechaza el discurso catastrofista según el cual, si la natalidad cae, la población activa no será suficiente para pagar las pensiones y la sanidad del creciente número de personas jubiladas. "El discurso que dice que tiene que haber cada vez más jóvenes para equilibrar la seguridad social no es cierto", afirma este catedrático. "Sólo se equilibraría si la política de formación de capital humano fuera de primera división y si el mercado laboral pudiera absorber toda esta masa. Pero España no se distingue precisamente por tener una formación de capital humano de primera división, y los jóvenes tienen una tasa de paro elevada". Margarita Delgado, del CSIC, coincide en que "lo importante, más que el número total de nacimientos, es la estructura demográfica de la población, la relación entre la población activa y la dependiente".

lunes, 2 de febrero de 2009

Estado de la natalidad en Europa. Francia, un país para NACER

Enlace a pdf: http://oia.easp.es/oia/esp/descargar.aspx?id=244047&tipo=noticia


Anar al Web de La Vanguardia

Secció '', 23/01/2009


El éxito francés en la política de natalidad contrasta con los tímidos avances en España Los párrafos sombreados se refieren a la situación en España

LLUÍS URÍA CELESTE LÓPEZ - París. Corresponsal / Madrid

EL SISTEMA DE AYUDAS Francia facilita la compatibilidad de la maternidad con una carrera profesional

LA TASA DE FECUNDIDAD Las francesas llegaron en el 2008 a la media de 2,02 hijos, un nivel no visto en 30 años

Béatrice L., contable en unos grandes almacenes de París, acaba de tener a su tercer hijo - un niño-después de haber traído al mundo a dos pizpiretas niñas que ahora tienen 6 y 8 años. El salto de dos a tres no ha requerido un gran debate familiar, se ha impuesto con lógica naturalidad. Como muchas de las madres a las que se cruza cada día camino de la escuela de sus hijas, como muchas de sus compañeras de trabajo y de sus amigas. Como miles de francesas en edad de procrear, para quienes el hispánico ideal de la "parejita" resulta un horizonte demasiado estrecho. Como a todas ellas, a Béatrice no parecen arredrarle ni los peajes de su carrera profesional ni el esfuerzo económico adicional que exigirá la ampliación de la familia.

Tener hijos se ha convertido en Francia en una vocación masiva. En unas pocas décadas, el país ha devenido el campeón de Europa, junto a Irlanda, de la fecundidad. Tras haber alcanzado en el 2006 la cifra mágica de 2 hijos por mujer, las francesas han franqueado esta barrera y llegaron el año pasado a una media de 2,02, un nivel no visto en 30 años.

... España aún no ha alcanzado siquiera el 1,4 niños por mujer en edad fértil - 1,39 en el 2007-.Aunque algo ha avanzado en los últimos años, tras permanecer un lustro situada a la cola de Europa de fecundidad con la triste cifra de un hijo por mujer.

En el 2008 vinieron al mundo 834.000 nuevos franceses, una cifra tanto más llamativa cuanto que la proporción de mujeres formalmente en edad de procrear - de 20 a 40 años-ha descendido en 200.000 en diez años. Las francesas son menos pero procrean más, y lo hacen a edades cada vez más avanzadas: la media roza ya los 30 años (29,9 para ser exactos). Hoy, el 21,5% de los recién nacidos tienen una madre de más de 35.

Es también esta natalidad desbordante la que explica el constante aumento de la población francesa, que ha llegado ya a los 65,1 millones. Mucho más que la inmigración: si Francia ha crecido en la última década a un ritmo del 0,7% anual, se debe más al saldo natural (0,4%) que al saldo migratorio (0,3%). Tampoco son las mujeres inmigrantes las que inclinan la balanza: la tasa de fecundidad de las mujeres francesas y de las extranjeras está prácticamente en el mismo nivel.

... La edad media de la maternidad de la mujer española se sitúa casi en los 31 años (30,89 en el 2006), y las previsiones apuntan a que se estancará ahí en la próxima década. El incremento de la natalidad se debe, fundamentalmente, a la entrada a finales de los 90 de un gran número de mujeres en edad fértil, pertenecientes a la generación del baby boom,y a la inmigración. El año pasado, de casi 500.000 nacimientos registrados, el 18,9% era de madre extranjera.

¿Cuál es la explicación de este fenómeno? La secretaria de Estado para la Familia, Nadine Morano, se ha apresurado estos días a atribuirlo a la "amplitud de la política familiar" aplicada en Francia. Los demógrafos y sociólogos no serán quienes la desmientan. Los especialistas parecen estar de acuerdo en que la primera razón de esta elevada fecundidad es la decidida política natalista aplicada por los sucesivos gobiernos, ya sean de derecha o de izquierda, desde los años setenta y ochenta. La primera traducción es económica: Francia destina hoy alrededor de 60.000 millones de euros (un 3% del PIB) a sostener su política familiar.

... España dedica un 0,7% de su PIB a las familias, según datos de Eurostat del 2007. La media europea es de 2,1%.

Las familias francesas se benefician, de entrada, de toda una serie de desgravaciones fiscales en el impuesto sobre la renta. Y disponen además de un amplísimo abanico de ayudas públicas directas. Sólo por el hecho de tener dos o más hijos, con independencia de la renta, toda familia tiene derecho a una subvención mensual constante y regular del Estado hasta que los vástagos alcanzan la edad de 20 años - ni tres ni seis, sino 20-.Con dos niños, la ayuda es de 123,92 euros mensuales; si los hijos son tres, sube a 282,70, ya partir de ahí va aumentando a razón de 158,78 euros al mes por retoño. Todas estas cantidades se incrementan además cuando los hijos alcanzan la edad de 11 y de 16 años.

... En España. tener hijos es una de las principales desgravaciones en el IRPF tanto en el tramo estatal como el autonómico. Además, las mujeres trabajadoras, al margen de sus ingresos, perciben una ayuda mensual de 100 euros hasta que el niño cumple tres años. Desde el 2007, el Gobierno da una ayuda única de 2.500 euros por nacimiento o adopción. No hay ayudas para el cuidado entre 3 y 18 años.

A los hogares con bajo nivel de renta (hasta 32.813 euros anuales si se trata de una pareja con un hijo, o de 57.801 euros si se trata de un solo progenitor con tres hijos, por ejemplo) el Estado francés otorga una ayuda adicional: un pago inicial de 889,72 euros por nacimiento o adopción, y después una subvención mensual durante los tres primeros años de vida del niño de 177,95 euros.

Béatrice y su marido no reúnen tales requisitos de renta, así que de momento sólo reciben la ayuda general por sus tres hijos; esto es, 282,70 euros al mes. Pero la familia espera ampliar próximamente esta pequeña renta con una ayuda adicional - actualmente en trámite-por el hecho de que Béatrice, una vez agotada la baja de 16 semanas, ha vuelto a trabajar a tiempo parcial: cuatro días sobre cinco a la semana.

... La baja maternal en España es de 16 semanas, lo que nos sitúa en el octavo lugar del ranking. Además, España cuenta con un permiso paternal, de 15 días. No hay incentivos económicos para facilitar la incorporación de la madre al trabajo, ni tampoco para que el padre o la madre compatibilicen la vida laboral con la familiar. Las escasas ayudas en este ámbito corresponden a las comunidades autónomas y las diferencias entre unas y otras son abismales.

El Gobierno francés, en efecto, compensa también a las familias si uno de los progenitores decide trabajar a tiempo parcial o dejar de trabajar por completo durante un tiempo para ocuparse de su prole. La ayuda, vigente sólo hasta que el niño ha cumplido tres años, oscila entre 139,53 y 552,11 euros al mes, según los casos. Una variante introducida por el gobierno de Dominique Villepin con el fin de fomentar un retorno más rápido al trabajo - sobre todo de las mujeres-permite elevar esta subvención hasta un máximo de 789,54 euros mensuales, pero, eso sí, sólo dura un año y únicamente beneficia a quien deja de trabajar por completo y tiene al menos tres hijos. por persona que perciben en

Luxemburgo. Tendría que multiplicarse por tres la cifra española para conseguir llegar a la media de la UE-2005.

Dominique F., de 40 años, funcionaria y amiga de Béatrice, también trabaja a tiempo parcial (al 80%) y se beneficia ya de esta ayuda, bautizada "complemento de libre elección de actividad". Dominique cobra asimismo la subvención general por hijos a la que tienen derecho todas las familias francesas y, además, el complemento por bajo nivel de renta. Para redondear, obtiene también un notable pellizco del denominado "complemento de libre elección del modo de custodia", que ayuda a pagar - con un montante de entre 222,78 y 552,11 euros al mes-el contrato de una asistente maternal para que cuide al niño durante algunas horas a la semana. Resultado: con dos niños, uno de 6 y otro de poco más de 1 año, Dominique recibe del Estado 700 euros al mes. Y para ello no ha necesitado dejar de trabajar. Todo lo contrario.

Esta es una de las características fundamentales del sistema francés de apoyo a la familia: fomenta y facilita la compatibilidad de la maternidad con una carrera profesional. Lo que explica que el 81% de las mujeres francesas de entre 25 y 49 años sean activas, y eso no haya ido en detrimento de la natalidad. La sociedad francesa alienta a la mujer a mantener un trabajo fuera de casa. A diferencia de Alemania, donde la madre que no se ocupa personalmente de criar a sus hijos está mal vista - las llamadas rabenmutter,madre cuervo-,en Francia la madre que trabaja está valorada. De modo análogo, la trabajadora que decide ser madre es mucho mejor aceptada que en otros países. Por más que en algunos casos, como el de la ministra de Justicia, Rachida Dati, se crea obligada a reducir su baja de maternidad a sólo cinco días...

Los sociólogos apuntan aún otros factores colaterales: desde la semana laboral de 35 horas - que aporta mayor tiempo para la familia-hasta la crisis. Sí, la crisis. Los franceses, instalados desde hace unos años en un estado de desconcierto y pesimismo colectivo, habrían buscado refugio en un valor estable: la familia.

Empleo, formación y medios públicos son la clave de los países que más procrean

Más viejo todavía

BEATRIZ NAVARRO - Bruselas. Corresponsal

EXCEPCIONES Sólo Francia, Irlanda y los países nórdicos se acercan al ideal de 2,1 hijos

LAS CLAVES "Da mejor resultado invertir en guarderías que dar ayuda económica"

DIFÍCIL TRANSICIÓN SOCIAL En los países del Este, el paso al sistema capitalista frenó la natalidad

Referirse a Europa como el Viejo Continente no sólo tiene que ver con la historia, sino también con la demografía, aunque sería más correcto llamarlo el envejecido continente:la tendencia se inició en los años setenta con la incorporación masiva de la mujer al mercado laboral y desde entonces pocos países han logrado invertirla y acercarse al ideal de 2,1 hijos, el necesario para mantener estable la población de un país. Sólo Francia, Irlanda, Suecia, Finlandia y Dinamarca se acercan, con entre 1,8 y 2 hijos por familia. Tuvieron sus altibajos en los noventa, pero las cifras de nacimientos se mantienen altas. Junto con Holanda, son además los únicos países que superan los 1,7 hijos por mujer, el nivel que garantiza mantener la población con una tasa de inmigración moderada.

Que la mujer se quede en casa y no salga a trabajar no es la solución para elevar la tasa de fertilidad. Al contrario. El factor religioso, salvo en el caso irlandés, no cuenta. De acuerdo con el estudio El futuro demográfico de Europa del Berlin Institute, especializado en demografía, los países y regiones europeas con mayores tasa de fecundidad son aquellas con los niveles más altos de educación y empleo entre las mujeres, siempre y cuando cuenten con sólidas políticas públicas de apoyo a la familia.

En el caso francés, estos factores explican que haya pasado del notable al sobresaliente, de 1,78 hijos por mujer en 1998 a 2,02 en el 2008. Es un nivel que no alcanza ningún país vecino: ni Alemania (1,32), ni Bélgica (1,6), ni Italia (1,32) ni España (1,38). "Es evidente que la razón está en el apoyo público, pero no debemos olvidar que esa política familiar que tanto admiramos tiene 60 años de historia y los franceses saben que es una política de Estado que no varía con los gobiernos", explica por teléfono Reiner

Klingholz, director del centro de estudios.

Noes casual que los países nórdicos estén a la cabeza de la UE en tasa de fertilidad: "Fueron los primeros en ver que si la mujer trabajaba más fuera de casa y en empleo cada vez de más cualificación, las familias iban a necesitar más medios para tener hijos. Esas políticas que en Alemania llamaríamos modernas allí existen desde hace 40 años", explica Klingholz. "Comparativamente, dan mejores resultados las ayudas estructurales, como las guarderías, que ofrecer apoyo económico a las familias, como hace Alemania".

La tasa de fertilidad es especialmente sensible a las crisis económicas o políticas. A mediados de los noventa, como consecuencia de la crisis económica, la tasa de fertilidad en Suecia cayó hasta 1,5 hijos por mujer, tendencia que se frenó con un plan de choque. Se dio más ayudas si el segundo hijo nacía hasta dos años después del primero, y se reforzó la protección durante la baja de maternidad. En los países del Este, la transición hacia el sistema capitalista se llevó por delante varios puntos de su nivel de natalidad por falta de apoyo público a la natalidad.

Aunque en los regímenes comunistas era normal que la mujer trabajara fuera de casa, con la caída del muro de Berlín "todo quedó patas arriba", recuerda el director del Berlin Institute."Con la inseguridad económica, la posibilidad de viajar y consumir más, la decisión de tener hijos se pospone. Ha ocurrido también en Rusia o en Alemania del Este, ¡en dos años la tasa de fertilidad pasó de 1,75 hijos a 0,8!". Del este o del oeste, las alemanas siguen entre las europeas con menos hijos (1,32 hijos) por detrás incluso de España (1,38).

domingo, 1 de febrero de 2009

La heroicidad de tener hijos


http://www.lavanguardia.es/premium/epaper/20090123/53625007834.html

UN informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) advierte que el crecimiento de la población española se reducirá a la mitad en tan sólo dos años y se entrará en una etapa de bajo crecimiento vegetativo. Si, desde todos los puntos de vista, tener hijos es apostar por un futuro de crecimiento, su disminución relativa es sin duda sinónimo de decadencia. Dicho con rotundidad.

El vertiginoso crecimiento de la población española experimentado en los últimos diez años, gracias a la entrada masiva en edad fecunda de las generaciones del baby boom de mediados los setenta y de la inmigración, llega a su fin. El menor número de nacimientos que pronostica el INE (pasará de los 720.000 del 2007 a una media de 360.000 en los próximos diez años) se deberá al menor número de mujeres en edad de procrear y al frenazo en la llegada de inmigrantes a causa de la crisis económica.

Además, el crecimiento de la esperanza de vida en la próxima década tendrá como consecuencia que la población crecerá más en los mayores de 64 años que en los menores de 15, con lo que la tasa de dependencia seguirá ascendiendo hasta alcanzar el 53% (del 47% actual). La frialdad de las estadísticas esconde una situación trascendental: el hecho de que la mayor carga sobre las clases activas comportará que tener un hijo siga siendo visto como una heroicidad por un amplio sector de las mujeres, ante la cada día mayor dificultad de conciliar vida familiar (hijos y padres mayores) con el trabajo.

Es evidente que la sociedad española debe reflexionar sobre esta cuestión y exigir de sus representantes la elaboración de unas políticas familiares eficaces. Ahí está, por ejemplo, el caso paradigmático de Francia, que ha estado trabajando en ello desde hace cuatro decenios, hasta haberse convertido en la campeona europea de la fecundidad. Cada francesa tiene una media de 2,02 hijos por 1,39 de cada española, gracias al hecho de que Francia dedica alrededor del 3% de su PIB a sostener las políticas de familia (por el 0,7% en España, a pesar de los evidentes avances de los últimos años), con desgravaciones fiscales y ayudas directas, con subvenciones mensuales constantes por hijo hasta los 20 años, mientras que en España las más exiguas ayudas por hijo terminan a los 3 años. Además, la legislación francesa recoge derechos laborales que convierten la paternidad y la maternidad en una experiencia vital menos onerosa que en España, tanto desde el punto de vista social como económico. Este es, sin duda, el camino que deben emprender, sin demora, los gobiernos.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Cataluña registró en 2007 el mayor número de nacimientos en 30 años

Inmigración y fecundidad tardía ayudan a situar la cifra en 83.716 bebés

EL PAÍS - Barcelona - 27/11/2008

Cataluña registró el año pasado la cifra más alta de nacimientos de los últimos 30 años, según los datos que facilitó el Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat), que destaca que por primera vez el crecimiento se concentra en niños de padres extranjeros. Durante 2007, se contabilizaron 83.716 nacimientos, frente a los 82.077 de 2006, lo que supone un aumento del 2%. Desde 1996, las cifras de natalidad han ido aumentando hasta situarse en valores similares a los de 1979. El aumento se achaca básicamente a dos factores: la llegada, por un lado, de inmigrantes en edad fértil que ha disparado la fecundidad en edades jóvenes, y la tendencia a tener hijos en edad madura.

De hecho, éste es el primer año en que el crecimiento se concentra en bebés de padres extranjeros, según el informe de Indescat. En el conjunto de Cataluña, los nacimientos de este colectivo ascendieron a 16.675, lo que supone un aumento del 16,5% respecto a 2006, mientras que el de los españoles disminuyó el 2,8% frente al crecimiento cero de 2006. En Cataluña, el 69,4% de niños nacidos en 2007 son de padres españoles, mientras en el restante 28,3% uno de los dos progenitores, como mínimo, es extranjero, lo que supone que casi 3 de cada 10 bebés recién nacidos tienen uno de los padres o ambos que no son españoles. Por otro lado, los hijos de padre español y madre extranjera han aumentado el 9,8% y los de madre española y padre extranjero, en un 10,8%.

La tasa de natalidad, variable que refleja en número de nacimientos por 1.000 habitantes, se ha incrementado en 30 comarcas y ha descendido en 11. El Camp de Tarragona es la que tiene la tasa más elevada, con 12,9 nacimientos cada 1.000 habitantes, seguido de las comarcas de Girona y la zona central de Cataluña. La tasa media de Cataluña se sitúa en 11,7 niños por 1.000 habitantes y hay varias áreas que no la alcanzan. Son las comarcas del Ebro, Val d'Aran, el Área Metropolitana de Barcelona y zonas de Lleida.

Actualmente, la media de hijos se sitúa en Cataluña en 1,46, una centésima por encima del indicador de 2006. Si se estudia la fecundidad por la nacionalidad de las madres, la tasa de las extranjeras es de 1,87, frente al 1,33 de las españolas. La media de edad en que las mujeres tienen a sus hijos es de 31 años. La fecundidad por grupos en edades centrales ha disminuido, pero se ha visto compensada por los nacimientos tanto entre las mujeres más jóvenes como las de edad más madura.

La fecundidad entre los 35 y los 39 años ha aumentado en el 3%, y la de mujeres de 40 a 44 años, el 7%. En el otro extremo, en edades jóvenes, se observa una fuerte tendencia al alza. La tasa de 20 a 24 años ha crecido el 3% con relación a 2007, pero el aumento más importante corresponde a la población adolescente -de 15 a 19 años- que con un 12 por 1.000, aumenta el 10% respecto a 2006 y registra el indicador más elevado de los últimos 20 años.

Los tiempos de Marc, Álex, Júlia y Lucía

El nombre de Marc es, de largo, el preferido por los padres catalanes (salvo para los que viven en la Val d'Aran) cuando tienen un niño (1.385 casos), mientras que en el caso de las niñas las opciones están más repartidas: Júlia fue el nombre elegido en 977 ocasiones, seguido de cerca por el de Lucía (976). Paula, Laia y Maria ocupan, respectivamente, el tercer, el cuarto y el quinto puesto de la lista. Al nombre de Marc, le suceden otros tres también cortos: Álex (1.003 veces), Pol, Pau y completando la lista David y Arnau.

Los nombres más frecuentes en toda España fueron en 2005 el de Alejandro y Lucía. Al primero le siguieron las opciones de Daniel y Pablo y a la segunda, la de María y Paula. En el País Vasco dominan Iker e Irati, y Valencia es la comunidad autónoma que menos recurre a la lengua propia, a diferencia de lo que ocurre en Cataluña, País Vasco y Galicia, para escoger los nombres de sus hijos.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Modelos familiares y empleo de la mujer

FUENTE:

Modelos familiares y empleo de la mujer
en el Estado de bienestar español,
autora:
Almudena Moreno Mínguez
http://www.falternativas.org/base/download/c64b_12-09-07_EP%2025.pdf

Este trabajo trata de identificar los factores de tipo institucional, familiar y de género que explican la reducida fecundidad y el reducido empleo femenino que caracterizan a los países del sur de Europa. Algunas de las peculiaridades que caracterizan a los países del entorno mediterráneo (España, Grecia e Italia) se refieren al limitado desarrollo de las políticas familiares, a la permanencia de estereotipos tradicionales en los roles de género, la permanencia de la familia tradicional, el reducido empleo femenino y la reducida fecundidad. Los estudios realizados a tal efecto han apuntado cierto grado de vinculación entre las características que definen el Estado de bienestar en estos países, la continuidad del familiarismo, la limitada incorporación de la mujer al mercado laboral y la reducida fecundidad.

Consultad el documento completo en http://www.falternativas.org/base/download/c64b_12-09-07_EP%2025.pdf

domingo, 11 de noviembre de 2007

TASAS DEMOGRÁFICAS BÁSICAS

FUENTE: http://www.eumed.net/cursecon/2/demografia.htm

La ciencia de la demografía no se limita a la medición sino que incluye necesariamente la interpretación y análisis de los datos, las proyecciones y previsiones en base a supuestos que incluyen variables no demográficas. Sin embargo la demografía estadística es el punto de partida del análisis de la población en el que se trata de medir con precisión las magnitudes demográficas.

El concepto de fecundidad se refiere al número medio de hijos que tienen las mujeres. Para medirlo con precisión es necesario delimitar con precisión la variable que queremos medir ya que la cifra que la exprese será muy distinta según consideremos a todas las mujeres que viven en un momento determinado en un país, o sólo a las mujeres fértiles, eliminando las que mueren antes de alcanzar la edad fértil. Podremos estimar también tasas de fecundidad por edades o tasa de fecundidad de cohortes.

Vea la evolución de la tasa de fecundidad en los diferentes países de la Unión Europea

Las tasas de natalidad y mortalidad son el resultado de dividir el número de nacimientos o defunciones por la población total. Normalmente se expresan en tantos por mil y por año.

Vea la evolución de las tasas de natalidad y mortalidad en España.

La diferencia entre las tasas de natalidad y de mortalidad indican el crecimiento natural o vegetativo.

El crecimiento demográfico mide el aumento, en un período específico, del número de personas que viven en un país o una región.

La tasa de crecimiento demográfico depende, además de la tasa de natalidad y de la tasa de mortalidad, de los movimientos migratorios.

La tasa de natalidad depende a su vez de la tasa de fecundidad.

La tasa de fecundidad está influida por muchos factores pero el principal es el nivel cultural de la sociedad y especialmente de las mujeres: a mayor cultura, menor número de hijos se tienen.

La tasa de mortalidad depende del grado de desarrollo económico y sanitario.

La longevidad es la duración de la vida de una persona. Se mide mediante el concepto de esperanza de vida. La esperanza de vida de un tipo de persona es la media de la duración de la vida de ese tipo de personas. Así, la esperanza de vida al nacer en España en 1900 es la media del número de años que vivieron los españoles nacidos ese año. También podemos calcular la esperanza de vida a los 75 años en 1963: cuánto tiempo sobrevivieron de media las personas que ese año tenían una edad de 75.

Esperanza de vida mundial

La "esperanza de vida al nacer" es la tasa que mide el número de años que vivirá por termino medio un individuo de 24 horas de edad. El mapa muestra la esperanza de vida en todos los países del mundo, más de 75 años en los más desarrollados, menos de 55 en los menos desarrollados.

Los índices demográficos se suelen referir a las cohortes, el conjunto de personas nacidas en un período determinado. Una forma muy habitual de representar gráficamente el tamaño de diferentes cohortes en un momento determinado es la pirámide de población. El análisis longitudinal de las cohortes y las comparaciones entre cohortes son también muy ilustrativas de la dinámica de población.