"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

miércoles, 12 de mayo de 2010

La natalidad entra en declive en Catalunya El análisis



FUENTE: http://www.lavanguardia.es/premium/epaper/20100512/53925639180.html 

La media de hijos por mujer preocupa más que el total de nacimientos

"La fecundidad no debería reducirse"

BARCELONA - Redacción

El descenso de natalidad registrado en Catalunya en el 2009 después de trece años seguidos de aumento preocupa menos a economistas y sociólogos que el hecho de mantener estable la tasa de fecundidad - el número medio de hijos por mujer-y de asegurar que los niños tengan después una educación de primer nivel. La calidad antes que la cantidad.

Según adelantó ayer La Vanguardia,el año pasado nacieron en Catalunya 85.916 niños, un 3,8% menos que en el 2008. Este descenso pone fin al ciclo de aumento de la natalidad iniciado en 1996 y augura un declive que se prolongará hasta más allá del 2020, según las proyecciones del Institut d´Estadística de Catalunya (Idescat)

Pero el número total de nacimientos es una cifra sobre la que los especialistas en ciencias sociales no hacen juicios de valor. Más importante que la cifra bruta de natalidad es la tasa de fecundidad, que indica cuántos hijos tiene cada mujer por término medio. Una reducción de la tasa de fecundidad indicaría que las parejas empiezan a tener menos hijos. O, lo que es lo mismo, que una proporción significativa de parejas renuncian a tener hijos que, en circunstancias más propicias, hubieran tenido.

Con los datos de natalidad del 2009 conocidos hasta ahora, que se derivan del registro de bebés nacidos en Catalunya del Departament de Salut, aún no es posible saber si en el 2009 se ha reducido la fecundidad o sólo la natalidad. Los demógrafos ya habían pronosticado que Catalunya entraría en una fase de declive demográfico cuando las generaciones nacidas durante el baby boom de los años setenta dejaran de tener hijos y las generaciones vacías de los años ochenta llegaran a la edad de reproducción. La natalidad, decían, tenía que bajar algún día porque se reduciría el número de personas en edad fértil. El momento ha llegado. "El panorama que tenemos ahora por delante, con una población que va reduciendo con la edad sus efectivos, desde un máximo a los 34 años de edad a un mínimo de más lejos", dice el demógrafo del centro Migra Studium Lluís Recolons.

El inicio del descenso se registró en abril del 2009, nueve meses después de que los efectos de la crisis empezaran a castigar a la población, lo que sugiere que sí pudo producirse un descenso de la fecundidad. También es probable, aunque por ahora sólo es una hipótesis, que este posible descenso de la fecundidad haya afectado más a la población inmigrante que a la autóctona. Pero habrá que esperar a que el Idescat presente los datos detallados de los nacimientos del 2009 para saber cómo evolucionó la tasa de fecundidad.
"Sí sería preocupante si la tasa de fecundidad se redujera en la población autóctona porque, si además deja de llegar inmigración, no habría repoblación", advierte el economista Guillem López-Casasnovas, de la Universitat Pompeu Fabra (UPF). López-Casasnovas rechaza el discurso catastrofista según el cual, si la natalidad cae, la población activa no será suficiente para pagar las pensiones y la sanidad del creciente número de personas jubiladas. "El discurso que dice que tiene que haber cada vez más jóvenes para equilibrar la seguridad social no es cierto", afirma este catedrático. "Sólo se equilibraría si la política de formación de capital humano fuera de primera división y si el mercado laboral pudiera absorber toda esta masa. Pero España no se distingue precisamente por tener una formación de capital humano de primera división, y los jóvenes tienen una tasa de paro elevada". Margarita Delgado, del CSIC, coincide en que "lo importante, más que el número total de nacimientos, es la estructura demográfica de la población, la relación entre la población activa y la dependiente".