"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

lunes, 15 de marzo de 2010

Tecnocapitalismo y ciudad del futuro


Tecnocapitalismo

JOSEP MARIA MONTANER EL PAÍS 15/03/2010
 
El buen uso de la tecnología sigue siendo la clave del futuro de la vida humana en el planeta. Sin embargo, desde hace siglos la rentabilidad capitalista ha impuesto la tecnología aplicada como medida de todo. Por ello, la alternativa radica en su utilización responsable y socializada; en recuperar y continuar las tradiciones que entienden la modernidad como promesa de liberación e igualdad, tal como han sido las construcciones de Konrad Wachsmann y João Filgueiras Lima Lelé o como plantea el pensamiento activista de Vandana Shiva y Rosi Braidotti.
Lamentablemente, lo que hoy hay detrás de muchas de las presuntas arquitecturas avanzadas es la primacía del saber científico-técnico por encima de lo social-artístico. En La ciudad del futuro que publicaba el Ciberpaís del 28 de enero sigue dominando la idea impositiva y deshumanizadora de una tecnología que se pretende autónoma e igual en cualquier lugar, cuando cada sociedad es distinta. Por mucho que se diga, estas arquitecturas verticales no son sostenibles, y estas ciudades no son inteligentes, sino urbanizaciones exclusivas. Por mucho que se argumente, lo que quieren es homogeneizar; su objetivo es implantar una nueva versión de la sociedad de la seguridad y el control; una nueva forma de tecnofascismo que cuele como vanguardia.
Estos proyectos empresariales no ponen en duda el dominio del negocio y del consumo, las exigencias de una movilidad insostenible, la urbanización de lo que queda de campo y de naturaleza, y un gasto energético suicida. Sus imágenes son las de unas sociedades elitistas, que marginan la pobreza que recorre el mundo. La tecnología se sigue pretendiendo imponer con criterios instrumentales por encima de los humanos y culturales y, aunque se presente con nuevas apariencias, aumentará la desigualdad y el riesgo. En el fondo del conocimiento instrumental de la tecnología hay siempre una voluntad de poder que, o se deja en manos de los que quieren dominar para aumentar su riqueza, o se exige que revierta en toda la sociedad para facilitar el acceso a la calidad de vida, vivienda digna y redes de infraestructuras.

La ciudad del futuro. Urbanismo innovador

ene 
2010

IBM, Cisco, HP, el MIT y universidades de medio mundo  y universidades de medio mundo planean otros modelos de urbe – La edificación de Songdo, en Corea del Sur, y de Masdar City, en Abu Dabi, ejemplos inmediatos – Todas se piensan verticales y sostenibles.

Si el cine, desde Metrópolis aBlade Runner,fue el primero en imaginar el futuro, los arquitectos, ingenieros e investigadores se han encargado de añadir pragmatismo al asunto. Nadie lo duda, la tecnología estará en el centro de las ciudades del mañana. Pero habrá que esperar 30, 50 o más años para pilotar coches voladores, habitar edificios flotantes o ver a androides deambular por la calle.Los últimos proyectos para diseñar la urbe del siglo XXII, a cargo de IBM, Cisco y el MIT, tienen más de realismo que de ciencia ficción. La mayoría apunta a dos grandes objetivos: conseguir ciudades ecoeficientes en consumo de agua, electricidad y otros recursos, y dotar de inteligencia a todo lo que nos rodea (edificios, coches, objetos…).
IBM ya prueba en una docena de lugares, desde Nueva York a Hangzhou (China), estas ideas. En Malta, la compañía diseña una red inteligente de abastecimiento de agua y electricidad. Instalarán 250.000 lectores integrados con programas de análisis en tiempo real para detectar y prevenir fugas de agua y energía. Estará listo en 2012 y convertirá al país en el primero con un sistema capaz de ahorrar y administrar recursos de forma automatizada.
“La clave está en unir la infraestructura física a la tecnológica para obtener información en tiempo real y actuar sobre ella, anticiparse”, explica Elisa Martín Garijo, directora de innovación de IBM España y una de las responsables de la iniciativa de Malta. La empresa está aplicando el mismo concepto para prevenir crímenes en Nueva York y reducir el tráfico en Estocolmo. Es el inicio de la urbe del futuro.
Fuente: Ciberpaís