"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

domingo, 19 de septiembre de 2010

"Vivimos dentro de un gran agujero negro" según Nassim Haramein. Teoría del universo holofractográfico

FUENTE:http://wwwvivencias12.blogspot.com/2010/09/vivimos-dentro-de-un-gran-agujero-negro.html

Nassim Haramein, investigador, fundador de la Resonance Project Foundation

Entrevista en “La Contra” de “La Vanguardia” realizada por IMA SANCHÍS - 17/09/2010


48 años. Nací en Ginebra y vivo en Hawái. Casado y con dos hijos. He estudiado física durante 25 años de forma autodidacta. Todo está conectado con todo y debería tenerse en cuenta a nivel político. Las creencias espirituales son la física que todavía no hemos entendido

El sueño de todo físico es hallar la teoría que explique el  comportamiento de lo grande (universo) y de lo pequeño (átomos). 

Tenemos la física cuántica para lo pequeño y la relatividad para lo grande. 

Y no concuerdan. La física cuántica predice espacios finitos, y la teoría de Einstein, una curvatura continua. Mi teoría holofractográfica es válida para lo grande y lo pequeño. 

Pues explíquemela como se la explicaría a su hijo de cinco años. 

Imagine que en el centro del átomo (protón) hay un miniagujero negro (que es lo que ya predecían las ecuaciones de campo de Einstein), que es el que genera la fuerza de atracción que mantiene el átomo unido. 

Descríbame agujero negro.

Según la teoría convencional, es una masa con tanta energía, atracción gravitatoria, que la luz no puede escapar de él. Según mi teoría, para la que he modificado las ecuaciones de campo de Einstein, hay una parte que se contrae y otra que irradia. Hay un agujero negro dentro de un agujero blanco. 

¿Lo acepta la física? 

Acepta los dos agujeros, pero no uno dentro del otro. En mi teoría, cuando miramos una estrella estamos viendo lo que irradia - la parte blanca-de un agujero negro. 

Pero una estrella no es un agujero. 

En la física convencional no, pero según mi teoría siempre tiene que haber algo en el centro de las cosas que las esté atrayendo, sujetando: es lo que llamamos gravedad; pero la física cuántica dice que no funciona en las partículas elementales. 

Entiendo, entonces en medio del Sol hay un agujero negro, y de la Tierra... 

Sí, igual que en medio del átomo. El universo está hecho de escalas de agujeros negros. Vivimos dentro de un agujero negro al que llamamos universo. 

¿Sabría explicarme de dónde sale la materia? 

Este es uno de los grandes problemas: la fuente de la masa no está definida en física; es decir, que la fuente de lo que entendemos por realidad no está definida. 

Sin embargo, el vacío sí está definido. 

Sí. En el universo el 99,99999% es vacío, y toda la materia se compone de 99,99999% de vacío. Pero cuando miras el vacío a nivel cuántico descubres que es extremadamente denso en energía. En mis ecuaciones, el vacío es la fuente de la materia. 

El big bang es eso, ¿no? 

El big bang no explica cuál es la dinámica que provoca que ese momento de impulso suceda. Según mi modelo, la materia sale del vacío y vuelve al vacío, está en continuo proceso de creación. La materia está siendo creada por agujeros negros en el centro de galaxias, e incluso en el centro de la Tierra. 

¿Nuestro planeta crece? 

Eso dicen algunas teorías, que son mucho más precisas que la teoría del movimiento tectónico de placas. Si redujéramos la Tierra al 65%, todos los continentes ajustarían perfectamente. Pero, resumiendo, le diría que el vacío está lleno de energía y que se va dividiendo en varias escalas debido a patrones de interferencia de ondas. Esa división genera desde lo infinitamente pequeño hasta lo infinitamente grande. 

¿Escalas de qué? 

De condiciones de límites: un universo, un quasar, una galaxia, un planeta, un átomo. La energía irradiada por los agujeros negros es lo que vemos como campos magnéticos o electromagnéticos, y decimos "ahí hay algo" e identificamos un átomo aunque sólo sea vacío con un poco de radiación. 

Le sigo. 

En cada átomo tenemos la información de todos los otros átomos del universo. Cuando hice el calculo de cuánta energía existía en el protón (el núcleo de un átomo), el resultado fue la masa exacta del universo. 

¿Y eso qué demuestra? 

Toda la información de todos los protones del universo está presente en cada protón a través de la vibración del vacío. Debido a esta información, los sistemas (la biología, los planetas...) pueden autoorganizarse. Hasta hoy, la biología no se explicaba a través de la física. 

¿Así nace el ser humano? 

La consciencia es la relación entre la expansión o radiación y la contracción: la información que sale se comparte con el universo y vuelve a nosotros. 

Esotérico. 

Todo es un constante feedback de información. Usted está hecha de átomos que están en comunicación con el resto de los átomos del universo, así que absorbe información y la irradia. Es una explicación física, mecánica, de cómo puede suceder la conciencia en el mundo físico. 

La retroalimentación. 

En el artículo más reciente que he publicado, "El protón de Schwarzschild", explico cómo el protón, a través de su miniagujero negro, extrae energía del vacío para producir su masa, y lo que irradia es electromagnetismo. Es decir, que la fuente de la materia atómica es el vacío. Eso significa que tenemos la base para la creación. 

Eso es mucho decir... 

Conocer la estructura geométrica del vacío nos permitiría obtener energía del vacío cuando todavía no se ha convertido en materia. ¡Infinita cantidad de energía!, que nos permitiría incluso crear materia y viajar a través de las estrellas. 

Controvertido

Con 9 años empezó a gestar su teoría del universo holofractográfico; se ha pasado la vida investigando la geometría fundamental del hiperespacio, física teórica, cosmología y mecánica cuántica, pero nunca se tituló. Ha elaborado su teoría con la física Elizabeth Rauscher, merecedora de varias medallas por sus contribuciones a la física de agujeros negros. Pese a ello, su teoría (que se deshace de la mayor parte de la teoría cuántica) es muy controvertida, aunque hay físicos teóricos que la avalan: el jurado presidido por el profesor Daniel M. Dubois, de la Universidad de Lieja, le otorgó el Best Paper Award 2009, de la Asociación Chaos. Mañana da una conferencia de ocho horas en el auditorio Axa Wintertur, en Barcelona.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Cómo se fabrica la OPINIÓN PÚBLICA.


La percepción de los principales problemas de los españoles parte de lo que ocurre en la realidad, pero es objeto de una construcción por los medios y los partidos, como se ve con el terrorismo o la corrupción.

 ANXO LUGILDE  – LA VANGUARDIA, 12/09/2010

LA FÁBRICA DEL TEMOR No se puede crear un problema, pero sí es posible multiplicar su relevancia

LA ESCALADA La mayor inquietud se da si todos los medios y los partidos la creen justificada

DESAPARICIÓN La falta de atención a un problema en el ámbito público hace que sea ignorado

LOS EFECTOS La agenda de problemas cobra vida propia y actúa sobre la realidad

MIEDOS DE LA CRISIS El desempleo, la economía y los políticos centran las inquietudes sociales

FALLARON LAS PREVISIONES La corrupción no figura ahora entre las diez cuestiones más acuciantes

El periodista norteamericano  Lincoln Steffens generó en 1931 lo que él mismo definió como una “oleada de criminalidad”, al convertir en noticia sucesos que hasta entonces apenas merecían la atención de los periódicos. Le siguió el resto de la prensa neoyorquina, lo que captó la atención de la opinión pública y los políticos, de modo que imperó la sensación de que existía un grave problema de seguridad, a pesar de que el número de delitos se mantenía estable. Sólo se había puesto el foco sobre ellos. Este ejemplo, que se reproduce constantemente en España a través de los programas sensacionalistas de televisión, muestra cómo se pueden fabricar las preocupaciones colectivas que, si bien parten de la realidad, son construidas por los medios de comunicación y los partidos políticos.

También puede suceder al revés. Así, a pesar de lo que esperaban los sociólogos tras la aparición de reiterados escándalos urbanísticos y de casos como Gürtel y Pretoria, la corrupción no está ni siquiera entre los diez problemas que más inquietan a los españoles, según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Y la vivienda, que hace sólo tres años figuraba como la cuestión más acuciante, está muy relegada. Sin embargo, frente a estos fenómenos un tanto desconectados de la realidad, hay otros muy pegados a ella, como la espectacular alza de la preocupación por el desempleo.

“El cliente siempre tiene la razón”, proclama Fermín Bouza, catedrático de Opinión Pública de la Universidad Complutense, para quien la percepción de los ciudadanos es correcta, en mayor medida que la que transmiten medios de comunicación, aunque admite que en alguna ocasión la prensa marca la pauta, como pasó en el verano del 2006 con la crisis de los cayucos, cuando tocó techo la inquietud por la inmigración. En cualquier caso, Bouza esgrime el teorema de Thomas, según el cual “lo que definimos como real es real en sus consecuencias”.

La cuestión reside en cómo se construye esa verdad que expresan los datos que publica mensualmente el CIS desde el 2000 y que ya difundía de forma irregular desde 1985. “La percepción de los problemas no depende tanto de su magnitud como de su colocación en el centro del debate público”, explica Joan Botella, catedrático de Ciencia Política de la Universitat Autònoma de Barcelona. Así ocurrió con ETA en los tiempos de Aznar, cuando era eje del discurso oficial y las televisiones interrumpían su programación ordinaria tras cada atentado.

Hay un proceso de construcción, y, según apunta Botella, en ocasiones puede ser verosímil la imagen, aparentemente fantasiosa, de las maquinaciones de un grupo de sociólogos reunidos en un despacho para fabricar estados de opinión.

Para merecer la atención social, un problema “tiene que tener un sustento real”, señala Julián Santamaría, presidente de Noxa Consulting y ex director del CIS. Santamaría apunta que hay “una competición entre problemas”. Así, el paro pudo mantenerse al frente de las preocupaciones incluso cuando la tasa era baja porque no había otra cuestión de igual tirón.

“¿De qué habla la gente? De lo que está en los medios. Un problema puede existir, aunque si no figura en el ámbito público, se tiende a ignorarlo”, afirma Santamaría, quien indica que la relevancia de un asunto será mayor cuanto mayor sea el número de actores que le concedan importancia.

Esta regla se pone de manifiesto en lo que sucede actualmente con la corrupción en comparación con la etapa final de Felipe González. Hay diferencias de fondo, porque no tienen la misma visibilidad casos que afectan a comunidades, ayuntamientos o un partido, el PP, que a algunas de las principales instituciones del Estado, como ocurría en los 90. Pero es fundamental el tratamiento informativo y político, ya que ahora los medios de derechas no conceden gran importancia a la corrupción.

En este sentido, Fernando Vallespín, catedrático de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid y también ex director del CIS, destaca el papel central “del discurso de los políticos y de los medios, sobre todo estos últimos, porque son el filtro de los problemas a los que se presta atención. Las preocupaciones reflejan coyunturas, estados de ánimo que se plasman en los medios y se trasladan a las conversaciones cotidianas”.

Vallespín llama la atención sobre los diferentes diagnósticos de la realidad que reflejan las dos modalidades de identificación de los problemas en la encuesta del CIS, la de los tres principales de España y los tres que más afectan personalmente a los ciudadanos. En el primer caso, los más citados en julio fueron el paro (77,8%), la economía (51,3%) y la clase política (21,6%). Y en el segundo, la economía (43,3%), el paro (40,9%) y las pensiones (8,1%). En todo caso, la fase actual está dominada por la agenda de la crisis, no sólo a través del desempleo y la evolución del PIB, sino también por la desafección hacia la clase política, muy relacionada con la incapacidad del Gobierno para superar la coyuntura adversa y de la oposición para colaborar y erigirse en alternativa.

En el caso de las cuestiones económicas, la realidad puede tener una influencia mayor sobre las percepciones, como apunta Joan Botella, porque el ciudadano dispone de más información directa. Y en este momento no se observan grandes diferencias en el ranking de los problemas en función de la ideología y características sociales de los encuestados. Pero por ejemplo en septiembre del 2007 sí existían. Los votantes del PSOE señalaban en primer lugar a la vivienda y el terrorismo, casi empatados; los del PP, a ETA; los de IU, a la vivienda; y los de CiU, a la inmigración.

Las preocupaciones colectivas no responden necesariamente a la jerarquía objetiva de los problemas. Por ejemplo, España tomó conciencia de la pérdida de su imperio en 1898 tras abandonar Cuba, Puerto Rico y Filipinas, en lugar de hacerlo cuando más de medio siglo antes se había retirado de territorios como Argentina, México o Perú. Pero el miedo a no pintar nada en el mundo brotó entonces.

DESPILFARROS: Como nuevos ricos, de Francesc de Carreras en La Vanguardia

Julio Camba, aquel prodigio de ironía, escribió en un artículo que nunca criticaría a los “nuevos ricos” porque si alguna vez llegara a ser rico desde luego sería “nuevo”. Boutades aparte, todos sabemos que la expresión nuevo rico no se aplica a todo el que ha hecho fortuna recientemente, sino sólo al que la exhibe de forma exagerada, con mal gusto y por encima de sus posibilidades, pensando que mediante tal comportamiento se parece a los ricos de toda la vida. No sabe que estos, al no necesitar exhibir su riqueza, tienen como norma habitual actuar con discreción.

En los años que precedieron a la actual crisis económica, ¿hemos vivido como nuevos ricos? Las formas verbales en plural, en este caso el “hemos vivido”, siempre suelen ser inexactas. Algunos han vivido como ricos, otros menos, otros muy poco y muchos han seguido viviendo como pobres. Por tanto, no exageremos, a cada uno lo suyo.

Quienes durante estos años pasados seguro han vivido como nuevos ricos y por encima de sus posibilidades han sido las administraciones públicas, ahora tan ahorradoras y roñosas, sobre todo con los débiles. En Catalunya ya entramos en fase de campaña electoral y, como siempre en las campañas de este género, los candidatos nos explicarán sus programas, aquello que presuntamente van a hacer. Preferiría una campaña de otro tipo, una campaña en la que más que proponer planes futuros, los candidatos, sean del gobierno o de la oposición, explicaran mejor lo que han hecho en los últimos cuatro años, hasta qué punto han cumplido con lo prometido. Porque el mal estado de las cuentas públicas que genera esta reducción del gasto algo tendrá que ver con ellos: quizás han derrochado sin justificación alguna, quizás se han equivocado.

Desde luego ha habido dispendios famosos: los 400 euros y el cheque bebé de Zapatero, los 8.000 millones del plan E de ayuda a los ayuntamientos para obras menores, a los que ahora les falta dinero para pagar las nóminas. Esto en el plano estatal. En el plano local, fueron famosas las embajadas de Carod, sus viajes para promocionar lenguas indígenas en Latinoamérica, quizás para reducir la utilización del castellano. Aunque en cuantía económica esto fue de tono menor, meramente simbólico, casi todo es simbólico en Catalunya.

El otro día leía una información en el El País sobre la situación del nuevo aeropuerto de Lleida-Alguaire, inaugurado en enero pasado, que ha costado 97 millones de euros, el primer aeropuerto creado por la Generalitat y el único que no gestiona Aena. En las fotos que ilustraban el reportaje podía verse que se trata de una obra arquitectónica magnífica, un señor aeropuerto con todos los servicios. Todos, claro, a excepción de un pequeño detalle: casi no despegan ni aterrizan aviones. En estos momentos, sólo hay programados vuelos los viernes y los domingos. Los demás días, naturalmente, está abierto al público, pero sin vuelos. Debe de ser un espacio estupendo, con un vestíbulo amplio, un terrazo brillante, impecable, con un servicio de limpieza algo frustrado pero que sin duda cumple bien sus no difíciles tareas. Quizás podría utilizarse este aeropuerto para que los niños de las escuelas cercanas fueran a jugar a las chapas o a aprender cómo se coge un avión: el número de vuelo, la facturación de maletas, los controles, las colas en las puertas de embarque, las cintas en las que esperas con angustia la incierta llegada del equipaje. No es broma, tal como está la enseñanza, quizás sería una de las asignaturas más difíciles del curso.

Noventa y siete millones ha costado la obra, ya lo hemos dicho. Pero hay más: ahora estamos con los incentivos y las subvenciones. Para que este aeropuerto sirva para algo, la Diputación de Lleida y la Generalitat pagarán este año 1,6 millones a las compañías Ryanair y Vueling, además de un programa de ayudas a otras compañías todavía no concretado. Germà Bel, economista y conocido experto en la materia, dice que, “para ser rentable, un aeropuerto debe tener medio millón de pasajeros al año, y el de Lleida no tiene este mercado”.

De momento, 42.000 pasajeros lo han utilizado y esperan llegar a los 50.000 en diciembre. Por lo visto, confían mucho en los turistas que practican deportes de invierno. Ánimo,pues. Pero ¿cuántos esquiadores caben en las pistas de Baqueira y del Pallars? ¿Ya los han contado bien? De 50.000 a 500.000 hay un trecho. Aunque quizás son muchos los que quieren ir a esquiar… en avión. Nunca se sabe.
En todo caso, ninguna empresa privada se presentó al concurso para hacerse cargo de la gestión: debían estar dispuestos a invertir 20 millones de euros y pagar un canon anual de 2,2 millones. Las empresas se juegan el dinero de su bolsillo y deben dar cuenta de sus actuaciones ante sus accionistas. Las administraciones se juegan el dinero de nuestro bolsillo y no nos dan cuenta de nada. Ahí está la diferencia.
Esto es lo que había querido decir durante todo este artículo: menos programas electorales y más rendición de cuentas. Me parece que sí, las administraciones han actuado como nuevos ricos. Pero con nuestro dinero. Así cualquiera.


FFRANCESC DE CARRERAS, catedrático de Derecho Constitucional de la UAB.

La Vanguardia, 16 Septiembre, 2010

Polarización social y pensiones, de Vicenç Navarro en Público,16 Septiembre, 2010

La enorme concentración de la riqueza (tanto de la renta como de la propiedad) que ha ocurrido en la mayoría de países de la OCDE (incluida España) ha generado un debate en muchos de aquellos países que no ha aparecido en los mayores medios de difusión españoles. El tema que sí que ha aparecido mucho en nuestros medios ha sido la supuesta insostenibilidad del futuro de las pensiones, que ha originado la propuesta del Gobierno español de retrasar la edad de jubilación. Pero de concentración de las rentas y de cómo esta concentración está afectando al futuro de las pensiones no se ha escrito nada en los cinco rotativos de mayor difusión del país. Repito, nada.

No así en EEUU. En aquel país ha existido un debate muy intenso en varios diarios, incluido The New York Times. En EEUU, como también en España, las fuerzas conservadoras y liberales están subrayando que la transición demográfica hace inviable el futuro de las pensiones, a no ser que se retrase la edad de jubilación. Muchas de estas fuerzas están incluso proponiendo que la edad obligatoria de jubilación se retrase a los 70 años.

Las izquierdas, sin embargo, no están aceptando tal argumento y propuesta. Y están centrando su atención en la escandalosa concentración de las rentas que se ha ido produciendo en aquel país durante los últimos 30 años, consecuencia de las políticas neoliberales iniciadas por el presidente Reagan en EEUU y desarrolladas más tarde por la mayoría de los gobiernos de la OCDE, incluidos aquellos gobernados por partidos de raíces socialdemócratas, muchos de los cuales se han transformado en partidos socioliberales. En EEUU, el 1% de la población que tenía el 8% de la renta nacional en los años setenta ha pasado a tener el 24% en el año 2009.

El lector se preguntará: “¿Y qué tiene esto que ver con la viabilidad del sistema de pensiones públicas?”. Pues la respuesta es que tiene mucha relación. El sistema de financiación de la Seguridad Social es sumamente regresivo: es decir, cuanto más rica es la persona, menos paga (en términos proporcionales) a la Seguridad Social. Bill Gates, uno de los ciudadanos estadounidenses más ricos del mundo, paga 6.622 dólares a la Seguridad Social, prácticamente la misma cantidad que paga un empleado medio de su empresa. En EEUU (como en España), la carga impositiva para la Seguridad Social tiene un umbral (en EEUU es de 106.800 dólares) por encima del cual no se pagan impuestos para financiar las pensiones públicas. Monique Morrissey, del Economic Policy Institute (uno de los centros de investigación económica más reputados de Washington) ha calculado que eliminando gradualmente tal umbral –de manera que cada año se aumentara un 2%, hasta llegar a cubrir el 90% de la renta del contribuyente– se cubriría un tercio del déficit proyectado para el año 2040. Si en lugar de hacer el cambio gradualmente se hiciera inmediatamente, los fondos recogidos eliminarían aquel déficit completamente.

El hecho de que todo el debate en España (uno de los países de la OCDE, junto con EEUU, que tiene mayores desigualdades de renta) se centre en alargar obligatoriamente la edad de jubilación, en lugar de en aumentar la progresividad en la financiación de la Seguridad Social, se debe a que el sector de la población de rentas altas en España tiene mucho más poder político y mediático en nuestro país que el ciudadano normal y corriente. En realidad, la visibilidad mediática y política de una política pública tiene menos que ver con los méritos de tal propuesta que con las cajas de resonancia mediática de que goza. Véase, como ejemplo, el contraste en la exposición que tienen en los medios las medidas de austeridad y recortes de derechos sociales y laborales frente a las necesarias y urgentes reformas fiscales que se requieren para mejorar la capacidad recaudatoria del Estado y su progresividad.

Existe otra consecuencia de la creciente polarización de las rentas sobre las pensiones, de lo que tampoco se habla en el debate sobre las pensiones en España. La propuesta de retrasar obligatoriamente la edad de jubilación para toda la población que trabaja discrimina a las personas de baja cualificación y rentas bajas a costa de las rentas altas y medias-altas. Así, en EEUU una persona perteneciente al 5% de la población, la de mayor renta, vive 15 años más que una persona perteneciente al 5% inferior. En realidad, mientras la esperanza de vida de los ricos ha aumentado cinco años durante el periodo 1980-2009, la de las personas de rentas inferiores ha aumentado sólo un año (y entre las mujeres de este grupo de rentas el aumento ha sido incluso menor). Es un enorme error que no se permita a las personas con trabajos poco satisfactorios y estresantes jubilarse antes (en España el número de trabajadores que indica que su trabajo es estresante ha subido en los últimos 20 años de un 32% a un 48%. De ellos, el 68% realiza trabajos poco cualificados). Como también es un enorme error forzar obligatoriamente a personas altamente cualificadas a que se jubilen a los 65 ó 67 años, cuando todavía están en plena actividad intelectual. La pensión debería ser un derecho, no una obligación. De ahí que a las personas que gozan de su trabajo y que vivirán más años que las personas con bajas cualificaciones que vivirán menos, debería permitírseles retirarse más tarde de la edad obligatoria, si así lo desean.

Pero además de ser un error el retraso obligatorio de la edad de jubilación, es una gran injusticia, pues retrasarla significa en la práctica que los que vivirán menos años trabajen dos años más (algunos incluso piden cinco años más) para pagar las pensiones de los que vivirán más años, sobreviviéndoles incluso 15 años en EEUU y diez en España (en la UE-15 son siete años). Estas son las consecuencias que la polarización de las rentas tiene en la financiación y en la equidad del sistema de pensiones, de lo cual apenas se habla en nuestro país.

Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University