"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.
lunes, 16 de marzo de 2009
miércoles, 11 de marzo de 2009
España y la eficiencia energética (actividades de EL PAÍS DE LOS ESTUDIANTES)

Ahorro energético para frenar la crisis El Plan de Eficiencia aminora el consumo, pero de momento no resulta suficiente
España estaba cansada de recibir acusaciones por no mejorar
la intensidad de su consumo energético, que siempre crecía
acorde al PIB. Por fin, el Gobierno puso en marcha el primer
Plan de Ahorro y Eficiencia Energética 2005-2007, que ha
obtenido excelentes resultados, y su continuación para el perio-
do 2008-2012. Se quiere ahorrar en cuatro años 44 millones de
barriles de petróleo, que equivalen al 10% de nuestras importa-
ciones anuales de petróleo.
Se están haciendo los deberes, porque partíamos de consumir 200
toneladas equivalentes de petróleo (tep) por cada millón de euros
producido en 2004, y estamos reduciendo esta cifra de intensidad
energética porque consumimos de forma más eficiente. El
Ministerio de Industria, Comercio y Turismo (MICYT) diseña
sucesivos planes de ahorro y prevé para 2016 una intensidad
energética de 156 tep. Será porque utilizaremos tecnología
más eficiente, y habremos aprendido a ahorrar.
irá pareja a la mejora de la balanza exterior energética.
El problema es cumplir los objetivos marcados para 2012 por el
Plan de Ahorro y Eficiencia Energética, imprescindible para
cumplir con los compromisos de Kioto. Hemos empezado
mucho más tarde que otros países. “La industria lo tiene
más fácil porque le queda poco margen de mejora, pero
es difícil que lo haga transporte”, afirma Rodolfo Gijón,
secretario de
uno de los parques automovilísticos más viejos de Europa, y
con la crisis será difícil renovarlo. También lo será la reducción
de los vehículos pesados por carretera. La bajísima velocidad
del ferrocarril para mercancías frena su uso, y queda mucho por
hacer en intermodalidad”, añade Gijón. En transporte se debe-
rá realizar el 38% del ahorro de energía primaria, que es la utili-
zada para producir la energía final que nos llega, previsto en el
plan 2008-2012.
Otro 17% del ahorro del plan deberá realizarse en los edifi-
cios, y ése es otro capítulo que tampoco se cumplirá. La mayo-
ría de los 12 millones de edificios españoles deberían “sufrir
obras de aislamiento, y utilizar los nuevos sistemas informáti-
cos resumidos en la domótica para ser eficientes en el consumo
energético”, explica Alejandro Cobos, jefe de Producto de Soste-
nibilidad de Bureau Veritas. Las comunidades canalizan las ayu-
das para realizar estos cambios, pero “las iniciativas de las auto-
nomías son inconexas, poco efectivas y mal publicitadas, por lo
que tienen poco seguimiento”, añade Cobos. Se salvan Cataluña
y País Vasco, pero las peticiones llegan a triplicar las subvencio-
nes otorgadas. Quizás, por eso, otras comunidades prefieren no
dar publicidad a sus ayudas.
La falta de conciencia ciudadana de ahorro es otro de los
problemas. El potencial es muy grande, pero una buena parte
depende de medidas voluntaristas de los particulares. Y “es difí-
cil cambiar los hábitos en tan poco tiempo. Hemos vivido en
la abundancia, y un cambio de cultura es generacional. El cam-
bio se aceleraría con el aumento de las ayudas públicas para
tecnología eficiente”, explica David Suárez, socio de Booz & Com-
pany en España. “Los suministradores de energía también
pueden ayudar con la instalación de redes inteligentes para
controlar el consumo de los particulares, como se hace en Cali-
fornia y Australia con gran éxito”, añade.
Ana Peñuela, gerente de Everis para Energía, opina que las
medidas del Plan de Ahorro y Eficiencia “no se cumplirán en
2012 si no van acompañadas por medidas jurídicas que deben sa-
lir ya. Hay iniciativas complejas como la implantación de coches
eléctricos que requieren una infraestructura en los garajes pa-
ra cargarlos, y no se hará si no se obliga. No habrá un millón de
estos coches en 2014, como se quiere”. Peñuela da la bienveni-
da a las empresas de servicios energéticos, que proponen y eje-
cutan medidas de ahorro y eficiencia en grandes edificios y co-
munidades con gran éxito en otros países. “Ha sido la primera
medida de las 31 propuestas por el ministro Miguel Sebastián es-
te verano, pero todavía falta la regulación”.
Ahorro y eficiencia energética, y aumentar el peso de las energías
alternativas son “las bases de la estrategia española de energía. Nues-
tro objetivo es lograr que la intensidad energética primaria caiga en
torno al 21% en 2020, o sea, que necesitemos un 21% menos de energía
para obtener cada unidad de PIB”, afirma Francisco Macía, subdi-
rector general de Planificación Energética del Ministerio de Industria,
Turismo y Comercio (MITYC). Tan excelente evolución se cumplirá
con una realidad amarga reconocida por el propio ministerio. La crisis
es una tabla de salvación para acercarse al objetivo de ahorro de
2012, pero será a costa de cierres empresariales.
A pesar de la crisis, se mantienen todos los programas del plan de
ahorro, y “se han dotado los presupuestos. Los proyectos presentados
para obtener las líneas de ayuda han llegado a triplicar lo previsto”,
explica Enrique Jiménez Larrea, director general del IDAE. La economía
espanyola es especialmente sensible al precio del crudo, porque el 80% de
la energía consumida procede del exterior, y “se está haciendo
un esfuerzo para invertir en ahorro y eficiencia ante posibles
nuevas subidas de crudo”, puntualiza Jiménez Larrea.
Para Cristina García Orcoyen, directora gerente de Funda-
ción Entorno, esto no es suficiente. “No sólo debemos mejorar
los procesos y los productos de la economía tradicional, sino ha-
cer una nueva economía, tal y como ya han hecho otros países.
Y para ello se requiere una formación eficaz que debería ser
una de las prioridades para gastar el dinero público. Otros paí-
ses ya han disminuido su intensidad energética, modificando su
tejido industrial y favoreciendo el desarrollo de la industria tec-
nológica. Es una asignatura pendiente para España”.
Claves
A propuesta del ministro de
Industria, Turismo y Comercio,
Miguel Sebastián, el Consejo
de Ministros aprobó el Plan de
Ahorro y Eficiencia Energética
2008-2012, una iniciativa que
contiene 31 medidas que el
Gobierno pondrá en marcha
de manera urgente para intensificar
el ahorro y la eficiencia
energética de nuestro país.
Estas medidas de refuerzo, que
engloban cuatro ámbitos de
actuación distintos: medidas
transversales, movilidad, ahorro
energético en edificios, y medidas
de ahorro eléctrico, y que
se suman a otras ya en marcha,
están motivadas por el nuevo
escenario que se deriva de
la escalada del precio del petróleo
de los últimos tiempos.
ACTIVIDADES
Lectura
1. Indica el significado de
los siguientes términos o
expresiones relacionadas
con la energía: eficiencia,
domótica, energía primaria,
energías alternativas y energías
renovables.
2. Escribe qué es tep.
Analiza
3. Señala qué es el Plan de
Ahorro y Eficiencia Energética,
cuántos ha habido
y cuáles son sus objetivos.
4. Recoge cuál ha sido la
evolución del consumo de
energía en los últimos años.
5. Indica cuáles son las bases
de la estrategia española de
energía.
6. Señala qué dificultades se
registran para llevar a cabo
los objetivos del Plan.
7. Indica en qué comunidades
se está haciendo más
hincapié en el cumplimiento
del Plan.
8. Escribe qué problemas
se citan en el texto que
presentan aspectos como
la difusión de los coches
eléctricos.
9. Cita qué efectos tendrá
el ahorro energético.
Comentario de fuentes
10. Observa los gráficos
que aparecen en el texto e
indica: qué tipo de gráfico
son, el tema que se refleja,
las variables representadas,
el tipo de datos y la fuente
que proporciona los datos.
11. compara los datos entre
ambos y reflexiona sobre
si se representa la totalidad
de la energía primaria consumida.
Señala qué evolución
se prevé que habrá
en el consumo de las fuentes
de energía, indicando
cuáles subirán más y cuáles
irán en retroceso.
Investiga
12. Busca información sobre
los aspectos positivos
y negativos de cada tipo
de energía, tanto entre
las renovables como
entre las no renovables.
El ’sudoku’ atómico.La crisis energética obliga a mantenerla capacidad nuclear del país

EXTRA EL PAÍS 22/02/2009
MIGUEL ÁNGEL GARC[A VEGA
¿Nuclear sí o no? La respuesta a esta pregunta se halla imbricada
en el interior de cada persona al igual que lo están las creencias
religiosas. Y, como en éstas, es dificil encontrar conversos que hagan
el camino de ida o de vuelta.
Pero, por primera vez, la contestación a este interrogante tal vez
esté en un adverbio: quizá.
Es verdad que cada cierto tiempo se reabre el debate nuclear.
Los argumentos para hacerlo son viejos conocidos: de un lado,
la volatilidad del precio del petróleo; la debilidad energética europea
como ha evidenciado la reciente guerra del gas entre Rusia
y Ucrania; el, hasta ahora, imparable crecimiento del consumo;
la necesidad de cumplir con el Protocolo de Kioto... Esto en el
haber, en lado del debe estaría la contaminación que generan durante
miles de años los residuos; la falta de una solución definitiva
al problema del almacenamiento -Industria debe encontrar dónde
ubicar el almacén (ATC) que gestionará los residuos de alta
actividad asi como la incapacidad tecnológica, que no termina
de dar respuesta a su mejor alternativa: la fusión termonuclear.
Frente a estas dos posturas, en España estamos en una tercera
vía, más por dejación que por acción. En nuestro país hay ocho
reactores nucleares en activo, de los que tres de ellos --Ascó I y II y
Vandellós II-- están situados en Tarragona. En total, un 18,3% de
la energía que consumimos procede del átomo.
El ’lobby’ nuclear pretende que esta energía alcance el
30% del total en 2030 El Gobierno debe decidir antes de
julio el futuro de Santa M. de Garoña.
El Gobierno encara este sudoku energético consciente
de que dentro del propio partido "hay diferentes sensibilidades",
como ha reconocido Hugo Morán, secretario de Medio
Ambiente del PSOE. Además, hay que decidir antes de julio--su permiso
se acaba el día 5-- si prorroga la vida de Santa María de Garoña
(Burgos); la más antigua de las centrales españolas, ya que en
2011 cumple 40 años.
La planta viene muy tocada en su imagen pública tras detectarse
corrosión en la vasija del reactor. "¡Hay que cerrarla ya!", exclama
Joseba Agirretxea, diputado y portavoz en temas medioambientales
del PNV. Y avanza: "No es una cuestión de nuclear sí o no, sino
que, por longevidad, y por los múltiples problemas que ha tenido,
con paradas no autorizadas incluidas este verano, no debe seguir
en activo". Los dueños, Nuclenor (o sea, Endesa e Iberdrola),
no entienden esta beligerancia y aseguran que no es una opinión
ganeralizada en el partido vasco. "Hemos invertido en los últimos
diez años en seguridad más de 150 millones e implantado
2.500 modificaciones de diseño para que el reactor est~ en las mejores
condiciones", dice el portavoz de Garoña, Antonio Conrado.
Esta reflexión, a favor de la planta, también es la de María Teresa
Dominguez, presidenta del Foro Nuclear, lobby que agrupa
los intereses de la industria: "Seña un atropello que el Gobierno
cerrara Garoña, más aún si se contara con un dictamen positivo
del Consejo de Seguridad Nacional [CSN]. Además, no se tiene en
cuenta que sólo reemplazar la energía que genera costaría
26.000 millones", advierte. "Hay que hacer una politica energética
con vistas al largo plazo y que se aparte de los vaivenes políticos".
Este lobby ha hecho sus cuentas.
El objetivo sería que la energía nuclear pasara de representar
el 18,3% actual al 30% en 2030. Esto supone construir entre siete
y diez nuevas centrales, lo que costaría unos 50.000 millones.
En esta enrevesada partida, el Gobierno tiene, como hemos visto,
que decidir si prorroga la vida de Garoña, pero, también, el año
próximo tendrá que hacer 10 propio con Almaraz I, Almaraz II y
Vandellós II. Frente a esta encrucijada, la apuesta de la Administración
se vuelve nítida a medida que pasa el tiempo: todo parece
indicar que utilizará al máximo la capacidad que hay actualmente
instalada. Y esta estrategia incluye a la central burgalesa (que
1% de la energía total consumida).
"Nos tememos que el Gobierno prolongará su vida, al menos,
durante un par de años. Más tiempo sería una temeridad", vaticina
Francisco Castejón, de Ecologistas en Acción.
La idea es dejar la puerta abierta al átomo, en previsión de
que la crisis energética arrecie, pues España importa el 85% de la
energia que consume. La situación es tan compleja que voces
antaño cñticas con lo nuclear como José Maña Fidalgo, ex secretario
general de CCOO, o incluso Felipe González --quien en 1984
promulgó la moratoria-- abogan por reconsiderar esta energía.
Mientras, en el Ministerio de Industria remiten al programa del
PSOE, que habla del cierre de todas las plantas, y, respecto a Garoña,
a la decisión que adopte el CSN. Aunque la aprobación final
corresponde a Industria.
Con este ruido de fondo "resulta menos controvertido socialmente
dar aire a las plantas existentes, frente a la opción de cerrarlas
o construir otras nuevas", prevé David Bach, profesor de Dirección
Estratégica del Instituto de Empresa. De hecho, ya se han
visto algunos guiños de la Administración que respaldan este argumento.
El Consejo de Ministros aprobó una contribución española
al Organismo Internacional de la Energia Atómica y bajó
un 0,3% la cuota que deben aportar las centrales nucleares para
financiar la gestión de los residuos radiactivos. Ahora bien,
mientras todo esto sucede, no se responde una pregunta clave:
"¿Cuál será el mix de energía para España a medio y largo plazo?",
se pregunta David Bach.
José Manuel Casteleiro, profesor del ESIC, cree que una buena
opción podña ser que la energía del átomo oscilara entre el 30 y el
40% de la cesta energética, un porcentaje en el que coincide con el
Foro Nuclear. Evidentemente, los grupos ecologistas abogan por
que no se utilice en ningún porcentaje y, el PP, a través del dipu-
Francia, Suecia y el Reino Unido se han lanzado a abrir
nuevas plantas.
En el mundo hay 44 reactores en construcción y otros
200 en proyecto tado por Segovia, Javier Gómez
Darmendrail, plantea "un consenso entre lo dos grandes partidos
políticos y la supresión de la moratoria".
Y precisa: "No es que seamos pronucleares, pero pensamos
que en el actual m/x la energía nuclear es indispensable".
Esta vuelta a la reflexión nuclear ha calado. En todo el mundo
hay 44 reactores en construcción mientras que unos 200 ya
están planificados, de los que 26 corresponden a EEUU. En el Europa,
Francia acaba de permitir la construcción de un nuevo EPR
(European Pressurized Reactor), que se sumará al que está en construcción,
y a los 59 que tiene producen el 77% de la energía. Suecia
ha confirmado la construcción de nuevas centrales y el Reino Unido
Ya dio luz verde en enero del pasado año a la construcción de
más reactores. Italia y Polonia, que no tienen ninguna central, se
están replanteando esta estrategia.
Y China cuenta con 11 proyectos en marcha. Esta es la visión global, que evidencia
ese retorno lento, pero sostenido, al átomo. Sin embargo, las
dudas proceden de Finlandia. En la isla de Olkiluoto se está construyendo
el único reactor de tercera generación (OL3) que está
en marcha en Europa. El coste previsto es de unos 3.000 millones.
Pero la empresa ya reconoce que los números no se cumplirán.
"El precio final se irá a los 5.500 millones, la generación de
residuos será superior a la prevista y, encima, más radiotóxicos",
uente: CSN . EL PAÍS dicen los ecologistas.
jueves, 5 de marzo de 2009
La biomasa con fines energéticos y sus riesgos

La biomasa con fines energéticos es una subdivisión de la biomasa en la que la materia prima es especialmente cultivada con la única finalidad de ser convertida luego en combustible.
Estas actividades generan controversias, debido a que en dicha producción se experimentan ciertas agresiones ambientales, como la utilización de agroquímicos, contaminación de los acuíferos determinados a la zona de cultivo o la posible introducción de transgénicos en algunas especies con los conocidos inconvenientes a largo plazo.
Los cultivos energéticos son también conocidos como agro carburantes, y serán identificados como tales todos aquellos cultivos que se realicen con el propósito de producir energía, pudiendo ser de cereales, forestales, herbáceos y otros.La biomasa es convertida en energía mediante diferentes métodos diferenciados en:
- Termoquímicos: Combustión, pirolisis.
- Biológicos: Fermentación alcohólica, fermentación mecánica.

Ya hemos conocido un poco más acerca del origen de la Biomasa y los usos que pueden dársele a esta energía renovable.
En esta ocasión sabremos respecto a los riesgos y restricciones que se encuentran en el camino de convertir los deshechos orgánicos en energías reutilizables.
* Principalmente puede resultar en desventaja el hecho de que primero debe producirse la materia prima que se convertirá en Biomasa, para esto la producción debe ser estacional.
* La materia prima que luego será procesada es de baja densidad energética, por lo tanto ocupa mucho volumen, dificulta su almacenamiento y representa inconvenientes además en su transporte y manejo.
* En comparación, la Biomasa representa una inversión mucho mayor debido a lo elevado de su coste en producción, frente a, por ejemplo, la energía proveniente de combustibles fósiles.
* Muchas veces se generan controversias debido al hecho de que los terrenos usados para la producción de materia prima de la Biomasa podrían ser utilizados en la producción de alimento.
* Los combustibles que derivan de la Biomasa tienen un menor rendimiento energético frente a otros.
* A diferencia de otras energías renovables, la Biomasa necesita de todo un acondicionamiento y transformación previa antes de ser viable para la utilización.
* En su elaboración se producen partículas de materia orgánica, monóxido de carbono, gases orgánicos y óxidos de nitrógeno que representan un impacto de contaminación atmosférica.
* Contradictoriamente, en el proceso que conlleva la producción de la biomasa, se utilizan transportes y maquinarias que trabajan con combustibles fósiles y recursos no renovables.
* Restricciones políticas también hacen problemático el uso de Biomasa, políticas energéticas, impuestos y subsidios hacen que los elevados costos que representan mantenerla no alcancen las ventajas ambientales que representan otros recursos energéticos renovables.
Fuente: http://www.ecologismo.com/2008/11/14/biomasa-con-fines-energeticos/#more-923