"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Microsoft vuelve a arremeter contra Google

La compañía insiste en acusar al buscador de prácticas "potencialmente anticompetitivas"

REUTERS / EL PAÍS - Washington / Madrid - 27/02/2010
 

Dos días después de que la Comisión Europea pidiera a Google explicaciones por el abuso de posición dominante que denuncia Microsoft , la compañía de Bill Gates ha lanzado este viernes su ataque más feroz al buscador, a quien, instado a presentar denuncias ante las autoridades reguladoras, ha acusado de prácticas "potencialmente anticompetitivas".

"Nuestras preocupaciones se refieren únicamente a las prácticas de Google encaminadas a blindar a sus compañeros de negocio -como Google Books- y excluir a sus competidores, socavando ampliamente la libre competencia", ha afirmado el abogado de Microsoft Dave Heiner en un blog publicado en el sitio web de la compañía. "En última instancia, serán los organismos de Derecho de la Competencia los que tendrán que decidir si las prácticas de Google debe ser vistas o no como ilegales", ha añadido.

Tres son las compañías que requerieron esta semana el amparo de Bruselas: el sitio británico de comparación de precios Foundem, el buscador jurídico francés ejustice.fr -ambos relacionados con Microsoft- y la web de compras Ciao!. Los dos primeros alegan que Google les coloca muy abajo en la lista de resultados de búsqueda porque son competencia del propio Google. Ciao! mantiene que las tarifas publicitarias de Google son artificialmente altas en Internet.

En respuesta a las acusaciones, Julia Holtz, abogada de Google, ha hecho notar en conferencia con Bruselas que Foundem pertenece a un lobby parcialmente financiado por la compañía de Bill Gates y que Ciao! fue comprada en 2008 por Microsoft, rival que intenta a la desesperada entrar unido a Yahoo! en el universo de los buscadores.

Holtz arguye que es muy difícil encontrar un sistema perfecto de clasificación de las entradas y asegura que Google sólo busca dar prioridad a las entradas que parecen más útiles a los usuarios.

El ciudadano se aleja de sus líderes


Caricatura de Barack Obama


 

La crisis abre un desafío colosal al ejercicio del poder, desata desconfianza en las élites y abre un nuevo flanco a los populistas - La excepcional tensión entre las necesidades de largo plazo y el castigo electoral a corto dificulta la acción de gobierno

ANDREA RIZZI EL PAÍS 27/02/2010

Abatido el muro de Berlín, el avance progresivo de la democracia liberal pareció en los años noventa una fuerza tan incuestionable como una ley física. El irresistible atractivo de la mezcla de libertad y bienestar propia de Occidente conquistó países como ningún ejército nunca pudo. Entre 1990 y 2006 el número de democracias pasó de 76 a 123. Nada parecía capaz de cuestionar los logros y los cimientos políticos liberales. Francis Fukuyama insinuó provocativamente en 1989 que el mundo se hallaba ante "el fin de la historia", como "punto final de la evolución ideológica humana y universalización de la democracia liberal como forma final de gobierno humano".

Desde 2006, el número de democracias ha bajado de 123 a 116
Los dirigentes parecen paralizados entre negociaciones y rabia popular
40 países sufrieron un deterioro de las libertades en 2009, dice Freedom House
"Mucha gente cree que el modelo chino tiene sus ventajas", comenta Krastev

Veinte años después, esa fuerza expansiva se halla en un grave estancamiento. Las democracias llevan tres años retrocediendo, y se han reducido a 116, según calcula la prestigiosa Freedom House, un centro de estudios independiente estadounidense fundado en 1941 que analiza la situación mundial de libertades y democracia. A los factores específicos, nacionales, de cada colapso, se suma ahora un preocupante temblor global: la crisis económica. Incubada y estallada en el seno del capitalismo, se abate ahora sobre el modelo político liberal con agresividad, alimentando frustración popular y evidenciando fragilidades de su sistema de gobierno. A la ineptitud para regular adecuadamente los mercados financieros, los gobiernos democráticos suman ahora tremendas dificultades para paliar el desastre y tomar medidas necesarias pero impopulares. ¿Está a punto de resucitar la historia?

Puede que no, pero el final se hizo repentinamente turbulento. Las consecuencias de la Gran Recesión no se limitan a decenas de millones de empleos perdidos. En las democracias más maduras, la crisis abre la enésima brecha de la historia a francotiradores populistas, mientras los dirigentes renquean semiparalizados por extenuantes negociaciones o por el cobarde temor a perder consenso. En las más pobres, directamente agrieta los frágiles pilares del sistema, ya acosado por otros factores locales. Y, fuera del perímetro democrático, amenaza con empañar la capacidad de atracción de ese modelo político, el motor que convenció a tantos pueblos a abrazar sus valores.

El desafío no es ideológico. Empaquetado el telón de acero, la liberal democracia no tiene alternativas realmente competidoras. El desafío es funcional. En los últimos meses se ha quedado en la retina de muchos el contraste de imagen entre los dirigentes chinos, que han esquivado ágil y exitosamente la embestida de la crisis, y sus colegas occidentales, que se hallan ahogados en una maraña de negociaciones, explicaciones y precauciones. Éstas son el fundamento de la grandeza de la democracia pero también, en ocasiones, un frustrante límite a la eficacia de su gobierno.

"La crisis, de momento, no ha producido una ola de cambios de régimen, pero ha puesto en el foco la cuestión de la gobernabilidad", considera Ivan Krastev, analista político y miembro fundador del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores.

El modelo chino -con su falta de libertad- no se convierte por ello repentinamente en una alternativa irresistible, pero contribuye a evidenciar las arrugas del liberal. Las tremendas dificultades legislativas de Barack Obama -que ganó holgadamente la presidencia y cuenta con mayoría en ambas cámaras del Congreso estadounidense, pero se encuentra frenado por el exigente sistema de mayorías requeridas- son quizá el paradigma de ciertas potenciales degeneraciones de la fenomenología democrática. Lo que es prudencia a largo plazo puede ser un estorbo a corto.

Para más inri, los dirigentes democráticos deben enfrentarse ahora no sólo a problemas titánicos, sino hacerlo ante un horizonte de movimientos populistas que aparecen o repuntan y condicionan con fuerza la escena política. Como el Tea Party estadounidense -con su retórica anti-Estado y antiélites- o las formaciones con discursos xenófobos que agitan varios países europeos -Holanda, Italia, Grecia...-. El populismo es una vieja y conocida plaga de las democracias, y los colapsos económicos son su caldo de cultivo preferido. En otras décadas parieron monstruos.

"Yo creo que el mayor impacto de la crisis actual consiste en una profunda transformación interna a los regímenes democráticos", argumenta Krastev. "Somos testigos de un colapso de la confianza en las élites políticas y empresariales y de la emergencia de una nueva oleada populista global. Ahora, las tensiones estructurales en las democracias modernas no son tanto entre izquierda y derecha, sino entre pueblo y élite. Las elecciones están perdiendo su significado de opción entre alternativas y se transforman en procesos a las élites. Así, la democracia ya no es una cuestión de confianza, sino más bien de gestión de la desconfianza", concluye Krastev.

La escalada de la desconfianza complica ulteriormente la tarea de los líderes de tomar medidas necesarias pero impopulares. Éstas son siempre maniobras difíciles, pero más cuando la tropa no confía de antemano en los generales. Entre las reformas sociales que inflaman las opiniones públicas y las financieras que preocupan los mercados, muchos líderes occidentales dan más que nunca la sensación de no saber cómo moverse. En el primer mundo esto puede suponer una pérdida de competitividad, conflictos sociales, pero no una amenaza existencial. En otros lugares, el tema es más grave.

Si las democracias ricas titubean, las pobres tiemblan. "En el análisis del impacto de la crisis es fundamental dividir entre esos dos grupos. En el primero, por ejemplo, se extiende el caldo de cultivo para el populismo; pero en el segundo, directamente hay riesgos de colapso del sistema político", argumenta Ignacio Urquizu, profesor de Sociología de la Universidad Complutense, remitiendo a un interesante estudio de Adam Przeworski y Fernando Limongi, Modernization: theories and facts.

Przeworski y Limongi han observado 101 democracias entre el año 1950 y el 1990. Ninguna de las 32 con renta per cápita superior a los 6.055 dólares colapsó en todo el periodo estudiado; entre las restantes 69, cayeron 39. De ellas, 18 lo hicieron al año siguiente de un retroceso de la renta per cápita. "Las democracias, especialmente las pobres, son extremadamente vulnerables en los ciclos económicos negativos", concluyeron los dos profesores sobre la base de contundentes datos. El ensayo es de 1997.

El panorama sobre el que se abate ahora la tormenta económica no es tranquilizador. Freedom House considera en su informe sobre el año 2009, publicado en enero, que la "erosión de la libertad se está intensificando". Es el cuarto año consecutivo que esta organización registra un retroceso, porque el número de países que sufren un deterioro supera a los que mejoran. Desde 2005, las democracias electorales han pasado de 123 a 116; 40 países han experimentado retrocesos en el respeto de libertades y derechos fundamentales en 2009, frente a sólo 16 que lograron avances.

Naturalmente, cada país tiene circunstancias específicas que provocan el retroceso, pero en el conjunto los datos sugieren que una crisis excepcional se materializa en un momento ya de por sí negativo.
"En los ochenta, la ecuación parecía infalible: abraza la democracia liberal, y tendrás crecimiento económico", dice en conversación telefónica Arch Puddington, director de investigación de Freedom House. Eso atraía. "El riesgo ahora es que las democracias liberales resulten menos atractivas y que ciertos países puedan mirar con mayor interés a otros modelos. La situación actual puede aumentar la credibilidad del modelo chino ante la mirada de algunos observadores. Aun así, no creo que se pueda recrear una situación de bipolaridad como en la guerra fría. El modelo chino es difícil de copiar. Y, en fin, China no es y no parece el país más feliz del mundo", apunta Puddington.

"No es que haya un nuevo entusiasmo por el autoritarismo, pero después de la crisis mucha gente cree que el capitalismo autoritario tiene sus ventajas", considera Krastev. "Aun así, creo que incluso los admiradores del modelo chino tienen sus dudas en imitarlo", coincide.

En el pasado, algunos analistas han considerado provocativamente la diferencia en la tasa de crecimiento de China (10% anual de media en la última década) y de India (6%) como el precio de la democracia. Sea cierto o no, el avance económico supone un fuerte respaldo psicológico para el modelo chino y sus defensores, así cómo la recesión es un mazazo para las opiniones públicas de las democracias.

Según un estudio del Pew Center, en el baricentro mundial de las democracias liberales, Estados Unidos, los ciudadanos consideraron la actual década la peor desde los sesenta por abrumadora mayoría, opinaron que el liderazgo mundial de EE UU está en claro declive y, por primera vez, la mayoría consideró que China es la principal potencia económica mundial. Un dato sorprendente, ya que el PIB de EE UU es todavía el triple del chino.

No va mucho mejor entre los nuevos adeptos de la democracia. Entre 1991 y 2009, el porcentaje de ciudadanos que aprueban la adhesión al sistema capitalista ha retrocedido drásticamente en los nueve países de Europa del Este sometidos a una encuesta del Pew Center. Sorprendentemente, incluso el cambio a la democracia ha perdido adeptos en seis de nueve.

Las opiniones son volátiles, y un leve cambio de viento económico soplará sin duda hacia arriba ciertas encuestas. Pero hasta entonces, será necesario cuidar un sentimiento más profundo e importante para las sociedades: la pérdida de la sensación de progreso. La revista The Economist le dedicó en diciembre un interesante artículo de portada.

"La idea de progreso es la espina dorsal de una sociedad. En el extremo, sin la posibilidad de progreso, el avance de uno es la pérdida de otro", escribía el rotativo británico. El problema es acuciante en una etapa de alto paro y recorte de derechos sociales. La falta de progreso agudiza el instinto de mors tua, vita mea sobre el que juegan xenófobos y populistas. Quienes intentan dividir las sociedades entre "nosotros" y "ellos", sobre la base de la raza, o de la clase social.

"Esta crisis económica, como todas, dará un nuevo impulso al populismo", comenta en una conversación telefónica Michael Kazin, profesor de Historia de la Universidad de Georgetown. "Lo bueno, en esta ocasión, es que no hay alternativas tan preocupantes como las de los años treinta. Pero incluso si contenidos en el seno de los regímenes democráticos, los movimientos populistas pueden tener efectos sensibles. El Tea Party, en EE UU, creo que afectará sobre todo al Partido Republicano. Pero a través de esa influencia, polarizará la escena política nacional, y cobrará resultados, como ya está haciendo con la reforma de la sanidad", dice Kazin, autor de The populist persuasion: an American History.

En Italia, la Liga Norte cabalga el malestar de la crisis y fuerza al Gobierno del que es parte a tomar medidas durísimas en política de inmigración. En Holanda, la formación derechista y populista liderada por Geert Wilders gana enteros a gran ritmo. En Francia, Nicolas Sarkozy ha logrado marginar al Frente Nacional, pero impulsa periódicamente iniciativas que muchos analistas consideran populistas y estudiadas para desinflar la bolsa de votos de la derecha lepenista. La última, el debate sobre identidad nacional, sobre qué es ser francés en el siglo XXI.

Las distintas arquitecturas constitucionales responden de diferente manera a la presión. Ciertas leyes electorales favorecen el populismo, obligando a los principales partidos a cubrir las alas extremas; otras estimulan las carreras al centro. Ciertos reglamentos parlamentarios, como el estadounidense, fuerzan una laboriosa búsqueda de consensos; otros, menos. Ciertas constituciones dan más margen a los Gobiernos, otras, más poder de marcaje a los parlamentos.

La libertad es, en todas ellas, un activo inigualable. En perspectiva amplia, además, frenos y garantías favorecen la prudencia y ahorran errores. La cuestión es reflexionar sobre las respuestas de cada arquitectura constitucional al test de la crisis, y reflexionar, a la luz de los nuevos retos socioeconómicos, si el equilibrio es el más adecuado, estable y ágil para generar progreso y consenso. Y capacidad de seducción, que es lo que en el fondo mejor tumba a las dictaduras.

viernes, 12 de febrero de 2010

De súbditos a ciudadanos, la gran transición



http://www.elpais.com/articulo/opinion/subditos/ciudadanos/gran/transicion/elpepiopi/20100211elpepiopi_4/Tes/

FEDERICO MAYOR ZARAGOZA 11/02/2010


"Escribo sobre un naufragio / ... sobre lo que hemos destruido /
ante todo en nosotros... Pero escribo también desde la vida... /
de un tiempo venidero".
José Ángel Valente en


Sobre el tiempo presente.


La solución a los gravísimos desafíos que enfrentamos es más democracia, mejor democracia. Y ello exige participación activa y conocimiento profundo de la realidad, que se dan especialmente en los "educados", es decir, los que actúan en virtud de sus propias reflexiones y nunca al dictado de nadie. Educación -no me canso de repetir esta inmejorable definición de Francisco Giner de los Ríos- es "dirigir con sentido la propia vida". Tener las alas sin lastres, adherencias, adicciones, para volar a contraviento, para plantar cada día, aun en tiempo desapacible, semillas de futuro, para avizorar, vigías del mañana, el porvenir, para procurarlo menos sombrío.


El artículo primero de la Constitución de la UNESCO establece que el resultado del proceso educativo deben ser personas "libres y responsables". Educación para todos a lo largo de toda la vida. Para todos, no para unos cuantos. Y todos es muy peligroso, porque los educados no permanecerán impasibles, resignados, sometidos. No serán espectadores, sino actores. No receptores adormecidos, distraídos, atemorizados, sino emisores. No permanecerán silenciosos ni silenciados. Expresarán, con firmeza y perseverancia pero pacíficamente, sus puntos de vista.


Con ciudadanos educados ya no habrá dogmatismo, extremismo, fanatismo, ya nada será "indiscutible" ni se obedecerá de forma inexorable. La educación vence la apatía, induce a la acción.
Sí, la educación es la solución. No hay democracia genuina si no se participa, si los gobernantes y parlamentarios no son, de verdad, la "voz del pueblo". Educación, pues, para la ciudadanía mundial, teniendo siempre presente el artículo 21/3 de la Declaración Universal: "La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público".


Hoy se premia a quien mayor esplendor mediático aporta; se promueve a deportistas, escuderías, etcétera, con desmesuradas cantidades y deificantes actos de presentación por el más desmesurado todavía retorno audiovisual; se patrocinan acontecimientos según aconsejan los cálculos de las compensaciones previsibles..., y los ciudadanos, sin tiempo para pensar y promover sus verdaderas opciones, siguen como espectadores indulgentes los espectáculos que se les presentan.
Tan acomodados llegan a sentirse como espectadores y receptores, tan obcecados, que pueden conocer sin inmutarse noticias sobre corrupción, sobre asimetrías intolerables, sobre hambre o niños-soldado.


Para movilizarse, para implicarse, para involucrarse es imprescindible tener tiempo para reflexionar. Cada ser humano único, capaz de crear, capacidad distintiva de la especie humana. Capaz de participar, rehusando las ridículas "obligaciones de la pertenencia", que hacen que muchos apoyen "porque sí" a determinados líderes o ideologías que, bien pensado, no tienen nada que ver con sus preferencias. En el preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos se dice que su ejercicio liberará a la humanidad del "miedo y de la miseria". La historia de la humanidad va unida al temor: temor al poder, temor a los dioses, en lugar de amor. Es preciso vencer al miedo con la palabra.


Es esencial "escuchar" el mundo. Observarlo, que es mucho más que verlo y que mirarlo. Tener esta visión planetaria, esta consciencia del conjunto de la humanidad, que es lo que nos permitirá reaccionar sin esperar a tsunamis que nos emocionen, que nos pongan en marcha.


Junto a la grave degradación medioambiental, la marginación de valores no sólo ha conducido a la deshumanización, sino a una competición en la que todo vale, sin límites, que busca afanosamente, sea cual sea el precio social y las condiciones laborales, la producción menos costosa. China, la fábrica del mundo, ha resultado ser, de este modo, el país comunista-capitalista que todos cortejan. Pero 1.300 millones de habitantes son muchos millones para imaginar indefinidamente la sumisión. Mejor prevenir...


Los plutócratas (G-6, G-7, G-8, ... G-20) han pretendido -y algunos todavía insisten- convertir el mundo en un gran zoco donde todo, empezando por la gente, forma parte de transacciones mercantiles. Los principales responsables de las crisis presentes (social, económica, medioambiental, alimenticia, democrática, ética) pretenderán tomar de nuevo el volante... si es que realmente se ha logrado que lo suelten. Controlan las finanzas, ocupan altas posiciones públicas y manipulan los medios de comunicación. Pero es posible -ojalá consigamos que sea pronto probable- que, como sucede ya en algunos países, la movilización ciudadana, la resistencia por fin manifiesta, lo impidan.
Los poderosos, que han ahuyentado desde siempre a los ciudadanos que, con mayor atrevimiento, ocupaban el estrado, no contaban con la "revolución virtual". La capacidad de participación no presencial (por telefonía móvil. SMS, Internet...) modificará los actuales procedimientos de consulta y elecciones. En síntesis, la democracia.


La decepción ciudadana al ver la incapacidad de los Estados para llevar a la práctica unos Objetivos del Milenio ya muy menguados y, más recientemente, hacer frente a las responsabilidades globales que supone el cambio climático, ha ido acompañada de la perplejidad e indignación que ha producido el "rescate" de las corporaciones financieras, responsables en buena medida de la grave situación que encaramos.


¿Y la gente? ¿Cuándo se "rescatará" a la gente? Es indispensable un multilateralismo eficiente, con instituciones internacionales dotadas de los medios de toda índole que requieren para el ejercicio de su misión.


Se terminaría así con los tráficos y mafias que hoy disfrutan de la mayor impunidad gracias a los paraísos fiscales, que deberían ser clausurados de inmediato y sin contemplaciones, ya que a ellos se debe en gran parte la proliferación de corruptos, y de los que son todavía peor, los corruptores, en el espacio supranacional.


Un Sistema de Naciones Unidas que no permita la explotación por grandes consorcios multinacionales que siguen empobreciendo a países potencialmente ricos, esquilmando caladeros, yacimientos, minas...


Unas Naciones Unidas que favorezcan la rápida interposición de los Cascos Azules cuando, como en los casos de Camboya o Ruanda, tienen lugar, al amparo de la "soberanía nacional", violaciones masivas de los derechos humanos o -Somalia es un buen ejemplo- cuando no existen "interlocutores gubernamentales" y el país se halla en manos de unos cuantos "señores de la guerra".




Y, sobre todo, la acción rápida y coordinada para reducir el impacto de las grandes catástrofes naturales (huracanes, ciclones, inundaciones, incendios, terremotos...) o provocadas, ante las que hoy vemos carencias increíbles, especialmente cuando se trata de países que tienen grandes arsenales bélicos.


Y la transición de una economía especulativa, virtual y de guerra (3.000 millones al día en gastos militares al tiempo que mueren de hambre más de 60.000 personas) a una economía de desarrollo sostenible global, que amplíe progresivamente el número de personas que pueden acceder a los servicios y bienes.


Un desarrollo que permita compartir, partir con los demás aquello de lo que disponemos, incluidos los conocimientos; que aumente la producción de alimentos, de agua, de energía renovable; que cuide y procure la buena salud de los humanos y de la Madre Tierra; que propugne el transporte eléctrico; unas viviendas ecológicas...


El porvenir está por hacer. El futuro debe inventarse venciendo la inercia de quienes se obstinan en querer resolver los problemas del mañana con las recetas de ayer. Muchas cosas deben conservarse. Pero otras deben cambiarse. Y hay que atreverse.


Las instituciones académicas y científicas, de intelectuales, artistas, creadores en general, están llamadas a liderar el cambio de época, la "rebelión" orteguiana para que sea realidad lo que lúcidamente establece el preámbulo de la Carta de las Naciones Unidas: "Nosotros, los pueblos"... Los pueblos no pueden permanecer -teniendo tantos conocimientos y experiencia acumulados-, como testigos impasibles. Deben ser faro y vigía.


¡Ahora es el momento de la sociedad civil! De la fuerza a la palabra, al encuentro, a la conciliación. De súbditos a ciudadanos, la gran transición.

La evolución del trabajo juvenil

La evolución del trabajo juvenil 

http://www.lavanguardia.es/premium/epaper/20100212/53890209310.html

Se busca BECARIO

La demanda de trabajadores en prácticas aumenta mientras bajan las ofertas de empleo
MAITE GUTIÉRREZ - Barcelona

IRREGULARIDADES Proliferan las ofertas para titulados en las que se ofrecen prácticas, algo ilegal
SALARIOS MÁSBARATOS CC. OO. calcula que 200.000 becarios cubren puestos de trabajo estructurales

Empresa de selección de personal E busca empleado con formación en el área de recursos humanos. Preferible con experiencia. Duración del contrato: seis meses. Sueldo: a concretar". Este es, en resumen, el puesto de trabajo que una conocida multinacional le ofreció el último verano a Vani Llugdar, una chica de 28 años afincada en Mataró. Vani cumplía de sobra los requisitos de la empresa. Licenciada en Psicología, con un máster y experiencia laboral en el sector de recursos humanos. Su sorpresa llegó cuando, en la entrevista de trabajo, le informaron de que no recibiría remuneración alguna durante esos seis meses. "Tras este periodo te convertirás en Consultora de Recursos Humanos, y entonces sí que cobrarás", le aseguraron.

Se lo pensó. ¿Trabajar medio año gratis con la esperanza de conseguir un empleo normal?Pero es que hay que pagar el alquiler... Vani estuvo a punto de decir sí - "viendo el panorama económico, realmente me lo pensé", recuerda-."Por suerte una amiga que trabajaba allí nos alertó de que lo único que querían era sacar trabajo a coste cero, que ni se le ocurriera aceptar", explica el novio de Vani, Marcos Ley. La indignación hizo que Marcos enviara una queja a la sección de Cartas de los lectores de La Vanguardia pidiendo que los jóvenes se rebelen contra este tipo de "abusos". Otros lectores se han manifestado en el mismo sentido.

Lo que le ocurrió a Vani no sólo es un "abuso", como decían ella y su novio, sino que además es ilegal. Un titulado no puede trabajar como "becario", tal y como le ofrecieron a ella. Sí como "empleado en prácticas", una figura regulada en el estatuto de los trabajadores, con la que se cotiza a la seguridad social y se cobra un porcentaje del sueldo acordado en el convenio colectivo de la empresa - ver cuadro-.

Sin embargo, cazar titulados/ becarios "es una práctica que determinadas compañías utilizan, más en un momento de crisis", explica Ignacio Dorestes, de la sección juvenil del sindicato CC. OO., algo que este diario ha comprobado a través de varios portales de búsqueda de empleo.

"Empresa de marketing precisa jóvenes con iniciativa para su filial en Valencia. Posibilidad de prosperar. Preferentemente con estudios universitarios. Media jornada. Sueldo: una ayuda de 150 euros al mes". La Vanguardia llamó a la compañía para aclarar si se referían a estudiantes o titulados:
- También titulados - respondieron.

- ¿Y eso es legal? - se les preguntó, a lo que colgaron el teléfono de forma inmediata.
A los sindicatos les preocupa que "cada vez más empresas" se apunten a esta práctica, según han detectado las secciones juveniles de CC. OO. y UGT. Sin embargo, en la búsqueda de ofertas de primeros empleos realizada por este diario abundaban otro tipo de anuncios. Compañías que ponían como requisito estudiar una carrera o un máster para poder cerrar un convenio de prácticas con la universidad - prácticas voluntarias, las que no dan créditos al alumno-.Así el candidato entraría en la categoría de becario - no se cotiza a la seguridad social y la empresa no tiene porqué pagar un sueldo-.Esto es correcto siempre que la beca tenga un objetivo formativo. Muchas compañías las utilizan para captar talento y los estudiantes para ganar experiencia - ambos salen beneficiados-,pero nunca se puede usar para cubrir puestos de trabajo estructurales, tal y como marcan varias sentencias del Tribunal Supremo. "El problema está en que algunas empresas quieren becarios para cubrir plazas y ya está", explica Vicenç Sellés, director de Treball Campus, la oficina de inserción laboral y prácticas de la Universitat Autònoma de Barcelona. Sellés afirma que últimamente han recibido más peticiones de compañías en este sentido. Grandes empresas inmersas en expedientes de regulación de empleo (ERE) han tratado de conseguir becarios a través de esta bolsa de trabajo para universitarios recientemente, pero se les ha negado para "evitar la explotación de los estudiantes". No son en absoluto mayoría - Sellés destaca "el buen trato" que dan muchas empresas a los estudiantes-,pero se ha notado un aumento significativo de aquellas con prácticas dudosas.

Sea como sea, la demanda de becarios crece, al contrario que las ofertas de empleo "normal". Centros de orientación e inserción laboral de varias universidades consultadas - Universidad Complutense de Madrid, Universidad Carlos III, Universidad de Sevilla, Universidad de Granada, Universitat de Barcelona, Autònoma o Pompeu Fabra-confirman que las ofertas de trabajo han caído entre un 8% y un 20% en función del centro.

En cambio la demanda de becarios se mantiene o sube en la mayoría de casos. En la UAB, por ejemplo, explican que en todo el curso 2008-2009 cerraron 1.700 convenios de prácticas. En cambio, a mitad del curso 2009-2010 ya se supera esta cifra. "Y esperamos más en el curso 2010-2011", afirma Sellés. La tendencia no sólo se ha notado en las bolsas de trabajo de las universidades; también en los principales portales de búsqueda de empleo. Julio Ros, director de Publicaciones y Contenidos de Infoempleo, explica que las ofertas de trabajo se han reducido un 62% del 2008 al 2009. En cambio las ofertas para captar becarios han aumentado un 6% en el mismo periodo. "Muchas empresas pasan por un mal momento, tienen falta de liquidez, y es más barato emplear becarios, que además suelen tener muy buena predisposición", afirma. Como curiosidad, la empresa de selección de personal que intentó "contratar" a Vani tenía ayer 35 ofertas para trabajar en ella; 17 eran para becarios.

Nadie sabe cuántos becarios trabajan en España. CC. OO. cifra en 200.000 los becarios que en realidad cubren puestos de trabajo estructurales. La sección juvenil del sindicato ha iniciado la campaña "Apadrina un becario" para concienciar a los jóvenes de que no acepten según qué ofertas y denuncien abusos. También el Consejo de la Juventud de España. En cuanto a las infracciones, el Ministerio de Trabajo no desglosa las causas con tal detalle. Sólo tiene datos sobre los becarios de investigación - un caso específico que regulará la ley de Ciencia-.Detectó 117 actuaciones irregulares en el 2009, con las que se defraudaron 1,8 millones de euros a la seguridad social. De los otros becarios, nada se sabe ni se hace.

CONSULTE  http:// empleo. clasificados. es

A la caza de la práctica

"Siempre te queda la esperanza de que esa práctica te lleve a un empleo, tengo compañeros que se han matriculado en posgrados sólo para que les puedan renovar la beca", explica Andrea Gómez, una chica de 22 años de Barcelona, licenciada en Ciencias Políticas, que envió otra carta de queja a La Vanguardia.Ella ha decidido decir no a más "becas injustas", aunque está segura que sobrarán candidatos para sustituirla. Un trabajo de becario es la única opción que queda a muchos jóvenes para intentar lograr un trabajo. Incluso en el extranjero. En la Cámara de Comercio Española en Londres las peticiones de becas para trabajar en la City se han disparado desde el 2009. "No damos abasto", reconoce Sílvia Estivill, secretaria de la Cámara.


Contrato en prácticas

Se debe contar con un título universitario o de FP, nunca se deben realizar a estudiantes y tampoco pueden transcurrir más de cuatro años desde la finalización de los estudios. La duración del contrato también es de entre seis meses y dos años. También se cotiza a la seguridad social.
Durante el primer año, el contratado ha de cobrar, como mínimo, el 60% del sueldo fijado en el convenio colectivo de la empresa. En el segundo año de contrato el sueldo sube al 75%.
Cuando el contrato finaliza se entrega un diploma. Si el Ministerio de Trabajo halla fraude de algún tipo, el contrato en prácticas se convierte en un contrato indefinido. Este tipo de contratos, junto a los de formación, son los que más han disminuido desde que empezó la crisis económica. En dos años han bajado más de un 14%, mientras que los contratos "normales", lo han hecho un 5% en el mismo periodo.


Contrato para la formación

Para personas sin estudios postobligatorios. El objetivo es adquirir conocimientos teóricos y prácticos para el desempeño de un oficio. El candidato debe tener entre 16 y 21 años - hasta 24 si está en paro y viene de una escuela taller-,carecer de un título que le permita ser contratado en prácticas. Cada empresa establece en su convenio cuántos contratos para la formación puede hacer, y en su defecto lo determina el Ministerio de Trabajo.

Estos contratos deben durar como mínimo seis meses y como máximo dos años. Se cotiza a la seguridad social. Cada empresa, según su convenio colectivo, fija el sueldo para estos trabajadores en formación, aunque nunca puede ser inferior al salario mínimo interprofesional en proporción al tiempo trabajado. La formación teórica se puede impartir en colaboración con distintas entidades. Al finalizar el contrato se obtiene un certificado.

Los estudiantes, menos exigentes con el tipo de trabajo o práctica

M. GUTIÉRREZ - Barcelona

La formación protege contra el desempleo, como han constatado diversos estudios, entre ellos el publicado esta semana por el Observatori Català de la Joventut y que muestra cómo la tasa de paro disminuye en las personas con estudios superiores. Sin embargo no inmuniza al 100%, sobre todo en el caso de las personas jóvenes. La tasa de paro en la franja de los 16 a los 29 años es del 38%. En un año, los contratos laborales han disminuido un 5%, según datos de la EPA. En el caso de los contratos de prácticas y formación - para recién titulados-,la caída ha sido del 14,7%.

La incertidumbre laboral ha llevado a los estudiantes y personas que acaban su carrera a exigir menos a la hora de buscar trabajo. "En tiempos de bonanza preguntaban mucho sobre el sueldo, si se trabajaba los viernes por la tarde o el horario, ahora en cambio no surgen estas preguntas", dice Núria Suteres, de la oficina de inserción y orientación laboral de la Universitat Pompeu Fabra. Lo mismo explica Sebastián Gamero, de la oficina de trabajo de la Universidad de Sevilla - en este centro han disminuido tanto las ofertas de trabajo para titulados como para becarios, aunque estas en menor medida-.

Las empresas, por su parte, piden más requisitos. Idiomas, másters... y apenas hay ofertas en las que no se requiera cierta experiencia. En el portal Infojobs, las ofertas en las que se exige como mínimo un título de FP de Grado Superior han pasado del 14,4% al 16.6% en un año; del 8,8% al 10,2% para los licenciados y del 2,8% al 3,4% para los ingenieros superiores. Las ofertas en las que se requiere un máster o doctorado se han duplicado. En Infoempleo, los puestos en los que se pide entre dos y cinco años de experiencia han pasado del 35% al 40% en dos años y las ofertas para personas sin experiencia laboral se han quedado en un escueto 6% del total en el 2009. Madrid, Catalunya, País Vasco, Andalucía y Galicia concentran el 70% de las ofertas para recién titulados sin experiencia, y Catalunya es una de las que más becarios reclama, en especial en los sectores de sanidad, consultoría, industria farmacéutica y servicios industriales.

Las carreras que mejor inserción laboral tienen siguen siendo las ingenierías y las relacionadas con economía y finanzas, indican las universidades consultadas. Las titulaciones de humanidades están en el lado opuesto. Otro de los efectos de la mala situación económica es el mayor autoempleo de los estudiantes.


L A S C A R A C T E R Í S T I C A S

Beca o convenio de colaboración

Existen varios tipos de becas, pero en todas ellas el becado ha de ser alumno de alguno de los ciclos educativos postobligatorios: FP, grado - antigua diplomatura y licenciatura-,posgrado o máster y doctorado. La empresa y la universidad - o instituto-acuerdan un convenio. No existe ninguna relación laboral, no se cotiza a la seguridad social y no tienen porqué ser remuneradas. Algunas becas son curriculares, es decir, el alumno está obligado a realizar prácticas dentro de su carrera y obtiene créditos académicos por ello, como si se tratara de una asignatura. Otras son voluntarias - en las que se ha basado este reportaje-.Aún así, siempre deben tener un objetivo formativo. En la mayoría de casos, tanto estudiantes como compañías se benefician de la relación. Un caso aparte son las becas de investigación, casi todas en el ámbito científico, donde se dan casos en que personas con 40 años son aún becarios.