"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

martes, 11 de diciembre de 2007

La esperanza de vida en Madrid

La esperanza de vida en la región es más alta que en los países europeos
La Consejería de Sanidad asegura que los madrileños viven 81,9 años de media
Á. CORCUERA - Madrid - EL PAÍS 08/12/2007

En Madrid... casi como en Japón. La esperanza de vida de la Comunidad es la más alta de Europa si se compara la región con todos los países del continente. Pero en todo el mundo, el único Estado que supera a Madrid es Japón.
Mientras que en el país nipón la esperanza de vida es de 86 años para las mujeres y 79 años para los hombres, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) con datos de 2005, en la región se sitúa en una media de 81,9 años -85 para las mujeres y 78,4 para los hombres, según un estudio presentado ayer por la Consejería de Sanidad-. En España la media es de 79,3 años. El estudio ha utilizado los datos de millones de personas contenidos en varios sistemas informáticos de Sanidad. Las comparativas, sin embargo, no se hacen de igual a igual, entre regiones, bien europeas o mundiales.
Por zonas, la esperanza de vida es mayor en Majadahonda y Collado-Villalba para los hombres, y Fuenlabrada y Leganés para las mujeres. En cambio, es menor en Arganda y el centro de Madrid para los hombres, y Getafe para las mujeres.
Marciano Sánchez Bayle, de la Asociación en Defensa de la Sanidad Pública, explica que el motivo para que Madrid tenga una esperanza de vida superior a la media española se debe "a varios factores, como el nivel socioeconómico, los hábitos de vida, la educación...". Además, dice, "también hay que tener en cuenta el porcentaje de población inmigrante, generalmente más joven que la media".
Precisamente, la progresiva llegada de inmigrantes a la región desde mediados de los noventa ha propiciado el aumento de la natalidad. Los últimos datos conocidos (de 2005) sitúan los nacimientos en 69.634 bebés. La cifra iguala prácticamente el dato de 1980 y supone un incremento de casi el 50% en 10 años. Todavía se está lejos, sin embargo, de los casi 100.000 nacimientos acaecidos en 1976. El aumento de la natalidad se debe, además de a la inmigración, a que "las generaciones del boom de los setenta están ahora en las edades de máxima fecundidad", según fuentes de Sanidad.
Entre los recién nacidos en Madrid en 2005, uno de cada cinco (un 21,2%) tiene madre extranjera. De ellas, la mitad son latinoamericanas. Se trata de números nada despreciables, teniendo en cuenta que en la región hay un 13,3% de inmigrantes censados. Son algo más de 800.000, según datos de 2006. Las mujeres madrileñas tienen su primer hijo tarde, a los 31,8 años. Además, uno de cada cuatro nacimientos en la Comunidad correspondieron a madres mayores de 35 años.

Las enfermedades más habituales entre los madrileños fueron las circulatorias (11.784 personas murieron por su culpa) y los tumores (11.563 fallecidos). La causa más habitual de muerte en Madrid es el infarto cerebral (6,6% del total), enfermedades del sistema respiratorio (6,3%), infarto agudo de miocardio (5,9%) y cáncer de pulmón (5,5%). En ese último apartado se da, precisamente, uno de los aspectos curiosos del estudio de la consejería. Aunque la mayoría de los que sufren cáncer de pulmón son hombres -cerca de 63 casos por cada 1.000 varones, frente a casi 10 por cada 1.000 mujeres-, la tendencia disminuye en el caso de los hombres y aumenta en el de las mujeres. "Se debe al aumento del tabaquismo en las mujeres en los últimos años", dice una portavoz de la consejería. Entre las causas de mortalidad que bajan está la sucedida por culpa de patologías cerebrovasculares, tanto en hombres como en mujeres. El índice de mortalidad infantil, 3,58 bebés por cada 1.000 habitantes, es el más bajo en la historia de la Comunidad.

El trato especial para los inmigrantes de élite divide a la UE

El trato especial para los inmigrantes de élite divide a la UE
La Comisión pretende competir con EE UU en la 'caza de cerebros'
ANA CARBAJOSA - Bruselas - EL PAIS 07/12/2007

La propuesta de la Comisión Europea de atraer inmigrantes cualificados a través de la llamada tarjeta azul recibió ayer un jarro de agua fría de la mano de varios países de la Unión. Alemania, Austria, Holanda y la República Checa mostraron su rechazo a la iniciativa comunitaria durante el debate que mantuvieron en Bruselas los ministros de Interior y Empleo.

El pasado octubre, el Ejecutivo comunitario presentó una propuesta legislativa en la que establecía un permiso de trabajo especial para los trabajadores cualificados que quieran emigrar a los países de la Unión. Bruselas sostiene que debido al creciente envejecimiento de la población europea, los mercados de trabajo de la UE necesitarán incorporar en los próximos años trabajadores de terceros países. La comisión que dirige el portugués José Manuel Durão Barroso pretende además competir con EE UU en la caza de cerebros.

Pero esas ambiciones se vieron ensombrecidas por las intervenciones de varios ministros de la UE que no quieren que Bruselas se inmiscuya en la regulación de sus mercados de trabajo. Alemania, Austria, República Checa y Holanda insistieron en que la inmigración legal es un tema de competencia nacional y se opusieron a las iniciativas comunitarias en este campo. Por su parte, algunos países del Este de Europa pidieron que se dé preferencia a los trabajadores comunitarios y se eliminen primero los regímenes transitorios que imponen restricciones a sus nacionales para trabajar en el resto de Europa.

El vicepresidente de la Comisión, Franco Frattini, insistió en que la tarjeta azul da libertad a los Estados para fijar cuotas de inmigrantes cualificados que estén dispuestos a aceptar. Los países reticentes argumentan que los trabajadores que entren en un determinado país tendrían en dos años derecho a trabajar en cualquier otro país de la UE, según la propuesta de directiva de la Comisión. Frattini confía aún en convencer al sector crítico en las posteriores negociaciones a la que se someterá en los próximos meses la tarjeta azul.

Reino Unido pidió flexibilidad para que cada país decida su política migratoria y anunció que pondrá en marcha un sistema a partir de 2008 similar al australiano para acoger a inmigrantes cualificados en los sectores necesitados de mano de obra.

El ministro español de Trabajo, Jesús Caldera, dedicó parte de su intervención a la otra cara de la moneda de la tarjeta azul, que España apoya: la fuga de cerebros de los países menos desarrollados. Insistió en la necesidad de paliar los efectos negativos de la captación de inmigración cualificada y explicó a sus homólogos que, por ejemplo, hay más médicos nigerianos en EE UU que en Nigeria.
Los ministros de Interior aprobaron el informe del nuevo coordinador antiterrorista de la Unión, Gilles de Kerchove, que detecta "deficiencias considerables" en el intercambio de información entre los socios europeos y los organismos como Europol y Eurojust.
De Kerchove considera fundamental para la lucha antiterrorista que los países europeos unifiquen la información de sus servicios policiales, de aduanas y de espionaje para poner a disposición de sus socios europeos esos datos de manera regular.

Londres elegirá los inmigrantes a la carta, según su capacidad

PATRICIA TUBELLA - Londres - 06/12/2007

Los trabajadores de baja cualificación, y no procedentes de la UE, verán virtualmente cerradas las puertas de entrada al Reino Unido después de la radical reforma del sistema de inmigración anunciada ayer por el Gobierno de Gordon Brown. El Ejecutivo se dispone a implantar en menos de cien días un sistema de puntos inspirado en el modelo australiano, que se apoya en los criterios de la formación, edad, dominio de la lengua, e incluso ganancias previas para la concesión de visados de trabajo.

Este nuevo régimen "dejará entrar sólo a quienes tienen algo que ofrecer a este país", según el secretario de Estado de Inmigración, Liam Byrne.

Una de las medidas más polémicas cuestiona el derecho de los inmigrantes a la reunificación familiar al vetar la entrada en el país a las esposas de trabajadores extranjeros que carezcan de un conocimiento mínimo del inglés. La ministra del Interior, Jacqui Smith, enmarcó ayer esta medida (que eleva la edad de las afectadas de 18 a 21 años) en el esfuerzo por combatir los matrimonios forzosos.

El nuevo plan, que irá desarrollándose en los próximos meses, establece cinco franjas que catalogan a los inmigrantes no comunitarios según sus aptitudes profesionales.
A la cabeza figuran los médicos, científicos, expertos en tecnologías de la información e ingenieros, que no precisarán de una oferta previa de trabajo para instalarse. Los empresarios extranjeros deberán acreditar que poseen al menos 200.000 libras para invertir en el mercado británico. Enfermeras, profesores y fontaneros sólo obtendrán su visado para cubrir una vacante concreta, al igual que los trabajadores de la restauración, y no sin antes haber comprado el pasaje de regreso a su tierra. En el último peldaño, el grueso de trabajadores no cualificados.

Posa't al meu lloc. Em dic Habib Ameziani

FONT: http://educalia.educared.net/edu2/externs/web_eaventura/catala/homecast/eurodilemes/gener2004/immigracio/index_c.html

Em dic Habib Ameziani, sóc marroquí i tinc 19 anys. Vaig néixer al sud del Marroc, en un poblet que està tocant el desert. La meva família està formada pel meu pare, la meva mare, el meu avi patern i quatre germans més: un noi més gran que jo i tres noies.

Vaig anar a l'escola fins als deu anys. Aleshores, el meu pare em va dir que m'havia de posar a treballar perquè a casa només ell guanyava un jornal i no n'hi havia prou per mantenir tota la família. Vaig posar-me a treballar amb ell a la construcció, però sense papers, ni contracte, ni res; senzillament, el dia que em cridaven hi anava. També vaig treballar recollint fruita i carregant i descarregant camions.El meu problema era que al poblet cada cop hi havia menys feina. Si m'hi quedava estaria sempre igual: enlloc d'ajudar la meva família, era una boca més per alimentar.

Poseu-vos al meu lloc! Què havia de fer? Tenia dues opcions:
La primera era mirar d'arribar a Rabat o a Casablanca, que són les ciutats més grans del Marroc. No és fàcil arribar-hi i no sabia si hi trobaria feina. Si triava aquesta opció, hauria de malviure en un suburbi, en condicions de vida molt pitjors que les que tenia al poble. Conec la situació perquè alguns amics ho han fet i m'ho han explicat. A més, allà hi ha milers de nois com jo que intenten fer alguna feina ocasional. Estaria com ells: probablement sobreviuria, però seria molt mal pagat i no podria enviar cap ajut a la família, tot i que almenys no seria una càrrega per a ells.

La segona era més arriscada. Es tractava d'arribar a algun país europeu. Jo parlo francès i àrab i conec una mica l'espanyol. Pensava que podia arribar a Espanya, que és el país europeu més proper al meu. Vaig aconseguir aplegar els diners i vaig passar amb una pastera el braç de mar que hi ha a l'estret de Gibraltar. Ara acabo de baixar d'una furgoneta i estic sol en una gran ciutat. M'han dit que em deixen aquí i que m'espavili com pugui, que amb els diners que els vaig donar no em porten més lluny.

Jo ja sé que no em podeu resoldre el problema, però potser em podreu ajudar. No sé com estan les lleis sobre immigració en el país on sóc (Espanya) ni quines dificultats tindré per començar una nova vida.