"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.
miércoles, 16 de abril de 2008
Análisis del paisaje agrario
Si convenimos en que la Geografía (v.) es la disciplina científica que tiene por objeto la descripción y explicación de los paisajes, la Geografía r. será aquella parte de la Geografía (concretamente, de la Geografía humana) que trata de describir y explicar los paisajes rurales en lo que concierne a su estructura, función y génesis. Del mismo modo que los industriales y urbanos, los paisajes rurales han sido creados por el hombre a expensas de los paisajes naturales. Como cualquier otro tipo de paisaje, los rurales están constituidos por una combinación más o menos compleja de elementos (campos, casas, caminos, etc.), articulados con arreglo a una determinada estructura, que dependen -elementos y estructura- de una también compleja serie de factores (naturales y humanos). Los elementos y los factores de los paisajes rurales no son inmutables, sino cambiantes; nada mejor para comprender bien cómo son los paisajes actuales que trazar su historia, ver cómo surgieron y cómo evolucionaron hasta llegar al estado actual. Por último, es preciso insistir en que el estudio geográfico de los paisajes rurales no debe limitarse a los aspectos . meramente morfológicos, sino que debe abarcar igualmente el estudio de la función que desempeñan (v. PAISAJE I).
1. Ciencias auxiliares y división de la Geografía rural. De lo que llevamos dicho se deduce que la Geografía r. ha de tener estrechas relaciones con otras disciplinas afines que nosotros ahora calificaremos de auxiliares; del mismo modo que la Geografía r., o la Geografía a secas, es una cienca auxiliar de sus afines. Mencionaremos entre las más importantes la Agricultura, la Economía política, la Historia de la agricultura y de la colonización, la Sociología, la Etnología y el grupo de ciencias naturales que incluye la Climatología y Meteorología, la Edafología, la Hidrografía y la Botánica. Como es lógico, la Geografía r. está igualmente en estrecha relación con las restantes partes de la Geografía humana; si no decimos de la Geografía económica es porque la mayoría de los geógrafos consideran a ésta como integrante de la Geografía humana, lo mismo que la Geografía política.
Aunque en torno a los paisajes rurales puede articularse todo lo concerniente, desde el punto de vista geográfico, a la agricultura, la ganadería, la explotación forestal y el hábitat rural, es muy frecuente que los tratadistas de la Geografía humana distingan entre Geografía agraria y Geografía del hábitat rural. Esta distinción es muy vieja, desde luego, y está muy arraigada, pero resulta evidente que sólo puede justificarse y encontrar validez en razones didácticas. De hecho, se estudian cada vez más la casa y los tipos de poblamiento rural al mismo tiempo que los paisajes agrarios. De ahí que sea también ahora frecuente hablar de Geografía r. tanto o más que de Geografía agraria.
Cualquier paisaje rural, tal y como se le ve desde un " avión o examinando una fotografía aérea, está integrado por campos de cultivo, bosques, matorrales y pastizales, casas diseminadas o agrupadas y vías de comunicación Si denominamos -aunque no sea del todo correctoager al espacio cultivado y saltus al inculto (ubi silvae et pastiones sunt, como decían los latinos), diremos que los elementos integrantes de los paisajes rurales son: ager, saltus, hábitat y caminos. La primera labor del geógrafo estriba en describirlos bien, pieza por pieza y de modo minucioso, descomponiéndolos en unidades menores, si es necesario, pero sin olvidar nunca que es tan importante o más que ello el estudiar y mostrar cómo se articulan entre sí dos o más piezas o elementos, qué relaciones guardan con el conjunto; en definitiva, cuál es la estructura de los paisajes rurales; así, p. ej., habrá que analizar los tipos de relación y mezcla entre el ager y el saltus, el modo de ordenación de las parcelas entre sí, formando pagos, las combinaciones espaciales y temporales de los cultivos, la relación estrecha que la red viaria tiene con el ager, el saltus y el hábitat, etc. La descripción ordenada de los elementos o componentes de los paisajes rurales se puede hacer de muy diversas maneras. Una de ellas es la que nosotros comentamos a continuación.
2. Ager y saltus. Antes que nada es preciso estudiar la proporción que guardan el ager y el saltus y los tipos de combinaciones a que pueden dar lugar: ager exclusivo o muy predominante; saltus exclusivo o muy predominante; islotes o calveros de cultivo en medio del saltus; rodales de saltus en el ager. Es ésta la primera aproximación, aunque grosera, al estudio de los paisajes rurales; es también lo que primero salta a la vista al recorrer cualquier espacio terrestre; y es, por último, un dato previo importante para la clasificación de los paisajes rurales. También deben ser analizadas, antes de pasar al estudio de los cuatro elementos mayores de los paisajes rurales, las fronteras que separan el ager y el saltus; en unos casos se trata de fronteras naturales, impuestas por la altitud, la pendiente, los suelos o el clima, que aquí permiten el cultivo y allí lo dificultan o lo impiden; en otros casos, se trata de fronteras humanas, sean de tipo económico, sean de tipo racial o político o religioso; hay fronteras del espacio agrario que son estables o al menos bastante fijas a lo largo de los siglos, mientras que otras son variables u oscilantes, de acuerdo con diversas circunstancias, como la presión demográfica o el éxodo rural, las coyunturas favorables o desfavorables del mercado respecto a la agricultura o a determinado tipo de cultivos; por último, las fronteras ager-saltus pueden consistir en una línea o en una franja más o menos rectilínea o festoneada.
En el estudio del ager es preciso considerar: el entramado parcelario, los cultivos y los sistemas de cultivo. El análisis del entramado parcelario debe hacerse estudiando la forma de las parcelas -corrientemente expresada, en el caso de las que tienen forma cuadrangular, por el índice de alargamiento (largura de las parcelas dividida por la anchura)-, su tamaño medio y el número de parcelas que corresponde a cada uno de los grupos que en este aspecto deben distinguirse en el territorio que se estudie. También debe estudiarse el límite o forma de limitar las parcelas, que permite hacer la distinción, tan estudiada en Europa centro-occidental, entre campos abiertos y cercados, según que el límite de las parcelas esté materializado de forma que obstaculice o impida la circulación de animales, personas y vehículos (cercas de piedra, de tierra, de setos, de árboles y los diversos tipos de cercas mixtas), o por el contrario quede reducida a una franja estrecha de tierra inculta, apenas destacable en el paisaje y que no impide el acceso a los campos. Un caso particular de entramado o paisaje parcelario es el de las terrazas y bancales de las laderas montañosas de muchas regiones del mundo, como las mediterráneas y del Asia monzónica; por último, conviene señalar, en orden al entramado parcelario, que las parcelas del ager suelen estar ordenadas unas con respecto a otras de muy diversas formas, constituyendo cada uno de los grupos de parcelas con la misma ordenación, y sobre todo con la misma orientación, lo que en castellano podríamos llamar pagos.
Después del entramado parcelario, lo primero que salta a la vista, al examinar desde el aire o en una fotografía aérea cualquier parte del ecúmene agrario, con los cultivos (v.). A continuación nos referimos a los puntos que interesa destacar, a este respecto, en todo estudio geográfico. Puesto que ello trasciende en el paisaje, lo primero que habrá que analizar es la proporción que guardan los cultivos anuales, herbáceos, respecto a los plurianuales, semipermanentes, arbóreos y arbustivos; en los secanos mediterráneos, p.e j., es geográficamente representativo el porcentaje que a los cereales corresponde en el total del ager, y otro tanto la suma de la vid, olivo y otros árboles o, en algunos casos, a cada uno de ellos. Interesante es asimismo delimitar las áreas de los cultivos más importantes y en especial de los bioclimáticamente indicativos; por seguir con el ejemplo del mundo mediterráneo, en cualquier estudio de un territorio marginal de dicho ambiente puede ser definidor el límite septentrional o meridional y el altitudinal del cultivo del olivo, en particular si en la representación cartográfica correspondiente se señala además con colores o mediante signos especiales la relativa importancia que dicho cultivo tiene en las diversas áreas del territorio en cuestión.
A veces, un mismo cultivo ocupa todo el espacio agrícola, y entonces se hablará de monocultivo; esto no es, sin embargo, lo normal. Lo corriente es que diversos cultivos se asocien (sistemas de cultivo), de muy diversas maneras, en una explotación, en un territorio, y entonces se hablará de policultivo; pueden coexistir en el mismo campo o en distintos campos: p. ej., olivos entre las hileras de vides, parcelas de cereales, vid y olivo contiguas; maíz con alubias que se enroscan en su tallo y nabos intercalados; etc. Los italianos hablan expresivamente, a este respecto, de coltura promiscua. Finalmente, pueden los cultivos sucederse en los campos unos a otros a lo largo del tiempo, mediante rotaciones más o menos complejas; así, calificaremos de sistema de cultivo de «año y vez» a aquel en que alternan un cereal con el barbecho, sistemas de cultivo al tercio o al cuarto cuando alternan un cereal con dos o tres años de barbecho. Hay sistemas de cultivo más extensivos, más arcaicos, hasta llegar al llamado cultivo itinerante en los países tropicales o cultivos sobre rozas hechas en los bosques y matorrales de la zona templada, y hay también sistemas más intensivos basados en rotaciones sabias que dejan escaso margen -o lo anulan completamente- al barbecho, desde la clásica rotación trienal característica de la Europa centroeuropea en el antiguo régimen, en la que se sucedían un cereal de invierno (p. ej., trigo), otro de primavera (p. ej., avena) y un año de barbecho, hasta la rotación muy intensiva y sabia de las huertas mediterráneas litorales o de los cinturones suburbanos. Las rotaciones de cultivo pueden establecerse libremente por los campesinos sobre sus campos, originándose entonces un paisaje multicolor, o pueden ordenarse por la comunidad en hojas colectivas, y entonces el paisaje se descompone, p. ej., en extensiones uniformes de trigo y de barbecho, cuando se trata del sistema de cultivo de año y vez o de rotación bienal, o de trigo, avena y barbecho en el caso del sistema de cultivo de rotación trienal.
Los bosques, los matorrales y los prados naturales constituyen el saltus, que en español podríamos traducir sin excesivo abuso por monte. Desde el punto de vista paisajístico, en el estudio de los bosques debe tenerse en cuenta, en primer lugar, la importancia -expresada en porcentajes- que tienen en relación con el área total del saltus; y en segundo lugar los tipos a que corresponden, para lo cual se deben tener en cuenta las especies arbóreas (distinguiendo, por supuesto, los bosques naturales de los de repoblación artificial), la fisonomía que ofrece la formación (masas continuas, rodales, cintas, bosque ahuecado, árboles diseminados, etc.) y aun el propio aspecto de los árboles individuales (árboles bravos, trasmochos y jaros). Análoga pauta puede seguirse en el análisis de los matorrales y de los prados naturales, incultos o permanentes , (los prados artificiales se integran en el ager, como es lógico).
3. Hábitat rural. Con esta equívoca palabra suele comprenderse en Geografía humana lo concerniente a la casa rural y al modo en que ésta se distribuye en el espacio. Cuando nos refiramos a este último aspecto hablaremos de tipos o formas de poblamiento.
La casa rural debe estudiarse desde el punto de vista morfológico, estructural y funcional. Desde el punto de vista morfológico, también estudian la casa otras disciplinas científicas, como la Etnología, y el geógrafo sacará buen partido del estudio de los resultados y aun de la aplicación de los métodos del etnólogo, pero no debe perder de vista que lo más interesante para el geógrafo es la consideración de la fisonomía de la casa rural en relación con el medio físico (sobre todo con la litología, a través de los materiales de construcción: casa de tierra, de piedra, de madera, y con el clima, a través de la cubierta: inclinación, teja, alero, caballete, etc., de los balcones y huecos en general, de los saledizos, soportales, etc.). El análisis estructural y funcional de la casa es de mucha mayor importancia que el morfológico, incluso desde el punto de vista paisajístico. Porque la casa es el centro de una explotación rural a la que se adapta más o menos estrechamente en su forma, dimensiones y disposición de sus elementos integrantes. La casa, en efecto, no es solamente el edificio donde mora el hombre -la vivienda, v.-, sino también su almacén, su taller, su granero, su establo. La disposición de todos estos elementos integrantes de la casa rural -la estructura que adoptan- ha servido precisamente para hacer una clasificación de las casas rurales más adecuada que la establecida a partir de los materiales de construcción. A Demangeon se debe el mejor estudio tipológico de las casas rurales: casa-bloque, en la que todos los elementos se hallan bajo el mismo techo, bien yuxtapuestos, a ras de tierra (en profundidad, en largura o de forma cuadrada), bien superpuestos (casa-bloque en altura); casa-patio, constituida por diversos edificios pegados entre sí y dispuestos alrededor de un patio cuadrangular o al menos en tres de sus lados; y casa constituida por edificaciones separadas y más o menos dispersas.
Por lo que atañe a los tipos de poblamiento, hay que estudiar la estructura, situación, emplazamiento y formas. Según la estructura, se hablará de dispersión (primaria, secundaria, intercalar) y de concentración como tipos extremos, siendo muchos los casos intermedios y muchas igualmente las categorías de la concentración (desde la pequeña 'aldea castellana hasta el gran núcleo manchego o bajo-andaluz, p. ej.). En lo relativo a la situación y al emplazamiento se analizará el papel que juegan los ríos, las rutas, las líneas de contacto (regadío-secano, línea de fuentes, de contacto entre terrazgos ecológicamente distintos, etc.), la topografía, los suelos. Las formas que adoptan los diversos tipos de poblamiento y que en parte están condicionados por los emplazamientos y en parte por las condiciones histórico-sociales, permiten hablar de dispersión anárquica y organizada y de concentración con arreglo a planos de forma o estructura rechoncha, cuadrangular, estrellada, lineal (aldea itinerante o caminera), etc.
4. Factores de los paisajes rurales. Los elementos de todo paisaje rural, y el mismo paisaje rural tomado en conjunto, están en relaciones múltiples, complejas, de acción no fácilmente discernible y cambiante; con una serie de factores que para simplificar dividiremos en naturales y humanos. Todo paisaje rural refleja de alguna manera las influencias de la Naturaleza, a expensas de la cual el hombre lo ha creado. El estudio de las influencias que ejercen los factores naturales debe hacerse con todo cuidado, para no dejarse llevar por determinismos fáciles. La topografía repercute en los paisajes agrarios a través de la altitud, que origina un escalonamiento bioclimático y un paralelo escalonamiento de las formas de utilización del suelo y de los cultivos, y a través de la pendiente, que regula la erosión del suelo, frente a la cual el hombre reacciona mediante la construcción de campos escalonados en forma de terrazas y bancales, e influye decisivamente en la forma de las parcelas. El clima está en estrecha relación con los cultivos y los sistemas de cultivo; desde el punto de vista térmico, interesa destacar los rigores del invierno y del verano, el periodo libre de heladas, etc.; desde el punto de vista pluviométrico, importa mucho saber no sólo el total de precipitaciones anuales, sino también y sobre todo su régimen mensual, el tipo (sólidas, líquidas), su intensidad, etc.; por último, desde un tercer punto de vista, conviene conocer los vientos, contra cuya acción el hombre construye setos, cortinas de árboles, etc.
Tan imprescindible es el agua para la vida de las plantas que cuando la de lluvia es insuficiente o cae en estaciones inadecuadas resulta preciso sustituirla por la de los ríos o por la que existe en el subsuelo; en todos estos casos el hombre crea los paisajes de regadíos, de oasis, tan fuertemente contrastados con los de secano. La vegetación natural está en relación más directa con el saltus que con el ager; en éste sobre todo influye facilitando más o menos su creación y su permanencia: es más fácil roturar una estepa que un bosque tropical y más fácil también conservar el espacio cultivado en el primer caso que en el segundo. Y, por último, la naturaleza de la roca madre y el suelo de ella derivado necesariamente que han de tener una más o menos estrecha relación con los cultivos, y con determinados aspectos del entramado parcelario (el simple despedregado de los campos explica algunas cercas) y del hábitat rural, en particular de la casa.
Pero, sobre todo, los elementos de los paisajes rurales están determinados por factores humanos (psicológicos, sociales, jurídicos, étnicos, económicos, políticos), de acción muy compleja y cambiante y de difícil precisión. Paisaje agrario y civilización son términos mucho más relacionados que paisaje agrario y medio natural; las comunidades humanas actuando sobre la Naturaleza a lo largo del tiempo, de una u otra manera y con mayor o menor eficacia según el tipo de civilización a que pertenezcan o, lo que viene a ser igual, según las técnicas de que dispongan, transforman los paisajes naturales en paisajes humanizados (en nuestro caso, paisajes rurales) para subvenir a sus necesidades de alimentación, vestido, refugio, etc. Destaquemos de entre los factores humanos de los paisajes agrarios ligados a hechos de civilización estos tres: técnicas, estructura agro-social y economía. De entre las primeras ha sido bien estudiado el papel que las técnicas de roturación individual o colectiva han tenido no sólo en la creación y en la fisonomía de los paisajes agrarios sino también en el hábitat rural; otro tanto puede decirse de las técnicas de cultivo. Dentro de éstas, tienen especial importancia el utillaje empleado (azada, arado de diversos tipos, tractor), así como las técnicas utilizadas para defender los suelos de las pendientes fuertes de la erosión (terrazas, bancales); para aportar el agua a los campos sedientos de las regiones áridas (técnicas variadísimas de regadío) o para evacuarla de las pantanosas; para proteger a los cultivos contra la intemperie (heladas, vientos, inundaciones); y para devolver al campo, por último, los elementos nutritivos que los vegetales absorben del suelo (abonado, corrección de tierras), sin olvidar todo lo relativo a las alternativas y rotaciones de cultivos, que persiguen el mismo fin de evitar el agotamiento de los suelos.
Por lo que atañe a la estructura social-agraria, y más concretamente al régimen de la propiedad y de la explotación, es preciso estudiar las fórmulas variadísimas que ofrece la primera, tanto dentro del grupo de las propiedades colectivas (de tipo tradicional, como es el caso de los comunes en España, o de tipo socialista), como de las propiedades individuales, que van desde las pequeñas o minifundios a las grandes o latifundios, cada una de ellas de muy variada génesis (v. LATIFUNDIOS Y MINIFUNDIOS); interesa destacar si la propiedad se presenta agrupada en coto redondo o fraccionada y dispersa en multitud de parcelas. Los trabajos de concentración parcelaria (v.) han modificado profundamente muchos paisajes rurales de los países europeos, lo mismo que la socialización de la tierra en los países comunistas. Otra cosa distinta, y tan importante o más en Geografía r., es la explotación, no sólo en lo que se refiere al régimen jurídico (explotación directa, arrendamiento, aparcería) sino también, y sobre todo, al tamaño de la misma.
La influencia de los factores de orden económico en los paisajes rurales es tan evidente que apenas merece la pena subrayarse; recordemos brevemente las leyes económicas que rigen las fronteras oscilantes del espacio agrario y su ordenación interior por grado de intensidad: ley del rendimiento decreciente, ley de intensidad o de Thünen, oferta y demanda. De acuerdo con la orientación económica de la agricultura (v.), con el carácter económico de los cultivos (a esto suele llamarse, aunque no siempre, tipo de cultivo), pueden distinguirse estas cuatro grandes formas de economía rural directamente relacionables con los paisajes: agricultura de subsistencia, de mercado, de especulación y de los países de economía socialista.
Como en los paisajes agrarios, también en el hábitat rural los factores humanos tienen una influencia más decisiva que los físicos. Ya lo dijimos a propósito de la casa rural. Digamos ahora que el tipo de poblamiento de una región casi nunca puede explicarse satisfactoriamente examinando solamente los factores naturales (topografía, naturaleza del suelo, clima); es preciso invocar la acción de diversos factores históricos, como la seguridad o inseguridad, la necesidad de defensa, los factores sociales y económicos, las tradiciones étnicas, etc.
5. La ganadería. Está íntimamente ligada a la economía rural y más estrictamente a los sistemas de cultivo, con los cuales hay una marcada y lógica tendencia a estudiarse; algunos geógrafos propugnan hablar entonces de sistema de producción agrícola. Esto no quiere decir que no quepa también un tratamiento geográfico de la ganadería (v.) desligado de la agricultura o al menos centrando todo el interés en aquélla; Veyret lo ha demostrado en su conocido libro, en el que analiza por un lado las condiciones naturales de la ganadería (relieve y naturaleza del suelo, clima, vegetación), por otro el papel de los hombres (vocación pastoril o aptitudes pastoriles de los pueblos en relación con factores étnicos, religiosos, sociales, económicos; técnicas de producción y de utilización) y, finalmente, los tipos de ganadería (o. c. en bibl.). Cuatro de éstos distingue Veyret, cada uno con múltiples variantes: ganadería marginal, sentimental, desligada de la agricul
tura y relacionada con ésta. Al primer tipo pertenece la ganadería de los chinos, indochinos y japoneses, por un lado, y la de los cultivadores negros, por otro; tienen en general poco ganado y no está integrado en el sistema agrícola. En el segundo grupo se incluyen aquellos pueblos que por razones religiosas o sociales sacan muy poca utilidad de sus rebaños, a veces muy considerables: caso de los hindúes, de los malgaches, de los pueblos pastores del África oriental. Dentro del tipo de ganadería sin agricultura distingue la cría de renos de las regiones boreales, la ganadería de los nómadas que viven en los desiertos y estepas del viejo mundo, la de los pastores trashumantes, sobre todo los del mundo mediterráneo, y las ganaderías coloniales extensivas. Sólo Europa y las regiones europeizadas combinan la agricultura con la ganadería; en unos casos ésta se encuentra al servicio de aquélla: la ganadería es un «mal necesario» o un «subproducto» del cultivo; en otros casos, agricultura y ganadería están en perfecta simbiosis, con las variantes de labradores-ganaderos y ganaderos-labradores; en otros, finalmente la ganadería domina netamente a la agricultura, a la que tiende a eliminar: así sucede en las montañas importantes, en la Pampa húmeda y el dairy-belt norteamericano en Wisconsin y Minnesota, en las regiones industrializadas que tienen clima templado y húmedo propicio a las praderas naturales (Inglaterra, Bretaña, etc.).
6. Tipología de los paisajes rurales. Los paisajes rurales son múltiples, porque múltiples son las combinaciones de sus elementos integrantes y de los factores condicicnantes, y porque su origen y su evolución son también muy diversos. ¿Pueden agruparse en grandes tipos? Éste es el objeto que persigue la Geografía general, pero es un objeto no satisfactoriamente alcanzado todavía, porque faltan investigaciones adecuadas en buena parte de la superficie terrestre y porque no es fácil ponerse de acuerdo sobre los hechos primordiales (elementos o factores) que deben servir para la distinción de los grandes tipos de paisajes y, dentro de ellos, para sus variantes o subtipos; tampoco hay uniformidad de criterios en lo que concierne a la nomenclatura: zona, espacio, territorio, región, paisaje, etc., son palabras de significado vago y aun distinto, según los autores. Unas veces se tiene en cuenta como hecho principal, para el establecimiento de la tipología de los paisajes rurales, las condiciones naturales desde el punto de vista agronómico, y así se distinguen los paisajes agrarios de la zona ecuatorial, de la zona tropical lluviosa, de la tropical árida, de las regiones mediterráneas, oceánicas, continentales, etc. Otras veces, la clasificación se basa en hechos de civilización -en el amplio sentido de esta palabra- y más particularmente en la estructura socialagraria, en los sistemas de cultivo o en el tipo de cultivo, tal y como se ha dicho en líneas anteriores; hay también divisiones mixtas. Basta con examinar las hechas por los autores citados en la bibliografía para ver cuán distantes estamos aún de alcanzar el objetivo que persigue la Geografía r. que, en definitiva, radica en observar, describir, clasificar, comparar y explicar los paisajes rurales.
V. t.: AGRICULTURA IV, 1.
A. FLORISTÁN SAMANES.
Cambios en el ámbito rural europeo desde 1950
Ha habido muchas formas de explicar lo rural debido a los diversos cambios que han vivido los espacios rurales y urbanos desde hace 40 o 50 años, por eso se intenta explicar lo que significa y cuáles son sus funciones. Hay 5 periodos: los 50, 60, 70, 80 y 90. Existe una fecha clave, 89, como inicio del proceso de globalización que afecta a todos los aspectos de la vida cotidiana de cada una de las regiones.
AÑOS 50
El espacio rural tenía un papel determinado como oposición de campo/ciudad y cada uno tenía una función concreta: la ciudad se ocupaba de la acogida, la innovación, la industria y los servicios; y el campo, hasta esa fecha tenía sobredosis de mano de obra agrícola (30-40-60% en España) además tenía unas funciones determinantes que consistían en proveer alimentos, mano de obra (sobretodo del sector secundario) y capital procedente del ahorro para financiar procesos de industrialización.
Siempre en Europa ha habido una distinción entre Norte y Sur geográfico socioeconómico, siendo el Sur el espacio periférico (Irlanda, España, Portugal, Grecia) de tal forma que los porcentajes de población en el campo eran distintos pues los países europeos han tenido procesos diferentes de modernización de la agricultura (por ejemplo, Gran Bretaña en los años 30, mientras que los países del Sur a partir de los años 50 y 60).
Los años 50 marcan el éxodo rural. Los campos en los 50 poseían funcionamiento de una agricultura de tradición, la cuál funcionaba de la siguiente forma:
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Exceso de mano de obra.
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Bajos rendimientos (a pesar de ello hay ahorro, precios altos)
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Agricultura que demanda pocas cosas (abonos, maquinaria)
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Estructura bastante autosuficiente.
La función de la agricultura es más importante en Europa, al ser momentos posteriores a la 2ª Guerra Mundial y se necesita reconstruir (Europa se divide en Oeste y Este en la conferencia de Malta). La agricultura es un pilar fundamental, y sector estratégico por sus funciones (alimento, mano de obra, dinero...)
El éxodo rural es el fenómeno que explica la marcha del campo a la ciudad. El campo se asocia a unos valores (falta cultura, pobreza, rústico) mientras que la ciudad se asocia a valores positivos (cultura, más empleo, riqueza, sanidad, más posibilidades de ganarse la vida).
A finales de los 50 se acelera el proceso del éxodo rural (finales del siglo XIX en el Reino Unido)
AÑOS 60.
Marcan otra etapa porque se inicia la década donde se piensa que es el final del campo, y que la urbanización se extendería de la ciudad hacia el campo acabando con él; se interpreta que el campo “aquello que no es ciudad” es residual. Se implanta la vida urbana vía a un proceso de difusión muy potente, el éxodo rural se consolida en los 60 porque es el periodo (fin 50-inicio 60) donde se produce la crisis de la agricultura (fin de las características), la urbanización provoca que como la gente marcha a la ciudad, y ello provoca subida de salarios de tal forma que al agricultor le sale más barato comprar maquinaria.
Este proceso de crisis lleva consigo una menor población, menos población activa, migración a la ciudad provocando:
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Desestructura la comunidad agrícola: se marchan los jornaleros asalariados (años 60 pleno empleo) y los pequeños propietarios que no pueden adaptar sus pequeñas explotaciones a la demanda actual. También marchan los jóvenes.
Este fenómeno se agrava en los posteriores años porque según se desestructura y se marcha población los servicios (sanidad, educación...) son menores en el campo que a su vez aumenta la marcha; de tal forma que en el campo quedan las personal mayores y se produce un envejecimiento del campo.
*Este proceso en España es claro a los 60 y no en los 50 como en Europa, llegando a una similar situación en 1973 (crisis petróleo). Esto es posible a España a partir de la creación de los planes de desarrollo (59) que significa iniciar el proceso de industrialización e incorporarse alas organizaciones supranacionales.
AÑOS 70.
Nueva relación contradictoria campo/ciudad donde marcan 2 procesos:
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Revalorización de lo rural (inicio en Europa del fenómeno neorural. Es el espacio donde hay más actividad que las agrícolas, encuentro con la naturaleza.)
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Crisis urbana.
En esta época (70), agrícola no significa rural, sino una de las actividades a pesar de ser la primordial, se produce una diversificación de las actividades (polígonos en áreas intermedias)=Nueva concepción de lo rural (rural es todo, y agrícola una parte de ello), residencias* y nueva protección de los espacios naturales.
Esto se debe relacionar con la crisis urbana provocada por la urbanización, muchas veces improvisada (barriadas, bloques, mala higiene y servicios) que explotó en la primera crisis energética, provocando el crecimiento del paro (paro masivo), industrias y regiones enteras entran en crisis, de manera que el paro se asocia a procesos de economía urbana.
Todo ello crea la aparición de aspectos negativos (paro) en la ciudad y positivos en el campo (este fenómeno no se ajusta exactamente ene el tiempo en Portugal, España y Grecia debido a la dictadura).
AÑOS 80.
Post-productivismo: Objetivo PAC Garantizar el aprovisionamiento de alimentos a toda la población. Se ayuda (maquinaria - $) a los agricultores con tanto existo que se produce un excedente alimenticio que provoca que no se subvencione a mercados de productos excedentarios. PARADIGMA POST-PRODUCTIVISTA: Se debe reorientar la política agrícola para conseguir:
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Producir menos (cereales, carne, leche, vino)
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El espacio rural debe poseer otras actividades no agrícolas que permitan a la población rural ganarse la vida.
A partir de entonces se reducen subvenciones y se fijan cuotas por parte de la PAC sin que ello signifique pérdida de población, de tal forma que crece la importancia del desarrollo local (endógeno) que intenta aprovechar los recursos y potencialidades de los núcleos rurales para diversificar la economía por la vía de la pluralidad, de manera que la familia pueda permanecer en el campo dignamente.
En esta época es donde se acentúa el éxodo urbano, algunos núcleos rurales ganan población (algunos temporal y otros permanentemente), es el proceso conocido como periurbanización - contraurbanización, de forma que el campo comienza a producir valores deseados (naturaleza - paz) por el urbanita.
Este éxodo no es igual para todos debido a la renta, pero el valor y el proceso si que es igual.
Deseconomía externa.- Consecuencia de la acción de aglomeración urbana. Obliga a que haya actividades económicas que prefieren situarse fuera de lo urbano por factores como el precio del suelo (más barato), menor organización sindical...
El espacio periurbano depende de las vías de comunicación, y se convierte en una zona fuertemente urbanizada para la residencia, donde se tiene en cuenta el tiempo y no la distancia.
En conjunto, los espacios rurales no pierden población en los 80, sino que empiezan a ganar población en términos netos, en detrimento de los grandes espacios urbanos.
Los núcleos rurales (<>
EL FINAL DE LOS 80. VARIAS RUPTURAS
Los agricultores. Una minoría entre otros.
Los agricultores continúan teniendo un papel relevante en el ámbito rural, pero ahora hay otro tipo de habitantes, de manera que existen lugares donde son minorías. Los habitantes que abandonan la ciudad para ir al campo suelen ser parejas de 40 o 50 años con hijos menores de 14 años, (urbanitas Ven en el campo valores positivos: calidad de vida, medio ambiente sano, vivienda amplia, menor ruido y delincuencia...)
Llega un momento en que muchos de los que migraron al campo, vuelven a la ciudad, fundamentalmente por razones familiares (como la edad de los hijos: Universidad, servicios...), y a partir de la jubilación se tiende a volver al campo.
Todos estos procesos obligan a una recomposición social de núcleos rurales debido a que se pasa de un ámbito rural homogéneo a uno heterogéneo, creándose conflictos que tienen que ver por ejemplo con los usos del suelo, el medio ambiente...
2. Agricultura y explotación familiar.
La década de los 90 marca también una ruptura en el seno de la explotación familiar y el seno de la relación familiar.
Cada vez es más normal que hayan parejas en las que ambos miembros de la familia trabajan en ámbitos distintos (hombre en agricultura, mujer en otro), incluso los hijos no quieren mantener la explotación agrícola heredada.
La producción depende cada vez menos del territorio. También existe una ruptura entre producción y residencia (tener residencia en un sitio y explotar por ejemplo en 3 o 4 provincias)
En definitiva se está produciendo una recomposición de la renta familiar de manera que existen diferentes formas de ingresos públicos (pensiones, becas) o privados (trabajo) que no solo proceden del campo.
Agricultura y territorio.
Cada vez la producción depende menos del suelo. En otros casos la ruptura es entre producción y residencia (una persona física o jurídica tiene explotaciones en diversas zonas del país). También se ha producido una ruptura entre agricultura y espacio rural.
Agricultura y alimentación.
Como consecuencia de la eliminación de la necesidad de producción, se puede señalar como la época post-productivista, donde el espacio rural tiene una vocación pluriactiva que no depende solo de la agricultura y que ha provocado en ella una marginación económica, cultural y simbólica, lo que significa que la percepción que la gente tiene de la agricultura ha cambiado. Esto ha supuesto que también haya cambiado la percepción del papel que juegan los agricultores una vez que su función principal no es producir alimentos, en otras palabras, se ha producido una ruptura de identidad profesional en los agricultores.
Por otra parte, los agricultores se encuentran en medio de una cadena, que cada vez controlan menos, entre su papel primario de producir alimentos, es el aprovisionamiento de alimentos cada vez más controlado por empresas agroalimentarias que son las que realmente controlan el proceso. Además el agricultor tampoco controla los inputs, ya que está en manos de grandes empresas el aprovisionamiento de abonos y maquinaria. Finalmente tampoco controla la cada vez más importante alteración biológica.
También es propio de los 90 un debate moral entre el Norte y el Sur, ya que por una parte Europa y USA financian para que dejen de producir, mientras que en otros lugares no hay suficientes recursos para adecuar la alimentación.
El otro debate se encuentra en que desde occidente se condena la imposibilidad de desarrollar un proceso de competitividad ya que sus productos no pueden competir con los productos del Norte, los cuales tienen los precios más bajos del mercado.
*Con todo ello la pregunta es: ¿Qué papel tiene el agricultor?
Agricultor y Medio Ambiente.
Es el mayor cambio que se ha producido en los 90. La agricultura es una fuente muy potente de contaminación y degradación como consecuencia de la entrada masiva de insecticidas, productos fitosanitarios, abonos, productos industriales... que tuvieron su apogeo en la época productivista; De manera que a principios de los 80 en los países del Norte la relación entre contaminación y producción agrícola es mayor, por lo que se llega a los 90 con gran parte de la población identificando al agricultor como uno de los mayores contaminadores. Es el momento en el que la excepción agrícola (los únicos que no contaminan) acaba. En este sentido el papel jugado por la comunidad científica ha sido muy importante, demostrando una evidencia empírica basada en:
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Las granjas en zonas cada vez más grandes han provocado un proceso de degradación desconocido.
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La agricultura es una doble fuente de contaminación por la incorporación de nitratos (el nitrato no asimilado por la planta va al agua por las capas subterráneas que después tienen un efecto nocivo sobre las personas) y productos fitosanitarios. Esta contaminación de los acuíferos afecta a las plantas regadas por ellos. La contaminación de los acuíferos abarca a las regiones intensivas en agricultura de los países de Europa. Pero ha tenido relevancia e interés en los países del Norte y no en los del Sur. La figura del agricultor ha pasado en 15 años de protector de la naturaleza a gran contaminador.
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Ganadería: gran fuente de contaminación de aguas superficiales por los vertidos, y de contaminación atmosférica producto de los abonos vertidos en el campo (amoníaco) que pueden empeorar por el efecto de las lluvias. De esto manera se regula en los países la cantidad de abonos en el campo.
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Sobreexplotación de los acuíferos producto del aumento de la superficie regada a partir de aguas subterráneas en los años 60-70; llegando a un punto en los 90 de sobreexplotación (se extrae más agua de la que se recoge) y por lo tanto se produce una reducción en el acuífero que puede dar lugar en las zonas costeras a la salinización de los acuíferos, los cuales son notables en el Mediterráneo europeo (Sur de España). Esta salinización ha provocado el cambio de cultivos más tolerantes de sal o el abandono del acuífero.
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Erosión: están asociados con el abandono de la actividad agraria en algunas zonas, sobreexplotación ganadera e incendios forestales.
En el Mediterráneo los mayores problemas son la contaminación de acuíferos y la erosión.
El medio rural también tiene procesos negativos medioambientales que no tienen su fuente en la agricultura. El medio rural es el lugar donde se localiza aquello que no desea la ciudad, vertederos, plantas, reciclajes, centrales térmicas, grandes infraestructuras de todo tipo (hidráulicas, nucleares) con impactos negativos.
La década de los 90 ha conocido en los países desarrollados unas políticas y medidas agroambientales; siendo en los países del Norte de Europa el primer lugar en llevarse a cabo a mediados de los 80, y ya en los 90 en la Unión Europea.
Existen diferentes fases:
1ª. - Los países intentan “vestirse de verde”. En los 70 se declaran gran cantidad de espacios protegidos, parques naturales... que tienen el objetivo de dar la impresión de que se intenta preservar el medio ambiente.
2ª. - Ya en los 90 algunos países intentan abordar políticas de contaminación agraria en determinadas zonas del Reino Unido, Holanda, Alemania y Bélgica. Se intenta controlar los nitratos, vertidos ganaderos y la contaminación atmosférica, pero siempre de forma tímida por la oposición radical de los agricultores, además suele estar apoyado por los poderes públicos, instalados en un paradigma productivista.
Estas políticas se han visto avaladas por las políticas de la Unión Europea desde 1992, que ha puesto ha disposición de los Estados unos recursos y medidas para controlar la actividad agraria. Esto ha sido notable en el Norte, inexistente en el Sur e intermedio en países como Francia. En el Sur no se ha producido por el distinto contexto sociocultural, pues no existe concienciación pública ni en la administración del problema. Podría decirse, que así como tímidamente en el Norte hay una serie de dispositivos institucionales para atajar el problema, en el Sur no existen. En el caso de España es peor porque la contaminación agrícola es difusa en el territorio. Además España es el país que mayor descoordinación de políticas públicas presenta.
En definitiva, en la década de los 90 es la primera vez que se acaba con la excepción agrícola, se comienzan a establecer medidas para combatir el problema ambiental aunque advirtiendo una diferencia en el Norte (donde se han desarrollado más medidas y se ve al agricultor como contaminador) y el sur (donde el agricultor sigue siendo productor). También hay que destacar la presencia de actores sociales (autoridades, agricultores, opinión pública, nuevos urbanitas, medios de comunicación).
De todos estos actores, los agricultores y la administración, han sido los hegemónicos hasta los 90, donde la importancia de otros actores sociales aumenta, quedando en minoría los agricultores en término de discurso social dentro del Norte de Europa. En el Sur continúa siendo hegemónica la posición en términos de discurso social del agricultor y sus apoyos; mientras que los otros agentes son periféricos. Esto tiene una consecuencia en la percepción de la gente en materia de agricultura y medio ambiente.
Políticas territoriales.
En los 90 se ha desarrollado una forma de aproximarse al desarrollo agrario distinto, según lo cual, lo local es lo que lo define. Alrededor de lo local ha aparecido una forma diferente de entender el medio urbano y rural, de manera que rural se asocia más a paisaje que a agricultura y las políticas sociales se asocian más al paisaje y turismo desde la zona concreta.
Conclusiones.
En los espacios rurales europeos se ha producido un cambio económico y social de un gran calado en un contexto global en el que los territorios ya no son urbanos o rurales, sino que son integrados o no al espacio social. Ha cambiado la vida y estructura social de los pueblos. Han ido a residir a los pueblos clases urbanas, obreras... por lo que ha habido un rompimiento total entre el pueblo como unidad social cerrada homogénea y agrícola...
Esto ha supuesto una revitalización o recomposición profunda, aunque en algunas zonas continúa en declive (éxodo).
Además, han aparecido nuevos problemas:
Hay un nuevo marco de relación entre las personas autóctonas y las alóctonas: cada grupo de estos, va en general “a la suya”.
Tenemos que abandonar la idea de campo como unidad de producción, y cambiarla por espacio integrado económica y socialmente.
Hay una disociación entre trabajo, ocio, consumo y residencia.
Las políticas públicas tienen que partir de la idea de que los espacios rurales tienen una función social, cultural, medioambiental... para desplegar una estructura más equilibrada, aunque en la lógica del mercado no sea rentable.
No obstante, las representaciones de lo rural no son iguales en toda Europa. Generalmente son representaciones entre lo real y lo ideal (diferentes grupos sociales tienen ideas distintas sobre aquello que representa un espacio rural).
Por ejemplo, en Suecia, lo rural son las zonas que cuentan con menos de 200 habitantes, mientras que en España son las que tienen menos de 2000. Sin embargo, en Francia, se basan en las zonas que crean puestos de trabajo.
La Unión Europea diferencia entre espacio urbano, rural intermedio y rural remoto.
El espacio rural afronta desde los 90 nuevos problemas derivados de algunas medidas públicas, como la reforma de la PAC, la de los Fondos FEDER, la de la Política Regional Europea, la preocupación medioambiental, y sobretodo los cambios sociales que presentan que lo rural se asocie más a paisaje que a agricultura.
Los agricultores se han dado cuenta de que la visión que la ciudad tenía sobre ellos ha cambiado: se convierten pues en cuidadores del paisaje.
El concepto de rural se asocia a un modo de vida determinado que suele tener algunas palabras clave que ya hemos enumerado: vivienda de más calidad, aire puro... particular.
En general, existen zonas de áreas urbanas, coronas periurbanas muy metropolizadas, algunas que mantienen una vocación agrícola y otras que mantienen una vocación residencial no agrícola. Hay otro grupo que engloba a los parques naturales, protegidos... que pueden ser visitados.
Entre el mundo urbano y el rural, se podría decir, que no hay división de clases (un territorio no es superior al otro), sino que son territorios complementarios.
No obstante, hay muchos espacios rurales en Europa que están sometidos a pérdidas de habitantes (el éxodo rural es notable en la superficie europea), y ha aparecido un fenómeno cada vez más importante, que es la relación entre agricultura y medio ambiente, y espacio rural y medio ambiente.
Conclusión general:
En el año 2000 queda claro que el espacio rural europeo tiene que afrontar una reorganización. El Tratado de Amsterdam ya marca unos objetivos de cohesión para el desarrollo rural:
1º. Preferencia rural.
2º. Desarrollo integrado.
3º. Diversificación de actividades económicas en el medio rural, haciéndolo compatible en los paisajes rurales.
4º. Durabilidad.
5º. Subsidiariedad propiciando el desarrollo rural en la escala adecuada.
6º. Simplificación.
7º. Programación.
8º. Financiamiento adecuado.
9º. Gestión y eficacia.
10º. Evaluación de las políticas públicas que hagan posible; detener el éxodo rural, la estabilización rural con durabilidad y que estas políticas abarquen todo el territorio.
TEMA 2. LA AGRICULTURA EUROPEA
Introducción. Ruralidades europeas.
El espacio rural europeo tiene una característica que lo define. Su diversidad.
Se puede hablar de agriculturas europeas o ruralidades europeas. Su análisis es fundamental teniendo en cuenta el medio físico, el contexto institucional y la historia (ninguno de estos elementos se puede eliminar).
El núcleo agrícola más desarrollado, donde hay más productividad con respecto a las demás regiones, lo forman: Sur de Inglaterra, Nordeste de Francia, Norte de Bélgica, Holanda y Dinamarca.
Hay que tener en cuenta el tamaño de la región y su número de explotaciones, la edad del agricultor, los agricultores que trabajan a tiempo parcial, el grado de especialización de una región agrícola, la dimensión económica de las explotaciones...
1.Rasgos de la agricultura europea.
Explotaciones agrarias.
Hay una desaparición masiva de las explotaciones agrarias. Casi 1500000 han desaparecido entre 75-95 (24% más de 500 al día).
Han desaparecido las que tenían dificultad para integrarse en unas redes comerciales que requerían modernización para la integración en el mercado, aquellas que son demasiado pequeñas...
Las explotaciones agrarias tienen una gran diversidad.
Los países del Sur de Europa, fundamentalmente poseen gran cantidad de explotaciones menores de 2 hectáreas, por lo que no generan gran integración en el mercado.
Algunas de las explotaciones desaparecidas, han dado lugar a espacios boscosos, otras se han urbanizado y otras han pasado a formar parte de explotaciones mayores.
Las explotaciones que sobreviven, tienen mayor tamaño.
Estamos evolucionando hacia dos agriculturas:
Una agricultura suficiente para abastecer de alimentos a la población europea, y exportar (mayor, más especializada...).
Una agricultura poco dimensionada, con titulares envejecidos, y que va desapareciendo.
Además de este proceso general, pueden existir contrastes, de manera que en las regiones de agricultura intensiva mediterránea (España: litoral valenciano, Murcia, Almería...) el proceso observado en los 80-95, es que el número de las explotaciones no se reduce, sino que aumenta. En conjunto se observa una separación creciente entre los titulares de la explotación y trabajos en la explotación (el titular contrata servicios externos).
Empleo agrícola.
Hay alrededor de 100 millones de activos, aunque hay una desaparición masiva (5%).
Grecia, España, Irlanda, Italia, Austria, Portugal y Finlandia todavía superan ese 5% de agricultores activos de la media de la UE.
Dinamarca, Bélgica, Grecia, España y Holanda tienen una agricultura en la que hay una presencia notable de mano de obra asalariada. Alemania, por ejemplo, ha disminuido el porcentaje de población asalariada.
Este tipo de agricultura, legal o ilegal, en las primeras fases, suele ubicarse cerca de grandes ciudades, y trabaja la agricultura en épocas punta. No tiene ningún tipo de cobertura pública. Solamente los de primera generación tienen algún tipo de reagrupamiento familiar. Además, estas condiciones infrahumanas de vida, para grupos sociales provenientes del Magreb, son atractivas.
La evolución de los cultivos.
Paralelamente al proceso de modernización de la agricultura europea, los cultivos han experimentado unos cambios enormes (esto tiene que ver con los cambios de la demanda...).
La agricultura europea se ha ido especializando en determinados cultivos, especialmente en cultivos comerciales.
El cereal ha tenido un incremento de más del 10% de superficie en los últimos 15 años. Es un cultivo rentable para los agricultores.
Se han consolidado espacios de viña, también las oliveras, debido a la demanda del consumidor. Además se ha multiplicado la superficie regada. (El incremento de la superficie regada provoca problemas medioambientales).
Desde 1992, la PAC se cambió (quería la reducción gradual del precio de los productos clave y la adaptación de la producción a la demanda). Bruselas cambió el sistema de protección de la agricultura al pagar por hectárea y por cabeza de ganado. Además la UE intenta que se produzcan menos cereales, y aunque se retira cada año el 10% de la superficie de cereal, Europa produce la misma proporción de cereales con menos tierra, porque al reducir la superficie, se concentran más abonos en una superficie más pequeña.
1.4. Nivel de concentración ganadera.
También se ha cambiado la producción ganadera. Han disminuido las explotaciones pero han aumentado las superficies. Especialización e intensificación. Hay menos explotaciones, pero más cabezas de ganado por explotación. Esto abre otro problema medioambiental en Europa.
En cuanto a bovino, en el 84, Europa introduce un control a la producción de leche. En algunos países hubo reducción de casi el 40% de cabezas productoras de leche (Bélgica, Alemania, Francia, Holanda tienen gran presión bovina).
En el porcino existen los mismos criterios de concentración, pero en pocas regiones: Holanda y Francia, incluso en el Nordeste de España. Hay regiones de Holanda donde se superan las 500 cabezas por explotación (En Europa hay 110 millones de cabezas de cerdo). Las granjas avícolas tienen las mismas características; grandes concentraciones.
Regiones agrarias y rurales europeas.
2.1. Regiones rurales interiores.
Las regiones rurales interiores abarcan la mayor parte de superficie de Europa, son las menos urbanizadas (frágiles, éxodo...) y están abocadas a un conjunto de procesos (crisis de los 60), tiene fuerte vocación agrícola, estructura urbana poco desarrollada, carencia de infraestructuras que supone un freno para abrir políticas de desarrollo rural, es patente la carencia de servicios públicos para atraer población aunque también existen potencialidades que pueden servir para abrir políticas de desarrollo local, endógeno, porque disponen de algunos recursos susceptibles de ser explotados: Paisaje.
La diversificación, la pluralidad local... , provocan pesimismo en estas zonas por el proceso de “desertificación” que afecta a muchos de estos paisajes.
Tenemos en Europa regiones agrarias interiores, regiones rurales Mediterráneas, la Europa Atlántica, el área de agricultura intensiva del centro de Europa (Este de Inglaterra, Norte de Francia, la zona flamenca de Bélgica, Holanda, Dinamarca y Alemania) y la agricultura europea del centro y del Este, (las zonas agrarias europeas que hasta el 90 han tenido un modelo de producción similar al soviético y que en el 90 tienen que enfrentarse a las normas de la PAC para cambiar de la agricultura soviética a la agricultura del mercado).
Las regiones agrarias interiores tienen un medio natural difícil (muy fragmentado) y unas condiciones climáticas que hacen que ciertas regiones tengan una agricultura extensiva, la cual puede estar sometida a cambios de temperatura extremos debido a factores de altitud o puede estar afectada por la falta de agua. Tienen una demografía en declive, debido a su bajo dinamismo, caracterizada por el éxodo (los municipios con menos de 2000 habitantes continúan perdiendo población). La característica más común suele ser una estructura de población bastante envejecida.
El sistema urbano está poco integrado, no hay una red urbana madura. Exceptuando Madrid, y en cierta medida Zaragoza, en España, todas las ciudades del interior son medias y pequeñas. Tienen una gran dependencia de la actividad agraria. En algunas regiones interiores, la agricultura, tiene unas potencialidades muy importantes debido a la imposición de industrias agroalimentarias bastante consolidadas (La Rioja, Castilla La Mancha...). Una débil dotación de infraestructuras y servicios que alimenta el éxodo rural y un bajo nivel de actividades que conlleva a elevadas tasas de paro que tienen que ver sobre todo en la imposibilidad de diversificar las actividades económicas en estos medios. Hay en consecuencia una actividad agraria muy alta y envejecida. Tiene una fuerte dependencia de las políticas públicas (regiones subsídiales Regiones en las que en cada hogar, la mayor parte de los ingresos que entran son públicos. Por vía de subvención directa de Bruselas, pensiones, becas o ayudas, y algunos casos por vías regionales de seguro de desempleo agrario).
Tienen estructuras de producción muy heterogéneas:
Muchas zonas dedicadas al cereal, otras a la vid, ganado, hortalizas...
Poseen unas demandas sociales que aún están insatisfechas.
Además, tienen debilidades debidas fundamentalmente a la falta de sistema urbano y a la fragilidad de la demografía (dependiendo mucho de aportes externos). Sus fortalezas se basan en el turismo y en la calidad de vida y de producción de alimentos con denominación de origen.
2.2. Espacios rurales mediterráneos.
Las regiones rurales Mediterráneas, tienen focos de desarrollo crecientes, zonas de agricultura intensiva, y ya más hacia el interior, algunas zonas de éxodo rural. De manera que podríamos diferenciar dos zonas: la zona litoral y la zona interior.
Son unas regiones en las que se puede hablar más de ruralidad, que de agrícola. Hay un fuerte proceso de urbanización, con contrastes muy marcados entre interior y litoral.
En el interior hay zonas de abandono y agricultura extensiva, y en el litoral hay zonas de agricultura intensiva (hortofructícola).
Muchos de los espacios interiores sobreviven debido a la complementariedad (agrícola e industrial) que existe con el litoral.
Existe una presión muy grande sobre el territorio debido a la existencia de la alta demanda de suelo y recursos para muy diferentes finalidades, por lo que se generan determinados conflictos.
La actividad agraria afecta al medio ambiente. Es una región que tiene más fortalezas (turismo) que debilidades.
2.3. Espacios rurales atlánticos.
Las regiones rurales Atlánticas, son más agrarias que rurales. Las agriculturas Atlánticas afrontan una crisis en la que hay síntomas de debilidad.
Espacios rurales Atlánticos:
Espacios rurales profundos (Highland, interior de la Cornisa Cantábrica, Nordeste de Portugal, centro de Galicia, interior de Gales).
Espacios rurales agrícolas (Galicia, Cantabria, Asturias, centro y Oeste de Portugal, el río Loira...).
Espacios rurales pluriactivos (Irlanda, Cornualles, Devon, Norte y centro de Portugal...).
Espacios rurales periurbanos.
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Ruralidad olvidada
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Ruralidad agrícola, tradicional y frágil.
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Ruralidad agrícola, moderna y dinámica.
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Ruralidad pluriactiva.
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Ruralidad periurbana.
¿DOS AGRICULTURAS?
Activa abastecedora
Pasiva asistida por políticas públicas (paisaje)
2.4. Espacios rurales de Europa central.
Las regiones rurales de la agricultura intensiva (agricultura europea), tienen una gran viabilidad en sus productos, mucho desarrollo tecnológico, I + D, aunque perjudican al medio ambiente. Se trata de países con elevada proporción de activos en agricultura.
2.5. Espacios rurales de Europa del Este.
Las regiones del Este son completamente distintas, son países con elevada proporción agraria que pasan a formar parte del bloque del Este (45), implantando un modelo de producción distinto: economía planificada y partido único. En cuanto a la agricultura, se producen reformas, de manera que tiene un sistema que supone la expropiación de tierras y una organización basada a partir de granjas del Estado (Soujoz) o cooperativas (Koljoz), lo que significa que la producción se organiza en grandes extensiones bajo control público, y en la que se les indica lo que han de producir en planes quinquenales. Cuando cae el muro de Berlín (89) se integran a la Europa del Oeste y han de integrarse a la economía de mercado desde cero, a partir de la privatización de agriculturas, estableciendo acuerdos preferenciales con la Unión Europea y modernizando el campo; en síntesis se busca la reordenación del sector agrario y la modernización del campo.
Presentan estos problemas:
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Deben adecuar sus propias estructuras productivas.
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Modernizar el sector para hacerlo competitivo en la Unión Europea en un periodo breve de tiempo.
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Desean integrarse en la Unión Europea pero han de cumplir unos requisitos, y para cumplirlos tienen un periodo de transición, aunque en la actualidad son agriculturas poco competitivas.
3.Política Agrícola Común.
La política agraria es la razón del nacimiento de la UE. Sus principales objetivos son:
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Garantizar la producción de alimentos a la UE.
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Garantizar que los agricultores europeos tengan un nivel de vida equiparable al conjunto de la población.
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Garantizar que la agricultura europea se defienda de producciones externas.
3.1. Etapas.
Después de la 2ª Guerra Mundial, Europa estaba devastada.
Europa tiene un fuerte componente agrícola.
En los años 50, los 6 países que forman la UE dieron un impulso enorme a la agricultura, y deciden defender a los agricultores mediante una política agraria. Estos 6 países acuerdan una serie de principios para que los productos europeos prevalezcan sobre los importados, incrementando la renta del agricultor, y haciendo posible que existan obstáculos suficientes para que otras agriculturas del mundo no tengan fácil acceso a Europa.
La PAC nace en la Conferencia de Stressa (1958) a partir del Tratado de Roma (1957) en el artículo 39.
Aumentar la productividad agrícola.
Asegurar un nivel de vida equitativo para los agricultores.
Estabilizar el mercado.
Garantizar la seguridad alimentaria.
Asegurar precios razonables a los consumidores.
En el 62 se concreta el Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola (FEOGA) por Mansholt. Tiene dos secciones:
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Garantía Desde el 63 hasta el 92, se dedica a subvencionar los productos agrícolas (mediante grupos OCM) o a compensar las exportaciones. (Mantener la renta de los agricultores).
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Orientación (menos del 5% del presupuesto comunitario). Potenciar la mejora de las estructuras agrarias (concentración parcelaria, jóvenes agricultores, jubilación anticipada...)
Principios del FEOGA:
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Unidad de mercado.
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Preferencia comunitaria.
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Solidaridad financiera.
Destino: Herbáceos (39,6%): vacuno (18.3%): lácteos (8.5%). Esto se ha definido como el Modelo 80/20, debido a que el 80% del presupuesto comunitario agrícola, va destinado al 20% de las explotaciones comunitarias.
REFORMA DE LA PAC. 1992.
Ayudas directas a los agricultores: cereales, oleaginosos y proteaginosos, vacuno, ovino, aceite de oliva, frutas y hortalizas, tabaco...
Set Aside (retirada rotatoria del 10% de la superficie cultivada en cada explotación).
Medidas de acompañamiento (medio ambiente, reforestación y jubilación anticipada).
Consecuencias de la reforma del 92. (MacSharry). La reforma de la PAC no parece que haya sido positiva para la mejora del medio ambiente, ni para garantizar que un agricultor viva de su explotación, y tampoco parece que se esté reduciendo el presupuesto comunitario que se destina a la PAC. Esta reforma continúa beneficiando a la agricultura del Norte y perjudicando a la del Sur.
Ahora se subvenciona por hectárea o por cabezas de ganado, es decir, ahora las ayudas son directas.
Clasificación beneficiaria de reforma de la PAC:
1ª Alemania.
2ª Francia.
3ª Italia.
4ª España.
5ª El Reino Unido.
Las instituciones europeas no podían aguantar tanto tiempo manteniendo un creciente incremento del presupuesto de una PAC que se aleja de los compromisos del Tratado de Roma, porque ya hacía décadas que no había necesidad de alimentos y ya se había reducido en un 50% el número de agricultores, y además porque en los años 60 y 70, en paralelo al aumento de la productividad (40%) se ha desarrollado en territorio europeo una serie de deterioros y problemas ambientales y porque los EEUU dicen en la Ronda de Uruguay 86-92 del GATT, que no es posible que la PAC financie artificialmente la producción agrícola.
Junto a las medidas anteriormente enunciadas, hay 3 medidas complementarias:
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Introducir reglamentos de mejora del medio ambiente.
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Favorecer la reforestación.
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Propiciar o favorecer la jubilación anticipada.
Todo ello vía fondos FEOGA (en buena parte orientación) FEDER, FSE.
Breve análisis de la agricultura catalana
Vicent Canet Martínez
Fuente:
http://www.agroterra.com/profesionales/articulos.asp?Idarticulo=245
A finales del 2001 el parlamento catalán aprobaba la ley de orientación agraria producto del análisis del sector realizado por el libro blanco promovido por la DARP (Departament de Agricultura, Ramaderia i Pesca) dependiente de la Generalitat de Catalunya. Esta ley pretendía ser el marco en el cual se desarrollarán las iniciativas legislativas y los planes de actuación necesarios para adaptar a la agricultura catalana a las nuevas necesidades económicas, ecológicas y del consumidor.
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Destacan en la ley los siguientes valores: la calidad y la seguridad alimentaria, la sostenibilidad, la multifuncionalidad y la importancia del sector agroalimentario en la economía catalana. "Fue una de nuestras reivindicaciones principales, nos parecía necesario llegar a tener esta ley. Se ha avanzado, en algunos puntos nos gustaría haber avanzado un poco más, pero estamos bastante satisfechos en general" valora así la ley de orientación agraria aprobada por el Parlament, Francesc Pasqual presidente de JARC. Según datos de la DARP publicados ene le estudio La industria agroalimentaria en Cataluña 1999, los ingresos del sector ascendieron a 2,47 billones de pesetas en el 1999, con un crecimiento del 3,6% respecto al año anterior. La agroalimentación aporta el 16% de lo que factura el total de la industria, y lidera el ránquing de sectores industriales.
La calidad y la seguridad
Desde hace unos años y producto de las crisis alimentarias, y la polémica suscitada por los cultivos transgénicos la agricultura en el ámbito europeo ha apostado por dos valores en alza en el mercado agroalimentario: la seguridad y la calidad alimentaria. Por eso dentro del desarrollo de la ley de orientación agraria, se están tramitando actualmente en el Parlament las leyes de seguridad alimentaria por una parte y la de calidad agroalimentaria por otra. En la última las asociaciones profesionales y las cooperativas han tenido participación.
Todos los representantes del sector agrario (UP, JARC y FCAC) coinciden en afirmar que la calidad es un factor necesario en la agricultura catalana para poder subsistir. Francesc Pasqual incide en esta necesidad: "Nosotros tenemos un gran problema, es que dependemos de unos convenios y unos tratados internacionales, básicamente a las OCM, el mercado común, y tenemos las cartas marcadas. La única manera que tenemos de ir ganando cuota de mercado y darle un valor añadido a nuestras producciones es incidir en la calidad". Pasqual afirma que la agricultura catalana tiene el valor añadido de tener el mercado al lado de la producción: Barcelona y el área metropolitana. Estas son un área de consumo relativamente acomodada que puede pagar unos precios, y un plus a la calidad del producto. A esta área hay que añadirle la franja litoral que en épocas punta se llenan de gente. Desde el sector turístico se está apostando para que venga un turismo de calidad con más poder adquisitivo, y esto supone una ampliación de mercado natural en determinadas temporadas. "Si vamos a por la cantidad perderemos cuota de mercado porque ya hay otros países que saben y pueden trabajar en este sentido" explica Pasqual. Para el que los elementos de diferenciación de la producción catalana son la calidad y la inmediatez, es decir, la posibilidad de servir el producto lo más fresco posible y el ser constantes en la producción.
Todos los agentes agrarios coinciden en apoyar la ley de calidad y las marcas de calidad. Pero inciden en el confusionismo que puede crear la proliferación de variedad de marcas que puede que no entiende el consumidor. "Al final el consumidor no sabe si nos hacemos la competencia o es que cada uno certifica de manera diferente. Tal como esta planteado el consumidor se confundirá, incluso el productor" comenta Pasqual. Demasiada información lo que hace es desinformar coinciden todos los afectados que piden una homogeneización de las marcas de calidad. Desde la FCAC Anna Toda plantea la necesidad de exigir la misma calidad, seguridad y trazabilidad a las importaciones. De no ser así, explica, "los costes adicionales de éstas pueden dificultar la subsistencia de la agricultura catalana".
Multifuncionalidad
Dentro de las políticas de equilibrio territorial se ha desarrollado el concepto de multifuncionalidad. Este pretende que la agricultura no sólo asuma valores de rentabilidad económica sino que asuma otro valor como es el desarrollo rural. Al modo de ver de los agentes agrarios catalanes, la agricultura crea, determinadas zonas rurales con peligro de despoblación, un arraigo en la tierra que si desapareciesen no existiría. Grandes defensores de esta concepción son los representantes de Unió de Pagesos que en su VIII Asamblea hecha en la comarca de Terra Alta (Tarragona) defendían la necesidad de adaptarse al nuevo escenario económico de la globalización desde un enfoque multifuncional, es decir, superando una visión de estricta rentabilidad comercial. " Ayudamos a arraigar la poblacion agraria para evitar el despoblamiento" explica Joan Cavall.
Sostenibilidad: sistemas de producción integrada y ecológica.
El concepto de sostenibilidad nace de las preocupaciones medioambientales desarrolladas en los últimos treinta años por las sociedades occidentales, tanto como por las normativas europeas, y la preocupación de gobiernos como hasta hace unos meses, el francés, o el alemán con participación de ecologistas en sus gobiernos. Por otra parte en países como Alemania o Dinamarca el peso de la agricultura ecológica es mayor que en Cataluña, llegando al 30% del mercado en Dinamarca. Pero estos son países que tienen sistemas de producción menos intensificados que el catalán. En el sistema mediterráneo se realizan dos o tres cosechas al año. Se tiene que ayudar más a la tierra para que pueda ser rentable y productiva. "Aquí se apuesta mucho menos porque en otros sitios tenían que hacer muchos menos esfuerzos. En los países continentales no tenían que cambiar demasiado el sistema productivo. Nos hemos tenido que adaptar más poco a poco", afirma Pasqual. Pero desde los representantes agrarios se considera que el consumidor catalán está desinformado de que los sistemas de producción respetuosos con el medio (integrado y ecológico) van en aumento en Cataluña. Y por tanto no pueden valorarlo como un plus que asegura la calidad y la seguridad. Y sin esta información ni el entendimiento del coste añadido que tienen estos sistemas de producción el consumidor puede no entender que sean relativamente más caros
La producción ecológica tiene un peso muy pequeño en la agricultura catalana, aunque hay sectores donde se está trabajando en este sentido. Es un mercado muy limitado porque no hay una gran demanda por parte del consumidor. En cambio la producción integrada está más desarrollada. Dispone de una propia normativa y consejo regulador (al igual que la ecológica) pero con un desarrollo mayor y un peso más importante en el sector agrario catalán. Muchos agricultores han apostado por ella, abandonando sistemas de producción tradicional donde lo que más importaba era producir cuanta más cantidad mejor, siendo la producción integrada el puente hacia futuros sistemas de producción con referentes ecológicos. Es la gran apuesta de los agricultores catalanes.
Estructura del sector
El sector productivo catalán se ha ido estabilizando y adaptando en base territorial. Ha habido un descenso importante de productores, unos porque se han jubilado otros porque han dejado su producción. Y esto ha propiciado que la superficie de las explotaciones haya tenido un nivel mas optimo para producir. Un territorio como el catalán impide tener los latifundios existentes en otras partes de España o Europa. Lo que llegó a perjudicar mucho a la agricultura catalana delante del proceso de mundialización económica fue el sistema de producción minifundista, como los que tienen en Galicia o el Cantábrico. Pero el productor y el sector en general se han ido adaptando.
El censo agrario correspondiente al año 1999, hecho público por el Instituto Nacional de estadística, pone de manifiesto que la concentración del sector ha supuesto que el número de explotaciones se haya reducido en 33000 (un 41,4%) los últimos diez años, mientras que en el resto del territorio español lo ha hecho en un 21,7%. El número de explotaciones paso de 110.094 en 1989 a 77.178 en 1999. Esta tendencia a la concentración implica un aumento en la superficie por explotación. La extensión de las fincas ha aumentado un 54% en Cataluña, mientras que lo ha hecho en un 20% en el resto de España. Aunque también hay que tener en cuenta que la media de superficie de las explotaciones españolas es de 23,6 hectáreas frente a las 14,7 catalanas. Otro factor que destaca el censo es que está habiendo una progresiva sustitución de la mano de obra familiar por asalariada.
"Hemos creado estructuras más grandes, pero deberíamos asociarnos más para hacer mas trabajo en común y tener el sistema de trabajar y comercializar mucho más en común. Otra cosa es que nos tendríamos que agrupar mucho más. A menudo pecamos de individualismo. Tendríamos que poder ofrecer más producto, mas diverso, y en mas épocas del año" explica Pasqual. La FCAC también apuesta por la concentración del sector para afrontar los retos de una economía cada vez más competitiva. Por eso desde la Federación se impulsan los Planes de concentración y modernización de las cooperativas. Los clientes actualmente sobrepasan la capacidad de una sola cooperativa. Unió también esta de acuerdo con estos planteamientos aunque defiende a regañadientes lo que califican de modelo catalán de producción agraria que se basa en fincas pequeñas y medianas como fuente de autonomía de los profesionales del sector, frente a latifundios o grandes propietarios de otras zonas. Todos destacan la necesidad de que la agricultura catalana disponga de voz propia en los foros de la Unión Europea, y consideran que no se les oye en función del peso que se tiene.
Sectores
Huerta
En huerta, el gran problema es la competencia directa de las zonas más primerizas que la catalana. El sistema productivo en huerta no es tan prematuro como otras zonas de la península, concretamente del sur o del continente de África. Tampoco se puede competir en superficie, porque la principal comarca hortícola, El Maresme, tiene serios problemas para mantener su superficie frente al crecimiento del área metropolitana de Barcelona. Pero el valor añadido que tiene el Maresme es su cercanía con un gran consumidor, Barcelona, al que se le puede dar lo que pide producto fresco, de calidad, e inmediatamente.
Desde el sector también se pide un refuerzo del asesoramiento técnico de las Agrupaciones de Defensa Vegetal (ADV). Por otra parte, los últimos temporales que afectaron a El Maresme tanto a los cultivos de huerta como a los de flor y planta ornamental, que provocaron perdidas en el sector han sido solucionados con ayudas directas y créditos del Instituto Catalán de Crédito Agrario.
Fruta dulce
En este sector se está trabajando mucho en calidad y está recuperando mercados que se habían perdido. El sector de la fruta dulce, básico en la economía leridana, adolece de algunos desequilibrios, como son malas campañas o baja remuneración del producto en los mercados. El sector de la fruta dulce presentó un Plan de Actuación de la Fruta (PAF) pedido por el DARP, diseñado por Catalonia Qualitat, y que cuenta con el consenso de todo el sector de la fruta dulce. Una de las propuestas planteadas por el sector es apostar por la reconversión varietal de los árboles para inyectar competitividad y mejorar las explotaciones familiares agrarias. Es el llamado Plan de Reconversión Varietal que consiste en sustituir las variedades actuales por variedades más interesantes - ya sea a nivel agronómico o comercial- que mejoren la competitividad de las explotaciones. Ahora el plan estratégico está en proceso de negociación con las administraciones.
Flor y planta ornamental
El sector denuncia el incumplimiento de los acuerdos de la Unión Europea con países terceros en el control de las importaciones de estos países que sobrepasan los contingentes pactados. Esta situación afecta la mercado de la flor ya que rebaja sus precios debido a lo que Unió de Pagesos llama ""dumping social"" (costes laborales muy bajos). Desde el sector también se pretende colaborar con las administraciones para conseguir una formación profesional adecuada para la flor y planta ornamental. Los problemas meteorológicos han estropeado la temporada de la primavera, pero el verano ha sido positivo, y se espera una temporada de otoño invierno positiva.
Cítricos
Después de temporadas como la del año pasado bastante negativas, se calcula que el balance este año será positivo. Este año será el primero en el que se utilizará la marca IGP de Terres de l'Ebre para clementina, y aunque se valora positivamente no se espera un aumento de beneficios a corto plazo. El sector de cítricos catalán esta orientado básicamente a la clementina, y espera aumentar en los próximos años el volumen de su producción. Una vez superado el problema de la tristeza y después de varias temporadas con malas condiciones meteorológicas.
Fundació de la Pagesia Catalana.
Fruto del acuerdo entre la Federación de Cooperativas Agrarias de Catalunya (FCAC), la Unió de Pagesos (UP), y Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya(JARC), conjutamente con el Departament de Agricultura Ramaderia y Pesca (DARP) se constituyó a mediados de este año la Fundación de la Pagesia Catalana (Fundación de los Agricultores Catalanes), que tiene como objetivo la creación y gestión de la Casa de la Agricultura en Barcelona. Esta fundación se ocupará de gestionar el fondo común que proviene del proceso de liquidación del patrimonio de las desaparecidas cámaras agrarias locales para la creación de la futura sede social de la FCAC, UP y JARC. La Fundación tiene un patronato que está formado por trece personas: cinc representantes de UP, dos de JARC, tres de la FCAC, dos de la DARP y una de la administración local que ceda el espacio destinado a la sede de la Fundación.
25 años de JARC
Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya (JARC), como tal, nacieron el 23 de junio fruto de la fusión entre tres organizaciones profesionales agrarias que tenían una importante trayectoria y prestigio en el sector. Por esto pese a tener un nombre relativamente nuevo, JARC, cuenta con la experiencia y el trabajo de personas que pertenecen a estas organizaciones agrarias des de la década de los 70.
Este año la asociación JARC ha cumplido este año el 25 aniversario. Pese a establecerse con el actual nombre solo desde el 1997, las asociaciones que la integran (Ramaders i Pagesos, Unió de Sindicats Agraris de Catalunya (USAC) a Lleida i Joves Agricultors de Girona) tienen ya en común una larga trayectoria del último cuarto de siglo. Desde el otoño del 2001 hasta la primavera del 2002 JARC, con Francesc Pasqual en la presidencia, han programado diferentes actos para conmemorar el esfuerzo de esta organización de ámbito catalán, que tiene ya 24 sedes en toda la comunidad acercándose cada vez más a todos los puntos de nuestra geografía.
Esta celebración llega en un momento en el que la organización agraria está realizando un importante esfuerzo de expansión en todo el territorio de Cataluña y que se materializa en la apertura de nuevas sedes. En sólo dos años JARC ha pasado de tener 4 oficinas (Barcelona, Tarragona, Lleida y Girona) a estar presente en 20 puntos más de la comunidad autónoma catalana. Ahora los socios ya pueden acudir a las diferentes sedes que hay en las comarcas de el Alt Empordà, el Bages, Barcelonès, el Berguedà, el Baix Empordà, la Garrotxa, el Gironès, la Cerdanya, la Selva, la Noguera, Osona, el Penedès, el Pla del Estany, el Segrià, el Solsonès, el Tarragonès, el Montsià y el Urgell. Conscientes de la importancia de vertebrar el sector agrícola, ganadero y forestal de Catalunya, JARC ha apostado siempre por sumar esfuerzos. El principal objetivo de JARC es defender los intereses económicos y profesionales de sus afiliados delante de las administraciones- municipales, autonómica, central y europea- y de la sociedad en general.
martes, 15 de abril de 2008
La pesca s'ofega
El programa "Quèquicom" analitza, des d'un punt de vista científic, el futur del sector de la pesca i parla de les mesures que s'haurien de prendre per evitar el col·lapse econòmic i la catàstrofe mediambiental.
La Unió Europea ha suspès la pesca de la tonyina vermella perquè és prop de l'extinció. Paral·lelament, la revista "Science" diu que l'any 2048 podria deixar d'arribar peix als mercats perquè s'estan exhaurint la majoria de les espècies comercials.
El reporter Pere Renom s'embarca amb un pescador artesanal de Badalona, però el resultat de la pesca és ben magre.
Ramon Franquesa, professor de la Universitat de Barcelona i autoritat mundial en bioeconomia, adverteix que el que passa a Badalona també passa a la resta del planeta: la pesca s'esgota.
Francesc Sardà i Jordi Lleonart, biòlegs de l'Institut de Ciències del Mar i de la FAO, afirmen que s'ha ultrapassat el límit del que poden suportar les poblacions marines, ja que es pesquen abans de la maduresa sexual.
Xavier Pastor, de l'organització conservacionista Oceana, denuncia l'ús d'arts de deriva i la vulneració de les lleis que comporta, sobretot, la pesca de ròssec.
Des del plató, Toni Mestres, el presentador del programa, mostra d'una manera molt visual la reducció del nombre de peixos que hi ha hagut als caladors durant els darrers anys i es pregunta si l'aqüicultura pot resoldre el problema de la sobreexplotació.
Dolors Furones, especialista en granges de peixos, explica que el problema és que el mercat demana espècies carnívores, com les orades, però per criar un quilo d'orada calen deu quilos de peix. Ara com ara, l'aqüicultura és només un complement de la pesca extractiva.
La solució passa, segons tots els experts consultats pel programa, per aplicar fortes regulacions que, encara que portin a una crisi a curt termini, han de permetre assegurar la vida als peixos i als pescadors a llarg termini.