"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

martes, 13 de noviembre de 2007

El ciclo de la erosión




La playa de Las Catedrales es única en Galicia. La intensa erosión ejercida por el mar sobre los acantilados de esquisto y pizarra originó entrantes y salientes en la roca, pasadizos, "frunas" o grutas y pedazos de roca aislados o unidos a tierra por gigantescos arcos rocosos.




Hasta hace 150 millones de años, a finales del Jurásico, estas tierras estaban cubiertas por el mar, tal como nos lo demuestran los numerosos fósiles marinos que por aquí se encuentran. A partir de entonces fueron emergiendo dando paso a la vida terrestre, con la aparición de animales y plantas. Aquí tenemos un bello capricho de la naturaleza que en la forma de un mágico cauce serpenteante, los elementos de la erosión (la lluvia, el viento, el hielo) han esculpido. Nos encontramos con paredes de piedra realmente bellas, donde crece la aromática esencia de la naturaleza, el te de roca, que se mezcla con el aroma del tomillo y del espliego produciendo una nueva brisa que evoca la que millones de años antes soplaba por estos mares ancestrales. Alejados de todo el bullicio de la vida actual aquí encontramos bellos parajes dónde únicamente se oyen los pájaros y el susurro de la chicharra, un lugar que invita a la contemplación y a latir con el pulso de la existencia.