"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

lunes, 3 de marzo de 2008

El turismo español

El turismo ha supuesto y supone para España una significativa fuente de ingresos y un potente estímulo para la actividad económica del país. Esta contribución a la creación de riqueza nacional se mantiene en la actualidad, independientemente de la diversificación económica producida en las últimas décadas, así como de los cambios estructurales en la economía y sociedad española.
Por ello, y aunque existan otros sectores que en los últimos años han venido aumentado notablemente su peso económico para el país, es fundamental remarcar la importancia que el turismo sigue teniendo para España como motor de crecimiento económico e impulsor de la creación de empleo.

La actividad económica derivada del turismo se origina debido a tres tipos de flujos turísticos: el formado por los extranjeros que acceden a España a través de las fronteras y pasan al menos una noche en un destino nacional (turismo receptor con 58,5 millones de visitas en 2006); el formado por los turistas nacionales que se desplazan dentro de las fronteras españolas y pernoctan al menos una noche fuera de su residencia habitual (turismo doméstico, que en 2005 representó 161,1 millones de viajes); y por último el flujo formado por aquellos turistas nacionales que se desplazan hacia destinos internacionales a través de las fronteras españolas, permaneciendo al menos una noche en el destino (turismo emisor que representó 10,5 millones de visitas en 2005).

Los turistas eligen su destino atraídos por una oferta de productos turísticos concreta. En el caso del modelo español la oferta es muy variada, coexistiendo los cinco grandes productos en torno a los cuales se desarrolla la actividad turística. Dichos productos corresponden con el turismo sol y playa, el cultural y de ciudad, el de negocios y congresos, el deportivo, y el rural y activo.

El turismo, en comparación con otros sectores tradicionales de la economía, presenta una aportación al PIB casi tres veces superior que por ejemplo el sector de Agricultura, Ganadería y Pesca y muy similar a los sectores de la Industria y la Construcción. La importancia de la actividad turística en España es tal, que en 2005 contribuyó en un 11% al PIB nacional, aportando 26.000 millones de euros al déficit comercial de la Balanza de Pagos y, empleo a más de 2,3 millones de personas, lo que equivale al 12% de la población activa del país.

Además, las expectativas existentes sobre este macro-sector (denominado así debido al gran número de agentes que aglutina) en relación al resto de la economía española siguen siendo muy elevadas. Según el informe “La gestión empresarial en los años 2005 – 2006” de IRCO y Burson Masteller, los directivos españoles califican al turismo como la actividad empresarial que tiene más futuro (con un 60%). Este mismo informe muestra como se considera al turismo como el principal motor generador de empleo tanto directo como indirecto, con el 36% y 24% respectivamente. Por tanto, este macro-sector, no sólo es uno de los actuales motores de la economía española, sino que se espera que en el futuro siga siendo una referencia económica y un generador de empleo y bienestar para el conjunto de la sociedad.

El turismo español más allá de estas impresionantes cifras es, y será un reflejo de la sociedad española, su dinamismo, modernidad, capacidad de integración (el 16% de los ocupados en el macro-sector son inmigrantes) o de adaptación a las nuevas tendencias y tecnologías. Por ello, es tan importante mantener un nivel de calidad óptimo y exportarlo con cada turista que llegue a España.

Horizonte 2020 del turismo español

Sin embargo, la aparición de diversos factores como la desregulación de los mercados; los cambios en la demanda (aumento del turismo residencial, descenso en el gasto medio por turista y la duración media de la estancia…); las nuevas tecnologías; la irrupción de Internet, los nuevos modelos negocio en el transporte aéreo (compañías low cost); o los nuevos modelos de distribución (GNE) unidos al desarrollo de nuevos destinos turísticos competidores hacen necesario que España revise sus estrategias competitivas ante el nuevo entorno del turismo a escala internacional y la maduración del producto sol y playa.


Debido a la diversidad de factores influyentes en el desarrollo de la actividad turística, replantear la estrategia competitiva requiere de un paso previo esencial: el análisis de la situación actual de la actividad en España. Este ejercicio debe servir pues como reflexión previa a la definición y desarrollo de una nueva estrategia en turismo.

(...)

Sigue en:

http://www.turismo2020.es/index.php?/esp/documentacion/descargar/5/46653302233ae_Documento%20Base.pdf