"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

miércoles, 7 de enero de 2009

Consumidores, sí... pero con la conciencia tranquila



Manual del perfecto'scuppie'

Manual del perfecto'scuppie'



Nace 'scuppie', término para definir a una tribu acomodada pero ecológica

BRENDA CHÁVEZ - EL PAÍS - Madrid - 04/12/2008

Los inventores de mundos, aquellos que abrazaron términos como metrosexual, übersexual o retrosexual... todos ellos están de enhorabuena. Se ha acuñado un nuevo palabro para definir una de las tan escurridizas realidades actuales. Hablamos de los Scuppies (Socially conscious (socialmente consciente), upwardly mobile person (persona con potencial de ascenso). Un acrónimo como otro cualquiera para definir un "tipo de consumidores fuertemente vinculados al medioambiente y la conciencia social a medio camino entre el activismo hippie y el consumismo yuppie".

"Quieren hacer el bien pero sin atarse a un árbol", dice el inventor del palabro

¿Qué cómo se come esto? El inventor del tinglado, Chuck Failla, ex broker, director de una empresa de planificación financiera y comentarista económico en varios medios de comunicación, creó el neologismo hace diez años cuando ayudaba al cantante Bono en causas sociales. Como él mismo explica. "Es la evolución natural de ambos, tiene mucho de conciencia social y medioambiental y de ambición y deseo de poseer cosas bonitas. Parece que el mundo está encontrando una zona intermedia. Nos gusta lo material y la seguridad del éxito financiero, pero queremos alcanzarlo con mucho más cuidado por el medioambiente y la sociedad", comenta.

El término ha pasado a tener vigencia este año, cuando el capitalismo se refunda por doquier y las preocupaciones medioambientales pasan a las agendas políticas, como analiza el experto en marketing y sociología Miguel Fernandes de Molina: "La crisis les ha permitido un escenario en el que cobran mayor legitimidad, donde los derroches de la ostentación pierden sentido y se impone un consumo responsable", explica.

Pero no nos engañemos, los scuppies no son activistas. "Quieren hacer el bien pero no encadenarse a un árbol por la lluvia ácida, les gusta el éxito financiero pero no por encima de todo", aclara Failla. Conoceremos a los scuppies por sus hábitos de consumo y su involucración en causas humanitarias y medioambientales: Stella McCartney, Gwyneth Paltrow, Bono, Leonardo Di Caprio, Julia Roberts, George Clooney, Angelina Jolie o Brad Pitt son algunos de los que se citan como famosos reclamos para la causa.

Failla ha publicado un manifesto (en www.scuppie.com) y está a punto de sacar un libro, La obra de mano del scuppie: una guía práctica para vivir bien mientras se hace el bien.

Y podría encontrar sus lectores, teniendo en cuenta que en las vallas publicitarias de queso manchego se detallan las emisiones contaminantes y el término eco-chic se emplea en la moda con la naturalidad con la que se dice "fruncido" o "jaspeado" "Hablamos de la responsabilidad social del consumidor en un mundo donde uno es antes casi consumidor que ciudadano", recalca Fernandes Molina.

Un posicionamiento que, como es natural, también genera voces críticas. Como la del sociólogo y escritor Pablo Nacach: "Es un colectivo tal vez diferenciado, pero potencialmente consumista y para que un colectivo pueda operar con fuerza de cambio es necesario que se reúna alrededor de premisas realmente importantes" .