"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

lunes, 21 de enero de 2008

Corrientes marinas




Fuentes:




Imágen: http://www.kalipedia.com/ecologia/tema/graficos-corrientes-marinas.html?x1=20070417klpcnatun_92.Ees&x=20070417klpcnatun_101.Kes




Las mayores corrientes superficiales oceánicas en el mundo están causadas por los vientos dominantes.



Las corrientes pueden ser frías, como la corriente de deriva del viento del oeste, o cálidas, como la corriente del Golfo.



Las corrientes circulan en trayectorias llamadas giros, moviéndose como las agujas de un reloj en el hemisferio norte y al contrario en el sur.


El giro de la Tierra hacia el Este influye en las corrientes marinas, porque tiende a acumular el agua contra las costas situadas al oeste de los océanos, como cuando movemos un recipiente con agua en una dirección y el agua sufre un cierto retraso en el movimiento y se levanta contra la pared de atrás del recipiente. Así se explica, según algunas teorías, que las corrientes más intensas como las del Golfo en el Atlántico y la de Kuroshivo en el Pacífico se localicen en esas zonas.Este mismo efecto del giro de la Tierra explicaría las zonas de afloramiento que hay en las costas este del Pacífico y del Atlántico en las que sale agua fría del fondo hacia la superficie. Este fenómeno es muy importante desde el punto de vista económico, porque el agua ascendente arrastra nutrientes a la superficie y en estas zonas prolifera la pesca.



En los océanos hay también, corrientes profundas. En estas el agua se desplaza por las diferencias de densidad. Las aguas más frías o con más salinidad son más densas y tienden a hundirse, mientras que las aguas algo más cálidas o menos salinas tienden a ascender. De esta forma se generan corrientes verticales unidas por desplazamientos horizontales para reemplazar el agua movida. En algunas zonas las corrientes profundas coinciden con las superficiales, mientras en otras van en contracorriente.



Las corrientes oceánicas trasladan grandes cantidades de calor de las zonas ecuatoriales a las polares. Unidas a las corrientes atmosféricas son las responsables de que las diferencias térmicas en la Tierra no sean tan fuertes como las que se darían en un planeta sin atmósfera ni hidrosfera.





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Cuanto más fría y más salina, más densa será una masa de agua en el océano. La evaporación provoca que la capa superficial sea más salina, mientras que las precipitaciones reducen la densidad estratificando el océano. La congelación de masas de agua durante el invierno en los océanos polares -formando hielo de agua dulce- deja más aporte salino para las otras masas de agua que no se congelan, que por tanto son más densas. Mientras que al derretirse el hielo, la salinidad se distribuye en un mayor volumen de agua, reduciendo la densidad de la capa superficial del océano.




Cuando la densidad del agua supera un cierto límite, la columna de agua se vuelve gravitacionalmente inestable de modo que el agua más densa de la superficie se sumerge hacia estratos más profundos del océano. Esto es lo que sucede en el Atlántico cuando la corriente transporta agua templada y altamente salina hacia el norte, donde se enfría ganando en densidad, lo que provoca que se hunda. La corriente fría resultante en la profundidad se mueve entonces en dirección Sur. Si este mismo esquema no se cumple en el Pacífico Norte es porque el agua es mucho menos salina y por tanto menos densa.


Este esquema trasladado a todo el globo resulta en una gran banda transportadora de agua con corrientes superficiales calientes y otras más frías discurriendo por las profundidades, como puede verse en la figura contigua. Ambas corrientes sumadas dan como resultado un transporte neto de calor hacia los Polos. La Tierra recibe entre 35º N y 35º S más calor del Sol que el que pierde hacia el espacio, mientras que hacia los Polos es al revés.



Por tanto, sin el transporte de calor hacia los Polos que llevan a cabo la circulación oceánica y los vientos, el área intertropical sería cada vez más calurosa y las latitudes más cercanas a los Polos serían cada vez más frías. La circulación global, en forma de cinturón, es por tanto muy importante para la regulación del equilibrio térmico de la Tierra , y por tanto crucial para la meteorología y el clima del planeta.


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Corrents marines