"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

jueves, 10 de enero de 2008

La contaminación de las aguas

Fuente: http://portalsostenibilidad.upc.edu/detall_01.php?numapartat=2&id=30

En la naturaleza, toda agua contiene impurezas. A medida que el agua fluye en los arroyos, se estanca en los lagos y se filtra a través de la tierra, disuelve o absorbe las sustancias con las que está en contacto. Los minerales a ciertos niveles, igual que los compuestos químicos elaborados por el hombre se consideran contaminantes que pueden causar mal sabor en el agua y hasta ser peligrosos. "La contaminación consiste en una modificación, generalmente provocada por el hombre, de la calidad del agua, haciéndola impropia o peligrosa para el consumo humano, la industria, la agricultura, la pesca y las actividades recreativas, así como para los animales domésticos y la vida natural" (Carta del Agua, Consejo de Europa, 1968). Los contaminantes del agu pueden clasificarse según su naturaleza física, química o biológica. La contaminación de ríos y arroyos por contaminantes químicos se ha convertido en uno de los problemas ambientales más graves del siglo XX y XXI y puede ser puntual y no puntual. La primera procede de fuentes identificables, como fábricas, refinerías o desagües de aguas residuales. La no puntual es aquella cuyo origen no puede identificarse con precisión, como las escorrentías de la agricultura o la minería o las filtraciones de fosas sépticas o depuradoras.

Los principales contaminantes de las aguas son compuestos químicos orgánicos biodegradables, sustancias peligrosas, contaminación térmica, agentes tensoactivos, partículas sólidas, nutrientes en exceso (eutrofización), gérmenes patógenos y sustancias radioactivas.El origen más común de los compuestos orgánicos biodegradables se da en los núcleos urbanos, industria agroalimentaria, química, etc. y suelen producir vertidos a un río. El río puede o no absorber y eliminar estos contaminantes mediante biodegradación, en función de sus características, caudal, presencia de oxígeno y de microorganismos. Es lo que se denomina poder autodepurador del río.Cronológicamente, en un principio se consideraba que los productos químicos emitidos podrían ser asimilados por la naturaleza. Posteriormente, 1960-70, y como consecuencia del descubrimiento de la persistencia y bioacumulación de muchos contaminantes, se recurrió a la prohibición de su producción o a la limitación de su uso. Más tarde se detectaron los subproductos tóxicos, como las dioxinas, y se estableció una estrategia de reducción de vertido y a tomar medidas encaminadas a evitar su dispersión. Actualmente, debido a las dimensiones del problema y al incremento de la concienciación ecológica de la sociedad, la estrategia de vigor es la prevención de la contaminación, tanto a nivel social como industrial. En el campo industrial, se trata de introducir toda una serie de cambios para evitar la generación de productos o subproductos tóxicos en origen mediante la implantación de las mediads oportunas, tecnologías límpias. Esto puede conseguirse mediante los cambios en los procesos de producción, el rediseño de productos, la sustición de disolventes y materias primas, el reciclaje, etc.A pesar de la concienciación de los paises desarrollados en materia de medio ambiente, siguen siendo importantes los niveles de contaminación de las aguas próximas a los asentamientos humanos e industriales y turísticos, y siguen llegando a arroyos y ríos los vertidos de aguas residuales con productos químicos, tóxicos y microorganismos patógenos, que luego desembocan a pantanos, lagos o al mar.Directamente al mar, se vierten grandes volúmenes de aguas residuales, debido a la inexistencia o al mal funcionamiento de las estaciones depuradoras. Esto genera que extensas zonas del litoral y playas, queden inhabilitadas para zona de baño por su aspecto antiestético y por los riesgos potenciales para la salud, referidos principalmente a afecciones conjuntivales, nasales, óticas, epidérmicas y gastrointestinales. Los vertidos que llegan directamente al mar contienen sustancias tóxicas que los organismos marinos absorben de forma inmediata.


AUTORA: Mª Mercè Vilaseca Vallvé
Institut d´Investigació Tèxtil - Universitat Politècnica de Catalunya
vilasecaintexter.upc.edu