"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

martes, 2 de septiembre de 2008

Etiopía, centro de la peor crisis alimentaria

John Holmes, de la ONU, considera que la falta de alimentos y la muerte de niños por la hambruna convierten esta crisis en única


Adis Abeba. (EFE).- La crisis alimentaria mas acuciante del mundo se registra actualmente en Etiopía, dijo hoy en Adis Abeba el Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, John Holmes.

"Respecto de la urgencia que ha creado la falta de alimentos y el riesgo de que niños mueran de hambre, no creo que haya (actualmente) otra crisis como ésta", dijo Holmes.


El funcionario de las Naciones Unidas se encuentra en una visita de tres días a Etiopía para observar sobre el terreno los esfuerzos del Gobierno etíope, las agencias de la ONU y las organizaciones internacionales de asistencia humanitaria para atender las necesidades de más de diez millones de personas que sufren una escasez de alimentos en este país del "Cuerno de África".

Los agricultores y criadores de ganado etíopes se ven afectados por una persistente sequía y los altos precios de los alimentos, que en algunas áreas se han quintuplicado en sólo un año.

Al mismo tiempo, el incremento mundial en los precios de la comida y los combustibles han dificultado las iniciativas de asistencia del Programa Mundial de Alimentos, cuyo poder adquisitivo se ha visto reducido a la mitad debido a esos aumentos.

Con escasos recursos para hacer frente a la emergencia en Etiopía, las familias rescatadas del hambre a menudo vuelven a caer en la crisis.

En el primer día de su visita a Etiopía, Holmes se trasladó a un centro de alimentación, donde decenas de mujeres aguardaban para que sus hijos fueran pesados y examinados por el personal sanitario.

Aquellos niños que estaban muy enfermos recibieron raciones de una nutritiva pasta de cacahuetes que, en muchos casos, les salvará la vida, pero otros deberán regresar semana tras semana, pues su situación no es "crítica".

La ONU estima que en Etiopía hay 75.000 niños que corren peligro de morir de hambre. Pese a que el país ha experimentado un crecimiento económico de poco más del 11 por ciento durante los últimos cinco años, la mayoría de sus agricultores continúan dependiendo de las lluvias para sus cosechas, pues no pueden afrontar el costo de sistemas de irrigación.

Por su parte, los pastores, que son nómadas y trasladan su ganado en busca de buenas pastos, también están a merced del clima, En algunas regiones de Etiopía, las temporadas de lluvias han sido escasas o casi inexistentes durante tres años seguidos.

Durante su recorrido por las áreas más afectadas, uno de los granjeros, parado frente a una raquítica plantación de maíz, dijo a Holmes que había plantado cuatro veces este año con la esperanza de que lloviera, pero que en cada oportunidad las lluvias no se produjeron.

"Hasta que las lluvias lleguen, los donantes internacionales de asistencia tendrán que prestar su ayuda", señaló Holmes. Etiopía ha pedido a países donantes como Estados Unidos y el Reino Unido 140 millones de dólares extras en asistencia y la cifra probablemente aumentará este mes, cuando las autoridades de Adis Abeba divulguen una actualización de sus necesidades humanitarias.

"Una de las dificultades es que estos problemas se están agudizando en todas las regiones del mundo y los recursos que los donantes pueden brindar no son ilimitados", puntualizó el directivo de Asuntos Humanitarios de la ONU.