"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

viernes, 13 de febrero de 2009

Crisis económica en China: la fábrica del mundo se agrieta (actividades El País de los Estudiantes)




Pasajeros tratan de asegurarse un asiento en un tren en la estación de Wuxi

Pasajeros tratan de asegurarse un asiento en un tren en la estación de Wuxi


La crisis forzará a millones de obreros chinos a volver a sus pueblos este año - Pekín teme que se produzcan las mayores protestas sociales desde 1989

La enorme plaza que da entrada a la estación de tren de Guangzhou, capital de la provincia sureña de Guangdong, es un hormiguero a las siete de la tarde. Cientos de emigrantes descansan en el suelo, junto a los fardos en los que se aprietan sus pertenencias. Rostros hastiados, miradas perdidas. Los restos de comida y las hojas de periódicos hablan de largas horas de espera. Bajo el eslogan Continúa el proceso de apertura y reforma, una pantalla gigante rompe la noche con imágenes de playas paradisíacas y aguas turquesas. Una visión muy distinta de la realidad de estos antiguos campesinos, que se han visto obligados a regresar a sus pueblos ante la falta de actividad o el cierre de las fábricas en las que trabajaban en el delta del río Perla -el principal centro manufacturero del país- a causa de la crisis.

    China

    China

    A FONDO

    Capital:
    Pekín.
    Gobierno:
    República comunista.
    Población:
    1,330,044,544 (est. 2008)

Chen Jian (nombre ficticio), de 23 años, llegó a la estación hace 13 horas. "La fábrica de maletas en la que trabajaba tenía hace unos meses entre 5.000 y 6.000 empleados. Eran 10 horas al día, siete días a la semana. Ahora no da para más de cinco horas, tres o cuatro días, y el salario ha bajado de unos 2.000 yuanes (220 euros) a 1.300 (145 euros). No nos han despedido, simplemente han reducido el número de horas, y ya no compensa", asegura este nativo de la provincia de Sichuan.

La situación se reproduce entre muchos de los viajeros que esperan la salida de sus trenes bajo la mirada de los policías. Forzados por la falta de tajo, han decidido irse a sus casas a pasar las fiestas del Año Nuevo chino semanas antes de lo que lo habrían hecho normalmente.

El proceso de reforma y apertura lanzado por Deng Xiaoping hace 30 años ha convertido China en la fábrica del mundo. Pero el desplome de la demanda extranjera le ha asestado un duro golpe. Las exportaciones cayeron un 2,8% en diciembre, la mayor caída en 10 años. Ya retrocedieron un 2,2% en noviembre, la primera vez que experimentaban un descenso en más de siete años. Miles de empresas han echado el cierre. La crisis se ha sumado al efecto que ya tenían las mayores exigencias de calidad, leyes laborales y medioambientales más estrictas, y la apreciación del yuan.

El presidente chino, Hu Jintao, ha asegurado que el país se enfrenta este año a una situación "muy sombría" en el empleo, y que afrontar la crisis va a ser una "una prueba de la capacidad del Partido Comunista para gobernar". El Banco Mundial prevé que la economía china crezca un 7,5% en 2009, el valor más bajo de los últimos 19 años. El Gobierno prevé un 8%. El Fondo Monetario Internacional y el Royal Bank of Scotland pronostican un 5%, la peor cifra desde la revuelta de Tiananmen, en 1989.

La ralentización económica podría forzar el cierre del 20% de las fábricas de Guangdong, según organizaciones laborales provinciales. Algunos economistas calculan que 20 millones de emigrantes de los 160 millones con que cuenta el país podrían verse obligados a regresar a sus pueblos este año.

El Gobierno ha fijado como "prioridad absoluta nacional" mantener el crecimiento para crear empleo, y ha reaccionado con medidas tajantes ante el riesgo de que se dispare la inestabilidad social. A principios de noviembre, aprobó un plan financiero por valor de cuatro billones de yuanes (440.000 millones de euros) hasta 2010 para reactivar la economía, impulsar el consumo interno y reducir la dependencia de las exportaciones, que representan el 40% del producto interior bruto; y ha pedido a los empresarios que no lleven a cabo despidos masivos.

El impacto de la crisis se nota incluso en la propia capital de Guangdong. En los comercios de la calle Shang Jiu, una de las más animadas de Guangzhou, flotan los carteles anunciando saldos. "La crisis empeora. La fábrica ha cerrado. Juego completo de sábanas por 50 yuanes [5,5 euros]", dice uno. "Cazadoras de piel. Antes, 1.280 yuanes [142 euros]. Ahora, 99 [11 euros]. Para pagar los créditos de la factoría", señala otro. ¿Realidad o herramienta publicitaria? El hecho es que "los clientes no compran", afirman los vendedores.

Para palpar cómo está afectando el parón mundial a China, lo mejor es viajar a Dongguan, 60 kilómetros al este de Guangzhou. Todas las carreteras que conducen a Dongguan -cuya municipalidad ha pasado de 1,1 millones de habitantes en 1978 a 8,7 millones en 2007- están flanqueadas de fábricas. Algunas son grandes complejos industriales con varias decenas de miles de operarios; otras, talleres familiares. Aquí se producen desde componentes electrónicos hasta juguetes, zapatos o relojes. Todos esos artículos que, gracias a su bajo precio, han inundado el planeta y han permitido a China convertirse en la cuarta economía del mundo.

El cielo gris, los inmuebles ocres, la continua sucesión de áreas industriales y los monos de trabajo colgados en los balcones de los edificios de dormitorios anexos a las fábricas imprimen un aire triste a la región.

Pero muchos de esos uniformes de trabajo ya no se balancean al aire. Muchos talleres han dejado de producir y los bloques de dormitorios se elevan sin inquilinos, como gigantes dormidos. En octubre cerraron 700 empresas en Dongguan. El Gobierno de Guangdong pretende aumentar el nivel tecnológico de las empresas en la provincia, de ahí que haya impulsado también el desplazamiento de algunas compañías hacia el interior del país. "Vaciar la jaula para dejar sitio a los nuevos pájaros", ha dicho Wan Qingliang, vicegobernador provincial.

En una de las calles de la ciudad duerme un taller que ni siquiera ha sido estrenado, sorprendido a contrapié por la crisis. Sobre las paredes de las factorías huecas se repiten la frase se alquila y números de teléfono escritos en carteles de intenso color rojo. "El empresario que la tenía arrendada desde hacía más de tres años la desmontó hace dos semanas debido a la crisis. Esperemos que tras las vacaciones del Año Nuevo chino, la gente regrese para continuar los negocios", dice Wang, una mujer que contesta a uno de estos números.

Las fábricas que no han cerrado han disminuido la actividad, y sus trabajadores se ven obligados a permanecer en los dormitorios o a deambular ociosos por la ciudad, en la que, aparte de tiendas, restaurantes y karaokes, hay poco más. "Sólo trabajamos cinco horas diarias de lunes a viernes. Y en las habitaciones, que son de 8 o 10 personas, ahora estamos 4 o 5", explica Wang Shuang, una chica menuda de 19 años, mientras pasea por un mercadillo acompañada de su hermana gemela, Wang Fang.

A pesar de que ganan menos, las dos jóvenes han decidido aguantar en la empresa de componentes electrónicos, ya que en su pueblo de la provincia de Guizhou, una de las más pobres de China, hay poco que hacer. "Tras las fiestas, volveremos. Esto es más desarrollado", dicen, enfundadas en unos vaqueros ajustados. "Para estos emigrantes, es muy difícil retomar el trabajo y el estilo de vida que tenían antes de dejar sus pueblos", asegura Yuen Pau Woo, presidente de la Fundación Asia Pacífico de Canadá. "Sin embargo, el paquete de estímulo fiscal aprobado por Pekín puede crear empleos en otras áreas".

Desorientados ante la quiebra de su negocio o la pérdida de empleo, algunos empresarios y trabajadores acuden a Zhou Qingfang, un adivino y curandero que ofrece sus servicios en una calle de Dongguan. "Me preguntan qué socio buscar, qué hacer tras quedarse sin empleo, y yo, en función de su nombre, la fecha de nacimiento o su elemento chino, les sugiero la dirección que deben seguir", dice este hombre de 70 años, quinta generación familiar de videntes. "Hace unos meses, venían 10 o 20 personas al día. Ahora, son más de 30", afirma Zhou.

Un centenar de kilómetros al sureste, en el puerto de Shenzhen, fronterizo con Hong Kong, y una de las principales vías de salida de mercancías de la fábrica del mundo, se percibe claramente la crisis. "Desde principios de septiembre, salen muchos menos contenedores. La actividad ha caído más de un 30%", asegura Zhang Qingshen, empleado en una de las empresas que operan en la terminal internacional de Shekou.

"No me iré hasta que me paguen"

El fantasma del paro es una de las mayores preocupaciones del Gobierno chino, ya que la precariedad del sistema de seguridad social convierte la falta de trabajo en una bomba de relojería en este país de 1.300 millones de almas. Para el Partido Comunista Chino, que ha buscado, en buena parte, legitimarse en el poder gracias al rápido desarrollo económico, está en juego, también, su propia supervivencia.

Desde que comenzó la crisis, se han multiplicado las protestas. Es el caso de la empresa Jiang Rong, que se dedicaba a la fabricación de bolsos y maletas. Su propietario, taiwanés, se esfumó el 15 de diciembre, adeudando dos meses y medio de salario a los 300 trabajadores, y tres meses de alquiler de la fábrica, y las facturas de agua y electricidad.

Los empleados se echaron a la calle para pedir a las autoridades locales sus sueldos, pero éstas contestaron que sólo les pagarían el 60%, según reza un cartel pegado a la puerta de la factoría, situada en un barrio polvoriento de las afueras de Dongguan. Tras reclamar en vano al Departamento de Trabajo, se dirigieron en manifestación a las oficinas del gobierno local. Pero fueron recibidos a golpes por la policía. El 24 de diciembre, la fábrica dejó de dar comidas, y, tras 10 días de protestas, los trabajadores se resignaron, cogieron lo ofrecido y se marcharon.

Salvo unos cuantos. "A tres no nos dieron ni siquiera el 60%", afirma Dai Houxue, de 30 años, original de Guizhou. "Pero no me iré hasta que me paguen lo que me deben".



China se convierte en la tercera potencia de 2007 sobre el papel pero afronta un futuro díficil

El gigante asiático revisa su ritmo de crecimiento del pasado año del 11,9% al 13% aunque prevé bajar de los dígitos este año por primera vez en cinco años

El gigante asiático revisa su ritmo de crecimiento del pasado año del 11,9% al 13% aunque prevé bajar de los dígitos este año por primera vez en cinco años

China saca pecho sobre el papel mientras afronta una grave crisis social. El gigante asiático ha revisado hoy al alza el crecimiento de su Producto Interior Bruto (PIB) de 2007, que aumentó del 11,9% al 13%, lo que la convierte en la tercera economía mundial, por detrás de Estados Unidos y Japón y por delante de Alemania. No obstante, este hecho no le ha bastado para esquivar las turbulencias internacionales y afronta un díficil 2009 por el fuerte alza del paro y el cierre de empresas que ha condicionado 2008 y que todavía no está registrado en esta estadística.

Según los datos desvelados hoy por el Buró Nacional de Estadístcas, el PIB chino alcanzó los 3,76 billones de dólares (2,84 billones de euros), por encima de los 3,32 billones de dólares Alemania, que hoy ha publicado sus datos de 2008 con un fuerte impacto de la crisis en su economía.

China ya revisó la cifra de crecimiento del PIB de 2007 el pasado abril, cuando lo aumentó del 11,4% al 11,9%. Pero en esta ocasión, la cifra revisada indicaba el crecimiento más rápido del PIB chino desde 1993, cuando la economía se expandió el 13,5%.

A pesar del fuerte crecimiento en 2007, las previsiones para 2008 son mucho menos optimistas, ya que las expectativas de crecimiento se han visto recortadas por la desaceleración de la economía china durante el año y por el impacto de la crisis económica mundial en el país asiático. La economía china mostró una clara tendencia a la baja en 2008, con un crecimiento del 10,6% en el primer trimestre, del 10,4% en el segundo y del 9% en el tercero.

En los nueve primeros meses de 2008, China creció un 9,9%, por debajo de dos dígitos por primera vez en cinco años. A finales del pasado noviembre, el Banco Mundial (BM) revisó a la baja sus previsiones de crecimiento de China para 2008, del 9,8% que fijó en junio al 7,5%.


“Millones de trabajadores van a perder sus empleos”

J. R. - Pekín - 14/01/2009

David Dollar, estadounidense de 54 años, ha podido constatar con sus propios ojos la “increíble” —según la califica— transformación que ha experimentado China en las dos últimas décadas. Llegó por primera vez a Pekín en 1986, como profesor de Economía. Desde julio de 2004, es director de la oficina del Banco Mundial en China.

Pregunta. ¿Cómo ve la crisis en China?

Respuesta. Está teniendo un gran impacto sobre las exportaciones, el sector inmobiliario y la construcción. Es un momento realmente peligroso, con un efecto multiplicador. Millones de trabajadores van a perder sus empleos.

P. Pekín aprobó en noviembre un plan de estímulo por valor de cuatro billones de yuanes (440.000 millones de euros) hasta 2010. ¿Es suficiente?

R. El tamaño es correcto. Lo importante será su composición. Algunas partes son grandes proyectos de infraestructuras, que están bien, pero esto no salva puestos de trabajo en la exportación. China tiene una red de seguridad bastante bien diseñada. Dotarla de fondos es la medida de estímulo más eficaz en este momento, porque los desempleados que reciban algún ingreso gastarán.

P. ¿Cuánto va a durar esta difícil situación en China?

R. Es imposible predecirlo, pero el escenario más probable es que comience a salir de la crisis en seis meses, debido a un ligero repunte de Estados Unidos y a que el plan chino comenzará a dar resultados.

P. ¿Qué ocurrirá si la crisis se prolonga dos o tres años?

R. China tiene las herramientas para crecer al 7% anual durante años, independientemente de lo que ocurra a la economía mundial.

P. ¿Son estas herramientas el superávit fiscal y las cuantiosas reservas de divisas extranjeras?

R. Sí, pero lo importante es cómo se gasta el plan de estímulo. Cuando salgamos de ésta, China necesita tener otro modelo de crecimiento. Debe generar más demanda doméstica.

P. ¿Cuál es el principal logro de Pekín desde que lanzó las reformas hace 30 años?

R. La reducción de la pobreza. Al comenzar las reformas, China era más pobre que el África subsahariana. Pero en este tiempo ha sacado a más de 500 millones de personas de la pobreza. Desgraciadamente, en sanidad no se ha hecho gran cosa, aunque la situación es mejor que en la mayoría de los países en desarrollo. Necesita dedicar más a sanidad y educación. La gente se sentiría más segura.

P. ¿Ha tenido el proceso de desarrollo chino efectos negativos?

R. No para mí.

P. ¿Cuándo superará a EE UU y se convertirá en la primera economía del mundo? Actualmente es la cuarta.

R. Las estimaciones son que se produzca alrededor de 2035. Pero su renta por habitante será cuatro veces inferior, dada su población.

CLAVES

La economía china aumentó en el año 2007 un 11,4%, tres
décimasmás que en 2006, por encima del 10%por quinto año
consecutivo y elmayor en los últimos catorce años,
por lo que hamantenido el cuarto puestomundial.

El PIB chino continuó creciendo a un ritmo imparable y ascendió
a 24,66 billones de yuanes (2,33 billones de euros, o 3,41
billones de dólares), según las cifras publicadas por el Buró
Nacional de Estadísticas.

El crecimiento de la economía china en 2007 fue el mayor
de los últimos 14 años (en 1994, el aumento del PIB fue de un
13,1%).

China continúa, por tanto, tras EEUU, Japón y casi ha alcanzado
aAlemania, aunque están manifestándose ya los efectos de la
crisis que afecta a la economía mundial. Sin embargo, las predicciones
para este país no bajan su crecimiento del 7%para 2009.

ACTIVIDADES

Lectura

1. Indica el sentido del titular de la noticia.

2. Describe el lugar que aparece en la foto superior y comenta
cuál ha podido ser la causa de su actual su estado.

3. Explica el sentido de la expresión “echar el cierre” y escribe
una expresión sinónima.

4. Subraya en la noticia quién es el presidente chino
y a qué partido pertenece.

Localiza

5. Busca en elmapa las provincias y ciudades que
semencionan en el texto, e indica qué tipo de zonas son.

Analiza

6. Explica qué cambios se están produciendo en las zonas
industriales chinas.

7. Busca las causas de la rápida industrialización china
y las de la actual situación.

8. Escribe qué productos se fabrican sobre todo en China.

9. Indica qué papel tiene China en la economía mundial.

10. Describe cómo vive la población emigrante en
las zonas industriales chinas, y subraya cómo está cambiando
su vida.

11. Haz un listado de situaciones concretas que se han producido
a partir de la crisis.

12. Escribe qué medidas ha tomado el gobierno chino
ante la actual situación.

13. Haz una relación de las previsiones que hay respecto
a la evolución de la economía china.

14. Explica qué relación puede haber entre la crisis económica
y la inestabilidad social.

15. Indica en qué se basa el actual modelo de crecimiento
chino y cuál es el que preconiza el entrevistado
David Dollar.

16. Escribe cuál es el principal logro de la política económica china de los últimos 30 años y cuáles son sus principales carencias.