"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

martes, 3 de febrero de 2009

Migraciones en la antigüedad: Así poblamos la Polinesia




La bacteria de la úlcera aclara que el hombre colonizó el Pacífico en dos oleadas, hace 30.000 y 5.000 años

JAVIER SAMPEDRO - Madrid - EL PAÍS - 23/01/2009

Fuente: taringa

La bacteria de la úlcera, Helicobacter pylori, es un fiel inquilino del estómago desde los orígenes de la especie humana, y se ha diversificado junto a las poblaciones que colonizaron el mundo en la prehistoria. La evolución de helicobacter dentro del estómago ha servido ahora para aclarar la colonización prehistórica del Pacífico y la Polinesia. Hay una ola ancestral de hace más de 30.000 años, y otra hace sólo 5.000. La segunda propagó la gran familia de las 1.200 lenguas austronesias.



Un equipo internacional dirigido por Mark Achman, del Instituto Max Planck de Biología Infecciosa en Berlín, demuestra hoy en Science que los pueblos del Pacífico tienen dos linajes ancestrales de helicobacter. El primero se separó de la típica de Asia continental hace más de 30.000 años, y atestigua la migración original desde el continente hasta Nueva Guinea y Australia. Ocurrió sobre todo a pie. Las islas de Sumatra, Java, Borneo y Bali reposan sobre una plataforma continental muy superficial que, hace 30.000 años, con el nivel del mar muy bajo por la glaciación, estaba unida a la península malaya en una masa de tierra firme, Sundaland.



Australia, Nueva Guinea y Tasmania también estaban unidas en un continente, Sahul, separado de Sundaland por algunos canales estrechos. Hasta ahí llegó la colonización ancestral de la zona, hace más de 30.000 años.

El segundo linaje de helicobacter es claramente distinto. Llego al Pacífico hace sólo 5.000 años, y refleja la colonización de los centenares de islas de la Polinesia, y también de Nueva Zelanda, desde Taiwan y Filipinas. El árbol genealógico de las lenguas austronesias que hablan estos pueblos no sólo confirma ese escenario, sino que le aporta una precisión insólita en los estudios evolutivos, sean biológicos o lingüísticos.




"La familia austronesia es una de las mayores del mundo, con 1.200 lenguas distribuidas por el Pacífico", dice el principal autor del árbol lingüístico, Russell Gray, de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda). "Nos hemos centrado en el vocabulario básico de 400 de esas lenguas, como los nombres de los animales, los verbos simples, los colores y los números".

Según sus resultados, publicados también hoy en Science, los primeros hablantes austronesios aparecieron en Taiwan hace 5.200 años e hicieron allí una pausa antes de entrar en Filipinas, unos mil años después. Luego se extendieron en sólo otros mil años, hasta la Polinesia.




Tras establecerse en Fiyi, Samoa y Tonga, hicieron una nueva pausa de un milenio antes de partir hacia algunos de los lugares más remotos del planeta: Nueva Zelanda, Hawai y la Isla de Pascua.

Detrás de eso, dice otro de los autores, Simon Greenhill, "puede estar la necesidad de esperar al desarrollo de nuevas tecnologías, como mejores canoas, y también técnicas sociales adecuadas para esos viajes tan largos. Fueron esos avances los que permitieron a los austronesios propagarse por todo el Pacífico en una de las mayores migraciones de la historia humana".


Los polinesios llegaron a tierras americanas antes que los europeo

El análisis de restos óseos de pollo del siglo XIV descubiertos en Chile muestran que los antepasados de estas aves eran de la Polinesia

EL PERIÓDICO

4/6/2007

EUROPA PRESS
MADRID

Los polinesios llegaron a tierras americanas antes que los europeos, según sugiere un estudio dirigido por la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda). Los investigadores han analizado restos óseos de pollo del siglo XIV descubiertos en Chile que muestran que los antepasados de las aves proceden de la Polinesia.

Las conclusiones de la investigación se publican en la edición digital de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Los investigadores han utilizado registros de carbón y análisis de ADN para determinar el origen de los huesos de pollo doméstico descubiertos en el yacimiento arqueológico de El Arsenal, en la Península de Arauco, en Chile.

Cien años antes del descubrimiento de América

Los restos de cerámica y otros artefactos descubiertos en el yacimiento están datados entre los años 1.000 y 1.500. Los restos de huesos de pollo encontrados, datados en el siglo XIV, pertenecen a cinco ejemplares y constituyen los más antiguos descubiertos hasta la fecha en América.

Los investigadores descubrieron que las aves eran descendientes de los animales existentes en Polinesia y que fueron introducidos al menos 100 años antes de la llegada de los europeos al continente.

Antes de este descubrimiento han existido varias hipótesis para explicar cómo los pollos habían alcanzado América. La más común sugiere que los exploradores españoles o portugueses introdujeron los pollos cuando llegaron a la costa este de Suramérica hacia el año 1500.

Desembarco en la costa oeste de Suramérica

Sin embargo, los autores del trabajo señalan que cuando Pizarro llegó a Perú en 1532 descubrió que los pollos formaban parte de la cultura y de las ceremonias religiosas de los Incas, lo que sugiere al menos unos antecedentes históricos de estas aves en la región.

Según los investigadores, las nuevas evidencias genéticas sugieren que los pollos proceden de la Polinesia y subrayan la idea de que los polinesios desembarcaron en la costa oeste de Sudamérica.