"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

jueves, 12 de febrero de 2009

El aire del tráfico

(La vanguardia - M. Ludevid, econmista* - 11.02.09)11 02 '09 | federacion


Uno de los principales emisores de gases nocivos a la atmósfera es el tráfico rodado. Contribuye en España a una cuarta parte de la emisión de dióxido de carbono (CO2 ) y a la mitad de las emisiones de óxidos 2 de nitrógeno (NOx) y de partículas sólidas en suspensión.

El dióxido de carbono no es ni tóxico ni contaminante, pero contribuye a acentuar el cambio climático.

Los óxidos de nitrógeno y las partículas, por el contrario, son contaminantes y afectan a la calidad del aire urbano y, por tanto, directamente a la salud humana. Ambos efectos son distintos y requieren soluciones distintas. Lo que a veces es bueno para reducir el CO2 , no lo es para mitigar 2 la contaminación local, y al revés.

En nuestro país la situación se agrava porque llueve menos que en el resto de Europa, con lo que se limpia menos la atmósfera, y la ciudad compacta mediterránea (más edificios altos y menos casas unifamiliares) contribuye a encajonar y concentrar los gases emitidos que llegan más cerca de la población. Y nuestro parque móvil es uno de los más dieselizados y viejos de Europa Occidental.

Para combatir la contaminación local del tráfico, las reducciones de velocidad obtienen resultados discretos. A diferencia de lo que ocurre con las emisiones de CO2 , en que existe una correlación directa entre consumo de combustible y emisiones a la atmósfera, las emisiones contaminantes de NOx o de partículas dependen de un conjunto muy variado de factores. En el caso de las partículas, por ejemplo, sólo la mitad de las emisiones provienen del motor del vehículo; la otra mitad proviene de los discos de freno al ser accionados, del desgaste de los neumáticos o del firme de rodadura, elementos todos estos no vinculados a las emisiones de los motores. Por lo que respecta a la emisión de los NOx, depende de factores como el tipo de conducción y los periodos de congestión, además de la velocidad.

¿Qué más debería hacerse para mejorar la calidad del aire urbano? Se pueden equipar los vehículos diésel con catalizadores de NOx o con filtros de partículas. Pero las medidas de mayor impacto son:

  1. la reducción del flujo total de vehículos en circulación,
  2. la prohibición del acceso a los centros urbanos de los vehículos más contaminantes
  3. y la potenciación del transporte público, especialmente ferroviario.

Medidas estas caras, impopulares y lentas, que requieren una notable valentía política. Algunos lo llaman liderazgo.