"Quiero hablar de un viaje que he estado haciendo, un viaje más allá de todas las fronteras conocidas..." James Cowan: "El sueño del cartógrafo", Península, 1997.

domingo, 7 de octubre de 2007

Seis recetas para paliar el cambio climático

El grupo de expertos sobre cambio climático de la ONU apuesta por los proyectos para capturar y almacenar el CO2 en el subsuelo

28/04/2007 http://www.lavanguardia.es/lv24h/20070428/51338351500.html
Antonio Cerrillo Barcelona.


Las tecnologías para luchar contra el cambio climático existen; ahora se trata de que los responsables políticos impongan su uso. Reducir la dependencia de los combustibles fósiles, incentivar las fuentes renovables, conseguir coches más limpios... Son algunas recetas para combatir el calentamiento que dan los expertos del grupo intergubernamental sobre cambio climático de la ONU, que aprobarán la semana próxima en Bangkok la tercera parte de su informe sobre el cambio climático, centrada en las medidas para paliarlo.

ALMACENAMIENTO DE CO2. Los expertos proponen en el borrador del documento disminuir las subvenciones a las energías fósiles (petróleo, carbón y gas) e imponer una tasa por emitir carbono. Sugieren desarrollar proyectos de secuestro y almacenamiento de carbono, una tecnología que consiste en capturar el CO2 (emitido por ejemplo en una térmica) y enterrarlo en el subsuelo, pues estiman que esta opción ofrece un gran potencial.

EL 35% DE ELECTRICIDAD LIMPIA. Es necesario favorecer la energía eólica, la solar, la geotérmica y otras fuentes limpias con primas, regulación estable y tarifas que las hagan competitivas con relación a las energías fósiles. Si se penaliza el CO2 (entre 20 y 100 dólares la tonelada emitida), las energías renovables podrían aportar entre un 30% y un 35% de la electricidad en el 2020.

UN 10% DE BIOCOMBUSTIBLES. Hay que reducir más la emisión de CO2 de los vehículos, promover el transporte público y facilitar la movilidad a pie y en bici. También se pueden aumentar las tasas por la compra de vehículos y los carburantes. Si las emisiones de los gases invernadero se penalizan con 25 dólares la tonelada, los biocombustibles cubrirían el 10% del carburante en esa fecha. La previsión es que se expanda el coche híbrido (motor convencional y otro eléctrico), pero no tanto los vehículos de hidrógeno. Por otro lado, las emisiones de CO2 de la aviación, que suponen el 2% del volumen total de los gases de las actividades humanas, crecerán hasta el 3%-4%, debido a un incremento del 5% del tráfico aéreo, lo que echará por tierra los avances en la eficiencia energética.

UN 30% DE AHORRO EN CASA. El ahorro energético en los hogares y las edificaciones podría conseguirse con normas de edificación más severas, mejores aislamientos y sistemas de calefacción y climatización más sobrios. Para el 2020, se podría reducir un 30% de las emisiones de CO2 atribuidas al sector de la edificación, con el consiguiente beneficio obtenido al bajar los gastos de calefacción y electricidad.

LA INDUSTRIA LIMPIA. Para el sector industrial, el informe propone conceder ayudas e incentivos fiscales a las instalaciones limpias y eficientes. Además, se avalan los certificados de reducción de gases negociables (que pueden ser comercializados en el mercado de derechos de emisión). Los acuerdos voluntarios entre gobierno e industrias son "interesantes políticamente" y permiten reducciones adicionales, aunque por esta vía no se han logrado reducciones significativas, según el documento.

MIMAR LOS BOSQUES. Deben arbitrarse incentivos financieros para modificar algunas prácticas agrícolas y preservar los bosques. La vegetación absorbe el CO2 de la atmósfera en su fase de crecimiento, de manera que fija el carbono en la planta, mientras que la deforestación libera grandes cantidades de CO2.El informe cuantifica los costes que tendrían las diversas medidas para frenar las concentraciones de CO2, que ahora alcanzan las 379 partes por millón (ppm) de volumen. Estabilizar estas emisiones en 650 ppm tendría un coste de sólo el 0,2% del producto interior bruto mundial anual de aquí al 2030; pero, como contrapartida, las temperaturas aumentarían alarmantemente cuatro grados. En cambio, si se logra mantenerlas en 550 ppm, costaría el 0,6% del PIB anual mundial y la temperatura sólo se elevaría unos dos grados sobre 1990 (el umbral de calentamiento que la UE no desea superar). Finalmente, si se quedan entre 445 y 535 ppm, tendría un coste del 3% del PIB.